China y otros regímenes construyen bombas que podrían eliminar el 90 por ciento de la población mundial

Por Nicoloe Hao - La Gran Época

Un estudio recientemente publicado por el Congreso de Estados Unidos dice que China, Rusia, Irán y Corea del Norte están desarrollando poderosas armas que no matarán directamente a la gente, pero que pueden incapacitar la infraestructura crítica para el mantenimiento de la vida y hacer que las poblaciones masivas se extingan con el paso del tiempo.

El estudio, titulado “Nuclear EMP Attack Scenarios and Combined-arms Cyber Warfare” (Escenarios de Ataque Nuclear EMP y Guerra Cibernética con Armas Combinadas) fue escrito en julio de 2017 por el Dr. Peter Vincent Pry, experto en seguridad nacional y director del Foro de Estrategia Nuclear de Estados Unidos, una junta consultiva del Congreso. El Departamento de Defensa de Estados Unidos no lo autorizó para su divulgación pública hasta julio de 2018.

El informe fue publicado por primera vez la semana pasada, según el Washington Free Beacon.

Cualquier arma nuclear puede generar pulsos electromagnéticos (EMP). Pero las bombas EMP, a veces llamadas armas de sexta generación, pueden generar fuertes rayos gamma y otras radiaciones que se propagan muy rápidamente. La radiación interactúa con los átomos de oxígeno y nitrógeno en el aire para generar un pulso electromagnético extremadamente fuerte. Estos pulsos pueden dañar todos los equipos eléctricos y electrónicos dentro del radio de la bomba.

Mientras tanto, una bomba super-EMP, también conocida como EMP nuclear, causa una explosión nuclear a través de radiación electromagnética, destacó el estudio.

Los efectos de una bomba EMP son peligrosos en todo su campo. Por eso, los analistas estadounidenses califican de “guerra de apagones” a un escenario en el que se despliegan este tipo de armas, según el estudio del Congreso.

Además, la precisión no es necesaria para lanzar una bomba EMP, ya que la cobertura de campo es muy extensa. Una bomba EMP detonada a 30 kilómetros abarca un radio en tierra de unos 600 kilómetros.

Cuando el dispositivo detona a 400 kilómetros, el radio alcanza los 2200 kilómetros, que es lo suficientemente grande como para abarcar un área desde la ciudad de Nueva York hasta San Francisco.

Después de que la bomba EMP sea detonada, generará un efecto potencialmente catastrófico, dañando las redes eléctricas, los sistemas de computación y los sistemas electrónicos, incluyendo aquellos usados por el ejército y las infraestructuras críticas como redes de telecomunicaciones, tuberías de combustible, bancos y sistemas de saneamiento.

Con los sistemas electrónicos desactivados, los accidentes industriales inducidos por el EMP pueden provocar explosiones e incendios generalizados. Cuando las plantas químicas explotan, las nubes tóxicas generadas contaminan el aire, el agua y la tierra. Además, los reactores de energía nuclear se quedarían sin energía de emergencia en cuestión de días y explotarían, extendiendo plumas radiactivas a áreas cercanas, según predice el estudio.

Sin aire limpio y suministros de agua, la gente no podría sobrevivir después de un período de tiempo.

“En un año, como algunos expertos del EMP han advertido durante más de una década, 9 de cada 10 estadounidenses habrán muerto de hambre, enfermedad y colapso social”, dice el estudio. “Los Estados Unidos de América dejará de existir.”

El estudio describió escenarios hipotéticos en los que los agresores nucleares desplegarían bombas EMP: Rusia ataca a Europa; China, a Taiwán; Irán, a Oriente Medio; y Corea del Norte, a Japón. El estudio también presentó escenarios en los que estos cuatro países atacarían a América del Norte.

Para atacar América del Norte, estos países podrían utilizar una amplia gama de métodos para lanzar una bomba EMP: “un satélite, un misil de largo alcance, un misil de medio o corto alcance lanzado desde un carguero, algunos tipos de misiles de crucero y misiles antibuque, un avión de combate o algún tipo de avión de pasajeros haciendo una escalada con zoom, incluso un globo meteorológico”, dice el estudio.

El estudio señaló que las autoridades “totalitarias y autoritarias” están construyendo bombas super-EMP en estos momentos, pero no dieron un plazo estimado para su finalización.

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