Capítulo 18: Las ambiciones globales del Partido Comunista Chino (Parte 1)

Traducción en partes del libro: “Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo”

Por La Gran Época

La Gran Época publica aquí entregas traducidas del inglés de un nuevo libro: “Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo”, del equipo editorial de “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista chino”.

Tabla de contenidos

Introducción

1. La ambición del Partido Comunista Chino de reemplazar a EE.UU. y dominar el mundo
a. El PCCh siempre ha apuntado a la dominación mundial
b. Dominar el mundo requiere derrotar a Estados Unidos
c. El PCCh tiene una estrategia múltiple para subvertir y contener a Estados Unidos
d. El PCCh incita el odio antiestadounidense para prepararse para la guerra contra Estados Unidos
e. El PCCh ya no oculta sus intenciones en la relación chino-estadounidense

2. Las estrategias de la China comunista para dominar el mundo
a. La iniciativa “La Franja y la Ruta” es una expansión territorial bajo el pretexto de la globalización
b. La estrategia de la Gran Periferia del PCCh tiene como objetivo excluir a EE. UU. de la región de Asia-Pacífico
c. Divide y reinarás en Europa sirve para crear una separación con Estados Unidos
d. El PCCh exporta el “modelo chino” para colonizar África
e. Su avance en América Latina invade el patio trasero de Estados Unidos
f. La China comunista alardea de sus ambiciones militares

Referencias

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A principios del siglo XX, los comunistas soviéticos tomaron el poder en Rusia mediante la fuerza violenta. El éxito de esta revolución, a su vez, allanó el camino para el principal actor del espectro comunista: el Partido Comunista Chino.

El PCCh fue establecido en 1921 por agentes de la división del Lejano Oriente de la Internacional Comunista. Durante las décadas siguientes, la Unión Soviética desempeñó un papel importante en la escena mundial al enfrentarse al campo democrático occidental en la Guerra Fría. Los occidentales tomaron a la Unión Soviética y a sus regímenes comunistas satélites en Europa Oriental como el arquetípico adversario comunista. Mientras tanto, el régimen del PCCh tuvo abundante tiempo para su establecimiento y maduración.

La Unión Soviética colapsó en 1991, dejando al régimen del PCCh solo en el escenario mundial. La China comunista adoptó un nuevo enfoque, no confrontacional, que sedujo al resto del mundo para que participara en su economía de mercado capitalista al tiempo que mantenía un sistema político totalitario. Por lo tanto, muchos académicos, empresarios y políticos occidentales no consideraban al PCCh como un partido comunista, sino que a lo sumo lo consideraban una especie de variante.

Esto no podría estar más lejos de la verdad. El PCCh ha llevado las características definitorias de la ideología comunista –engaño, malicia y lucha– a la cúspide, creando un régimen que emplea los métodos más perniciosos e insidiosos de intriga política desarrollados a lo largo de miles de años de historia humana. El PCCh seduce a la gente con ganancias, la controla con poder y la engaña con mentiras. Ha cultivado su técnica demoníaca al punto de la maestría.

China es hogar de cinco mil años de historia y de un espléndido patrimonio tradicional, que han hecho que esa antigua tierra y su gente se ganen el respeto y la admiración de los pueblos de todo el mundo. El PCCh ha capitalizado estos sentimientos positivos. Después de hacerse del poder y tomar al pueblo chino como cautivo, entremezcló los conceptos de la nación china y el régimen del PCCh. Presentó sus ambiciones bajo el camuflaje del “ascenso pacífico” de China, haciendo difícil que la comunidad internacional entienda sus verdaderos motivos.

Pero la naturaleza esencial del PCCh no ha cambiado nunca. La estrategia del Partido de permitir la participación económica es simplemente usar la “nutrición del cuerpo capitalista” [1] para fortalecer su propio cuerpo socialista, estabilizar su régimen y hacer realidad sus ambiciones, en lugar de permitir que China tenga verdadera prosperidad y fuerza. En la práctica, sus métodos desprecian la ética moral básica y los valores universales.

Los países que la humanidad ha fundado existen sobre la base de la sabiduría y la fe en los dioses que tenían sus fundadores. La sociedad humana debe seguir las normas de conducta establecidas por el Creador: mantener un alto carácter moral, proteger el derecho a la propiedad privada y adherirse a los valores universales. El desarrollo económico de una sociedad normal necesita estar apoyado en las normas morales correspondientes.

Pero el Partido-Estado del PCCh ha seguido un camino diametralmente opuesto, creando una abominación económica de rápido crecimiento que ha fomentado una grave degeneración moral. La motivación del espectro maligno para organizar el “milagro económico” de China es simple: sin fuerza económica, el régimen del PCCh no tendría influencia persuasiva con la cual dictar sus términos al mundo. Estos planes no tienen por objeto beneficiar a China o a los chinos, sino aprovechar el culto de la gente al dinero y a la riqueza para que el mundo se alinee con el PCCh en la cooperación económica y en los asuntos internacionales.

Internamente, el Partido Comunista rige a través de la tiranía y los aspectos más despiadados del sistema capitalista. Recompensa al mal y castiga al bien, convirtiendo a los peores individuos en los más exitosos de la sociedad. Sus políticas magnifican el lado malo de la naturaleza humana, usando el ateísmo para crear un estado de degeneración total en el que la gente no tiene reparos morales.

Cuando opera en el extranjero, el régimen del PCCh aboga por la ideología con “características chinas”, es decir, el comunismo, y ofrece poderosos incentivos económicos como señuelo para que la gente del mundo libre baje la guardia, abandone los principios morales y haga la vista gorda ante las vastas violaciones de derechos humanos y la persecución a la religión por parte del PCCh. Muchos políticos y empresas de países occidentales han traicionado sus valores y se han corrompido frente a las ganancias, alineándose con las prácticas del PCCh.

Los países occidentales esperan poder ayudar al PCCh a realizar una transformación pacífica, pero aunque China ha pasado por un grado de modernización y occidentalización superficial, el Partido nunca cambió su naturaleza subyacente. En los últimos decenios, el resultado práctico de la participación de Occidente ha sido que el PCCh ha logrado socavar pacíficamente las obligaciones morales de Estados Unidos y ha corrompido la voluntad pública.

El PCCh es el principal brazo del comunismo y, por lo tanto, la mayor amenaza en todo el mundo. El objetivo del espectro comunista al fortalecer el poder global del PCCh es extender su veneno a todos los rincones de la Tierra y, en última instancia, hacer que la gente traicione a la tradición y la Divinidad. Incluso si las estratagemas del Partido para la dominación mundial no tienen un éxito directo, aún habrán logrado el propósito subyacente: separar a la gente de sus valores morales. Lo hace tentando a la gente con intereses económicos, manipulándolos con trampas financieras, infiltrándose en sus sistemas políticos, intimidándolos con fuerza militar y confundiéndolos con su propaganda.

Frente a un peligro tan grande, debemos examinar cuidadosamente la ambición, estrategia, táctica y objetivos del régimen del PCCh.

1. La ambición del Partido Comunista Chino de reemplazar a EE.UU. y dominar el mundo

a. El PCCh siempre ha apuntado a la dominación mundial

El PCCh no está satisfecho con ser una potencia regional. Quiere controlar el mundo. Esto está determinado por la característica intrínseca de tiranía del Partido. Por su propia naturaleza, el Partido Comunista se opone al Cielo, la Tierra y la tradición; recurre a la violencia para destruir el “viejo mundo” y pretende destruir a todos los Estados, naciones y clases con el objetivo fingido de “liberar a toda la humanidad”. Su misión invariable es una de expansión constante hasta que el mundo se una bajo la ideología comunista. Sus doctrinas y prácticas son por definición globalistas.

Pero debido a que la cultura tradicional alguna vez fue bastante poderosa, en ocasiones el comunismo ha tenido que adoptar una estrategia gradual e indirecta. En la Unión Soviética, Stalin afirmó la necesidad del “socialismo en un país”; más recientemente, el PCCh ha adoptado el “socialismo con características chinas”.

A diferencia de los partidos políticos que comparten el poder o lo van rotando en las democracias occidentales, el PCCh tiene una autoridad indiscutible. Establece sus objetivos estratégicos abarcando décadas o siglos. Pocos años después de que el Partido se estableciera en 1949, lanzó el lema de “superar a Gran Bretaña y alcanzar a Estados Unidos” que precedió al Gran Salto Adelante. Posteriormente, debido a situaciones nacionales e internacionales desfavorables, el PCCh asumió un perfil bajo durante décadas.

Después de la masacre de Tiananmen, la comunidad internacional boicoteó al régimen chino. En respuesta, el Partido evaluó la situación y concluyó que aún no podía competir directamente con Estados Unidos. Por lo tanto, tomó el camino de ocultar sus fortalezas y esperar su momento, en lugar de intentar tomar la delantera en el escenario internacional. Esto no fue porque el PCCh hubiera cambiado sus objetivos, sino porque adopta estrategias diferentes según las circunstancias en su lucha por establecer finalmente la hegemonía mundial.

Se puede decir que el espectro comunista utilizó la antigua estrategia china de “reparar abiertamente los caminos de tablones mientras se avanza en secreto por la ruta oculta de Chencang”. La primera superpotencia comunista fue la Unión Soviética, pero su papel final terminó siendo ayudar al ascenso y la maduración del régimen comunista chino.

b. Dominar el mundo requiere derrotar a Estados Unidos

Desde la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos ha sido el país más poderoso del mundo y sirve para mantener el orden internacional. Cualquier país que quiera revertir este orden debe derribar a Estados Unidos, por lo que en términos de consideraciones estratégicas generales, Estados Unidos es el principal enemigo del PCCh. Este ha sido el caso durante décadas, y el Partido nunca ha dejado de prepararse para una ofensiva total contra Estados Unidos.

En su libro La maratón de los cien años: La estrategia secreta de China para reemplazar a Estados Unidos como la superpotencia global, Michael Pillsbury escribió que China tiene una estrategia a largo plazo para subvertir el orden económico y político mundial liderado por Estados Unidos y reemplazarlo con el comunismo para 2049, el centenario del ascenso del Partido Comunista al poder en China. Pillsbury señala que en la serie de televisión Competencia Silenciosa, producida por la Universidad Nacional de Defensa de China, la ambición de competir con Estados Unidos queda claramente expuesta: el proceso del PCCh de volver realidad su “gran causa” de dominar el mundo “inevitablemente se encontrará en constante desgaste y lucha con el sistema hegemónico estadounidense”. “Es una competencia centenaria, que no debe ser cambiada por la voluntad humana”. [2]

La estrategia global del PCCh se centra en contrarrestar a Estados Unidos. Arthur Waldron, profesor de la Universidad de Pensilvania y experto en China, declaró en una audiencia del Senado en 2004 que el Ejército Popular de Liberación chino es el único ejército del mundo dedicado a operaciones antiestadounidenses [3]. De hecho, aparte del EPL, la mayoría de las relaciones diplomáticas y actividades internacionales del PCCh tienen a Estados Unidos como objetivo directo o indirecto.

c. El PCCh tiene una estrategia múltiple para subvertir y contener a Estados Unidos

El PCCh ha adoptado un enfoque integral para tener éxito en su intento de dominar el mundo. En ideología, compite con Estados Unidos y otros países donde hay libertad y democracia. Utiliza la transferencia forzada de tecnología y el robo de propiedad intelectual para cerrar la brecha tecnológica y aumentar su confianza económica. Militarmente, mantiene una rivalidad silenciosa con Estados Unidos mediante una guerra asimétrica y “sin restricciones” en lugares como el Mar Meridional de China. Apoya a Corea del Norte, Irán y otros regímenes corruptos para obstruir a Estados Unidos y a la OTAN.

En la diplomacia, el régimen del PCCh ha promovido su “gran estrategia periférica” y el plan La Franja y la Ruta. Ha expandido muy rápidamente su influencia internacional, incluyendo tanto países vecinos como países de Europa, África, Oceanía y América Latina, en un intento por construir una coalición internacional, desarrollar una esfera liderada por China y aislar a Estados Unidos.

El PCCh tiene múltiples métodos para lograr estos objetivos. Estableció la Organización de Cooperación de Shanghai en 1996, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura en 2015 y la cooperación “16+1” con los países de Europa Central y del Este en 2012. Colabora intensamente como parte de los cinco países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y promueve enérgicamente la internacionalización de su moneda. Busca controlar la formulación de estándares industriales (como los utilizados para las redes celulares 5G propuestas) y dominar el discurso público.

El régimen del PCCh se ha aprovechado de la democracia y la libertad de prensa que existen en Estados Unidos y otros países occidentales para llevar a cabo operaciones de frente unido, difundir propaganda y espionaje. Este es su intento de manipular a Estados Unidos tanto como sea posible e imponer un cambio desde adentro sin derramamiento de sangre.

Con estas tácticas, los agentes del PCCh sobornan a funcionarios del gobierno, congresistas, diplomáticos y militares retirados de Estados Unidos. El Partido utiliza los intereses económicos para hacer que los capitalistas estadounidenses hagan lobby a favor de los comunistas chinos e influir en la política de Estados Unidos sobre China. Obliga a las empresas de alta tecnología a cooperar con la censura de Internet del PCCh y el Gran Cortafuegos, coacciona e incentiva a muchos chinos en el extranjero para que sirvan como espías y se infiltra en los centros de estudio y departamentos académicos occidentales. Manipula a estas instituciones para que ejerzan la autocensura sobre temas delicados, adoptando en efecto la postura del Partido Comunista. Las empresas chinas, que están controladas o influenciadas por el PCCh, han estado invirtiendo fuertemente en Hollywood.

Mientras que por un lado desarrolla su influencia en varios países para envolver y contener a Estados Unidos, por el otro establece fortalezas ocultas en suelo americano para poder socavar a Estados Unidos desde adentro. Ha construido una extensa red de agentes y ha fomentado divisiones en la sociedad estadounidense, lo que constituye una seria amenaza interna.

d. El PCCh incita el odio antiestadounidense para prepararse para la guerra contra Estados Unidos

La ideología del PCCh se basa en el odio. El patriotismo que promueve implica odiar a Japón, odiar a Taiwán, odiar a los tibetanos, odiar a las minorías étnicas de Xinjiang, odiar a los creyentes religiosos, odiar a los disidentes y, lo más importante, odiar a Estados Unidos. Hay un dicho entre los internautas chinos: “Por pequeños problemas, culpa a Japón, y por grandes problemas, culpa a Estados Unidos”. Esto significa que al incitar al odio contra enemigos extranjeros, el Partido ayuda a suavizar la indignación pública durante una crisis.

Antes de que los comunistas chinos tomaran el poder, elogiaron repetidamente a Estados Unidos por su amistad con China y por el sistema democrático estadounidense. Sin embargo, después de que el PCCh estableció su régimen, inmediatamente se aprovechó del sufrimiento que China había soportado en la historia moderna, así como del afán del pueblo por tener una nación fuerte. El PCCh se pintó como el salvador de China al avivar el odio contra Estados Unidos y otros países extranjeros.

De hecho, al PCCh no le importan las vidas y muertes del pueblo chino, ni la integridad territorial de China ni el desarrollo sostenible a largo plazo de la nación china. Es imposible describir la maldad de cómo el PCCh persiguió al pueblo chino, traicionó la soberanía de China, destruyó la moralidad y la cultura tradicional china y desperdició el futuro de China.

Al incitar al odio hacia países extranjeros, los objetivos del PCCh son, en primer lugar, pintarse como el salvador para legitimar su brutal régimen; en segundo lugar, utilizar el sentimiento nacionalista para desviar la atención del público en tiempos de crisis; en tercer lugar, conseguir apoyo para las ambiciones expansionistas y los planes fundamentales del PCCh como medio para supuestamente rectificar las humillaciones de los tiempos modernos; y, en cuarto lugar, utilizar el odio para crear el estado de preparación psicológica necesario para las guerras futuras y desensibilizar al público ante los actos de barbarie.

El PCCh ha adoctrinado a la generación más joven con odio hacia Estados Unidos a fin de utilizarla como herramienta en su intento por superar a EE. UU. y dominar el mundo. Cuando llegue el momento, el PCCh pretende utilizar a la juventud china para infiltrarse en Estados Unidos y sus Estados democráticos aliados de diversas maneras, participar en un conflicto armado total, librar una guerra sin restricciones y, si es necesario, sacrificarse en un holocausto nuclear.

