Capítulo 8: Cómo el comunismo siembra el caos en la política (Parte 1)

Traducción en partes del libro: “Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo”

Por La Gran Época

La Gran Época publica aquí entregas traducidas del inglés de un nuevo libro: “Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo”, del equipo editorial de “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista chino”.

Tabla de contenidos

Introducción

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad
a. Los regímenes comunistas utilizan el poder del Estado para llevar a cabo purgas y asesinatos en masa
b. La ideología socialista prevalece en Europa y Estados Unidos
c. La política de izquierda apunta a controlar los partidos políticos, las legislaturas, los gobiernos y las cortes supremas
d. Gobierno izquierdista promovió el socialismo y políticas corruptas

2. La política está inoculada con la secta del comunismo
a. La convergencia de política y religión en la secta del PCCh
b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo
c. El liberalismo y el progresismo contemporáneos: nuevas variantes del comunismo
-La rebelión contra el liberalismo clásico
-La esencia del progresismo: la perversión moral
-El liberalismo y la corriente socialista del progresismo

3. Incitar el odio y promover la lucha es el curso invariable de las políticas comunistas

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Introducción

Casi todo lo del mundo moderno está de alguna manera relacionado con la política. Una sola norma, ley, incidente o escándalo puede provocar histeria entre el público. La elección de un líder puede llamar la atención de todo el mundo.

La mayoría de la gente solo asocia a las políticas comunistas con los países que están bajo el régimen de un Partido Comunista y creen que incluso esos países ya no practican el comunismo. De hecho, el comunismo se ha escondido bajo diversos disfraces, como el socialismo, el neoliberalismo y el progresismo. Al examinarlo más de cerca, se ve que el perverso espectro del comunismo rige el mundo entero.

En la superficie, el mundo libre parece entender el daño infligido por el comunismo. Sin embargo, en los 170 años desde la publicación del Manifiesto Comunista, los gobiernos de todo el mundo han estado influenciados por las teorías marxistas, ya sea de manera abierta o encubierta. En algunos aspectos, inesperadamente el mundo libre ha sobrepasado a los autodeclarados Estados comunistas en lo que respecta a poner dichas teorías en práctica.

Estados Unidos es el líder del mundo libre y un tradicional bastión del anticomunismo. Sin embargo, en las elecciones de 2016, un candidato abiertamente socialista estuvo cerca de llegar a la presidencia. En las encuestas, más de la mitad de los hombres jóvenes dijeron que apoyaban al socialismo. [1]

En Europa, el socialismo ya es la fuerza política predominante. Un político europeo dijo: “Actualmente es una combinación de democracia, Estado de derecho y Estado benefactor, y diría que la mayoría de los europeos defienden esto –los conservadores británicos no pueden tocar el Servicio Nacional de Salud sin ser decapitados”. [2]

En los Estados comunistas, el espectro del comunismo disfruta de un poder político total. Utiliza al Estado como un instrumento para cometer asesinatos en masa, demoler la cultura tradicional, extinguir los valores morales y perseguir a los cultivadores de las vías rectas, con el objetivo final de destruir a la humanidad.

La ideología comunista persiste a pesar de la caída de los regímenes comunistas en Europa del Este. Tras la Guerra Fría, luego de décadas de destrucción provocadas por el espionaje y la subversión, el espectro del comunismo corre desenfrenado por todo el continente.

Aunque el espectro del comunismo falló en su intento por poner al mundo occidental directamente bajo su control estatal, sí socavó la gobernabilidad de las naciones occidentales al abogar por políticas socialistas, incitar la violencia, socavar la moral tradicional y causar agitación social. Lo que intenta es llevar a Occidente por un camino demoníaco mientras se dedica a destruir a la humanidad. Dado el rol vital que juega Estados Unidos como líder del mundo libre, este capítulo se centra principalmente en la situación estadounidense.

