Mamá escribe una carta muy relevante para las madres del mundo, que tendríamos que leer todos

La crianza de los hijos requiere un constante equilibrio, especialmente cuando tienes varios hijos. Ya que tienes tantas cosas que hacer, y nunca sabes cuándo aparecerá un nuevo problema para distraerte de cualquier tarea en la que te hayas enfocado anteriormente.

La bloguera Rasha Rushdy conoce muy bien este sentimiento, y comparte su inspirador artículo titulado “A la mamá que no logró nada hoy” publicado en “Her View From Home”.

Todos los padres podrán relacionarse con el comienzo de su publicación: esos sentimientos encontrados de culpa y alivio que surgen al final del día cuando los niños se acuestan.

“Finalmente. Están dormidos”, escribe Rasha. “Tomas un respiro”. Ya sabes, sólo inspira y luego suéltalo lentamente. Deja que tus párpados se cierren por un momento, un poco más de lo habitual, y disfruta del silencio.

“Te sientes un poco culpable admitiéndolo, pero has estado esperando este silencio todo el día”

(Pexels/freestockpro.com)

Pero luego comienzas a pensar sobre el día, sobre todas las cosas que hiciste o que no hiciste.

“Miras alrededor y te dices, ‘debería sentir algo más. Debería sentir que he logrado algo hoy. Si estoy tan agotada, exhausta, entonces eso tiene que significar que realmente logré algo hoy, ¿cierto?'”, Escribe Rushdy.

Rasha enumera todas las formas en que una madre puede sentirse incompetente, desde sentir que puedes hacer más ejercicio, olvidarte de lavar la ropa, hasta fallar al preparar esos deliciosos muffins con la receta que encontraste en la Internet.

Luego ofrece una explicación de por qué todo eso no sucedió, de lo que se interpuso en tu camino

(Pexels/Lukas)

“¿Sientes que pasaste todo el día intentando que tu bebé durmiera?… ¿Acaso lo perdiste en las interminables riñas de los hermanos peleando por sus codiciados juguetes, de juguetes que ni siquiera mirarían dos veces si no fuera porque el otro hermano lo está recogiendo?

La idea poco realista que tenías de ser la madre perfecta, siempre manteniendo la calma y hablando amablemente ante cada cosa que tus hijos hacen, se desvanece cuando hacen una cosa más que te lleva al límite.

“¿Te tragaste tus lágrimas mientras recordabas cómo le gritaste a tu hijo de 4 años otra vez, después de que juraste que serías más cuidadosa y respetuosa y que nunca más le volverías a gritar a ningún ser humano?”

La incesante atención que necesitan los niños pequeños puede ser abrumadora

(Pexels/Kat Smith)

Puedes sentir que estás de acuerdo con lo que Rasha escribe, puesto que capta perfectamente el típico día de una madre. Pero eso no es en lo que quiere que nos centremos.

Los verdaderos logros no los podemos ver o sentir tangiblemente, pero son mucho más especiales

“Sé que a veces parece que no lograste nada. Puedes sentirte así cuando no puedes ver tus logros justo frente a ti … Pero tal vez sólo es que no los ves”, escribe esta madre a otras madres.

“Cuando sientes que todo lo que has hecho es responder preguntas repetitivas todo el día, incluso cuando dicen ‘¡Mamaaaaaaaaaaa!’ por cuarta vez, sin saber qué es lo que realmente quieren decir a continuación, lo que no se ve es la confianza constante de tu niño en que cuando te llame, tú le responderás”.

(Pexels/bruce mars)

“Con cada abrazo, cada cambio rutinario de pañal, cada rechinido de esa ruidosa silla y  con cada movimiento tuyo, le estás asegurando a ese niño que estás ahí para lo que él necesite, y que cuenta contigo. Y que siempre es así”.

Y esa interminable lucha de tratar de sacar cosas de tu lista de tareas pendientes, Rasha bellamente la compara con el proceso de escritura

“Cuando sientes que estás yendo y viniendo de una tarea a otra sin terminar nunca nada, y siempre, siempre siendo interrumpida… se parece como cuando estás tratando de escribir un párrafo completo, pero la puntuación sigue siendo caótica, y todo se confunde y lo que planeaste decir pierde toda lógica y significado”.

“¿Te interrumpen, mamá? No ves que cada vez que paras lo que estás haciendo y les muestras que estás dispuesta a atender lo que sea que necesiten, no es solo un signo de puntuación. Es el material de una obra maestra literaria”.

(Pixabay/DariuszSankowski)

Existen tantos momentos tontos pero maravillosos que dan forma a la vida de un niño, desde reír con ellos sobre lo que dice un libro hasta poner tu mano en su frente cuando están enfermos. Rasha cree firmemente que haciendo todos esos pequeños detalles,  “estás escribiendo la historia más preciada de sus vidas”.

Pero esta madre considera que es una historia que puede ser editada más tarde. Nada queda escrito definitivamente. Y lo que escribes no está siendo enviado para su publicación de inmediato. Entonces, puedes tomarte su tiempo y lograr cosas a tu propio ritmo.

Así que anímate con todo lo que ves y haces pero que no te parece importante, porque eso es lo que marca la diferencia

“Mamá, te veo cerrando tus ojos cansados. Veo que prometes hacer más cosas mañana. Pero mamá? ¿Esos ojos? Esos ojos abarcan todo, y a todos, sin que siquiera te des cuenta”.

(Pexels/Min An)

“Esos ojos son los que ven que la casa se está quedando sin pasta de dientes o plátanos o limpiador de baño. Esos ojos descubren la cara abatida de tu hijo en la cena y hacen una nota mental para hablar con él sobre lo que le está pasando en la escuela, cuando los cierras en la noche”.

“Esos ojos están tan ocupados viendo tantas necesidades y, sin darte cuenta, estás poniendo  las cosas en una lista invisible y silenciosa que nunca deja de funcionar”.

“Así que esta noche, dulce mamá, cuando cierres esos ojos, intenta mirar, realmente mirar esa invisible lista. ¿Por qué esa lista? Bueno, algunos de tus más grandes logros en la vida están esperando allí y, tal vez, ni siquiera lo sabías”.

(Pixabay/3643825)

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