Las exultantes reacciones de la opinión pública china tras los atentados terroristas del 11 de septiembre indicaron que el PCCh estaba haciendo grandes progresos con su propaganda. En los principales foros políticos y militares chinos, se ven sentimientos comunes como “China y Estados Unidos deben tener una guerra” –otra indicación del éxito del PCCh en educar a la gente para que odie a Estados Unidos. Se trata de una movilización gradual y a largo plazo para la guerra, planificada deliberadamente y llevada a cabo sistemáticamente por el PCCh.

La propaganda de odio del PCCh no se limita a China. A nivel internacional, apoya explícita o abiertamente a regímenes corruptos y a organizaciones terroristas para que luchen contra Estados Unidos, brindándoles asistencia financiera, armas y equipamiento, contribuciones teóricas, entrenamiento táctico y apoyo público. El PCCh se ha convertido en la cabeza de un eje de Estados antiestadounidenses y dirige con arrogancia a las fuerzas globales del antiamericanismo.

e. El PCCh ya no oculta sus intenciones en la relación chino-estadounidense

En 2008, mientras Estados Unidos se enfrentaba a una crisis económica, China acogió en Beijing a los Juegos Olímpicos más caros de la historia. Vestido con un disfraz de prosperidad, el régimen se metió en la escena internacional. Como resultado de la globalización, la industria manufacturera de Estados Unidos declinó. Ante las dificultades económicas, Estados Unidos pidió ayuda a China. “Estados Unidos sobrevive pidiendo dinero prestado a nosotros, los chinos” se convirtió en un tema candente en la propaganda del PCCh. “Estados Unidos va cuesta abajo, China está en posición de reemplazarlo”. Prácticamente todos los medios de comunicación chinos controlados por el Partido repitieron esos titulares, y las ideas incluso se convirtieron en opinión popular entre los medios de comunicación y académicos occidentales.

Desde 2008, Estados Unidos ha mostrado signos de declive en áreas como la posición económica, la fuerza militar y la estabilidad política. En el frente económico, Estados Unidos estaba impulsando la cobertura médica universal, expandiendo la asistencia social, colocando los temas climáticos en el centro de sus políticas, fortaleciendo el monitoreo ambiental y poniendo restricciones a la industria tradicional de manufactura. Aún así, la industria de la energía verde fue derrotada por productos hechos en China, y la manufactura de Estados Unidos continuó siendo drenada. No había manera de contrarrestar y protegerse contra los ataques de China en el comercio y el robo de propiedad intelectual.

Frente a estas tendencias, muchos simplemente aceptaron como un hecho el relato de que China estaba en ascenso y Estados Unidos estaba en declive. El gasto militar estadounidense disminuyó y Estados Unidos adoptó una postura diplomática débil. En el frente político de Estados Unidos, la ideología socialista iba en aumento, las divisiones sociales se ampliaron, la política democrática se convirtió en un campo de batalla para riñas partidistas y, como resultado, las funciones del gobierno se vieron perjudicadas. El PCCh comparó desfavorablemente este caos, comparándolo con el totalitarismo concentrado de su sistema y describiendo a la democracia de Estados Unidos como el hazmerreír.

En 2010, China superó a Japón y se convirtió en la segunda economía más grande del mundo. En 2014, según las estadísticas del Banco Mundial, si se calcula sobre la base de la paridad del poder adquisitivo, el PIB de China podría haber superado al de Estados Unidos [4]. El PCCh vio que el contraste de poder entre China y Estados Unidos estaba cambiando, y creyendo que el declive de Estados Unidos era irreversible, puso fin a su vieja estrategia de ocultar su fuerza y calcular su tiempo. En cambio, el PCCh apuntó abierta y directamente al orden internacional liderado por Estados Unidos. La postura oficial del PCCh, los medios de comunicación y los expertos comenzó gradualmente a hablar sin vergüenza de un “sueño chino” expansionista.

En 2012, durante su XVIII Congreso Nacional, el PCCh presentó la noción de construir una “comunidad de futuro compartido para la humanidad”. En 2017, el PCCh celebró su Gran Encuentro de Partidos Políticos Mundiales para evocar falsamente la antigua imaginería de los miles de reinos que venían a presentar sus respetos a la corte imperial china. El PCCh hizo público su deseo de exportar el “modelo chino” comunista al resto del mundo.

En nombre de difundir lo que el PCCh llama el modelo chino, el plan chino o la sabiduría china, la ambición del PCCh es liderar el mundo y establecer un nuevo orden mundial de acuerdo con las reglas del Partido. El PCCh se ha estado preparando para esto en todos los aspectos durante décadas. Si efectivamente se establece este nuevo orden mundial, esto presentaría un nuevo y formidable eje del mal, un adversario aún más amenazador para el mundo libre que la Alianza del Eje durante la Segunda Guerra Mundial.

2. Las estrategias de la China comunista para dominar el mundo

a. La iniciativa “La Franja y la Ruta” es una expansión territorial bajo el pretexto de la globalización

La Franja y la Ruta en el centro del escenario

En 2013, el PCCh presentó oficialmente el plan para su Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, o La Franja y la Ruta (OBOR, por sus siglas en inglés) para abreviar. El plan es que el régimen chino invierta miles de millones y billones de dólares para construir infraestructura crítica, como puentes, ferrocarriles, puertos y generación de energía en docenas de países. OBOR es el mayor proyecto de inversión planificado de la historia.

La Franja se refiere a la Franja Económica de la Ruta de la Seda, que consta de tres componentes terrestres: desde China, pasando por Asia Central y Rusia, hasta Europa y el Mar Báltico; desde el noroeste de China, pasando por Asia Central y Asia Occidental, hasta el Golfo Pérsico y el Mediterráneo; y desde el suroeste de China hasta el Océano Índico, pasando por la península de Indochina.

La Ruta se refiere a la Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI, que es un esfuerzo con dos vertientes: la primera ruta va desde los puertos de China hasta el Mar Meridional de China, pasando por el Estrecho de Malaca y llegando a Europa a través del Océano Índico; la segunda se dirige hacia el sur del Océano Pacífico.

La Franja terrestre consta de seis corredores económicos: el Corredor Económico China-Mongolia-Rusia (CMREC), el Nuevo Puente Terrestre Euroasiático (NELB), el Corredor Económico de Asia Central y Occidental con China (CCWAEC), el Corredor Económico de la Península de Indochina con China (CICPEC), el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), y el Corredor Económico Bangladesh-China-India-Myanmar (BCIMEC).

El Nuevo Puente Terrestre Euroasiático se basará en las conexiones ferroviarias entre China y Europa, denominado China Railway Express. El transporte marítimo de China a Europa dura más de treinta días, frente a poco más de diez días por ferrocarril. China Railway Express comenzó a operar en 2011 y ha sido un componente importante de OBOR.

El Corredor Económico Pakistán-China (CPEC) es un plan conjunto de ambos gobiernos. Incluye una autopista que conecta Kashgar en la provincia de Xinjiang con el puerto de Gwadar en Pakistán, en el Océano Índico. China obtuvo el derecho a operar el puerto en 2013. Siendo la puerta de entrada de Pakistán al Golfo Pérsico y al Mar Arábigo, el Puerto de Gwadar ocupa una ubicación estratégica crítica. Conecta con el Estrecho de Hormuz, por el que pasa el 40 por ciento del petróleo crudo del mundo para llegar al Mar Arábigo.

El marco general de La Ruta por mar es construir una serie de puertos estratégicos y obtener el control del transporte marítimo. En los países financieramente robustos, las empresas chinas participan en el capital o en empresas conjuntas. Con países financieramente más débiles, China invierte grandes cantidades de dinero localmente y trata de obtener los derechos para operar los puertos.

Solo en 2013, las empresas chinas recibieron los derechos para operar al menos diecisiete puertos o terminales. China Merchants Port Holdings Company Limited compró el 49% del capital de Terminal Link SAS en Francia. Con esta compra, obtuvo los derechos de explotación de quince terminales en ocho países de cuatro continentes [5].

Estos puertos y terminales incluyen los puertos de Amberes y Zeebrugge en Bélgica; la Terminal del Canal de Suez en Egipto; Kumport en Estambul, Turquía; el Puerto del Pireo en Grecia; el Puerto de Pasir Panjang en Singapur; el puerto más grande de los Países Bajos (Euromax Terminal Rotterdam, llamado “la puerta de Europa”); la terminal de segunda fase del puerto de Khalifa en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos; el puerto de Vado en la región italiana de Liguria; el puerto de Kuantan en el Estrecho de Malaca, Malasia; el puerto de Yibuti en África oriental; y el Canal de Panamá.

Además de la inversión, el Partido Comunista también utiliza las trampas de la deuda creadas por OBOR para obtener el control de lugares estratégicos. Sri Lanka no pudo pagar su deuda con empresas chinas, por lo que en 2017 firmó un contrato de arrendamiento con una empresa china para que esta utilizara el puerto de Hambantota por noventa y nueve años.

El PCCh lanzó su Ruta de la Seda Digital en 2018 con la intención de remodelar el futuro desarrollo de la infraestructura de Internet. La Ruta de la Seda Digital es considerada una etapa avanzada del proyecto OBOR y es su desarrollo más nuevo. Incluye principalmente la construcción de infraestructura de fibra óptica, servicios de información digital, telecomunicaciones internacionales y comercio electrónico.

Muchos países que participan en el OBOR no tienen un sistema de crédito completo. El PCCh apunta a introducir sus sistemas de comercio electrónico y servicios de pago electrónico, como Alipay, en estos países, al tiempo que excluye totalmente a la competencia occidental. El Gran Cortafuegos, que filtra el tráfico de Internet en China, se está exportando a los países de la Franja y la Ruta, al igual que los sistemas de vigilancia masiva ya adoptados por el PCCh para su uso en China.

El grado de alcance estratégico del PCCh puede apreciarse en su inversión en infraestructura global. Según un artículo de noviembre de 2018 del New York Times, el PCCh ha construido o está construyendo más de cuarenta oleoductos y otras infraestructuras de petróleo y gas, más de doscientos puentes, carreteras y ferrocarriles, casi doscientas centrales eléctricas para energía nuclear, gas natural, carbón y energías renovables, y una serie de grandes represas. Ha invertido en 112 países, la mayoría de los cuales pertenecen a la iniciativa OBOR. El PCCh ha extendido sus tentáculos por todo el mundo [6].

A medida que OBOR fue tomando forma, los esfuerzos del PCCh para suplantar a Estados Unidos en el escenario mundial aumentaron. Promovió agresivamente el yuan como moneda internacional, así como su propio sistema de crédito. Las redes de telecomunicaciones de fabricación china (incluidas las 5G) están siendo promovidas como el futuro en muchos países, al igual que las líneas ferroviarias de alta velocidad construidas por China. El objetivo es establecer finalmente un conjunto de normas controladas por el PCCh e independientes de las normas occidentales actuales.

La Franja y la Ruta tiene un alcance mundial

En la primera fase de la iniciativa La Franja y la Ruta, el PCCh se enfocó en los países vecinos de China, llegando hasta Europa. Muy rápidamente, el PCCh expandió su alcance a África, América Latina e incluso al Océano Ártico, cubriendo el mundo entero. La Ruta Marítima de la Seda consistía originalmente en solo dos rutas. Una tercera ruta, la Ruta de la Seda sobre el Hielo, o la Ruta de la Seda Polar, fue añadida para conectar con Europa a través del Océano Ártico. Antes de OBOR, el PCCh ya había realizado importantes inversiones en África y América Latina. Estos países forman ahora parte de la estructura principal de OBOR, lo cual ha permitido al PCCh ampliar más rápidamente su alcance financiero y militar en África y América Latina.

El objetivo principal de OBOR es exportar el exceso de capacidad de China mediante la construcción de infraestructura básica como ferrocarriles y carreteras en otros países. Estos países son ricos en recursos y energía. Al ayudarles a construir infraestructura, el PCCh logra dos objetivos secundarios. Uno es abrir rutas para enviar productos nacionales a Europa a bajo costo; la otra es asegurar los recursos estratégicos de los países que participan en OBOR. La intención del PCCh es aumentar sus propias exportaciones, no ayudar a los países incorporados a la Franja y la Ruta a establecer sus propias industrias manufactureras; el PCCh no renunciaría a la fabricación china.

La verdadera ambición de OBOR es utilizar los medios económicos como una vanguardia para establecer el control sobre puntos financieros y políticos vitales de otros países y convertirlos en colonias del PCCh en su estrategia globalista. Los subproductos de la participación en los esquemas OBOR incluyen la importación de todos los aspectos perniciosos del comunismo: corrupción, deuda y represión totalitaria. El proyecto es una trampa engañosa que no traerá prosperidad económica duradera a sus participantes.

Muchos países se han alarmado y están deteniendo o reevaluando el proyecto OBOR. El PCCh ha admitido que debería ser más transparente y hacer ajustes en las trampas de deuda, que han sido muy criticadas. Sin embargo, los planes del PCCh no pueden ser subestimados. Mientras que las empresas occidentales operan bajo principios de fines de lucro y no resisten en países anfitriones turbulentos durante más de unos años, el cálculo del PCCh se extiende hasta el próximo siglo. Puede tolerar operaciones en entornos internacionales turbulentos a largo plazo sin preocuparse por las pérdidas inmediatas.

Lo que el PCCh quiere son gobiernos procomunistas que lo apoyen en las Naciones Unidas. El PCCh quiere convertirse en el líder de Asia, África y América Latina, luchar contra el mundo libre y reemplazar a Estados Unidos como la potencia número uno del mundo. El PCCh está dispuesto a asumir cualquier costo humano que sea necesario para alcanzar este objetivo. Por ejemplo, el Partido puede obligar al pueblo chino a pagar costos que las empresas privadas occidentales nunca podrían manejar. En esta guerra por conquistar el mundo, no se trata de cuán poderoso es el PCCh sobre el papel, sino de que el PCCh tenga a su disposición los recursos de cientos de millones de chinos, independientemente de su vida o muerte. Son sus peones de sacrificio.

El ex estratega jefe de la Casa Blanca Steve Bannon ofreció una interpretación única del proyecto OBOR. Atribuye a la iniciativa china de La Franja y la Ruta el haber integrado con éxito las tesis de Mackinder-Mahan-Spykman sobre cómo dominar el mundo.

Andrew Sheng, del Asia Global Institute, resumió los puntos de vista de Bannon:

Sir Halford Mackinder fue un influyente geógrafo/historiador británico que argumentó en 1904 que “Quienquiera que gobierne la Zona Central (Asia central) comanda el mundo-isla (Eurasia); quienquiera que gobierne el mundo-isla comanda el mundo”. Su contemporáneo estadounidense, Alfred Mahan, fue un historiador naval que dio forma a la estrategia de Estados Unidos para dominar el poder marítimo, extendiendo la lógica del imperio marítimo británico de controlar las vías marítimas, los pasos estrechos y los canales al patrullar el comercio mundial. En contraste, Nicholas John Spykman argumentó que la Zona Periférica (las tierras costeras que rodean Asia) es más importante que la Zona Central, por lo tanto: “Quien controla la Zona Central gobierna EuroAsia; quien gobierna EuroAsia controla los destinos del mundo”. [7]

Las evaluaciones de Bannon reflejan la creciente vigilancia del mundo occidental frente a las ambiciones del PCCh contenidas en el proyecto OBOR.

De hecho, la ambición del PCCh no se limita al alcance de OBOR. La iniciativa no se centra únicamente en la obtención de los derechos sobre rutas terrestres, vías marítimas y puertos principales. El PCCh quiere aprovecharse de las omisiones existentes en cualquier parte del mundo. Muchos países de Asia, África y América Latina son Estados independientes nuevos creados por la descolonización. Estas regiones experimentaron un vacío de poder, invitando al PCCh a afianzarse. Los nuevos países independientes que antes formaron parte de la Unión Soviética y sus satélites de Europa Oriental tenían un débil control soberano y también fueron una opción fácil para el régimen del PCCh. Otros países turbulentos, de los que los inversores occidentales tienden a mantenerse alejados, cayeron naturalmente en la trampa del PCCh. Los países pequeños, los países insulares y los países subdesarrollados que ocupan lugares estratégicos se encuentran en el punto de mira del PCCh.

