Vacían los contenedores que Maduro atravesó en puente con Colombia: ahora tienen otra función

Por Jesús de León – La Gran Época

Los contenedores usados por el régimen de Nicolás Maduro para cerrar el paso con Colombia sobre el puente internacional Simón Bolívar, fueron vaciados de su pasada carga hace unas horas, para permitir el tránsito a través de la frontera con Venezuela.

El pasado viernes 7 de junio, Maduro ordenó la reapertura de los pasos fronterizos con Colombia, en el estado Táchira, después de tres meses y medio de cierre, según anunció en su cuenta en Twitter.

Fuentes colombianas, y también venezolanas, publicaron fotos y videos en los que se revela que los contenedores estaban llenos de arena, y como los vaciaron para desplazarlos y permitir el paso a través de la frontera recién abierta.

Audrey Carrillo, de W Radio Colombia, publicó un video donde se observa cómo retiran la arena del interior de los contenedores. Lo mismo hizo, la abogada venezolana, Bárbara Uzcátegui, que difundió varias imágenes para mostrarlo.

El puente internacional Simón Bolívar, comunica al Táchira con el Norte de Santander en Colombia.

Pese a la reapertura peatonal, la circulación de vehículos no está permitida y los puentes siguen bloqueados con los contenedores que el régimen venezolano atravesó en febrero para impedir el paso de la ayuda humanitaria desde Colombia.

Los contenedores fueron usados para cerrar el paso sobre el puente internacional Simón Bolívar el 23 de febrero de 2019, cuando el presidente encargado Juan Guaidó intentó pasar insumos de ayuda humanitaria a Venezuela desde Colombia.

El régimen colocó un tanque cisterna y 15 contenedores que desplegó en los tres canales del viaducto Tienditas, que comunica a las ciudades de Ureña (Venezuela) y Cúcuta (Colombia). Previamente había un tanque y dos depósitos de carga.

Según RadioFeyAlegrianoticias, el peso mínimo de un contenedor de 12 metros es de 3750 kilos cuando está vacío, y su capacidad es de 29 toneladas.

Se estima que el peso cada uno de los 3 contenedor con arena, llenos hasta la mitad es de 30 toneladas, y sumados, alcanzan 90 toneladas que están concentrados en un solo punto del puente.

La gente hace cola para cruzar el puente internacional Simón Bolívar desde San Antonio del Táchira, en Venezuela, hasta Cúcuta, en Colombia, el 9 de junio de 2019. Foto de SCHNEYDER MENDOZA/AFP/Getty Images.

Se abre la frontera con Colombia

Pese a la reapertura peatonal, la circulación de vehículos no está permitida y los puentes siguen bloqueados con los contenedores.

Vista aérea del puente fronterizo internacional Simón Bolívar entre San Antonio del Táchira, en Venezuela, y Cúcuta, en Colombia, el 9 de junio de 2019. Foto de EDINSON ESTUPINAN/AFP/Getty Images.

Los contenedores fueron movidos solo un poco de la posición donde estaban para permitir el paso limitado por los lados.

“Simplemente los movieron de posición”, dijo la abogada Bárbara Uzcátegui, añadiendo que los contenedores solo cumplen función como separador de colas de los migrantes que salen y entran a Venezuela.

Ante esta situación las autoridades colombianas dijeron que la voluntad de abrir la frontera por parte de Maduro debe verse acompañada de acciones concretas y reales.

“No podemos hablar de apertura mientras en los puentes permanecen obstáculos que limitan la movilidad”, expresó Christian Krüger Sarmiento, director de migración en Colombia, según FM.

Trochas permanecerán cerradas

Las autoridades migratorias de Colombia indicaron que mantendrán el control de los pasos ilegales, conocidos como trochas, por la frontera colombo-venezolana con el propósito de impedir que estas rutas sirvan de paso para las personas que cruzan hacia ambos países.

Más de 70 mil personas entraron y salieron del territorio colombiano por los pasos fronterizos de Norte de Santander, durante el primer día de apertura de frontera en el Estado Táchira por parte del régimen, dijo en un comunicado Migración Colombia.

Más de un millón de venezolanos cruzaron la frontera entre Colombia y Ecuador desde enero de 2018, indicó ACNUR.

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