Exfiscal de Venezuela publicó fotos del cadáver de Óscar Pérez que prueban que fue ejecutado por oponerse a Maduro

Por Jesús de León – La Gran Época

La exfiscal general de Venezuela Luisa Ortega Díaz compartió este jueves imágenes del cuerpo del expolicía Óscar Pérez que se rebeló contra el régimen de Nicolás Maduro y por ello luego fue acorralado y abatido por orden directa del dictador chavista.

En su cuenta de Twitter, Ortega Díaz indicó que enviará en los próximos días a la Corte Criminal Internacional las más de 300 fotos que tiene de la masacre que llevaron a cabo las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), que es un comando de la Policía Nacional Bolivariana de Venezuela, en El Junquito, contra Pérez y un grupo de sublevados.

“Este registro de más de 300 fotos, irá acompañado de un informe forense que certifica la ejecución de este grupo de venezolanos a manos de funcionarios y paramilitares que sirven a la tiranía”, escribió Ortega Díaz en Twitter.

La magistrada señaló como principal responsable de la masacre a Nicolás Maduro que dio las órdenes para que ejecutaran, no solo al grupo de sublevados, sino también a 2 miembros de la policía.

“Esa evidencia no deja ninguna duda de que lo ocurrido con Óscar Pérez y su grupo es un crimen de lesa humanidad”, aseguró Ortega Díaz.

Las imágenes que difundió la exfiscal general de Venezuela muestran los numerosos impactos de bala que recibió Pérez en la cabeza y en el cuerpo. La magistrada aseguró que antes de realizar la publicación conversó con “algunos familiares de las víctimas”.

“También tenemos pruebas contundentes de que las dos personas de colectivos que murieron durante el hecho fueron asesinadas por sus compañeros del FAES”, aseveró.

Pérez fue abatido el 15 de enero de 2018 luego de varios meses de clandestinidad tras rebelarse contra la dictadura chavista.

Miembros del servicio bolivariano de inteligencia (SEBIN) patrullan Caracas durante una operación para capturar a Oscar Pérez, el 15 de enero de 2018. (Foto de JUAN BARRETO/AFP/Getty Images)

Órdenes de asesinarlo no de capturarlo

Los hechos ocurrieron el sitio conocido como El Junquito, en el municipio Libertador en el oeste de Caracas, el 15 de enero de 2018. El operativo también fue conocido como Operación Gedeón.

Ese día, el paso hacia el sector El Cujicito de la urbanización Araguaney de El Junquito en el Distrito Capital, fue prohibido.

Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Dirección General Contra Inteligencia Militar (Dgcim) y Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) estaban allí en la búsqueda del inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) Óscar Pérez, de acuerdo con el medio venezolano Efecto Cocuyo.

En la operación también participó un grupo de paramilitares del Colectivo 23 de enero, de acuerdo con Human Rights Foundation.

“Pese a que hubo una rendición, grabada por las mismas víctimas y publicadas en vivo, al mediodía de ese día ya habían muerto: Pérez, Daniel Soto Torres, Abraham Lugo Ramos, Jairo Lugo Ramos, Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla, José Alejandro Díaz Pimentel, Abraham Agostini Agostini”.

Antes de morir Pérez dejó una inédita evidencia de su voluntad de entrega.

Durante el transcurso del operativo, el expolicía publicó 15 videos en Instagram en los que señalaba que las autoridades lo tenían cercado a él y al grupo que lo acompañaba.

En varios de ellos, Pérez aseguró que se quería entregar a las autoridades pero afirmaba que no dejaban de disparar pese a su disposición.

El 15 de enero de 2018, un tanque blindado del ejército del régimen se desplaza por una carretera de Caracas para capturar a Oscar Pérez. (Foto de JUAN BARRETO/AFP/Getty Images)

Pérez afirmó que representantes del gobierno le habían comunicado que “no iban a negociar” y que “la orden era matarlos”, y dejó mensajes de despedida para sus hijos y para el “pueblo venezolano”. A la vez, dejó un video donde él y sus compañeros gritaban su rendición, mientras su escondite recibía ráfagas de metralleta.

En su último video, se observa al policía con manchas en la cara, que parecen de sangre, y gritando: “Nos vamos a entregar, no sigan disparando”. Pérez aseguró en ese último audiovisual que tenían heridos.

La cadena internacional de noticias CNN fue la primera en reportar extraoficialmente que Pérez falleció en el asalto, ante el silencio del gobierno que duró más de 24 horas.

En el operativo fueron asesinadas otras seis personas, y la misma cantidad de detenidos, acusados de formar parte de una “banda terrorista”.

Según entrevistas de NTN24, las 7 personas que estuvieron con vida hasta último momento, estaban rindiéndose pero aparecieron muertos, y los 7 con disparos en la cabeza.

De ellos, al menos cinco eran miembros del grupo de Pérez, y dos eran una mujer embarazada y un niño de 10 años que acompañaban al grupo de rebeldes, de acuerdo con Human Rights Foundation.

CNN vio días después de ese hecho el acta de defunción de Óscar Pérez y, según el documento de la morgue, su cuerpo presentaba un “traumatismo cráneoencefálico severo por herida de arma de fuego en la cabeza”.

Videos y audios filtrados por la policía después de la masacre, muestran lo desproporcionado del ataque del régimen, y que Oscar Pérez fue ajusticiado, según NTN 24.

Human Rights Foundation consideró que se trató de un uso excesivo de la fuerza e incluso catalogó la operación como “ejecución extrajudicial”.

¿Por qué era perseguido Oscar Pérez?

Oscar Pérez, se enfrentó al régimen en una operación que realizó en junio de 2017.

Luego de tomar un helicóptero de la policía, lanzó granadas sobre el techo del edificio del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela en el centro de Caracas, días después de que el TSJ chavista desbandó a la Asamblea Nacional electa por voto popular y controlada por la oposición, y en su lugar había dado luz verde a la creación de una Asamblea Constituyente oficialista.

Poco antes del ataque indicó que actuaba para restaurar la democracia en el país.

“Este combate (…) es contra el gobierno nefasto, contra la tiranía”, dijo, alegando que son una coalición de funcionarios militares, policiales y civiles e instando a Maduro a renunciar y a la celebración de elecciones generales.

Ortega fue fiscal general de Venezuela entre 2007 y 2017, cuando fue destituida. Ese año salió de Venezuela y se convirtió en una de las críticas más fuertes de la dictadura.

No es la primera vez que Luisa Ortega presenta pruebas de los crímenes de Maduro.

La exfiscal continúa presionando a través de sus denuncias como fiscal general en el exilio. Entre otros casos la jurista, especialista en derecho procesal y derecho penal, presentó pruebas de los crímenes de lesa humanidad y los hechos de corrupción del régimen, algunos de los cuales estuvieron vinculados con el caso de la petrolera brasileña Odebrecht.

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