Incluso algunos Estados que alguna vez estuvieron firmes en el campo democrático occidental se han dejado llevar hacia la órbita del PCCh después de sufrir de economías débiles y grandes deudas. Geopolíticamente, el PCCh está rodeando gradualmente a Estados Unidos al controlar la economía de otros países. El objetivo es marginar la influencia estadounidense y, finalmente, eliminarla de esos países, momento en el que el PCCh habrá establecido un orden mundial separado, centrado en la tiranía comunista. Esta no es una estrategia nueva. Tiene sus raíces en la vieja estrategia del PCCh de ocupar el campo para rodear las ciudades, lo que lo llevó a la victoria en la Guerra Civil China.

b. La estrategia de la Gran Periferia del PCCh tiene como objetivo excluir a EE. UU. de la región de Asia-Pacífico

¿Qué es la llamada Diplomacia de la Gran Periferia del PCCh? Los centros de estudio del Partido la definen así: “China es vecina de catorce países a lo largo de una larga frontera terrestre, y mira al otro lado del mar a otros seis países vecinos. Más allá de eso, al este está la región de Asia-Pacífico, y al oeste está Eurasia. Es decir, la extensión radial de la vecindad extendida de China cubre dos tercios de la política internacional, la economía y la seguridad. Por lo tanto, el marco de la diplomacia de la periferia es más que una mera estrategia regional. (…) Es una verdadera gran estrategia”. [8]

Australia es el eslabón débil del mundo occidental

En junio de 2017, Fairfax Media Limited y la Australian Broadcasting Corporation publicaron los resultados de su investigación de cinco meses, el documental Poder e influencia: El borde duro del poder blando de China. El documental despertó preocupación en todo el mundo al describir la infiltración y el control generalizados del PCCh sobre la sociedad australiana [9]. Seis meses después, Sam Dastyari, miembro del Partido Laborista Australiano, anunció su renuncia al Senado. La dimisión de Dastyari se produjo tras las acusaciones de que había aceptado dinero de comerciantes chinos vinculados al PCCh para hacer declaraciones apoyando a Beijing en relación a las disputas territoriales del Mar Meridional de China. Sus declaraciones sobre esta cuestión crítica chocaron con las opiniones de su propio partido. [10]

En septiembre de 2016, la australiana SBS News publicó un informe en el que reveló las donaciones políticas que realizó un empresario chino con la intención de influir en las políticas comerciales entre Australia y China [11]. Además, en los últimos años, los medios de comunicación estatales chinos han firmado contratos con medios de comunicación australianos, lo que les permite transmitir contenidos proporcionados por los medios de comunicación chinos al público australiano. [12]

De hecho, ya en 2015, Australia permitió a una empresa china estrechamente vinculada al Ejército Popular de Liberación (EPL) obtener un contrato de arrendamiento por noventa y nueve años sobre el Puerto de Darwin. El puerto marítimo ocupa una importante ubicación militar para protegerse de los ataques del norte. Richard Armitage, exsubsecretario de Estado de Estados Unidos, dijo que estaba atónito por el acuerdo y que Estados Unidos estaba preocupado por el desarrollo. [13]

En 2017, un libro llamado Invasión silenciosa: La influencia de China en Australia, del autor Clive Hamilton, fue rechazado tres veces por los editores australianos por temor a las repercusiones chinas. Finalmente, después de muchas consideraciones, el tercer editor aceptó publicarlo. La censura suscitó una amplia preocupación entre los australianos por la influencia de China en su país. [14]

Muchos más se preguntan por qué China ha dirigido tanto esfuerzo a Australia. ¿Cuál es el valor militar estratégico de que el PCCh se infiltre en Australia y ejerza allí el control?

En diciembre de 2017, el Fondo Nacional para la Democracia (NED) declaró en su informe Poder filoso: La creciente influencia autoritaria que el Partido Comunista Chino está influenciando y cambiando la política y el ámbito académico australiano por medio del soborno y la infiltración con el propósito principal de debilitar la alianza entre Estados Unidos y Australia. [15]

En su Libro Blanco de Política Exterior de 2017, el gobierno australiano dijo: “Estados Unidos ha sido la potencia dominante en nuestra región a lo largo de la historia de Australia después de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, China está desafiando la posición de Estados Unidos” [16]. El Dr. Malcolm Davis, analista principal del Instituto Australiano de Política Estratégica, dijo que Beijing estaba tratando de obtener una ventaja estratégica en la región australiana para lograr su objetivo final de poner fin a la alianza de Australia con Estados Unidos. [17]

Australia es el campo de pruebas del régimen del PCCh para las operaciones de poder blando en su estrategia de diplomacia de la periferia [18]. La infiltración del PCCh en Australia se remonta a 2005, cuando Zhou Wenzhong, entonces subdirector del Ministerio de Asuntos Exteriores, llegó a Canberra e informó a altos funcionarios de la Embajada China del nuevo enfoque diplomático del PCCh. Dijo que el primer objetivo de incluir a Australia en la gran periferia de China es asegurar que Australia sirva como una base de suministro confiable y estable para el crecimiento económico de China en los próximos veinte años. El objetivo a largo plazo es despedazar la alianza entre Estados Unidos y Australia. La misión de los presentes en la reunión fue comprender cómo el PCCh podría ejercer una influencia amplia sobre Australia en las esferas de la economía, la política y la cultura. [19]

El régimen del PCCh utiliza su fuerza económica para obligar a Australia a hacer concesiones en una serie de cuestiones militares y de derechos humanos. La estrategia estándar adoptada por el PCCh para coaccionar a otros a cooperar es cultivar las relaciones personales mediante intereses económicos y, simultáneamente, crear la amenaza implícita del chantaje. [20]

Después de años de investigación, Clive Hamilton descubrió que “las principales instituciones de Australia –desde nuestras escuelas, institutos y asociaciones profesionales hasta nuestros medios de comunicación; desde las profesiones de minería, agricultura y turismo hasta los activos militares de puertos y redes eléctricas; desde nuestros parlamentos locales y gobiernos estatales hasta nuestros partidos de Canberra– están siendo infiltradas y transformadas por un complicado sistema de control bajo la supervisión del PCCh”. [21]

Después de la crisis económica de 2008, en la práctica, Australia ha demostrado su voluntad de servir como base de suministro del PCCh debido a la creencia común de que el PCCh rescató a Australia de la recesión. Hamilton dice que la razón por la que la infiltración y la influencia del PCCh pueden ser tan efectivas en Australia es que los australianos “han permitido que ocurra delante de nuestras narices, porque estamos cegados por la creencia de que solo China puede garantizar nuestra prosperidad económica y porque no nos atrevemos a hacer frente a la intimidación de Beijing”. [22]

A pesar de ser conscientes de la infiltración e influencia del PCCh en la sociedad occidental, y en particular de la infiltración y el control del PCCh en las comunidades chinas en el extranjero, la mayoría de los occidentales bien intencionados al principio imaginaron ingenuamente que el propósito principal de las estrategias del Partido era “negativo”, es decir, silenciar las voces de los críticos y de aquellos con opiniones políticas diferentes. Sin embargo, Hamilton dice que detrás de las operaciones “negativas” están las ambiciones “positivas” del PCCh: utilizar a los inmigrantes de ascendencia china para cambiar la composición de la sociedad australiana y hacer que los occidentales simpaticen con el PCCh a fin de permitir que Beijing aumente su influencia. De esta manera, Australia se transformaría en el ayudante del PCCh para convertirse en una superpotencia asiática y luego mundial. [23]

De forma similar, el PCCh está extendiendo su infiltración y control desde Australia a Nueva Zelanda. Anne-Marie Brady, experta en política china de la Universidad de Canterbury, publicó un informe titulado Armas mágicas, que toma a Nueva Zelanda como ejemplo para ilustrar cómo el PCCh extiende su infiltración e influencia política al extranjero. El informe revela que varios miembros del Parlamento de Nueva Zelanda nacidos en China tienen estrechos vínculos con el PCCh, y que muchos políticos han sido sobornados con enormes donaciones políticas de comerciantes chinos ricos y organizaciones de frente unido del PCCh, como las asociaciones comerciales chinas en Nueva Zelanda [24]. Poco después de que su informe fuera publicado, irrumpieron en la oficina de la Dra. Brady en la universidad. Antes de la irrupción, también recibió una carta anónima amenazándola con las palabras “Tú eres la siguiente”. [25]

China está maniatando activamente a los políticos locales de Nueva Zelanda. Por ejemplo, los miembros de los partidos políticos neozelandeses reciben un trato cordial en sus viajes a China. A los políticos jubilados se les ofrecen puestos altamente remunerados en empresas chinas, así como otros beneficios para que sigan las directivas del Partido. [26]

El PCCh apunta a los países insulares del Pacífico por su valor estratégico

A pesar de su tamaño, las naciones insulares del Pacífico tienen el valor estratégico crítico de poder servir como bases marítimas. Su superficie total es de solo 53.000 kilómetros cuadrados (20.463 millas cuadradas), en comparación con sus zonas económicas exclusivas (ZEE) sobre el océano, que miden 19.000.000 de kilómetros cuadrados (7.335.941 millas cuadradas) –una superficie seis veces mayor que las ZEE de China. El desarrollo de mayores vínculos con los países insulares del Pacífico es un componente públicamente reconocido de la estrategia militar del PCCh.

Actualmente, las esferas de influencia en el área del Pacífico están divididas entre Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda, Australia y Francia. Para desarrollar sus capacidades marítimas en el Océano Pacífico, el PCCh debe primero formar buenas relaciones con las naciones insulares, y luego, lentamente, expulsar la presencia de Estados Unidos. [27]

John Henderson, profesor de Nueva Zelanda, y Benjamin Reilly, profesor de Australia, dijeron que el objetivo a largo plazo del PCCh en el área del Pacífico Sur es ocupar el lugar de Estados Unidos como superpotencia [28]. El PCCh ha invertido inmensas cantidades de dinero en Melanesia, Micronesia y Polinesia para ayudar a estas naciones insulares a construir infraestructura. Ha promovido el turismo local y ha puesto a disposición plataformas de comercio electrónico. Está superando la actividad estadounidense en la zona. Ben Bohane, un autor australiano, advirtió que Estados Unidos está perdiendo influencia sobre el Océano Pacífico en favor de China. [29]

Tras la asistencia financiera y la inversión a gran escala del PCCh, el comportamiento arrogante de sus funcionarios refleja la mentalidad real del PCCh cuando es fuerte y tiene en alta estima sus capacidades. Intenta tratar a la gente de otras naciones de la misma manera que trata al pueblo chino bajo su control totalitario. El objetivo del PCCh es exigir obediencia a los países con menos fuerza. Naturalmente, no se puede esperar que el PCCh respete las normas y protocolos internacionales.

En la cumbre de APEC celebrada a finales de 2018 en Papúa Nueva Guinea, el comportamiento grosero e incivilizado de los funcionarios chinos estremeció a la población local y a los asistentes a la cumbre. Funcionarios chinos impidieron abiertamente que los periodistas (incluidos los de Papúa Nueva Guinea) entrevistaran a los asistentes a un foro celebrado entre el mandatario chino Xi Jinping y los líderes de las naciones insulares del Pacífico. En cambio, exigieron que todos los periodistas se refirieran al comunicado de prensa de Xinhua.

Para evitar que las declaraciones que condenaban el comportamiento comercial injusto del régimen del PCCh fueran incluidas en un comunicado conjunto, los funcionarios chinos exigieron reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores de Papúa Nueva Guinea. Como una reunión privada con funcionarios chinos afectaría su postura imparcial, el ministro rechazó la solicitud. En tercer lugar, los funcionarios chinos recurrieron a gritar y chillar en la cumbre cuando acusaron a otros países de tramar un plan contra China. Un alto funcionario estadounidense describió el comportamiento de los funcionarios del PCCh en la APEC como una “diplomacia de berrinche”. [30]

Las trampas de deuda permiten al PCCh tomar el control de los recursos de Asia Central

Tras la disolución de la Unión Soviética, el PCCh ha realizado grandes esfuerzos para desarrollar y consolidar su relación con los países de Asia Central, como Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. El objetivo de la estrategia del PCCh en Asia Central puede considerarse desde varios ángulos: en primer lugar, Asia Central es una ruta terrestre inevitable en la expansión de China hacia el oeste. Además, cuando China construye infraestructura para transportar mercancías dentro y fuera de China, también puede ampliar sus intereses comerciales en Asia Central. En segundo lugar, China pretende apoderarse de los recursos naturales, incluyendo carbón, petróleo, gas y metales preciosos que abundan en estos países. En tercer lugar, al controlar a los países de Asia Central que están geográfica y culturalmente cerca de Xinjiang, China puede reforzar su control sobre las minorías étnicas en Xinjiang.

Aunque el PCCh no ha anunciado su deseo de dominar Asia Central, ha asumido efectivamente el papel más influyente en esta región. El International Crisis Group, un centro de estudios con sede en Bruselas, publicó un informe en 2013 en el que afirma que China se ha convertido rápidamente en una potencia económicamente dominante en esta región al aprovechar los disturbios sociales en Asia Central. Beijing considera a Asia Central como una base de suministro de materias primas y recursos y como un mercado para sus productos de bajo precio y baja calidad. Mientras tanto, el PCCh también ha vertido millones de dólares en inversiones y ayuda en Asia Central en nombre de mantener la estabilidad en Xinjiang. [31]

Una enorme red de carreteras, ferrocarriles, vías aéreas, comunicaciones y oleoductos ha conectado estrechamente a China con Asia Central. La China Road and Bridge Corporation (CRBC) y sus contratistas han sido responsables de la construcción de carreteras, ferrocarriles y líneas de transmisión de electricidad en Asia Central. Pavimentan carreteras en algunos de los terrenos más peligrosos y complejos y construyen nuevas carreteras para transportar las mercancías de China a Europa y Oriente Medio, así como a puertos en Pakistán e Irán. En las dos décadas de relaciones diplomáticas entre China y los cinco países de Asia Central entre 1992 y 2012, el volumen total de comercio entre China y la región se multiplicó por cien. [32]

En Asia Central, el PCCh promovió inversiones en grandes proyectos de infraestructura financiados con créditos estatales. Algunos analistas se han dado cuenta de que tales inversiones formarían la base de un nuevo orden internacional en el que China desempeñaría un papel dominante. Desde esta perspectiva, Asia Central, al igual que Australia, es otro campo de pruebas para la revolución conceptual del PCCh en estrategia diplomática. [33]

Beijing tiende a apoyar a los líderes corruptos y autoritarios de los países de Asia Central, y sus opacos proyectos de inversión se consideran beneficiosos principalmente para las élites sociales locales. El informe de International Crisis Group señala que cada gobierno de Asia Central es débil, corrupto y está plagado de disturbios sociales y económicos [34]. Los grandes proyectos de infraestructura promovidos por Beijing no solo están vinculados a préstamos enormes, sino que también implican aprobaciones y permisos oficiales, que se basan en intereses particulares. Esto da lugar y agrava la corrupción en estos regímenes.

En Uzbekistán, Islam Karimov, ex primer secretario del Partido Comunista de la República Socialista Soviética de Uzbekistán en la URSS, fue presidente del país desde el momento de la independencia en 1991 hasta su muerte en 2016. Después de la caída de la Unión Soviética, Uzbekistán estuvo bajo el régimen autoritario de Karimov durante otro cuarto de siglo. En 2005, las fuerzas gubernamentales se enfrentaron a manifestantes en la ciudad oriental de Andijan, lo que provocó cientos de muertes. El PCCh se colocó como un firme defensor de Karimov, prestando un firme apoyo, como es habitual, a Uzbekistán y a otros países de la región en sus esfuerzos por salvaguardar el statu quo. [35]

Las frágiles estructuras económicas de los países de Asia Central, en combinación con los enormes préstamos de China para infraestructura, hacen que estos países sean especialmente propensos a caer en la trampa de deuda de China. Turkmenistán sufre una grave crisis económica, con una tasa de inflación anual de más del 300 por ciento, un desempleo estimado en más del 50 por ciento, una grave escasez de alimentos y una corrupción galopante. Ahora China es el único cliente de gas turkmeno [36] y también el mayor acreedor de su deuda externa, que asciende a 9000 millones de dólares (estimada en un 30 por ciento del PIB en 2018) [37]. Es posible que Turkmenistán no tuviera otra opción más que entregar sus yacimientos de gas natural a China para pagar su deuda [38]. Este país ha puesto sus arterias económicas en manos de Beijing.