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad

Las políticas comunistas no se limitan al totalitarismo practicado en Estados comunistas. Tal como lo hemos enfatizado, el comunismo es un espectro de poder sobrenatural. Manipula los pensamientos de los malhechores y engaña a los crédulos para que actúen como sus agentes en el mundo humano. Asumiendo formas alternativas, el perverso espectro del comunismo se ha apropiado de los procesos políticos de las naciones libres del mundo occidental.

a. Los regímenes comunistas utilizan el poder del Estado para llevar a cabo purgas y asesinatos en masa

En muchos países orientales, el comunismo usurpó directamente el poder, poniendo a todo el arco de la política bajo su control. Sea mediante asesinatos en masa, luchas internas y purgas dentro del Partido Comunista, o por la subversión del mundo exterior, sus objetivos políticos son el mantenimiento permanente de su poder y la expansión perpetua de su influencia. Los regímenes comunistas acumulan los recursos de naciones enteras –incluyendo el Ejército, la policía, el sistema judicial, las prisiones, la educación, los medios de comunicación, etc– para asesinar y perseguir a su propia gente mientras destruye su moralidad.

Los comunistas totalitarios mantuvieron su régimen violento lanzando campañas masivas para destruir al pueblo. Estas van desde los infames campos de concentración gulag de la Unión Soviética y las purgas políticas y luchas de poder dentro del Partido Comunista Soviético, a las diez luchas políticas internas del Partido Comunista Chino y la masacre del pueblo chino en varios movimientos políticos. Los más recientes incluyen la persecución a Falun Dafa. En esta campaña, el excabecilla del Partido Jiang Zemin asignó al menos un cuarto de los recursos financieros de China para reprimir a los practicantes de la disciplina espiritual Falun Dafa.

Los seguidores del Partido Comunista saben bien que el poder es la principal preocupación de las políticas comunistas. Cuando Marx y Engels, padres fundadores del comunismo, delinearon las lecciones que debían ser aprendidas tras la Comuna de París, enfatizaron la necesidad de establecer una dictadura del proletariado. Lenin se lo tomó al pie de la letra y utilizó la violencia para construir la primera dictadura comunista totalitaria. Stalin y Mao Zedong utilizaron el engaño, las armas, la propaganda, la conspiración, entre otras, para usurpar el poder y mantener sus brutales regímenes. Con un poder absoluto en sus manos, se les hizo posible poder matar y corromper de manera absoluta.

b. La ideología socialista prevalece en Europa y Estados Unidos

Europa ya está bajo el control de la ideología y las políticas socialistas. Estados Unidos es un país especial. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando el movimiento comunista arrasaba Europa, su impacto en Estados Unidos fue limitado. En 1906, el intelectual alemán Werner Sombart escribió un libro sobre el tema, titulado ¿Por qué no hay socialismo en Estados Unidos? [3] Pero desde entonces la situación ha cambiado drásticamente.

En 2016, un candidato de uno de los principales partidos políticos de Estados Unidos promovió abiertamente el socialismo en su campaña por la presidencia. En el vocabulario comunista, el socialismo es solamente la “etapa primaria” del comunismo, y antes la mayoría de los estadounidenses lo miraban con desprecio. Pero el candidato dijo que él cree que hay mucha gente que se pone nerviosa cuando escuchan la palabra “socialista”. Este político llegó incluso a ser uno de los dos candidatos principales de su partido.

Una encuesta realizada en la etapa final de la campaña de 2016 mostró que en uno de los partidos de izquierda más importantes, el 56% de las personas dijo que tenían una opinión positiva sobre el socialismo, siguiendo la tendencia que sugirió el Pew Research Center en 2011 [4]. La encuesta del Pew mostró que el 49% de los ciudadanos de EE. UU. menores de 30 años de edad veían de manera positiva al socialismo, pero solo el 47% eran positivos hacia el capitalismo [5]. Esto marca un cambio ideológico general hacia la izquierda a medida que la sociedad pierde su comprensión sobre el comunismo.

