Nueva York se convierte en la primera gran ciudad en limitar los VTC

Por EFE

Mientras ciudades como Buenos Aires, Madrid, Barcelona o Londres debaten sobre el impacto de los vehículos con conductor (VTC) en el transporte y en el negocio de los taxis; Nueva York dio hoy un paso al frente y se convirtió en la primera gran ciudad en limitar las licencias de compañías como Uber o Lyft.

El ayuntamiento neoyorquino que dirige Bill de Blasio aprobó hoy un proyecto de ley para limitar durante un año la emisión de nuevas licencias de VTC, período en el que estudiará el impacto de este servicio en el sistema de transportes urbano.

La medida, con exención para vehículos accesibles a silla de ruedas, salió adelante tras una votación del Concejo local, y forma parte de un paquete regulatorio que incluye el establecimiento de un salario mínimo para conductores de vehículos VTC.

Ahora el alcalde Bill de Blasio deberá firmar el proyecto de ley, sobre el que dijo estar “ansioso”.

“Nuestra ciudad se enfrenta directamente a una crisis que está llevando a los neoyorquinos trabajadores a la pobreza y nuestras calles a un estancamiento. El crecimiento sin control de las compañías de vehículos de alquiler exigía una actuación, y ahora ya está aquí. Más de 100.000 trabajadores y sus familias verán un beneficio inmediato de esta legislación”, subrayó el alcalde de Nueva York en un comunicado.

Esta es la primera iniciativa de este tipo en EE.UU., que se produce en la ciudad más poblada y de mayor importancia para Uber, una de las firmas que ha contribuido a la congestión del tráfico y al empeoramiento de las condiciones laborales de los taxistas, según denuncia el sector y los concejales impulsores de la legislación.

“No estamos reduciendo o menoscabando el número de licencias o vehículos en la carretera; estamos pausando el número de nuevas licencias en una industria a la que se ha permitido proliferar sin las comprobaciones o regulaciones apropiadas”, aclaró antes del plenario, el concejal y portavoz Corey Johnson, su principal defensor.

La Alianza de Trabajadores de Taxi de Nueva York, que agrupa a unos 21.000 conductores, se manifestó a favor de las propuestas a las puertas del Ayuntamiento y en un comunicado atribuyó la “victoria”, a los empleados de taxis y de VTC que “se unieron” para transformar sus “dificultades compartidas”, en “esperanza”.

La Alianza reclamaba la regulación de los VTC desde 2015, cuando Nueva York debatió sin éxito algunas medidas similares, y alega que la competencia de Uber y Lyft, entre otras “apps” de transportes, ha provocado bancarrotas y desahucio entre los conductores tradicionales.

Desde 2015, el número de VTC se ha duplicado hasta 130.000 vehículos, indicó el concejal Stephen T. Levin en rueda de prensa antes de la votación, señalando la necesidad de “dar equilibrio” a un sistema en el que hay unos 13.500 taxis amarillos y unos 4.000 verdes que operan fuera de Manhattan.

En el último medio año, se han registrado seis casos de suicidio entre conductores y la Alianza, que anoche proyectó sus nombres con luz en la fachada del ayuntamiento. Apunta que “no pudieron sobrevivir la crisis económica generada por la saturación de VTC en las calles”.

El paquete de medidas aprobado hoy por 39 votos a favor y 6 en contra, que prevé la firma el alcalde de Blasio en las próximas semanas, contempla también crear un nuevo marco regulatorio con licencias para empresas de VTC que realizan un gran volumen de servicios (10.000 diarios) en la ciudad.

La legislación ha recibido no solo el apoyo de los taxistas, sino de los conductores de las aplicaciones, los que verán un aumentado de salario del 22,5 %, con un mínimo de 17,22 dólares por hora, si se sigue un estudio que la ciudad encargó a economistas independientes.

Empresas como Uber y Lyft argumentan que limitar la emisión de licencias “dejará tirados” a muchos vecinos que se enfrentan al racismo, o de bajos recursos que viven fuera de Manhattan, los que tendrán que recurrir al deficiente sistema público de transporte -el metro pasa por horas críticas-; de ello se hicieron eco los concejales que votaron en contra.

Esta es la primera iniciativa de este tipo en EE.UU., que se produce en la ciudad más poblada y de mayor importancia para Uber, una de las firmas que han contribuido a la congestión del tráfico y al empeoramiento de las condiciones laborales de los taxistas, según denuncian el sector y los concejales impulsores de la legislación. EFE/Archivo

Al respecto, el concejal Rubén Díaz, que encabezó la comisión que elaboró las nuevas medidas, consideró antes de la votación que Uber “utiliza a los negros y los hispanos en su beneficio”, e insistió en que las medidas son una “oportunidad de hacer historia” en la ciudad y el país.

 
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