Tayikistán pidió prestado más de 300 millones de dólares a China para construir una central eléctrica. Incapaz de pagar su deuda, el país transfirió la propiedad de una mina de oro a China para pagar los pasivos. [39]

La economía kirguisa también está en peligro, ya que los grandes proyectos de infraestructura llevados a cabo por el PCCh en ese país también provocaron que cayera en la trampa de deuda. Es probable que el país entregue parte de sus recursos naturales para pagar la deuda. Kirguistán también cooperó con las empresas de comunicaciones chinas Huawei y ZTE para crear herramientas de comunicación digital a fin de reforzar el control gubernamental sobre el pueblo, al tiempo que dejaba a China una puerta trasera para extender su vigilancia en esos países. [40]

Beijing se aprovechó del vacío de poder tras la disolución de la Unión Soviética para entrar en el sector energético kazajo. La economía kazaja depende de la producción de petróleo crudo, y los ingresos petroleros en dólares estadounidenses se utilizan para comprar productos chinos baratos. Con la excepción de la perforación petrolera, los cimientos industriales de esta nación son frágiles. Con el flujo de productos chinos baratos en su mercado, la industria manufacturera kazaja se derrumbó. [41]

Otro motivo para la expansión del PCCh en Asia Central es reprimir a los disidentes uigures que viven en Asia Central. La Carta de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), firmada por la OCS dirigida por China, permite extraditar a sospechosos a los países miembros. Un país miembro puede incluso enviar a sus propios funcionarios a otro país miembro para llevar a cabo una investigación. De esta manera, el PCCh amplía su represión de los uigures en el extranjero y detiene a los disidentes uigures que se han refugiado en otros países. [42]

El PCCh utiliza Estados centrales para asegurar recursos estratégicos

La implementación de la estrategia periférica del Partido Comunista implicó primero crear Estados centrales, que luego se utilizan como base para lograr objetivos estratégicos en toda la región. Según los centros de estudio del Partido, los Estados centrales son países que tienen un considerable poder regional y que Beijing tiene la capacidad y los recursos para guiar; no tienen conflictos directos con el PCCh en cuanto a intereses estratégicos, y no comparten intereses cercanos con Estados Unidos [43]. Además de los ya mencionados Australia, Kazajstán y otros, ejemplos de países centrales para el régimen chino son Irán en Oriente Medio y Myanmar.

En Oriente Medio, Irán recibe la mayor inversión china. Irán es un importante productor de petróleo en la región y ha estado en oposición ideológica con Occidente desde finales de la década de 1970, hecho que lo convierte en un socio económico y militar natural para el PCCh. Beijing ha mantenido estrechas relaciones económicas y militares con Irán desde la década de 1980.

En 1991, la Agencia Internacional de Energía Atómica descubrió que el PCCh había exportado uranio a Irán y que China e Irán habían firmado un acuerdo nuclear secreto en 1990 [44]. En 2002, cuando se reveló el proyecto de enriquecimiento de uranio de Irán, las compañías petroleras occidentales se retiraron del país, dando al PCCh la oportunidad de capitalizar la situación y cultivar relaciones más estrechas con Irán. [45]

El volumen del comercio bilateral entre el PCCh e Irán creció exponencialmente entre 1992 y 2011, multiplicándose más de cien veces en diecisiete años, aunque se produjo una desaceleración significativa debido a la presión causada por las sanciones internacionales contra el régimen iraní [46]. Gracias a la asistencia del PCCh, Irán pudo soportar el aislamiento internacional que se le impuso y desarrollar un amplio arsenal de misiles balísticos de corto y mediano alcance, así como misiles de crucero antibuques. Los chinos también le proporcionaron minas marinas y embarcaciones de ataque rápido, y ayudaron a Irán a establecer un proyecto encubierto de armas químicas. [47]

Otro Estado central favorecido por el régimen del PCCh es Myanmar, su país vecino en el sur de Asia. Myanmar tiene una larga línea costera, que brinda un acceso estratégico al Océano Índico. El PCCh considera la apertura de un canal China-Myanmar como un paso estratégico para minimizar la dependencia en el Estrecho de Malaca [48]. El mal historial de derechos humanos del gobierno militar de Myanmar provocó que fuera aislado por la comunidad internacional. El movimiento democrático de 1988 en Myanmar fue aplastado por la fuerza militar. Al año siguiente, en Beijing, los tanques del EPL abrieron fuego contra manifestantes prodemocracia en la Plaza de Tiananmen.

Los dos gobiernos autoritarios, ambos condenados por la comunidad internacional, encontraron cierto consuelo en su mutua compañía diplomática y desde entonces han mantenido estrechas relaciones. En octubre de 1989, Than Shwe de Myanmar visitó China, y ambas partes firmaron un acuerdo de armas por valor de 1400 millones de dólares [49]. En la década de 1990, hubo de nuevo muchos acuerdos de armas entre las dos partes. El equipo que el PCCh vendió a Myanmar incluye aviones de combate, buques patrulleros, tanques y vehículos blindados de transporte de tropas, cañones antiaéreos y cohetes [50]. El apoyo militar, político y económico del PCCh se convirtió así en el salvavidas de la junta militar de Myanmar en su lucha por la supervivencia. [51]

En 2013, los chinos invirtieron 5000 millones de dólares en el oleoducto de petróleo y gas China-Myanmar, que se dice es el cuarto mayor conducto estratégico de importación de petróleo y gas de China. Aunque se encontró con una fuerte oposición popular, en 2017 entró en funcionamiento con el apoyo del PCCh [52]. Inversiones similares incluyen la presa Myitsone (actualmente en suspenso debido a la oposición local) y la mina de cobre Letpadaung. En 2017, el comercio bilateral entre China y Myanmar ascendió a 13.540 millones de dólares. El PCCh actualmente planea crear un corredor económico China-Myanmar con el 70 por ciento de la participación perteneciendo a la parte china. Esto incluye un puerto de aguas profundas para el acceso comercial al Océano Índico [53] y el parque industrial de la Zona Económica Especial de Kyaukpyu. [54]

c. Divide y reinarás en Europa sirve para crear una separación con Estados Unidos

En la Guerra Fría, Europa fue el centro de la confrontación entre el mundo libre y el campo comunista. Estados Unidos y las naciones de Europa Occidental mantuvieron una estrecha alianza a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Tras el final de la Guerra Fría, Europa comenzó a declinar en términos de importancia económica y política.

Con el fin de abrir una brecha entre Europa y Estados Unidos, el PCCh adoptó una estrategia de ‘divide y reinarás’ con los países europeos, adaptándose a las condiciones locales para penetrar gradualmente y desarrollar su influencia en Europa. En los últimos años, las diferencias entre Europa y Estados Unidos en muchas cuestiones importantes se han hecho cada vez más evidentes. Las actividades del PCCh han tenido algo que ver en esto.

Tras la crisis financiera de 2008, el PCCh se aprovechó del hecho de que las economías europeas más débiles necesitaban urgentemente inversión extranjera. El PCCh inyectó grandes sumas de dinero en estos países a cambio de concesiones en cuestiones como el derecho internacional y los derechos humanos. El PCCh utilizó este método para crear y ampliar las grietas entre países europeos, y cosechó los beneficios. Entre los países a los que apuntó el PCCh están Grecia, España, Portugal y Hungría.

Tras la crisis de la deuda soberana en Grecia, el PCCh invirtió fuertemente allí, intercambiando dinero por influencia política y utilizando a Grecia como una apertura para construir más influencia en Europa. En pocos años, el PCCh obtuvo una concesión de treinta y cinco años para la construcción de la segunda y tercera terminal de contenedores del Puerto del Pireo, el puerto más grande de Grecia, y quedó a cargo del principal centro de transbordo en el puerto.

En mayo de 2017, China y Grecia firmaron un plan de acción de tres años que abarca inversiones en ferrocarriles, puertos, la construcción de redes de aeropuertos, redes de energía eléctrica y centrales eléctricas [55]. La inversión del PCCh ya ha tenido beneficios políticos. Después de 2016, Grecia, miembro de la Unión Europea, se ha opuesto repetidamente a las propuestas de la UE que criticaban las políticas y el historial de derechos humanos del régimen chino. Muchas de las potenciales declaraciones de la UE en este sentido no se materializaron. En agosto de 2017, un comentario del New York Times decía: “Grecia ha aceptado los avances de China, su pretendiente más ardiente y geopolíticamente ambicioso”. [56]

En 2012, el régimen del PCCh puso en marcha un marco de cooperación con dieciséis países de Europa Central y Oriental denominado “16+1”. Hungría fue el primer país en unirse a la iniciativa 16+1 y el primer país europeo en firmar un acuerdo de La Franja y la Ruta con China. En 2017, el volumen del comercio bilateral entre China y Hungría superó los 10.000 millones de dólares. Al igual que Grecia, Hungría se ha opuesto repetidamente a las críticas de la UE a las violaciones de derechos humanos cometidas por el PCCh [57]. El presidente de la República Checa contrató a un acaudalado empresario chino como su asesor personal y se ha mantenido alejado del Dalai Lama. [58]

De los dieciséis países incluidos en el marco, once son países de la UE y cinco son países no pertenecientes a la UE. El PCCh ha propuesto de manera encubierta un nuevo modelo de cooperación regional, con la intención obvia de dividir a la Unión Europea. Además, entre los dieciséis países, muchos son ex países socialistas. Todos estos países tienen una historia de dominio comunista y han conservado muchos vestigios ideológicos y organizativos de esos regímenes. Hasta cierto punto, ajustarse a las exigencias del PCCh les resulta natural.

Hay muchos países pequeños en Europa, y es difícil para cualquiera de esos países competir con el PCCh. El PCCh ha usado esto para tratar a cada gobierno individualmente, intimidándolos para que guarden silencio sobre las violaciones de derechos humanos y la perniciosa política exterior de China. El ejemplo más típico es Noruega. En 2010, el Comité Noruego del Premio Nobel otorgó el Premio de la Paz a un disidente chino encarcelado. El PCCh rápidamente se vengó estableciendo varios obstáculos para impedir que Noruega exportara salmón a China, además de causar otras dificultades. Seis años después, las relaciones entre ambos países se “normalizaron”, pero Noruega ha guardado silencio sobre las cuestiones de derechos humanos en China. [59]

Las potencias tradicionales de Europa Occidental también han sentido la creciente influencia del PCCh. La inversión directa del PCCh en Alemania ha crecido sustancialmente desde 2010. En 2016 y 2017, China fue el mayor socio comercial de Alemania. En 2016, cincuenta y seis empresas alemanas fueron adquiridas por inversores de China continental y Hong Kong, con una inversión que alcanzó un pico de 11.000 millones de euros. Estas fusiones y adquisiciones permitieron a las empresas chinas entrar rápidamente en el mercado y adquirir tecnología occidental avanzada, marcas y otros activos [60]. La Institución Hoover de Estados Unidos, en un informe de 2018, ha calificado esto como la inversión “armamentista” del PCCh. [61]

La ciudad industrial de Duisburg, en el oeste de Alemania, se ha convertido en el punto de tránsito europeo de OBOR. Cada semana, treinta trenes llenos de mercancías chinas llegan a la ciudad, donde luego son transportados por separado a otros países. El alcalde de Duisburg ha dicho que Duisburg es la “ciudad china” de Alemania. [62]

Para lidiar con Francia, el PCCh ha utilizado durante mucho tiempo una estrategia de “diplomacia de transacciones”. Por ejemplo, cuando Jiang Zemin, entonces cabecilla del régimen del PCCh, visitó Francia en 1999, realizó una gran compra por valor de 15.000 millones de francos al adquirir casi treinta aviones Airbus, lo que dio lugar a que el Gobierno francés apoyara la admisión de China a la OMC. Tras la masacre de la Plaza Tiananmen, Francia se convirtió en el primer país occidental en establecer una asociación estratégica completa con China. El entonces Presidente francés fue el primero en Occidente en oponerse a las críticas a China en la Conferencia de Derechos Humanos de Ginebra, el primero en abogar firmemente por el levantamiento del embargo de armas de la UE a China, y el primer líder de un gobierno occidental que elogió al PCCh [63]. Además, el PCCh estableció Semanas de la Cultura China a gran escala en Francia en una etapa temprana de su actividad expansionista como forma de promover la ideología comunista bajo el disfraz de la cultura. [64]

El Reino Unido, una potencia tradicional europea durante gran parte de la historia y un importante aliado de Estados Unidos, es también uno de los objetivos más preciados del PCCh. El 15 de septiembre de 2016, el Gobierno británico aprobó oficialmente el inicio del proyecto de energía nuclear de la unidad Hinkley Point C, una empresa conjunta entre China y un consorcio francés. La central nuclear de Hinkley Point C es una planta nuclear en Somerset, en el suroeste de Inglaterra, con una capacidad instalada de 3200 megavatios.

El proyecto fue severamente criticado por expertos, incluyendo ingenieros, físicos, ambientalistas, expertos en China y analistas de negocios, quienes se refirieron especialmente a los enormes peligros ocultos para la seguridad nacional británica. Nick Timothy, ex jefe de gabinete de Theresa May, señaló que los expertos en seguridad –tanto dentro como fuera del gobierno– estarían “preocupados de que los chinos puedan usar su rol para construir debilidades en el sistema informático, lo que les permitirá cerrar la producción de energía británica a voluntad” [65]. El British Guardian lo describió como “el ‘terrible acuerdo’ detrás de la central eléctrica más cara del mundo”. [66]

Como en otras partes del mundo, los métodos que utiliza el régimen chino para expandir su influencia en Europa son omnipresentes e innumerables. Entre ellos figuran la adquisición de empresas europeas de alta tecnología, el control de las acciones de importantes puertos, el soborno de políticos jubilados para que elogien la plataforma del PCCh, la persuasión de sinólogos para que canten alabanzas al PCCh, la penetración en universidades, centros de estudio e institutos de investigación, etc. [67]. La edición en inglés del China Daily, controlado por el PCCh, tiene una página mensual en el periódico británico The Daily Telegraph; dichas páginas contienen artículos que embellecen el régimen chino. Beijing paga al Daily Telegraph hasta 750.000 libras al año por las páginas. [68]

Las actividades del PCCh en Europa han causado grandes recelos entre investigadores. El Instituto Europeo de Políticas Públicas (GPPI), uno de los principales centros de estudio de Europa, publicó un informe de investigación en 2018 en el que exponía las actividades de infiltración del PCCh en Europa:

China dispone de un amplio y flexible conjunto de herramientas de influencia, que van desde lo abierto a lo encubierto, desplegadas principalmente en tres ámbitos: las élites políticas y económicas, los medios de comunicación y la opinión pública, y la sociedad civil y el ámbito académico. Al ampliar su influencia política, China se aprovecha de la apertura unilateral de Europa. Las puertas de Europa están abiertas de par en par, mientras que China intenta restringir estrictamente el acceso de ideas, actores y capital extranjeros.

