Gobierno de Trump recauda USD 4400 millones por aranceles sobre acero, aluminio y productos de China

El gobierno federal de Estados Unidos está comenzando a sacar rédito de las tarifas impuestas por el presidente Donald Trump al acero, aluminio y una gran cantidad de productos de China.

Los importadores ya deben USD 4400 millones en aranceles, reportó el Washington Examiner citando datos del Departamento de Seguridad Nacional del 2 de octubre.

La mayoría del dinero, más de USD 2300 millones, debe ser pagado por los importadores de acero. Cerca de USD 1500 millones provienen de aranceles sobre productos chinos, y más de USD 600 millones provienen de las importaciones de aluminio.

Los números corresponden a las evaluaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos y no necesariamente reflejan cuánto ha recaudado ya el Gobierno.

“Una gran cantidad de dinero está llegando a nuestras arcas”, comentó Trump sobre el tema en una conferencia de prensa el 27 de septiembre.

Trump aplicó aranceles del 25 por ciento sobre el acero y el aluminio en primavera. El Presidente dijo que el dumping sobre los metales de países como China diezmó a los productores nacionales, y la disminuida capacidad de Estados Unidos para producir su propio acero creó un riesgo para la seguridad nacional, agregó.

Bobinas de acero producidas en la fábrica de acero NLMK Indiana en Portage, Indiana, el 15 de marzo de 2018. (Scott Olson / Getty Images)

El arancel del 10 por ciento sobre USD 250.000 millones en productos chinos fue una represalia contra el robo desenfrenado por parte de China de secretos comerciales estadounidenses, la transferencia forzada de conocimientos y otras violaciones comerciales. La tarifa aumentará al 25 por ciento el 1 de enero de 2019, a menos que ambos países puedan llegar a un acuerdo.

Las tarifas de acero han rejuvenecido a la industria siderúrgica estadounidense, pero también han puesto a los productores que dependían del acero importado en un lugar difícil. Las compañías estadounidenses han presentado más de 37.000 solicitudes de exención de tarifas, lo que obligó al Departamento de Comercio a contratar a más personas para lidiar con ellas.

La jugada final del Arancel Cero

Los aranceles son parte de la estrategia del palo y la zanahoria en las negociaciones de Trump, donde aumenta la presión sobre los socios comerciales extranjeros para que reduzcan sus barreras comerciales, sin embargo, en última instancia, ofrece la posibilidad de pasar a un régimen sin tarifas y sin arancel en todas partes.

La estrategia parece funcionar, ya que los negociadores acordaron firmar un nuevo acuerdo comercial el 30 de septiembre, el Acuerdo México–Estados Unidos–Canadá (AMEC), que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Dicho sea de paso, sin aranceles, no estaríamos hablando de un acuerdo, solo para esos bebés que siguen hablando de aranceles. Eso incluye al Congreso”, dijo Trump durante una conferencia de prensa sobre el AMEC el 1 de octubre.

La Unión Europea había acordado previamente avanzar hacia un régimen sin aranceles, fuera de la industria automotriz.

Sin embargo, obtener un acuerdo de China podría tomar algún tiempo, dijo Trump.

La batalla de China

“Nos han estafado por tantos años. No sucede tan rápido. Además, si políticamente la gente lo fuerza demasiado rápido, no se va a conseguir el acuerdo correcto para nuestros trabajadores y para nuestro país”, dijo Trump.

China impuso aranceles a las exportaciones estadounidenses por un valor de USD 110.000 millones, pero el año pasado el país asiático solo importó alrededor de USD 130.000 millones de productos estadounidenses, por lo que no tiene mucho margen para extender la base arancelaria.

Trump, por otro lado, tiene amplias oportunidades para exprimir a China aún más, ya que Estados Unidos importó más de USD 505.000 millones en productos de China en 2017.

Trump ya advirtió que si China toma represalias contra los agricultores estadounidenses y otras industrias, le impondría aranceles sobre otros USD 267.000 millones en importaciones chinas.

Por otra parte, el AMEC contiene una cláusula que prohíbe a sus miembros llegar a un acuerdo de libre comercio con China.

Canadá y China habían estado hablando sobre un posible acuerdo de libre comercio, y ahora las negociaciones formales se han suspendido.

La batalla arancelaria no parece haber tenido un impacto notable en la economía estadounidense.

La tasa de desempleo en Estados Unidos bajó a 3,7 por ciento en septiembre, el nivel más bajo desde diciembre de 1969. El PIB creció un estimado del 4,2 por ciento en el segundo trimestre, y el ingreso de la clase media se encuentra en su nivel más alto jamás registrado.

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos no respondió a una solicitud de comentarios.

Reuters contribuyó a este artículo.

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