Comité Parlamentario de Canadá vota a favor del proyecto de ley contra el tráfico de órganos

Por Omid Ghoreishi - La Gran Época

Una comisión parlamentaria canadiense dio su apoyo unánime a la aprobación de un proyecto de ley para frenar el tráfico internacional de órganos.

Los parlamentarios del Comité Permanente de Relaciones Exteriores y Desarrollo Internacional aprobaron con enmiendas el proyecto de ley S-240. Ahora se presentará ante los Miembros del Parlamento para su lectura final en la Cámara de los Comunes de Canadá.

El proyecto de ley, que tiene su origen en el Senado, volverá ilegal para los canadienses obtener órganos en el extranjero sin el consentimiento del donante, y hará que los involucrados en la sustracción forzada de órganos en cualquier parte del mundo tengan prohibido el ingreso a Canadá.

El proyecto de ley había sido aprobado por unanimidad por el Senado y posteriormente presentado a la Cámara de los Comunes por el miembro del parlamento conservador Garnett Genuis como un proyecto de ley presentado por un miembro del parlamento a título personal.

“[El proyecto de ley] busca responder a la situación en China, donde están tomando órganos vitales de prisioneros políticos vivos y a menudo despiertos como política de Estado”, dijo Genuis al comité un día antes de la votación, el 26 de febrero.

“También responde a situaciones en las que los órganos son tomados mediante coerción y explotación, más allá incluso del alcance de las autoridades locales bien intencionadas”.

Genuis señaló que los miembros del Parlamento de diferentes partidos han estado presentando proyectos similares durante más de una década, y espera que esta vez el proyecto de ley se convierta en ley.

“Hubo cuatro proyectos de ley sobre esto en más de 10 años. Esto representa la culminación del trabajo realizado por algunas de las mejores mentes de derechos humanos del mundo, personas como [el exministro de justicia] Irwin Cotler, David Matas y David Kilgour”.

El abogado de derechos humanos David Matas en una foto de archivo. (Gerry Smith/NTD Television)

Matas, abogado de derechos humanos, y Kilgour, exministro de gabinete y miembro del Parlamento, publicaron un informe en 2006 en el que confirmaron las denuncias de que China sustrae órganos de prisioneros de conciencia vivos, la gran mayoría de los cuales son practicantes de Falun Dafa, así como de otros grupos perseguidos como los musulmanes uigures. Matas y Kilgour publicaron en 2016 una actualización de sus conclusiones junto con el investigador estadounidense Ethan Gutmann, en el que demuestran que cada año se realizan entre 60.000 y 100.000 trasplantes de órganos en China, cifras muy superiores a las que publica oficialmente el régimen chino.

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una disciplina espiritual basada en los principios universales de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Bajo el régimen del entonces cabecilla del Partido Comunista Chino (PCCh), Jiang Zemin, China inició una brutal campaña de persecución contra esta práctica en 1999, y que continúa hasta el día de hoy.

“[Matas y Kilgour] realmente arrojaron luz sobre el quizás más oscuro de los males de nuestros tiempos actuales”, dijo el miembro del Parlamento Borys Wrzesnewskyj, quien había presentado un proyecto de ley similar en Parlamentos anteriores. “Desde la Segunda Guerra Mundial que no vemos horrores humanos a escala industrial, por un Estado, un gobierno, China”, dijo al comité.

Wrzesnewskyj dijo que el Proyecto de Ley S-240 creó una de esas raras ocasiones en las que hay apoyo de todos los partidos, así como la de ambas cámaras del Parlamento, lo que lo convierte en “una demostración de la legislatura y de los legisladores, realizando su trabajo y, lo que es más importante, un trabajo vital”.

Citando el corto plazo de tiempo antes de las próximas elecciones federales en octubre, la miembro del Parlamento Tracey Ramsey dijo que los Nuevos Demócratas esperan una rápida aprobación del proyecto de ley.

“Nos oponemos firmemente al tráfico y al tratamiento abominable de quienes son manipulados, abusados y explotados por sus órganos en todo el mundo”, dijo.

El comité también escuchó a Matas por teléfono, quien dijo que los países que promulgaron leyes similares han visto notables mejoras en prevenir que sus ciudadanos obtengan órganos en China, donde el origen del órgano es ilícito.

“Después de que se aprobara la ley israelí, pasó de ser muy común a desaparecer por completo, o casi por completo”, dijo Matas. “Ahora que [Taiwán tiene] ley, sufrió un fuerte descenso en el turismo de trasplantes a China. Así que la ley en esos dos países fue prácticamente muy impactante”.

Otros países que  aprobaron leyes similares son España, Italia y Noruega.

Genuis dijo que espera que el proyecto de ley sea aprobado en este Parlamento “para que podamos mirar a los ojos a nuestros hijos y decirles que no solo hablamos de ideas, sino que realmente hicimos cosas buenas”.

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