Los efectos de esta relación política asimétrica están empezando a notarse en Europa. Los Estados europeos tienden cada vez más a ajustar sus políticas en pos de la “obediencia preventiva” para obtener el favor de la parte china. Las élites políticas dentro de la Unión Europea (UE) y en el vecindario europeo han comenzado a acoger la retórica y los intereses chinos, incluso cuando estos contradicen los intereses nacionales y/o europeos. La unidad de la UE se ha visto afectada por las tácticas chinas de divide y reinarás, especialmente en lo que respecta a la protección y proyección de los valores liberales y los derechos humanos. Beijing también se beneficia de los “servicios” de facilitadores voluntariosos entre las clases políticas y profesionales europeas que están felices de promover los valores e intereses chinos. En vez de estar solo China intentando construir activamente un capital político, también existe mucho cortejo de influencias por parte de las élites políticas de los Estados miembros de la UE que intentan atraer dinero chino o lograr un mayor reconocimiento en el plano global. [69]

Además de la infiltración política, económica y cultural en Europa, el PCCh también ha participado en varias formas de espionaje. El 22 de octubre de 2018, el periódico francés Le Figaro publicó el titular “Las revelaciones de Le Figaro sobre el programa de espionaje chino que apunta a Francia”. Mediante una serie exclusiva de informes especiales, Le Figaro reveló las diversas actividades de espionaje del PCCh en Francia. Esto incluía la forma en que sitios web de redes sociales empresariales, especialmente LinkedIn, eran utilizados para reclutar a franceses con el fin de que proporcionen información al PCCh para que este pueda infiltrarse en los ámbitos político, económico y estratégico de Francia, y para obtener una amplia comprensión interna de situaciones específicas. El artículo también decía que estos casos son solo la punta del iceberg de las operaciones de espionaje del PCCh en Francia [70]. El propósito del PCCh es el saqueo a gran escala de información sensible sobre el Estado francés y sus activos económicos. En Alemania también se han llevado a cabo actividades de espionaje similares. [71]

d. El PCCh exporta el “modelo chino” para colonizar África

Después de la Segunda Guerra Mundial, África pasó por una descolonización y muchos países africanos obtuvieron la independencia. A medida que se transfirió tecnología y capital de Occidente a China, África perdió gradualmente la atención de Occidente. Fortalecido por Occidente, el Partido Comunista Chino invadió sin tregua a África. Las fuerzas del PCCh comenzaron a reemplazar lo que las potencias soberanas occidentales habían establecido en África y se infiltraron en su política, economía y sociedad. Por un lado, el PCCh ha cortejado a los Estados africanos bajo la bandera de ayudar al desarrollo de esos países, creando un frente unido contra Estados Unidos y otros países libres de las Naciones Unidas. Por otro lado, mediante el soborno económico y la ayuda militar, el PCCh ha manipulado implacablemente a los gobiernos africanos y a los grupos de oposición, controlando los asuntos de los países africanos e imponiéndoles el modelo chino y sus valores.

Entre 2001 y 2010, el Banco de Exportaciones e Importaciones de China, controlado por el PCCh, suministró 62.700 millones de dólares en préstamos a países africanos. Los tipos de interés de estos préstamos eran relativamente bajos y superficialmente no parecen venir acompañados de condiciones políticas, pero debido a que estos préstamos utilizan recursos naturales como garantía, el PCCh ha obtenido los derechos efectivos para extraer inmensas cantidades de recursos.

En 2003, el préstamo concedido por el Banco de Exportaciones e Importaciones de China a Angola utilizó petróleo crudo como garantía en lo que se denomina el “Modelo Angola”. Luego se desarrolló la siguiente situación: “Hay chinos que perforan el petróleo y luego lo bombean al oleoducto chino custodiado por fortachones chinos en su camino hacia un puerto construido por los chinos, donde es cargado en camiones cisterna chinos con destino a China. Chinos para armar a un gobierno que comete crímenes contra la humanidad; y chinos para proteger a ese gobierno y defenderlo en el Consejo de Seguridad de la ONU”. [72]

En 2016, China se convirtió en el mayor socio comercial e inversor extranjero directo de África [73]. En África, el modelo de gestión del PCCh ha sido criticado rotundamente por sus muchos males: bajos salarios, malas condiciones de trabajo, productos de mala calidad, “ingeniería de tofu”, contaminación ambiental, soborno de funcionarios gubernamentales y otras prácticas corruptas. Las operaciones mineras de China en África también se encontraron frecuentemente con protestas de la población local.

Michael Sata, expresidente de Zambia, dijo durante su campaña presidencial en 2007: “Queremos que los chinos se vayan y que vuelvan los antiguos gobernantes coloniales. Ellos también explotaban nuestros recursos naturales, pero al menos nos cuidaban bien. Construyeron escuelas, nos enseñaron su idioma y nos trajeron la civilización británica. Al menos el capitalismo occidental tiene un rostro humano; los chinos solo quieren explotarnos” [74]. En Zambia, la influencia china se puede ver en todas partes. Sata no tuvo más remedio que hacer tratos con el PCCh. Una vez que llegó al poder, se reunió inmediatamente con el embajador de China, y en 2013 visitó China.

Sudán fue una de las primeras bases que el PCCh estableció en África, y en los últimos veinte años, la inversión del PCCh en Sudán ha crecido exponencialmente. Además de sus abundantes reservas de petróleo, la ubicación estratégica de Sudán en el Mar Rojo también era vital para los planes del PCCh [75]. En los años 90, cuando la comunidad internacional aisló a Sudán por su apoyo al terrorismo y al Islam radical, el PCCh se aprovechó y se convirtió rápidamente en el mayor socio comercial de Sudán, comprando la mayor parte del petróleo exportado por Sudán [76]. La inversión del PCCh ayudó al régimen totalitario de Bashir a sobrevivir y desarrollarse a pesar de estar contenido por Occidente. El ejército del PCCh incluso exportó armas a Sudán durante este período, facilitando indirectamente el genocidio de Darfur en Sudán a principios de este siglo.

En la comunidad internacional, el PCCh desempeñó un papel de dos caras: mientras China enviaba un equipo de mantenimiento de la paz a la ONU para mediar en el conflicto de Sudán, Beijing también invitó abiertamente al presidente sudanés, un criminal buscado por la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad, a visitar China, y declaró que no importaba cómo cambiara el mundo, no importaba cuál fuera la situación en Sudán, China siempre sería amigo de Sudán. [77]

El PCCh no escatima esfuerzos para atraer a los países en desarrollo. El Foro de Cooperación China-África se estableció en 2000 y se celebró por primera vez en Beijing. En los foros posteriores que se celebraron durante años clave, los líderes del PCCh arrojaron dinero a África. En 2000, durante la reunión inaugural, Jiang Zemin anunció un alivio de la deuda por 10.000 millones de yuan para los países pobres de África. En 2006, cuando Beijing volvió a ser el país anfitrión de la cumbre, el PCCh no solo anunció el alivio de la deuda a partir de fines de 2005 para los países africanos pobres con los que mantenía relaciones diplomáticas [78], sino que también envió más de 10.000 millones de dólares en financiación, créditos, becas y diversos proyectos de ayuda.

En 2015, durante la cumbre de Johannesburgo, Sudáfrica, el PCCh anunció que aportaría un capital de 60.000 millones de dólares para trabajar con los países africanos en la ejecución de los diez principales planes de cooperación [79]. El 28 de agosto de 2018, el viceministro de Comercio del PCCh señaló que “el 97 por ciento de los productos de treinta y tres de los países africanos menos desarrollados tienen cero aranceles” [80]. El 3 de septiembre de 2018, durante el Foro de Cooperación China-África celebrado en Beijing, el PCCh volvió a prometer que daría a África 60.000 millones de dólares de ayuda sin condiciones, préstamos sin intereses y capital e inversión para proyectos específicos. Al mismo tiempo, el PCCh prometió que cancelaría las deudas intergubernamentales que vencían a finales de 2018 de los países africanos con los que tiene relaciones diplomáticas. [81]

Tras varias décadas de laboriosos esfuerzos a través del comercio, el PCCh se hizo del control de la economía africana. Al utilizar incentivos económicos, ha comprado a muchos gobiernos africanos, de manera que siguen todas las instrucciones de Beijing. El mundo exterior ha notado cómo el régimen del PCCh está tratando de conquistar África y cómo está utilizando a África como escenario para promover y defender el modelo del Partido. Un experto en el establecimiento del régimen chino declaró: “El progreso de China en los últimos cuarenta años ha demostrado que no necesita hacer lo que hizo Occidente para alcanzar el éxito. La historia no ha terminado todavía. El impacto de esto en África está más allá de lo que puedas imaginar”. [82]

Imitando a China, el ex primer ministro de Etiopía, Meles Zanawi, estableció un Plan Quinquenal para Etiopía. La organización y estructura del partido gobernante, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE), también tenía un parecido sorprendente con el régimen del PCCh. Una fuente anónima del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que muchos funcionarios de alto nivel del FDRPE habían ido a China para estudiar y recibir formación, y que los hijos de muchos funcionarios importantes también habían ido a China para su educación. Era aún más evidente a nivel ministerial, donde prácticamente todos los funcionarios leían Las obras escogidas de Mao Zedong. [83]

En marzo de 2013, en la cumbre BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), el Primer Ministro etíope declaró que China era tanto un socio comercial como un modelo de desarrollo para Etiopía. Hoy en día, Etiopía es llamada la “Nueva China” de África. Su vigilancia y censura en Internet, la naturaleza totalitaria de su gobierno, su control de los medios de comunicación, etc., salieron todos del mismo molde que el de China. [84]

Etiopía no es el único ejemplo. En 2018, el Departamento Internacional del Comité Central del PCCh celebró el cuarto Foro de Jóvenes Líderes China-África y el segundo Foro de Partidos Políticos China-América Latina en Shenzhen, Guangdong. La capacitación estuvo dirigida a líderes y funcionarios del gobierno.

Yun Sun, codirectora del Programa China del Centro Stimson, con sede en Washington, dijo que este tipo de capacitación política era para exportar el modelo chino a los países en desarrollo. Ella dijo:

Organizaron este tipo de formación política con tres objetivos en mente. Primero, que el régimen del PCCh es legítimo, es decir, tratan de decirle al mundo cómo el PCCh ha gestionado con éxito a China y cómo este éxito puede ser replicado en los países en desarrollo. Segundo, el PCCh busca promover la experiencia que tuvo China en su desarrollo, durante el llamado “intercambio de ideas sobre cómo gobernar el país”. Aunque el PCCh no está “exportando la revolución” explícitamente, ciertamente está exportando su enfoque ideológico. El tercer objetivo es reforzar los intercambios entre China y África. [85]

e. Su avance en América Latina invade el patio trasero de Estados Unidos

Al estar geográficamente cerca de Estados Unidos, América Latina ha estado históricamente dentro de la esfera de influencia de EE. UU. Aunque hubo una serie de regímenes socialistas que aparecieron en América Latina cuando la marea del comunismo se extendió por todo el mundo a mediados del siglo XX, las influencias externas nunca representaron una amenaza para Estados Unidos.

Después del colapso de la Unión Soviética, el PCCh comenzó a apuntar a América Latina. Bajo la bandera de la “cooperación Sur-Sur”, comenzó a involucrarse en una infiltración de toda la sociedad en la región, penetrando en áreas como la economía, el comercio, el ejército, la diplomacia, la cultura y otras similares. Los gobiernos de muchos países latinoamericanos, como Venezuela, Cuba, Ecuador y Bolivia, ya eran hostiles hacia Estados Unidos, y el PCCh hizo pleno uso de ello cuando extendió sus tentáculos a través del océano, agravando aún más las tensiones que estas naciones tenían con EE. UU. y aumentando su postura antiaestadounidense.

Por un lado, esto debilitaría la ventaja que Estados Unidos tenía en la región. Por otro lado, el PCCh podría operar libremente en el patio trasero de Estados Unidos, apoyar a los regímenes socialistas de América Latina y así sentar las bases para una confrontación a largo plazo con Estados Unidos. No es exagerado decir que la infiltración e influencia del PCCh en América Latina ha superado con creces lo que la Unión Soviética había logrado en el pasado.

En primer lugar, el PCCh utilizó el comercio exterior y la inversión para ampliar su influencia en América Latina. Según un informe de la Institución Brookings, un centro de estudio con sede en Estados Unidos, en el año 2000, el comercio de China con América Latina era de solo 12.000 millones de dólares, pero para 2013 se había disparado a 260.000 millones de dólares, lo que representa un aumento de más de veinte veces. Antes de 2008, los compromisos de préstamo de China no superaban los mil millones de dólares, pero en 2010 había aumentado a 37.000 millones [86]. De 2005 a 2016, China se comprometió a prestar 141.000 millones de dólares a los países de América Latina. Hoy en día, los préstamos de China han superado a los del Banco Mundial y a los del Banco Interamericano de Desarrollo juntos. El PCCh también ha prometido que dará a América Latina 250.000 millones de dólares de inversión directa para 2025 y que el comercio bilateral entre China y América Latina alcanzará los 500.000 millones de dólares. América Latina es actualmente el segundo objetivo de inversión de China, directamente después de Asia.

Para muchos países sudamericanos, China ha dominado el comercio exterior. Las tres economías más grandes de América Latina –Brasil, Chile y Perú– tienen a China como su principal socio comercial. China es el segundo más grande para Argentina, Costa Rica y Cuba. Con la construcción de carreteras en Ecuador, proyectos portuarios en Panamá y un plan para un cable de fibra óptica que iría de Chile a China, la influencia de China en toda América Latina es evidente. [87]

Al mismo tiempo, el PCCh ha desplegado sus empresas estatales para convertir a América Latina en su base de recursos; ejemplos de ello son la vasta inversión de Baosteel en Brasil y el control que Shougang tiene sobre las minas de hierro en Perú. El PCCh también ha mostrado gran interés en el petróleo de Ecuador y en el combustible y las minas de oro de Venezuela.

El PCCh también invierte fuertemente en infraestructura en América Latina. En Argentina, el PCCh ha prometido invertir 25 millones de dólares en puertos para el transporte de alimentos, y 250 millones de dólares en carreteras para unir Argentina con Chile. [88]

En el ámbito militar, el PCCh ha estado intensificando su infiltración en América Latina, tanto en alcance como en profundidad. Un investigador de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos y China, Jordan Wilson, encontró que el PCCh ha progresado de ventas militares de bajo nivel antes del año 2000 a ventas militares de alto nivel, alcanzando los USD 100 millones en exportaciones para el 2010. Especialmente después de 2004, las exportaciones militares desde el PCCh a América Latina han aumentado sustancialmente. Los receptores de estas ventas de armas fueron todos regímenes antiestadounidenses, como Venezuela. Al mismo tiempo, también ha aumentado la participación militar, como los intercambios de educación y entrenamiento y los ejercicios militares conjuntos. [89]

Luego de la cumbre bilateral China-Argentina celebrada en Beijing en 2015, una vez firmados los acuerdos entre ambos países, estos marcarían una nueva fase de cooperación militar entre los dos países. Esto incluyó la producción conjunta de productos avanzados y de alta calidad, incluyendo el establecimiento de la primera estación de control y seguimiento espacial del PCCh en el hemisferio sur, dentro de las fronteras de Argentina. También incluyó la venta de aviones de combate de fabricación china a Argentina, cuyo valor total oscila entre 500 y 1000 millones de dólares, superando las exportaciones totales de armas del PCCh de 130 millones de dólares en 2014 en toda la región latinoamericana.

El PCCh está desarrollando rápidamente vínculos con América Latina en los ámbitos diplomático, económico, cultural y militar. En 2015, los nuevos requerimientos delineados en un libro blanco de defensa del PCCh “asignan específicamente al EPL [Ejército Popular de Liberación, el ejército del PCCh] para ‘participar activamente en la cooperación regional e internacional en materia de seguridad y asegurar eficazmente los intereses de China en el extranjero’”. [90]

En el frente diplomático, debido a los incentivos y amenazas del PCCh, Panamá, República Dominicana y El Salvador decidieron romper los lazos diplomáticos con la República de China (Taiwán) y en su lugar recibir a la República Popular China comunista. En junio de 2017, Panamá anunció que había establecido relaciones con la República Popular China y cesado las relaciones diplomáticas con Taiwán, que habían durado más de un siglo. Hace tres años, el PCCh comenzó a planificar activamente sus inversiones de infraestructura en Panamá, como puertos, ferrocarriles y carreteras, con un monto total de inversión de unos 24.000 millones de dólares [91]. China ya ha adquirido el control de ambos extremos del Canal de Panamá, que tiene una gran importancia estratégica internacional.

El PCCh también ha invertido cerca de 30.000 millones de dólares en el puerto de La Unión en El Salvador. En julio de 2018, el embajador de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, advirtió en El Diario de Hoy de El Salvador que la inversión china en La Unión tenía un objetivo militar y merecía una atención especial. [92]

En el frente cultural, el PCCh ha establecido treinta y nueve Institutos Confucio y once Aulas Confucio en América Latina y el Caribe, con un total de más de 50.000 alumnos matriculados [93]. Los Institutos Confucio han sido identificados como instituciones utilizadas por el PCCh para espiar, así como para transmitir la cultura del Partido y la ideología del PCCh bajo el disfraz de ser cultura tradicional china.

