Nuevo informe detalla el impacto global del movimiento Tuidang para renunciar al Partido Comunista Chino

Por Annie Wu - La Gran Época

Todo comenzó con un libro.

Desde entonces, cientos de millones fueron inspirados, alimentando el mayor movimiento cívico en China desde las protestas a favor de la democracia en la Plaza de Tiananmen en 1989.

En noviembre de 2004, la edición en chino de La Gran Época publicó una serie editorial sin precedentes, “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista Chino”, que explicaba la historia y el funcionamiento interno del Partido Comunista Chino (PCCh) desde su fundación.

Al esclarecer los oscuros crímenes del Partido, la colección generó en muchos chinos el deseo de desvincularse del PCCh y sus organizaciones afiliadas, la Liga Juvenil y los Jóvenes Pioneros.

La Gran Época en versión china creó entonces una plataforma en Internet para que sus lectores chinos y otros, pudieran registrar sus declaraciones públicas de renuncia a las organizaciones del Partido.

Desde entonces, el movimiento “tuidang” –o “renuncia al partido” en chino– llevó a más de 318 millones de chinos a anunciar públicamente su deseo de renunciar a sus vínculos con el PCCh.

Dentro de China, los Nueve Comentarios provocaron un clamor. La gente imprime copias clandestinas de la publicación y se las pasa entre sí.

Este año, La Gran Época también publicó “Cómo el espectro del comunismo está gobernando nuestro mundo”, una serie editorial que explora el alcance del comunismo en Occidente.

El Centro Tuidang, una organización sin fines de lucro establecida en 2007 para coordinar los esfuerzos de tuidang en todo el mundo, publicó recientemente un informe que documenta el impacto del movimiento en casi una década y media desde su inicio.

Llegando al interior de China

De los más de 318 millones de personas que anunciaron su renuncia al Partido, la mayoría es de China continental.

El PCCh considera que tal renuncia es un acto disidente, ya que el Partido no permite que sus miembros renuncien. Solo pueden ser expulsados por el Partido.

Todos los días, voluntarios por toda China arriesgan sus vidas para contarles a los ciudadanos chinos sobre el movimiento Tuidang y ayudarles a registrar sus renuncias en la plataforma de La Gran Época, ya que el régimen chino tiene un historial de castigar muy duramente a las voces disidentes.

Los voluntarios principalmente crean conciencia contactándose en persona con la gente y haciendo llamadas telefónicas a los miembros del PCCh. Otros encuentran la manera de colgar sigilosamente pancartas y carteles en espacios públicos para que el mensaje pueda llegarle a más ciudadanos chinos.

Un reciente desfile en Toronto, Canadá, conmemorando los más de 300 millones de personas que renunciaron al Partido Comunista Chino. (Ai Wen/La Gran Época)

Los voluntarios suelen utilizar seudónimos para los ciudadanos chinos que renuncian al Partido con el fin de proteger su identidad.

Durante los períodos de protestas masivas o disturbios civiles, el número de personas que renuncian al partido aumenta, según el informe del Centro Tuidang. Por ejemplo, en abril de 2017, los habitantes de la ciudad de Kunming, provincia de Yunnan, protestaron contra un agente de policía que golpeó a un vendedor ambulante. En los días siguientes a las protestas se produjo un aluvión de declaraciones de tuidang.

El informe del Centro Tuidang también encontró que las caídas en el número de declaraciones generalmente coincidían con los principales acontecimientos políticos del PCCh, que se consideran ocasiones “sensibles”, durante los cuales el PCCh endurece aún más la censura y reprime los discursos disidentes. Esos son los momentos en que el software que elude el firewall (cortafuegos) no funciona, lo que impide a los ciudadanos registrar sus declaraciones en la plataforma de La Gran Época.

Los voluntarios del Centro Tuidang de todo el mundo también instalaron puestos en las principales atracciones turísticas que es probable que los chinos visiten, con el fin de informarles sobre el movimiento Tuidang.

Un puesto de Tuidang en Flushing, Nueva York, un barrio con muchos inmigrantes chinos. (Benjamin Chasteen/La Gran Época)

Taiwán tiene más de 40 sitios de tuidang, incluyendo lugares turísticos populares como el Museo del Palacio Nacional, el Lago de Sol y Luna y el Área Escénica Nacional de Alishan.

En Estados Unidos hay 26 sitios de tuidang en 12 ciudades. Los centros de Tuidang también tienen presencia en Canadá, Brasil, Francia, Alemania, Italia, Finlandia, Rusia, Australia, Corea del Sur, Turquía y Malasia.

Decenas de turistas chinos renuncian al Partido a diario. En Taiwán, donde muchos chinos viajan anualmente, un promedio de 710 personas renuncian al Partido por día.

En el Rockefeller Center de Nueva York, un promedio de 15 personas renuncian diariamente. En Fisherman’s Wharf en San Francisco, más de 80.000 personas se desvincularon del Partido en los últimos cuatro años, cuando una pareja de voluntarios se estableció en ese lugar.

Un efecto mundial

El impacto del movimiento Tuidang también se hizo sentir en todo el mundo.

Desde que la serie editorial de Nueve Comentarios fue traducida a más de 30 idiomas, los lectores de todo el mundo también aprendieron acerca de los orígenes del PCCh y sus intenciones.

En mayo de este año, legisladores estadounidenses, disidentes chinos y activistas de derechos humanos estadounidenses se reunieron en un evento delante del Capitolio para debatir sobre el movimiento Tuidang.

El representante republicano de Iowa, Steve King, redactó una proclamación ante la Cámara de Representantes para reconocer oficialmente el efecto del movimiento Tuidang que, según explicó, no es un movimiento político sino que “simplemente ayuda al pueblo chino a recuperar la conciencia que Dios le dio”.

Los miembros del Parlamento Europeo y el ex primer ministro neozelandés John Key también se encuentran entre los que enviaron cartas y otros mensajes de apoyo al movimiento Tuidang, según el informe.

Los expertos describieron cómo el movimiento tiene implicancias más allá de los que viven en China.

Trevor Loudon, un autor y director de documentales establecido en Nueva Zelanda, dijo en el evento del Capitolio en mayo: “El movimiento Tuidang es probablemente la cosa más importante que se está haciendo en este planeta en este momento porque: cómo vaya a funcionar, va a determinar lo que le sucede no solo a China sino a la gente que ama la libertad en todas partes”.

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