Daba alegría a otros pero se sentía vacío. Una práctica milenaria lo saca de la adicción y le da paz

Por Marjorie Aguirre - La Gran Época

La vida, en su vaivén de penas y alegrías, nos lleva a través del tiempo a afrontar situaciones que muchas veces, nos pueden llevar a caer en el caos, haciéndonos olvidar esa esencia espiritual que por miles de años, ha conducido a las personas por el camino del bien y que hoy en día, hace tanta falta para evitar que siga la decadencia estrepitosa de los valores.

La historia que a continuación se narra, es la experiencia de vida de un joven mexicano, originario de Guadalajara, Jalisco, llamado Leonardo Dueñez, o simplemente, Leo.

Leonardo recuerda que desde muy pequeño, su madre se hallaba en una continua búsqueda espiritual y fue precisamente gracias a ella que conoció diferentes prácticas espirituales, incluyendo lecturas de metafísica.

“Desde temprana edad me sentí atraído por las antiguas enseñanzas que hablan sobre el verdadero sentido de la vida”, dijo.

Desde muy joven Leonardo Dueñez se sintió atraído por los temas espirituales (Foto: cortesía de Leonardo Dueñez).

Una apariencia positiva escondía su tristeza y vacío interior

Él relata, que durante su adolescencia sufrió fuertes depresiones y vio una salida rápida en las adicciones. Por aquel tiempo vestía de manera extravagante, al estilo hippie y con el cabello largo; siempre llevaba un tambor, con el que se acompañaba mientras cantaba para todo tipo de gente. Y, aunque aparentemente era un joven positivo y alegre, en su corazón sentía un vacío y una tristeza que le acechaban continuamente.

Acompañado de su tambor, Leonardo ofrecía alegría a los demás, pero él mismo sentía un vacío en su interior. (Foto: cortesía de Leonardo Dueñez).

Leo, cuenta que realizó un largo viaje por Sudamérica y conoció rituales indígenas en los que se usaban plantas medicinales y meditaciones, con los que experimentó un cambio y empezó a mejorar. De vuelta a México, abandonó sus viejas y nocivas amistades, al igual que sus malos hábitos.

Su búsqueda espiritual, lo llevó a experimentar con rituales indígenas (Foto: cortesía de Leonardo Dueñez).

Sin embargo, después de unos años en los que llevó una vida ordenada, otra vez su vida entró en conflicto y tuvo una gran recaída en las adicciones, que lo estaban llevando cada vez más, a tocar fondo; pero, aun cuando se daba cuenta de que se estaba autodestruyendo, no lograba detenerse en su caída.

Fue entonces, cuando conoció Falun Dafa (conocido también como Falun Gong) durante un congreso de medicina china llevada a cabo en su ciudad natal. Leo había asistido acompañado de su madre y en un intermedio entre ponencias, después de ir al sanitario, su madre le habló sobre una técnica de qigong muy buena.

“¿Por qué te fuiste?”, le dijo su madre, “Acaban de hablar sobre una técnica muy buena de qigong, vinieron unas personas que parecían chinas y presentaron un libro. Hablaron brevemente sobre esta técnica y en un momento vendieron todos los libros”. Su madre le contó que lo estaba buscando para saber si le interesaba, con la finalidad de regalarle uno, como premio por haber terminado la carrera de acupuntura.

Finalmente, Leonardo consiguió Zhuan Falun, el libro principal de Falun Dafa, y después de leerlo algo había cambiado.

“Estaba conmovido con la profundidad de la enseñanza. Después de tanta búsqueda, encontré justamente lo que necesitaba”, dijo.

Leonardo practicando la meditación de Falun Dafa, al lado de su esposa y su bebé (Foto: cortesía de Leonardo Dueñez).

Al principio, sintió miedo y nostalgia porque sabía que tomar este camino no era algo fácil y que la tarea era monumental; pero después de conocer Dafa, ya no había vuelta atrás y decidió seguir adelante.

Compartiendo la verdadera alegría a los demás

“Cuando converso con la gente sobre Falun Dafa, les hablo brevemente sobre mi experiencia. El gran cambio positivo que he logrado gradualmente en mis actos, pensamientos, conceptos y en todo mi ser. Les comento que Falun Dafa es como un oasis en el desierto y que no conozco nada que se le compare”, dice Leonardo.

Leonardo, cuenta que luego de conocer y practicar Falun Dafa, pudo abandonar las adicciones sin ningún esfuerzo, se fue la depresión y en su lugar, quedó una gran paz interior como nunca antes había experimentado y por esa razón, quiso compartirla con amigos y familiares.

Foto: cortesía de Leonardo Dueñez

Cuando habla de Falun Dafa con las personas, Leonardo les comenta sobre los beneficios obtenidos gracias a la práctica y también les cuenta cómo el régimen comunista persigue esta bondadosa disciplina en China, debido a que se sintió amenazado cuando se dio cuenta de que habían más personas practicando Falun Dafa, que miembros del Partido Comunista Chino.

La injusta y cruel persecución, no tiene ningún fundamento, ya que Falun Dafa es una práctica totalmente pacífica que ha beneficiado a millones de personas alrededor del mundo.

Leo siempre invita a la gente a compartir esta información con sus conocidos, para que más gente esté consciente del crimen que se está cometiendo en la actualidad hacia los practicantes de Falun Dafa en China.

Leonardo junto a su familia. Su madre y su esposa, también son practicantes de Falun Dafa (Foto: Radio SOH).

Actualmente, Leonardo junto a su esposa y su madre, lleva a cabo las enseñanzas de Falun Dafa, basadas en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Ellos, al igual que muchas personas en México y en más de 120 países en el mundo, han recibido las bondades de Falun Dafa, traducidas en armonía y felicidad en su vida.

La historia de Leonardo fue compartida al público a través de Radio Sonido de la Esperanza.

Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) es un sistema de meditación para el mejoramiento personal basado en los principios universales de Verdad, Compasión y Tolerancia. Fue presentado al público por el Sr. Li Hongzhi en 1992 en China. Actualmente lo practican más de 100 millones de personas en 114 países. Pero este sistema de meditación pacífica está siendo brutalmente perseguido en China desde 1999. Para más información, por favor visite: falundafa.org y faluninfo.net.

 
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