La expansión e infiltración del régimen del PCCh en América Latina es una seria amenaza para Estados Unidos. Al utilizar el acceso al mercado chino, la dependencia en la inversión económica y la ayuda militar para influir en las políticas de los gobiernos latinoamericanos, China es capaz de atraerlos a su propia esfera de influencia y enfrentarlos a Estados Unidos. Los canales, puertos, ferrocarriles e instalaciones de comunicaciones que construye el PCCh son herramientas importantes que se utilizarán en el futuro para expandir y establecer su hegemonía global.

f. La China comunista alardea de sus ambiciones militares

En el Salón Aeronáutico de Zhuhai 2018 en China, el debut del drone CH-7 Rainbow llamó la atención de los expertos militares. La serie Rainbow significa que China se ha puesto al día con la tecnología para desarrollar drones armados. Un gran número de CH-4 Rainbows se han apoderado de los mercados militares de Jordania, Irak, Turkmenistán y Pakistán, países a los que se les prohibió comprar drones armados de Estados Unidos [94]. El último CH-7 Rainbow, en cierto modo, está tan bien equipado como el X-47B, el mejor que tiene para ofrecer Estados Unidos. Un observador notó que el último CH-7 fue revelado en el Salón Aeronáutico de 2018 en China antes de ser probado por el EPL [95]. El video que se proyectó en la exhibición mostraba una simulación de los drones combatiendo al enemigo, que claramente era el ejército de Estados Unidos [96]. Todos estos movimientos muestran claramente la ambición de China de desafiar la hegemonía de Estados Unidos.

En los últimos años, a medida que el poder militar de China se fue desarrollando, su ambición ya no pudo pasar desapercibida. Los buques chinos siguieron y acosaron a un buque de vigilancia estadounidense (USNS Impeccable) en el Mar Meridional de China mientras realizaba operaciones rutinarias en aguas internacionales [97].

Un incidente similar tuvo lugar más tarde en aguas internacionales del Mar Amarillo. Los barcos chinos se acercaron varias veces al USNS Victorious. Se acercaron a menos de 30 yardas de la nave estadounidense, forzándola a hacer una peligrosa y repentina parada [98]. El incidente más reciente ocurrió en septiembre de 2018, cuando un buque de guerra chino realizó maniobras agresivas advirtiendo al USS Decatur que abandonara la zona. El barco chino se acercó a menos de 45 yardas de la proa del barco americano, obligando al Decatur a maniobrar para evitar una colisión. [99]

El régimen del PCCh reveló sus ambiciones militares hace mucho tiempo. Su estrategia es pasar de ser una potencia terrestre a ser una superpotencia marítima y finalmente establecer su hegemonía tanto en tierra como en el mar. En 1980, la estrategia de Beijing era realizar una defensa activa y se centraba principalmente en la defensa de sus propias fronteras. En ese momento, su principal adversario era el ejército soviético. En 2013, la defensa de su frente se convirtió en un ataque activo con el propósito de expandir su frente de batalla. Proponía “el ataque estratégico como un tipo importante de defensa activa”. [100]

En 2015, un teórico militar chino y autor de Guerra Irrestricta: el plan maestro de China para destruir América hizo las siguientes declaraciones: “La política de La Franja y la Ruta requiere que el ejército tenga capacidad expedicionaria”. “Las fuerzas terrestres chinas deben dar un salto y revolucionarse”. “Los intereses nacionales que vienen con La Franja y la Ruta son un enorme incentivo para que el ejército chino se reforme” [101]. Todo esto alimenta el objetivo de Beijing de convertirse en una superpotencia de base terrestre.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo en su Informe Anual al Congreso en 2018:

El énfasis marítimo de China y la atención a las misiones que protegen sus intereses en ultramar han impulsado cada vez más al EPL más allá de las fronteras de China y su periferia inmediata. El enfoque evolutivo de la AEPL [la Armada china] –de la “defensa en alta mar” a una mezcla de “defensa en alta mar” y “protección en alta mar”– refleja el creciente interés de los altos mandos en un alcance operativo más amplio. La estrategia militar de China y la reforma en curso del EPL reflejan el abandono de su mentalidad históricamente centrada en la tierra. De manera similar, las referencias doctrinales al “avance del límite de defensa” que alejarían del territorio de China a los potenciales conflictos sugieren que los estrategas del EPL vislumbran un papel cada vez más global. [102]

El objetivo de China es primero pasar el límite de la primera cadena de islas y dirigirse a las aguas abiertas de los Océanos Pacífico e Índico. La primera cadena de islas se extiende desde las Islas Kuriles en el norte hasta las Islas de Taiwán y Borneo en el sur. La cadena rodea el Mar Amarillo, el Mar Oriental de China y el Océano Pacífico occidental.

El propósito de la expansión de China en el Mar Meridional de China fue atravesar la primera cadena de islas. China construyó islas y militarizó islotes de arrecifes en el Mar Meridional de China. Los equipó con aeropuertos, aviones en tierra y misiles. Actualmente, tres islotes de importancia estratégica en el Mar Meridional de China –el arrecife de Fiery Cross, el arrecife Subi y el arrecife Mischief– han sido fortificados con misiles de crucero antibuque, misiles tierra-aire y aeródromos. En esencia, las islas han formado portaaviones estacionarios que pueden utilizarse en caso de conflicto militar. A nivel estratégico, la Armada china es capaz de traspasar los límites de la primera cadena de islas y tiene la capacidad de luchar en mar abierto.

Steve Bannon, ex estratega jefe de la Casa Blanca, dijo en varias ocasiones que Estados Unidos se dirige a un conflicto militar con China. “Vamos a ir a la guerra en el Mar Meridional de China en cinco o diez años”, dijo en marzo de 2016. “No hay duda de eso”. [103]

Lawrence Sellin, excoronel del Ejército de Estados Unidos y comentarista militar, cree que “China ahora está tratando de extender su influencia internacional más allá del Mar Meridional de China al vincularlo con un marco similar para el dominio en el norte del Océano Índico. Si se le permite completar el enlace, China podría estar en una posición incuestionable para ejercer autoridad sobre aproximadamente la mitad del PIB mundial”. [104]

El predominio en el Mar Meridional de China no es un tema de territorio, sino de estrategia global. Cada año, cerca de cinco billones de dólares en mercancías pasan por el Mar Meridional de China [105]. Para China, su Ruta de la Seda Marítima comienza con el Mar Meridional de China, y se estima que un 80 por ciento de sus importaciones de petróleo viajarán a través de la región [106]. El mantenimiento de la paz en el Mar Meridional de China luego de la Segunda Guerra Mundial cayó en manos de Estados Unidos y sus aliados. Esto representa una gran amenaza para el régimen chino, que se prepara para ir a la guerra con Estados Unidos y considera que el Mar Meridional de China es una zona clave para su crecimiento económico y expansión militar.

M. Taylor Fravel, profesor de ciencia política en la cátedra de Arthur y Ruth Sloan en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), señaló un hecho interesante después de descubrir cómo China ha resuelto sus disputas territoriales en la historia. Desde 1949, China ha entablado veintitrés disputas territoriales con sus vecinos. Se resolvieron diecisiete de estas disputas. En quince de estos acuerdos, Beijing ofreció concesiones sustanciales en la asignación del territorio en disputa. Pero cuando se trata de asuntos en el Mar Meridional de China, desde la década de 1950, incluso cuando la armada china era militarmente insignificante, ha adoptado un enfoque inflexible y ha reclamado una soberanía indiscutible sobre la región. China nunca ha usado un lenguaje tan absoluto en otras disputas sobre tierras. [107]

Aparentemente, “luchar por cada centímetro” no es la forma en que China resuelve sus conflictos fronterizos. El profesor M. Taylor Fravel enumeró varias razones para la firme postura de China sobre los asuntos del Mar Meridional de China. “China considera estratégicas a las islas marítimas como las Spratlys. Desde estas islas, China puede reclamar jurisdicción sobre aguas adyacentes que pueden contener importantes recursos naturales e incluso jurisdicción sobre algunas actividades de embarcaciones navales extranjeras”, dijo. “Los afloramientos del Mar Meridional de China también pueden convertirse en puestos de avanzada para proyectar poder militar”. “También podrían ayudar a la fuerza submarina de China impidiendo que otros Estados rastreen a los submarinos chinos que buscan ingresar al Pacífico Occidental desde el Mar Meridional de China “. [108]

Las acciones agresivas y expansionarias del régimen chino en el Mar Meridional de China, especialmente las medidas que ha tomado en los últimos años para cambiar el status quo, han aumentado las tensiones militares en la región. Japón ha revertido una década de disminución de los gastos militares, mientras que India ha revivido sus planes estancados para la modernización naval. [109]

Enmascarando sus esfuerzos con la excusa de un paso seguro para la energía y el transporte de mercancías, la expansión activa de China en el Mar Meridional de China ha alterado el equilibrio de poder en la región y aumenta la posibilidad de un conflicto militar. Un experto señaló que “la percepción china del Mar Meridional de China como una preocupación de seguridad ha llevado a una erosión de la seguridad en la región” [110]. Este punto de vista es similar al de Bannon.

En 2017, el ejército chino estableció su primera base militar en el extranjero en Yibuti. Intelectuales occidentales creen que los oficiales militares chinos están mirando más allá de la Región del Pacífico Occidental y están analizando cómo proyectar el poder cada vez más lejos en el extranjero [111]. Por ejemplo, recientemente el PCCh ha estado activo en los países de las islas del Pacífico, independientemente de las inversiones costosas. Su objetivo a largo plazo es que en el futuro, estos países insulares funcionen como estaciones de suministro para la flota de alta mar de la AEPL [112]. La expansión militar del PCCh no se limita a las divisiones tradicionales de tierra, mar y aire; también está avanzando en los reinos de la guerra espacial y electromagnética.

Las ambiciones militares del PCCh están respaldadas por vastas reservas de efectivos, equipamiento y fondos.

El régimen del PCCh mantiene el ejército regular más grande del mundo, con dos millones de efectivos militares activos. El Ejército Popular de Liberación también tiene la fuerza terrestre más grande del mundo, el mayor número de buques de guerra, el tercer tonelaje naval y una enorme fuerza aérea. Tiene una capacidad de ataque nuclear que consiste en misiles balísticos intercontinentales, submarinos de misiles balísticos y bombarderos estratégicos.

El régimen chino también tiene 1,7 millones de efectivos de policía armada, que están bajo el liderazgo unificado de la Comisión Militar Central del PCCh, y una gran cantidad de unidades de reserva y milicias. La doctrina militar del Partido siempre ha destacado la importancia de la “guerra popular”. Bajo el sistema totalitario del PCCh, puede reclutar rápidamente a todos los recursos disponibles para su uso militar. Esto significa que el PCCh tiene una reserva de más de mil millones de personas (incluidos los chinos en el extranjero), desde la cual puede reclutar a un gran número de personas para el servicio militar.

El PIB de China aumentó rápidamente entre 1997 y 2007. El PCCh se basa en el poder económico para expandir rápidamente la producción de armamentos y mejorar su arsenal. Se estima que para 2020, las fuerzas terrestres del EPL tendrán cinco mil tanques de batalla modernos. La AEPL tendrá al menos dos portaaviones en su flota. El 90 por ciento de los aviones caza de la Fuerza Aérea del EPL son de cuarta generación, y China ha comenzado a introducir cazas de quinta generación.

A principios de 2017, China anunció un aumento del 6,5 por ciento ajustado a la inflación en su presupuesto militar anual, que alcanzó los 154.300 millones de dólares. El análisis de los datos desde 2008 hasta 2017 indica que el presupuesto militar oficial de China creció a un promedio anual del 8 por ciento en términos ajustados a la inflación durante ese período [113]. Los observadores estiman que el gasto militar real del PCCh es el doble de lo que reconoce oficialmente. Aparte de esto, la fuerza militar del régimen no se refleja completamente en el gasto militar porque su gasto militar real es mayor que el de las cifras públicas, y el PCCh puede requisar muchos recursos civiles y mano de obra a su discreción. Todo el sistema industrial puede ser utilizado según las necesidades de la guerra, lo que significa que sus verdaderas capacidades militares superan por mucho a los datos oficiales y las estimaciones habituales.

El PCCh construirá un sistema global que constará de más de treinta satélites de navegación Beidou (Big Dipper) para finales de 2020, con capacidades globales de posicionamiento militar con GPS. La producción en masa de la serie de drones militares Rainbow representa consideraciones más tácticas para el PCCh. Por ejemplo, en el trazado del estrecho de Taiwán, el PCCh puede obtener ventajas con sus tácticas de aviones no tripulados [114]. Un gran número de drones aéreos pueden formar agrupaciones bajo el control de satélites e inteligencia artificial, lo que los hace útiles en conflictos regionales y asimétricos.

El avión furtivo chino J-20, presentado en el Salón Aeronáutico de Zhuhai, se parece al F-22 estadounidense, mientras que el J-31 chino parece estar basado en el modelo F-35. El EPL está cerrando la brecha con Estados Unidos en el desarrollo de aviones de combate modernos.

Además, el PCCh utiliza una amplia gama de espionaje para ponerse al día con la tecnología de Estados Unidos. Según algunas estimaciones recientes, más del 90 por ciento del espionaje contra Estados Unidos mediante hackeo proviene de China, y las redes del PCCh se infiltran en las grandes empresas estadounidenses y en el ejército, robando tecnología y conocimientos que los chinos no pueden desarrollar de forma independiente [115]. La tecnología de drones de China fue robada de Estados Unidos.

En términos de táctica, al EPL le interesan las capacidades asimétricas: la guerra asimétrica, la estrategia asimétrica y las armas asimétricas [116]. El almirante Philip S. Davidson, el nuevo comandante del Comando Indo-Pacífico, describió a China como un “competidor a la par”. Dijo que China no está tratando de igualar la potencia de fuego de Estados Unidos en una proporción de uno a uno; más bien, está tratando de ponerse al día con Estados Unidos mediante el desarrollo de capacidades asimétricas críticas, incluido el uso de misiles antibuque y capacidades en la guerra submarina. Advirtió que “no hay garantía de que Estados Unidos gane un conflicto futuro con China”. [117]

El PCCh se basó en su investigación y desarrollo de los misiles Dongfeng 21D (misiles balísticos antibuques para uso contra portaaviones de EE. UU.) para llevar a cabo una confrontación similar con el modo francotirador. En 2018, el PCCh exhibió públicamente el misil antibuque supersónico Eagle-Attack-12B con base en tierra, conocido como el “asesino de portaaviones”. Ha dibujado una “zona de muerte” de 550 kilómetros en el Pacífico occidental, en la que los grupos de batalla de los portaaviones estadounidenses serán susceptibles a ataques de saturación de altitud ultra baja. Estos misiles se convierten en un importante medio militar de las operaciones regionales de denegación del EPL destinadas a prevenir la intervención militar de Estados Unidos.

Tras la rápida expansión de su poder militar, el régimen del PCCh se ha convertido en un enorme exportador de armas a los regímenes autoritarios del mundo, como Corea del Norte y los regímenes corruptos de Medio Oriente. Por un lado, el objetivo es expandir sus alianzas militares, y por otro lado, dispersar y contrarrestar el poder militar de Estados Unidos. El régimen del PCCh propaga y alienta el sentimiento y el odio antiamericanos. Es fácil para el PCCh unirse con otros regímenes antiamericanos para promover sus ambiciones hegemónicas.

Al mismo tiempo, el liderazgo del PCCh aboga por teorías militares terroristas como la guerra sin restricciones mencionada anteriormente. Aboga por la necesidad de la guerra diciendo que “la guerra no está lejos de nosotros, es el lugar de nacimiento del siglo chino”. Legitima la violencia y el terror con palabras como “Los muertos son la fuerza impulsora del avance de la historia”. Justifica la agresión: “No hay derecho al desarrollo sin el derecho a la guerra”, y “el desarrollo de un país representa una amenaza para otro: esta es la regla general de la historia mundial”. [118]

Zhu Chenghu, decano del Colegio de Defensa de la Universidad de Defensa Nacional de la República Popular China, declaró públicamente que si Estados Unidos interviene en una guerra en el Estrecho de Taiwán, China utilizará preventivamente armas nucleares para arrasar cientos de ciudades de Estados Unidos, incluso si toda China al este de Xi’an (una ciudad ubicada en el borde occidental de los límites tradicionales de China) quedara destruida como consecuencia [119]. Las declaraciones de Zhu fueron una exhibición pública de las ambiciones del PCCh y un medio para tantear las reacciones de la comunidad internacional.

