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Esto es lo que nos sucede cuando decimos “Gracias”

Esto es lo que nos sucede cuando decimos “Gracias”
Gratitud. Archivo
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Una de las alternativas al positivismo en las expectativas referentes al futuro, es el hábito de practicar la gratitud, es decir, el hábito de reconocer (darnos cuenta) y de sentirnos agradecidos por todo lo que tenemos (y obtenemos), en vez de centrarnos en todo aquello que nos falta.

Reconocer y en cierto modo conformarse con lo que uno tiene (y obtiene), no significa dejar de estar interesado en mejorar, ni tampoco rendirse ni bajar la cabeza. No tiene que ver con resignarse, sino con ser consciente y aceptar las limitaciones propias, abandonando las prisas y las urgencias por cambiar las cosas.

Si nos precipitamos es cuando las expectativas pueden resultar dañinas y generarnos ansiedad, convirtiéndose en obstáculos para tener una relación sana con la vida: cuantas más expectativas tengamos menos habremos satisfecho, y por tanto más insatisfacción sentiremos.

En este sentido practicar la gratitud aprendiendo a dar las gracias, tanto por lo que tenemos como por lo que nos dan, es un buen ejercicio y una gran fuente de bienestar, porque además de hacernos sentir bien a nosotros mismos y a los demás, es algo que nos ancla al presente, permitiéndonos abordar el cambio y la mejora desde la consciencia y la serenidad, alejándonos de las urgencias.

(Foto: Eva-Katalin /Getty Images)

(Foto: Eva-Katalin /Getty Images)

La gratitud es una de las actitudes más importantes que puedes adquirir y una de las que más cambiará tu vida con diferencia. Alguien agradecido está mucho más cerca de lo que significa ser feliz y de llevar una vida más plena de lo que lo está una persona crítica y malhumorada.

La gratitud también cambiará tu perspectiva de la vida. Las personas agradecidas ponen su foco en dar y en los demás, las personas desagradecidas se fijan más en sí mismos y se revuelcan en autocompadecerse, en su inseguridad y en sus dudas.

La gente agradecida es también mucho más optimista y siempre ve las circunstancias en las que se encuentran como una oportunidad para aprender lecciones y sacar algo bueno, lo cual no implica que no pase por momentos bajos, pero son los menos.

Ten además en cuenta que, cuando practicas la gratitud, no solo tú te sientes bien, sino que contribuyes a mejorar la vida de los demás incrementando su bienestar. Y te darás cuenta de que cuanto más das más recibes,porque cualquier acto que realices encaminado a mejorar la vida de otra persona redundará en un beneficio para ti mismo.

Practicar la gratitud aumenta nuestra calidad de vida y además fomenta la reciprocidad, siendo en este punto cuando el siguiente mensaje cobra sentido: Si no estás haciendo que la vida de alguien sea mejor, entonces estás perdiendo tu tiempo.

(Foto: ArtMarie / Getty Images)

(Foto: ArtMarie / Getty Images)

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