Provincia china intensifica la persecución a creencias y religiones, según documento filtrado

Por Annie Wu - La Gran Época

Un documento filtrado, presuntamente de autoridades chinas del área noreste de la provincia de Liaoning, indica que se está intensificando la persecución a la práctica espiritual Falun Dafa y a otros grupos religiosos.

Bitter Winter, una revista online en inglés sobre los derechos humanos en China, hizo público el documento el 21 de noviembre. El sitio web anteriormente había filtrado directivas internas similares del Partido Comunista Chino.

El último documento, publicado con el texto editado, es de la Oficina 610 de la provincia de Liaoning. La Oficina 610 es una fuerza policial secreta establecida por el excabecilla del Partido Comunista Chino Jiang Zemin en 1999 expresamente para llevar a cabo la persecución a Falun Dafa.

Jiang, sintiéndose amenazado por la enorme popularidad de la disciplina –había entre 70 y 100 millones de practicantes en China a finales de la década de 1990, según estimaciones oficiales– ordenó que los practicantes de todo el país fueran enviados a prisiones, centros de lavado de cerebro y campos de trabajo forzado, en un intento por obligarlos a abandonar su fe. La Oficina 610, asignada oficialmente para ocuparse de las “enseñanzas heréticas”, jugó un papel central en la recopilación de información de inteligencia sobre los practicantes de Falun Dafa, rastreándolos y recluyéndolos en centros de detención, donde a menudo son torturados.

El régimen chino calificó a Falun Dafa y a otras religiones minoritarias como “sectas heréticas” para poner a la opinión pública en contra de tales prácticas.

El documento detalla una campaña lanzada en octubre y que se llevará a cabo hasta diciembre, que apuntará a los “creyentes herejes” y los castigará por sus actividades en Internet, señalando como objetivos tanto a Falun Dafa como a otros grupos religiosos, aunque con un fuerte énfasis en el primero.

El documento se distribuyó a todas las sedes de la Oficina 610, así como al Departamento de Propaganda de Liaoning, el Buró de Asuntos Étnicos y Religiosos, el Buró de Seguridad Pública (similar a la policía), el Buró de Justicia, los tribunales provinciales y la oficina del fiscal, según Bitter Winter.

El documento describe una “misión” para tomar medidas enérgicas contra las actividades de los practicantes de Falun Dafa. “Atacar a primera vista y usar intimidación con mucha presión”, agrega.

Esto se hace principalmente encontrando a los coordinadores clave entre los practicantes de Falun Dafa, localizando su sitio secreto de actividades y destruyendo los lugares donde producen la “contrapropaganda”. Muchos practicantes de Falun Dafa en China trabajan para crear conciencia sobre la persecución del régimen chino mientras evaden a las autoridades, imprimiendo volantes y haciendo copias de CD en sus casas.

Otro foco de la campaña represiva es tomar medidas enérgicas contra las actividades en Internet de los practicantes de Falun Dafa, como en las populares plataformas de redes sociales QQ y WeChat, con el fin de evitar que se comuniquen entre sí y difundan información sobre la persecución en Internet, indica el documento.

El documento también pide que se intensifique la campaña “golpeando puertas” para atrapar a cualquier practicante de Falun Dafa que no se haya registrado anteriormente. Según el sitio web Minghui.org, la campaña “golpeando puertas” comenzó en marzo de 2017, mediante la cual un equipo de policías visita los hogares de los practicantes para investigar si siguen practicando su fe. Cualquiera que sea encontrado en posesión de libros o materiales relacionados con Falun Dafa suele ser detenido.

La Oficina 610 menciona particularmente a Minghui.org, así como también a la edición en chino de La Gran Época y de la televisora NTD, como fuentes para detectar a los “denunciantes” que difunden “rumores políticos en Internet”, en otras palabras, información sobre la persecución. Desde 1999 los corresponsales de Minghui.org han localizado casos individuales de persecución de practicantes de Falun Dafa, mientras que tanto La Gran Época como NTD han estado cubriendo ampliamente el caso, a veces con la ayuda de fuentes anónimas dentro de China.

El énfasis de las autoridades de la provincia de Liaoning en exponer y atacar a los denunciantes, es hasta la fecha una iniciativa inédita para evitar que la información sobre la persecución a Falun Dafa llegue a los ciudadanos chinos y al mundo exterior.

La represión intensificada es también una revocación de la decisión que las autoridades centrales tomaron en marzo para debilitar el poder de la Oficina 610, después que el Partido Comunista Chino decidiera fusionar la Oficina 610 con otras dos oficinas dedicadas a reprimir la disidencia como parte de reformas estructurales más amplias. Los observadores en ese momento creyeron que la medida significaba que la persecución a Falun Dafa se estaba convirtiendo en una prioridad menor.

No está claro si la campaña agresiva en la provincia de Liaoning es una anomalía o indica una tendencia de desarrollo aún mayor.

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