Es importante ser conscientes del hecho de que las estrategias militares del PCCh siempre están subordinadas a sus necesidades políticas, y que las ambiciones militares del régimen son solo una pequeña parte de sus maquinaciones generales. El método del Partido es basarse en medios económicos y militares para imponer su ideología comunista en el resto del mundo. [120]

Referencias

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[5] Chen Liangxian and Su Haoyun, “Overseas Ports in Vogue: How Do Chinese Enterprises Choose Strategic Locations?,” The Paper, August 17, 2017, https://www.thepaper.cn/newsDetail_forward_175881. [陳良賢,蘇顥雲:〈海外港口熱:中企如何布局?〉,《澎湃新聞》] [En chino]

[6] Derek Watkins, K.K. Rebecca Lai, and Keith Bradsher, “The World, Built by China,” The New York Times, November 18, 2018, https://www.nytimes.com/interactive/2018/11/18/world/asia/world-built-by-china.html.

[7] Andrew Sheng, “A Civilizational Clash With China Comes Closer,” Asia Global Institute, The University of Hong Kong, January 16, 2018, http://www.asiaglobalinstitute.hku.hk/en/civilizational-clash-china-comes-closer/.

[8] Wu Xinbo, “Reflections on the Study of Neighborhood Diplomacy,” World Affairs, 2015 Issue #2, http://www.cas.fudan.edu.cn/picture/2328.pdf[En chino] [吳心伯:〈對周邊外交研究的一些思考〉,《世界知識》]

[9] “Power and Influence: The Hard Edge of China’s Soft Power,” Australian Broadcasting Corporation, June 5, 2017, https://www.abc.net.au/4corners/power-and-influence-promo/8579844.

[10] “Sam Dastyari Resignation: How We Got Here,” Australian Broadcasting Corporation, December 11, 2017, https://www.abc.net.au/news/2017-12-12/sam-dastyari-resignation-how-did-we-get-here/9249380.

[11] “In Depth: How Much Influence Do China’s Donations Have on Australia? Should Political Donations Be Banned?,” SBS News, September 12, 2016, https://www.sbs.com.au/yourlanguage/mandarin/zh-hant/article/2016/09/12/shen-du-zhong-guo-juan-zeng-dui-ao-zhou-ying-xiang-you-duo-da-wai-guo-zheng-zhi?language=zh-hant. [深度:中國捐贈對澳洲影響有多大?外國政治獻金是否該禁?] [En chino]

[12] Mareike Ohlberg and Bertram Lang, “How to Counter China’s Global Propaganda Offensive,” The New York Times, September 21, 2016, https://www.nytimes.com/2016/09/22/opinion/how-to-counter-chinas-global-propaganda-offensive.html?_ga=2.63090735.1831033231.1544154630-97544283.1541907311.

[13] Jonathan Pearlman, “US Alarm over Aussie Port Deal With China Firm,” The Strait Times, November 19, 2015, https://www.straitstimes.com/asia/australianz/us-alarm-over-aussie-port-deal-with-china-firm.

[14] Tara Francis Chan, “Rejected Three Times Due to Fear of Beijing, Controversial Book on China’s Secret Influence Will Finally Be Published,” Business Insider, February 5, 2018, https://www.businessinsider.com/australian-book-on-chinas-influence-gets-publisher-2018-2.

[15] Christopher Walker and Jessica Ludwig, “From ‘Soft Power’ to ‘Sharp Power’: Rising Authoritarian Influence in the Democratic World,” in Sharp Power: Rising Authoritarian Influence (Washington, D.C.: National Endowment for Democracy, 2017), 20, https://www.ned.org/wp-content/uploads/2017/12/Sharp-Power-Rising-Authoritarian-Influence-Full-Report.pdf.

[16] 2017 Foreign Policy White Paper, Australian Government, 2017, https://www.fpwhitepaper.gov.au/foreign-policy-white-paper/overview.

[17] Caitlyn Gribbin, “Malcolm Turnbull Declares He Will ‘Stand Up’ for Australia in Response to China’s Criticism,” Australian Broadcasting Corporation, December 8, 2017, https://www.abc.net.au/news/2017-12-09/malcolm-turnbull-says-he-will-stand-up-for-australia/9243274.

[18] Chen Yonglin,  [陳用林] “Chen Yonglin: Australia Is Becoming China’s Backyard?,” The Epoch Times, September 2, 2016, http://www.epochtimes.com/gb/16/9/2/n8261061.htm. [陳用林:〈陳用林:澳大利亞正在淪為中國的後院〉,《大紀元新聞網》] [En chino]

[19] Clive Hamilton. Silent Invasion: China’s influence in Australia (Melbourne: Hardie Grant, 2018), Chapter 1.

[20] Ibid.

[21] Ibid.

[22] Ibid.

[23] Hamilton, Silent Invasion, Chapter 3.

[24] Lin Ping, “Disclosing China’s Sharp Power: Part X, New Zealand,” Radio Free Asia, September 25, 2018, https://www.rfa.org/mandarin/zhuanlan/zhuantixilie/zhongguochujiaoshenxiangshijie/jm-09252018162912.html. [林坪:〈揭祕中國銳實力(十)紐西蘭〉,自由亞洲電台] [En chino]

[25] Ibid.

[26] Ibid.

[27] Lin Tinghui, “The Dragon in Strange Waters: China’s Diplomatic Quagmire in the Pacific Islands,” Journal on International Relations Issue #30, July 2010, p. 58, https://diplomacy.nccu.edu.tw/download.php?filename=451_b9915791.pdf&dir=archive&title=File. [林廷輝:〈龍在陌生海域:中國對太平洋島國外交之困境〉,《國際關係學報》,第三十期(2010年7月)] [En chino]

[28] John Henderson and Benjamin Reilly, “Dragon in Paradise: China’s Rising Star in Oceania,” The National Interest, no. 72 (Summer 2003): 94–105.

[29] Ben Bohane, “The U.S. Is Losing the Pacific to China,” The Wall Street Journal, June 7, 2017, https://www.wsj.com/articles/the-u-s-is-losing-the-pacific-to-china-1496853380.

[30] Josh Rogin, “Inside China’s ‘Tantrum Diplomacy’ at APEC,” The Washington Post, November 20, 2018, https://www.washingtonpost.com/news/josh-rogin/wp/2018/11/20/inside-chinas-tantrum-diplomacy-at-apec/.

[31] China’s Central Asia Problem, Report No. 244, International Crisis Group (February 27, 2013), https://www.crisisgroup.org/europe-central-asia/central-asia/china-s-central-asia-problem.

[32] Wu Jiao and Zhang Yunbi, “Xi Proposes a ‘New Silk Road’ With Central Asia,” China Daily, September 8, 2013, http://www.chinadaily.com.cn/sunday/2013-09/08/content_16952160.htm.

[33] Raffaello Pantucci and Sarah Lain, “China’s Eurasian Pivot: The Silk Road Economic Belt,” Whitehall Papers 88, no. 1 (May 16, 2017), https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/02681307.2016.1274603.

[34] “China’s Central Asia Problem,” International Crisis Group.

[35] “Kong Quan: China Supports Uzbekistan’s Efforts for National Security,” People.cn, http://world.people.com.cn/GB/8212/14450/46162/3395401.htm. [〈孔泉:中國支持烏茲別克斯坦為國家安全所做努力〉,人民網] [En chino]

[36] Benno Zogg, “Turkmenistan Reaches Its Limits with Economic and Security Challenges,” IPI Global Observatory, July 31, 2018, https://theglobalobservatory.org/2018/07/turkmenistan-limits-economic-security-challenges/.

[37] Jakub Jakóbowski and Mariusz Marszewski, “Crisis in Turkmenistan: A test for China’s Policy in the Region,” Center for Eastern Studies (OSW), August 31, 2018, https://www.osw.waw.pl/en/publikacje/osw-commentary/2018-08-31/crisis-turkmenistan-a-test-chinas-policy-region-0.

[38] Eiji Furukawa, “Belt and Road Debt Trap Spreads to Central Asia,” Nikkei Asian Review, August 29, 2018, https://asia.nikkei.com/Spotlight/Belt-and-Road/Belt-and-Road-debt-trap-spreads-to-Central-Asia.

[39] “Tajikistan: Chinese Company Gets Gold Mine in Return for Power Plant,” Eurasianet, April 11, 2018, https://eurasianet.org/tajikistan-chinese-company-gets-gold-mine-in-return-for-power-plant.

[40] Danny Anderson, “Risky Business: A Case Study of PRC Investment in Tajikistan and Kyrgyzstan,” The Jamestown Foundation, China Brief 18, no. 14 (August 10, 2018), https://jamestown.org/program/risky-business-a-case-study-of-prc-investment-in-tajikistan-and-kyrgyzstan/.

[41] Juan Pablo Cardenal and Heriberto Araújo, China’s Silent Army: The Pioneers, Traders, Fixers and Workers Who Are Remaking the World in Beijing’s Image (New York: Crown Publishing Group, 2013), Chapter 2.

[42] Lindsey Kennedy and Nathan Paul Southern, “China Created a New Terrorist Threat by Repressing Secessionist Fervor in Its Western Frontier,” Quartz, May 31, 2017, https://qz.com/993601/china-uyghur-terrorism/.

[43] Xu Jin et al., [徐進等]  “Making ‘Strategic Pivots’ for China’s Border Security,” World Affairs 2014 Issue #15, pp. 14–23, http://cssn.cn/jjx/xk/jjx_lljjx/sjjjygjjjx/201411/W020141128513034121053.pdf. [徐進等:〈打造中國周邊安全的「戰略支點」國家〉,《世界知識》,2014年15期,頁14-23][En chino]

[44] Therese Delpech, Iran and the Bomb: The Abdication of International Responsibility (New York: Columbia University Press, 2006), 49.

[45] Cardena and Araújo, China’s Silent Army, Epilogue.

[46] Seyed Reza Miraskari et al., “An Analysis of International Outsourcing in Iran-China Trade Relations,” Journal of Money and Economy 8, No 1 (Winter 2013): 110–139, http://jme.mbri.ac.ir/article-1-86-en.pdf.

[47] Scott Harold and Alireza Nader, China and Iran: Economic, Political, and Military Relations (Washington, D.C.: RAND Corporation, 2012), 7, https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/occasional_papers/2012/RAND_OP351.pdf.

[48] “The Commercial Foundation to Bypass the ‘Malacca Dilemma’: How to Ensure the Effective Operation of the China-Myanmar Oil and Gas Pipelines,” The First Finance Daily, July 22, 2013, https://www.yicai.com/news/2877768.html. [〈繞過「馬六甲困局」的商業基礎——如何保證中緬油氣管道有效運營〉,《第一財經日報》] [En chino]

[49] Li Chenyang, “China-Myanmar Relations since 1988,” in Harmony and Development: Asean-China Relations, eds. Lim Tin Seng and Lai Hongyi (Singapore: World Scientific Publishing, 2007), 54.

[50] Ibid.

[51] “China’s Myanmar Dilema,” Asia Report No.177 (Brussels: International Crisis Group , 2009), 1, https://d2071andvip0wj.cloudfront.net/177-china-s-myanmar-dilemma.pdf.

[52] “After Two Years of Inactivity, the China-Myanmar Crude Oil Pipeline Is Finally Opened,” BBC Chinese, April 10, 2017, https://www.bbc.com/zhongwen/simp/chinese-news-39559135. [〈閒置兩年後 中緬原油管道終於開通〉,《BBC中文網》] [En chino]

[53] Zhuang Beining and Che Hongliang, “China-Myanmar Signs the Framework Agreement for the Kyaukpyu Deep-water Port Project,” xinhuanet.com, November 8, 2018, http://www.xinhuanet.com/2018-11/08/c_1123686146.htm. [莊北甯,車宏亮:〈中緬簽署皎漂深水港專案框架協定〉,《新華網》] [En chino]

[54] Lu Cheng, “China-Myanmar Economic Corridor: An Emerging Approach to Myanmar’s Development,” Guangming Net, September 17, 2018, http://news.gmw.cn/2018-09/17/content_31210352.htm. [鹿鋮:〈中緬經濟走廊:緬甸發展的新興途徑〉,《光明網》] [En chino]

[55] Lin Ping, “Disclosing China’s Sharp Power,” Part XI, European Politics,” Radio Free Asia, https://www.rfa.org/mandarin/zhuanlan/zhuantixilie/zhongguochujiaoshenxiangshijie/yl-11052018102634.html. [林坪:〈揭祕中國銳實力(十一)歐洲政界〉,《自由亞洲電台》] [En chino]

[56] Jason Horowitz and Liz Alderman, “Chastised by E.U., a Resentful Greece Embraces China’s Cash and Interests,” The New York Times, August 26, 2017, https://www.nytimes.com/2017/08/26/world/europe/greece-china-piraeus-alexis-tsipras.html.

[57] Ibid.

[58] Jan Velinger, “President’s Spokesman Lashes Out at Culture Minister for Meeting with Dalai Lama,” Radio Praha, October 18, 2016, https://www.radio.cz/en/section/curraffrs/presidents-spokesman-lashes-out-at-culture-minister-for-meeting-with-dalai-lama.

[59] Lin Ping, “Disclosing China’s Sharp Power (Part XI), European Politics,” Radio Free Asia, November 5, 2018, https://www.rfa.org/mandarin/zhuanlan/zhuantixilie/zhongguochujiaoshenxiangshijie/yl-11052018102634.html. [林坪:〈揭祕中國銳實力(十一)歐洲政界〉,《自由亞洲電台》] [En chino]

[60] “German Blue Book: China’s Non-Financial Direct Investment in Germany Has Grown Substantially,” sina.com.cn, July 9, 2017, http://mil.news.sina.com.cn/dgby/2018-07-09/doc-ihezpzwt8827910.shtml. [〈德國藍皮書:中國在德國非金融直接投資大幅增長〉,《觀察者網》] [En chino]

[61] Chinese Influence and American Interests: Promoting Constructive Vigilance (Stanford, Calif.: Hoover Institution Press, 2018), https://www.hoover.org/sites/default/files/research/docs/chineseinfluence_americaninterests_fullreport_web.pdf, 163.

[62] Philip Oltermann, “Germany’s ‘China City’: How Duisburg Became Xi Jinping’s Gateway to Europe,” The Guardian, August 1, 2018, https://www.theguardian.com/cities/2018/aug/01/germanys-china-city-duisburg-became-xi-jinping-gateway-europe.

[63] “Chirac: A Man Who Loved China,” China Net, March 20, 2007, http://www.china.com.cn/international/txt/2007-03/20/content_18421202.htm. [〈希拉克:熱愛中國的人〉,《中國網》] [En chino]

[64] The True Jiang Zemin, Chapter 9, “The War of Greed (Part I),” The Epoch Timeshttp://www.epochtimes.com/b5/12/6/18/n3615092.htm. [聯合寫作組:《真實的江澤民》,〈第九章 貪戰(上)〉,《大紀元新聞網》] [En chino]

[65] Nick Timothy, “The Government Is Selling Our National Security to China,” Conservative Home, October 20, 2015, http://www.conservativehome.com/thecolumnists/2015/10/nick-timothy-the-government-is-selling-our-national-security-to-china.html.

[66] Holly Watt, “Hinkley Point: The ‘Dreadful Deal’ behind the World’s Most Expensive Power Plant,” The Guardian, December 21, 2017, https://www.theguardian.com/news/2017/dec/21/hinkley-point-c-dreadful-deal-behind-worlds-most-expensive-power-plant.

