‘Dios me reservó un lugar’: La experiencia mágica de una residente de Nueva York al ver Shen Yun

‘Dios me reservó un lugar’: La experiencia mágica de una residente de Nueva York al ver Shen Yun

El público disfruta de una función a sala llena de Shen Yun Performing Arts, el 21 de enero de 2018. (Larry Dai/La Gran Época)

2018/10/23

La historia de cómo Charlene Gibb llegó a ver Shen Yun Performing Arts es surrealista y verdaderamente mágica, en todos los sentidos de la palabra.

Charlene, una maestra asistente jubilada del área de Hudson Valley de Nueva York, recuerda que el 19 de enero de 2018, mientras estaba acostada en la cama, escuchó una voz que decía las palabras “Lincoln” y “Shen Yun”.

“¿Lincoln?”, pensó. Se preguntaba si tenía algo que ver con el Lincoln Center y el espectáculo de Shen Yun que se estaba presentando allí. Llamó al Lincoln Center para comprobar la disponibilidad de asientos y le dijeron que todos los boletos para Shen Yun estaban agotados.

Charlene Gibb consiguió el último boleto disponible para la función de la tarde de Shen Yun en el Lincoln Center, el 21 de enero de 2018. (La Gran Época)

En la mañana del domingo 21 de enero, notó que la pantalla del teléfono móvil estaba parpadeando, con la palabra “Lincoln” en la pantalla. Dijo que se emocionó mucho porque “es como si estuviera sucediendo algo imposible. En primer lugar, el Señor te habla por teléfono para que lo entiendas”.

Entonces volvió a oír la voz. Esta vez decía: “Ve al Lincoln Center. Consigue un boleto”.

Ella dijo que creía que la voz era la de Yeshúa, Jesucristo.

“No discutí con Él”, dijo Charlene. Se vistió y se dirigió a la estación de tren.

Cuando llegó eran las 8 de la mañana y el tren aún no había llegado, así que decidió tomar un chocolate caliente con una rosquilla, ya que no había comido antes de salir de casa.

Entonces volvió a oír la voz que decía: “No comas, no comas”.

Pero Charlene tenía hambre, así que comió. “No entendía por qué no debía comer a esa hora”, agregó.

Saludo final del espectáculo de Shen Yun Performing Arts en Purchase College SUNY, el 19 de abril de 2018. (Larry Dai/La Gran Época)

Después de hacer el viaje de 130 km a Manhattan –dos horas en el tren y otra media hora en el metro– corrió a la taquilla del Teatro David H. Koch del Lincoln Center para comprar un boleto de Shen Yun.

“Alguien dejó un boleto para mí”, dijo Charlene a la persona detrás del mostrador. Él se fijó y le respondió: “Sí, tenemos un boleto para usted”.

El boleto que le dieron era el último para el espectáculo de esa tarde.

Cuando Charlene miró el número de su asiento, quedó sorprendida, ya que su asiento estaba en la fila de la primera letra de su nombre y el número de su asiento indicaba su cumpleaños.

“Dios lo arregló todo. Dios me reservó un lugar”, afirmó.

Charlene encontró su asiento y comenzó la función, pero se perdió parte de ella porque tuvo que ir al baño y había una larga fila. Además, se sentía somnolienta por la comida que había consumido esa mañana.

Se arrepintió de haber comido después de que le dijeran que no lo hiciera. “Estuve en desacuerdo con el Señor”.

Un día, poco después del espectáculo, la misma voz le habló de nuevo.

“Dios me dijo que tenía que volver a ver [Shen Yun], que fuera al concierto del 19 de abril, y Dios me dijo que todo el mundo debería ir a verlo”, destacó.

Esta vez, Charlene compró seis boletos, invitando a familiares y amigos a ver a Shen Yun con ella en The Performing Arts Center, Purchase College SUNY, el 19 de abril.

Después de finalmente poder ver todo el espectáculo de danza clásica china y la música de orquesta en vivo, Charlene dijo que estaba llena de alegría. “Fui bendecida”.

“Recibí un mensaje. El mensaje era muy claro. Le dijo a la gente que hay esperanza en este mundo, y que este mundo será salvado”, añadió.

Charlene dijo que cree que lo que se representa en la actuación de Shen Yun es lo mismo que la Biblia había anunciado: “El espectáculo de Shen Yun describió exactamente la escritura en la Biblia, es decir, 2 Tesalonicenses 2:3-13 (RV)”.

“Este espectáculo [viaja por todo el mundo] para revelar a toda la gente, de otra manera, que lo que está sucediendo en este mundo ya está escrito por Dios”, señaló.