[67] Lin Ping  [林坪] “Disclosing China’s Sharp Power (Part XII) Economic Infiltration in Europe,” Radio Free Asia, November 12, 2018, https://www.rfa.org/mandarin/zhuanlan/zhuantixilie/zhongguochujiaoshenxiangshijie/yl-11082018122750.html; “Disclosing China’s Sharp Power (Part XIII) The Encroachment of Academic Freedom and Freedom of Speech in Europe,” Radio Free Asia, November 12, 2018, https://www.rfa.org/mandarin/zhuanlan/zhuantixilie/zhongguochujiaoshenxiangshijie/MCIEU-11122018165706.html. [林坪:〈揭祕中國銳實力(十二)在歐洲的經濟滲透〉,《自由亞洲電台》] [〈揭祕中國銳實力(十三)歐洲學術、言論自由〉,《自由亞洲電台》] [En chino]

[68] Jack Hazlewood, “China Spends Big on Propaganda in Britain … but Returns Are Low,” Hong Kong Free Press, April 3, 2016, https://www.hongkongfp.com/2016/04/03/china-spends-big-on-propaganda-in-britain-but-returns-are-low/.

[69] Thorsten Benner et al., “Authoritarian Advance: Responding to China’s Growing Political Influence in Europe,” Global Public Policy Institute (GPPI), February 2018, https://www.gppi.net/media/Benner_MERICS_2018_Authoritarian_Advance.pdf.

[70] Christophe Cornevin and Jean Chichizola, “The Revelations of Le Figaro on the Chinese Spy Program That Targets France” [“Les révélations du Figaro sur le programme d’espionnage chinois qui vise la France”], Le Figaro, October 22, 2018, http://www.lefigaro.fr/actualite-france/2018/10/22/01016-20181022ARTFIG00246-les-revelations-du-figaro-sur-le-programme-d-espionnage-chinois-qui-vise-la-france.php. [En francés]

[71] “German Spy Agency Warns of Chinese LinkedIn Espionage,” BBC News, December 10, 2017, https://www.bbc.com/news/world-europe-42304297.

[72] Serge Michel and Michel Beuret, China Safari: On the Trail of Beijing’s Expansion in Africa (New York: Nation Books, 2010), 162.

[73] Reuben Brigety, A Post-American Africa,” Foreign Affairs, August 28, 2018, https://www.foreignaffairs.com/articles/africa/2018-08-28/post-american-africa.

[74] “Not as Bad as They Say” The Economist, October 1, 2011, https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2011/10/01/not-as-bad-as-they-say.

[75] Joseph Hammond, “Sudan: China’s Original Foothold in Africa,” The Diplomat, June 14, 2017, https://thediplomat.com/2017/06/sudan-chinas-original-foothold-in-africa/.

[76] Zeng Yong, “A Strategic Analysis of China’s Dealing with the Darfur Crisis,” Arab World Studies, November 2012 Issue #6, http://mideast.shisu.edu.cn/_upload/article/23/47/8ee05ca2405488f615e514184f73/077159aa-8c97-41b8-bcc3-95c22c3ba732.pdf. [曾勇,〈中國處理達爾富爾危機的戰略分析〉,《阿拉伯世界研究》] [En chino]

[77] “Beijing Shows Hospitality to the Wanted Sudanese President Bashir,” Radio France Internationale (RFI), June 29, 2011, http://cn.rfi.fr/中國/20110629-北京盛情款待遭通緝的蘇丹總統巴希爾. [〈北京盛情款待遭通緝的蘇丹總統巴希爾〉,《法廣》] [En chino]

[78] According to “China’s Path of Peaceful Development” by the Information Office of the State Council, as of 2005, China had waived the debts of forty-four developing countries, totalling about 16.6 billion yuan. http://www.scio.gov.cn/zfbps/ndhf/2005/Document/307900/307900.htm. [En chino]

[79] Pan Xiaotao, “Chinese, Get Ready to Give Out More Money,” Apple Daily, August 31, 2018, https://hk.news.appledaily.com/local/daily/article/20180831/20488504. [潘小濤:〈中國人,請準備再大撒幣〉,《蘋果日報》] [En chino]

[80] “Ministry of Commerce: 97 Percent of Products in 33 Least-Developed Countries in Africa Enjoy Zero Tariffs,” China News, August 28, 2018, http://www.chinanews.com/gn/2018/08-28/8612256.shtml. [〈商務部:非洲33個最不發達國家97%的產品享受零關稅〉,《中新網》] [En chino]

[81] Jia Ao, “China Gives Africa Big Bucks Again and America Gets Alert,” Radio Free Asia, September 3, 2018, https://www.rfa.org/mandarin/yataibaodao/junshiwaijiao/hc-09032018110327.html. [家傲:〈中國再向非洲大撒幣 美國警覺〉,《自由亞洲電台》] [En chino]

[82] Quan Ye, “A Dialogue With Wang Wen: From the Theory of Spending Money to the Real Problem Behind the Misconstrued New Colonialism,” Duowei News, September 2, 2018, http://news.dwnews.com/china/news/2018-09-02/60081911_all.html. [泉野:〈對話王文:從撒錢論到「新殖民主義」誤區背後的真問題〉,《多維》] [En chino]

[83] Cai Linzhe, “Ethiopia Is Learning the ‘Chinese Model,’” Phoenix Weekly, May 15, 2013, http://www.ifengweekly.com/detil.php?id=403. [蔡臨哲:〈埃塞俄比亞學習「中國模式」〉,《鳳凰週刊》] [En chino]

[84] Andrew Harding, “Correspondence from Our Reporters: ‘A New China’ in Africa,” BBC Chinese, July 27, 2015, https://www.bbc.com/ukchina/simp/fooc/2015/07/150727_fooc_ethiopia_development. [安德魯‧哈丁:〈記者來鴻:非洲出了個「新中國」〉,《BBC中文網》] [En chino]

[85] Si Yang, “To Win the Right to Speak and Export the ‘Chinese Model,’ China Resorts to Different Means in Europe-America and Asia-Africa,” Voice of America, December 7, 2018, https://www.voachinese.com/a/4420434.html. [斯洋:〈爭奪話語權,輸出中國模式,中國影響歐美和亞非方式大不同〉,《美國之音》] [En chino]

[86] Ted Piccone, “The Geopolitics of China’s Rise in Latin America,” Order From Chaos: Foreign Policy in a Troubled World, November 2016, 4 and 9, https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/11/the-geopolitics-of-chinas-rise-in-latin-america_ted-piccone.pdf.

[87] Alfonso Serrano, “China Fills Trump’s Empty Seat at Latin America Summit,” The New York Times, April 17, 2018, https://www.nytimes.com/2018/04/13/opinion/china-trump-pence-summit-lima-latin-america.html.

[88] Translated from Chinese version of the paper by Jorge Blázquez-Lidoy, Javier Rodríguez, Javier Santiso, “Angel o demonio? Los efectos del comercio chino en los países de América Latina” [Angel or Demon? The Effects of Chinese Trade in Latin American Countries], https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/11135/090017043_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y .

[89] Jordan Wilson, China’s Military Agreements with Argentina: A Potential New Phase in China-Latin America Defense Relations, U.S-China Economic and Security Review Commission Staff Research Report, November 5, 2015, https://www.uscc.gov/sites/default/files/Research/China%27s%20Military%20Agreements%20with%20Argentina.pdf.

[90] Jin Yusen, “The CCP’s Dollar Diplomacy May Be the Last Straw,” watchinese.com, July 5, 2017, https://www.watchinese.com/article/2017/23053. [金雨森:〈中共金錢外交恐成為最後一根稻草〉,《看雜誌》] [En chino]

[91] Ibid.

[92] “The CCP’s Huge Amount of Financial Aid to El Salvador Causes Anxiety for America,” NTD Television, August 22, 2018, http://www.ntdtv.com/xtr/gb/2018/08/23/a1388573.html. [〈中共巨額金援搶薩爾瓦多 引美國憂慮〉,新唐人電視台] [En chino]

[93] Huang Xiaoxiao, “Number of Confucius Institutes in Latin America and the Caribbeans Increases to 39,” People.cn, January 26, 2018, http://world.people.com.cn/n1/2018/0126/c1002-29788625.htm. [ 黃瀟瀟:〈拉美和加勒比地區孔子學院達39所〉,《人民網》] [En chino]

[94] Sharon Weinberger, “China Has Already Won the Drone Wars,” Foreign Policy, May 10, 2018, https://foreignpolicy.com/2018/05/10/china-trump-middle-east-drone-wars/.

[95] Rick Joe, “China’s Air Force on the Rise: Zhuhai Airshow 2018,” The Diplomat, November 13, 2018, https://thediplomat.com/2018/11/chinas-air-force-on-the-rise-zhuhai-airshow-2018/.

[96] Huang Yuxiang 黃宇翔: “Chinese Drones, Whose Target Is America, Stun the Audience at Zhuhai Air Show,” Asia Weekly, November 25, 2018, Issue #46, Vol. 32, https://www.yzzk.com/cfm/blogger3.cfm?id=1542252826622&author=%E9%BB%83%E5%AE%87%E7%BF%94. [黃宇翔:〈中國無人戰機驚豔珠海航展亮相假想敵是美國〉,《亞洲週刊》] [En chino]

[97] “Pentagon Says Chinese Vessels Harassed U.S. Ship,” CNN, March 9, 2009, http://www.cnn.com/2009/POLITICS/03/09/us.navy.china/index.html.

[98] Barbara Starr, “Chinese Boats Harassed U.S. Ship, Officials Say,” CNN, May 5, 2009, http://edition.cnn.com/2009/WORLD/asiapcf/05/05/china.maritime.harassment/index.html.

[99] Barbara Starr, Ryan Browne and Brad Lendon, “Chinese Warship in ‘Unsafe’ Encounter With US Destroyer, Amid Rising US-China Tensions,” CNN, October 1, 2018, https://www.cnn.com/2018/10/01/politics/china-us-warship-unsafe-encounter/index.html.

[100] Military Strategy Research Department of the Academy of Military Science: Strategic Studies, Beijing: Military Science Publishing House, 2013, p. 47. [軍事科學院軍事戰略研究部:《戰略學》(北京:軍事科學出版社,2013)] [En chino]

[101] Qiao Liang, “The ‘Belt and Road’ Strategy Must Take Into Consideration the ‘Going Out’ of Military Power,” 81.cn, April 15, 2015, http://www.81.cn/jmywyl/2015-04/15/content_6443998_5.ht. [喬良:〈「一帶一路」戰略要考慮軍事力量走出去問題〉,《中國軍網》] [En chino]

[102] Annual Report to Congress: Military and Security Developments Involving the People’s Republic of China 2018, U.S. Department of Defense, May 16, 2018, https://media.defense.gov/2018/Aug/16/2001955282/-1/-1/1/2018-CHINA-MILITARY-POWER-REPORT.PDF, 46, 47.

[103] Benjamin Haas, “Steve Bannon: ‘We’re Going to War in the South China Sea … No Doubt,’” The Guardian, February 1, 2017, https://www.theguardian.com/us-news/2017/feb/02/steve-bannon-donald-trump-war-south-china-sea-no-doubt.

[104] Lawrence Sellin, “The US Needs a New Plan to Address Chinese Power in Southern Asia,” The Daily Caller, June 5, 2018, https://dailycaller.com/2018/06/05/afghanistan-pakistan-america-china/.

[105] Panos Mourdoukoutas, “China Will Lose The South China Sea Game,” Forbes, July 1, 2018, https://www.forbes.com/sites/panosmourdoukoutas/2018/07/01/china-will-lose-the-south-china-sea-game/#5783cad73575.

[106] Michael Lelyveld, “China’s Oil Import Dependence Climbs as Output Falls,” Radio Free Asia, December 4, 2017, https://www.rfa.org/english/commentaries/energy_watch/chinas-oil-import-dependence-climbs-as-output-falls-12042017102429.html.

[107] M. Taylor Fravel, “Why Does China Care So Much about the South China Sea? Here Are 5 Reasons,” The Washington Post, July 13, 2016, https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2016/07/13/why-does-china-care-so-much-about-the-south-china-sea-here-are-5-reasons/?utm_term=.4a7b1de04dbd.

[108] Ibid.

[109] Brahma Chellaney, “Why the South China Sea Is Critical to Security,” The Japan Times, March 26, 2018, https://www.japantimes.co.jp/opinion/2018/03/26/commentary/world-commentary/south-china-sea-critical-security/#.XAnOBBNKiF1.

[110] Scott L. Montgomery, “Oil, History, and the South China Sea: A Dangerous Mix,” Global Policy, August 7, 2018, https://www.globalpolicyjournal.com/blog/07/08/2018/oil-history-and-south-china-sea-dangerous-mix.

[111] Hal Brands, “China’s Master Plan: a Global Military Threat,” The Japan Times, June 12, 2018, https://www.japantimes.co.jp/opinion/2018/06/12/commentary/world-commentary/chinas-master-plan-global-military-threat/#.W9JPPBNKj5V.

[112] Lin Tinghui, “The Dragon in Strange Waters: China’s Diplomatic Quagmire in the Pacific Islands,” Journal on International Relations, July 2010, Issue #30, p. 58, https://diplomacy.nccu.edu.tw/download.php?filename=451_b9915791.pdf&dir=archive&title=File. [林廷輝,〈龍在陌生海域:中國對太平洋島國外交之困境〉,《國際關係學報》第三十期(2010年7月)] [En chino]

[113] Annual Report to Congress: Military and Security Developments Involving the People’s Republic of China 2018, U.S. Department of Defense, May 16, 2018, https://media.defense.gov/2018/Aug/16/2001955282/-1/-1/1/2018-CHINA-MILITARY-POWER-REPORT.PDF.

[114] Huang Yuxiang, “Chinese Drones, Whose Target Is America, Stun the Audience at Zhuhai Air Show,” Asia Weekly, November 25, 2018, 第32卷 46期,, https://www.yzzk.com/cfm/blogger3.cfm?id=1542252826622&author=%E9%BB%83%E5%AE%87%E7%BF%94. [黃宇翔:〈中國無人戰機驚艷珠海航展亮相假想敵是美國〉,《亞洲週刊》,2018年11月25日, 第32卷 46期] [En chino]

[115] David E. Sanger, “U.S. Blames China’s Military Directly for Cyberattacks,” The New York Times, May 6, 2013, http://www.nytimes.com/2013/05/07/world/asia/us-accuses-chinas-military-in-cyberattacks.html?pagewanted=all&_r=1&.

[116] See in-depth analysis of this issue by Peter Navarro, director of the White House National Trade Council, in Crouching Tiger: What China’s Militarism Means for the World (New York: Prometheus Books, 2015).

[117] Steven Lee Myers, “With Ships and Missiles, China Is Ready to Challenge U.S. Navy in Pacific,” The New York Times, August 29, 2018, https://www.nytimes.com/2018/08/29/world/asia/china-navy-aircraft-carrier-pacific.html.

[118] See San Renxing, “On the Bloody Company’s (CCP’s) Doomsday Mad Gambling,” The Epoch Timeshttp://www.epochtimes.com/b5/5/8/1/n1003911.htm [三人行:〈評血腥公司的末日瘋狂賭〉,《大紀元新聞網》] [In Chinese] and http://www.epochtimes.com/b5/5/8/2/n1004823.htm; and Li Tianxiao, “If God Wants the CCP to Die, He Will Make It Mad First,” The Epoch Times, http://www.epochtimes.com/gb/5/8/17/n1021109.htm. [李天笑:〈神要中共亡 必先使其狂〉,《大紀元新聞網》] [En chino]

Los dos discursos supuestamente pronunciados por el general del PCCh Chi Haotian (Ministro de Defensa, 1993-2003), “La guerra se nos aproxima” y “La guerra no está lejos de nosotros; es la partera del siglo chino”, aparecieron en Internet en 2003 y 2005 respectivamente. Aunque es difícil verificar su autenticidad, los críticos en general creen que los discursos representan la verdadera mentalidad del Partido Comunista Chino, y que fueron deliberadamente publicados para medir las reacciones externas e intimidar a los enemigos.

[119] Jonathan Watts, “Chinese General Warns of Nuclear Risk to US,” The Guardian, July 15 2005, https://www.theguardian.com/world/2005/jul/16/china.jonathanwatts.

[120] Michael Pillsbury se sorprendió al descubrir que cuando los académicos chinos evalúan el poder del país, la fuerza militar representaba menos del 10 por ciento. Tras el colapso de la Unión Soviética, el PCCh cambió sus criterios para evaluar la fuerza e incorporó factores como la economía, la inversión extranjera, la innovación tecnológica y los recursos naturales. Michael Pillsbury, The Hundred-Year Marathon: China’s Secret Strategy to Replace America as the Global Superpower, Chapter 2.

 
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