La ilusión que muchos en Occidente tienen sobre el socialismo es un reflejo de las experiencias de incontables jóvenes fáciles de impresionar que acogieron al comunismo en el siglo pasado en la Unión Soviética, China y otros lugares. La generación joven carece de una comprensión profunda de su propia historia, cultura y tradiciones. Su resistencia al socialismo –que para ellos parece agradable y humano– no existe. El gran engaño comunista del siglo XX está llegando para repetirse en el siglo XXI.

El axioma de Marx “De cada cual según su habilidad, para cada cual según su necesidad” es bastante efectivo para engañar a los jóvenes, que fantasean con una vida de generosas prestaciones socialistas como se ven en los países nórdicos. Los sistemas de prestaciones sociales de estos países han causado muchos problemas sociales, pero cualquier intento por provocar cambios fundamentales en los sistemas se ven obstruidos por la multitud de beneficiarios de las prestaciones sociales. Los únicos políticos con posibilidades de ser elegidos son aquellos que continúan la expansión de los impuestos y de la intervención del gobierno utilizando ingresos previstos.

Como dijo el economista Milton Friedman: “Una sociedad que pone a la igualdad por encima de la libertad no obtendrá ninguna de ellas. Una sociedad que pone a la libertad por encima de la igualdad obtendrá un mayor grado de ambas”. [6]

El socialismo de altas prestaciones sociales promueve la continua expansión del gobierno y lleva a la gente a votar en contra de sus libertades. Es un paso importante en los planes del espectro comunista para esclavizar a la humanidad. Una vez que todas las naciones hagan la transición al socialismo, el actual modelo nórdico de socialismo estará a un simple paso de pasar de democracia a totalitarismo. Una vez que la “etapa primaria” del socialismo esté completa, los líderes políticos implementarán inmediatamente el comunismo. La propiedad privada y el proceso democrático quedarán abolidos. El Estado benefactor se metamorfoseará en un yugo de tiranía.

c. La política de izquierda apunta a controlar los partidos políticos, las legislaturas, los gobiernos y las cortes supremas

Los países occidentales son hogar de antiguas tradiciones democráticas, como la separación de poderes estadounidense. Tomar el control del poder estatal no es tan simple como en Oriente. Para imponer su control en Occidente, el perverso espectro tuvo que adoptar diversas maneras indirectas de tomar posesión de las instituciones gubernamentales y de preparar su traición.

Estados Unidos es un sistema multipartidario dominado por dos partidos. Para ingresar a la corriente principal de la política, el comunismo debe infiltrarse en uno o en ambos partidos y utilizarlos para tomar el control de los votos del Congreso. Mientras tanto, sus candidatos deben asumir puestos claves en el gobierno y en las cortes. El grado al que el comunismo ha subvertido la política estadounidense en bastante severo.

A fin de asegurarse un bloque de votantes estable, los partidos de izquierda norteamericanos han magnificado la hostilidad entre los grupos de altos y bajos ingresos, al tiempo que atrae a un número cada vez mayor de inmigrantes y grupos “vulnerables” como la comunidad LGBT, las mujeres, las minorías, etc. Los políticos de izquierda hacen todo lo posible por complacer a su sector demográfico abogando por las ideas comunistas, rechazando los estándares morales básicos que Dios estableció para la humanidad, e incluso escudando a inmigrantes ilegales para que puedan unirse a los rangos de la izquierda.

Un multimillonario con un historial de apoyar movimientos de izquierda ha financiado con enormes sumas a los candidatos de izquierda que se postularon para la presidencia de Estados Unidos y otros cargos importantes. Entre estos están los secretarios de Estado, que son responsables por los asuntos electorales y juegan un rol principal en la resolución de conflictos. El multimillonario ha arrojado mucha ayuda a las campañas por estos cargos. [7]

Incluso cuando inmigrantes ilegales cometieron crímenes en suelo estadounidense, las autoridades de izquierda hicieron la vista gorda y establecieron santuarios para protegerlos del gobierno. Durante la administración de un expresidente de izquierda, este intentó otorgarle la amnistía a cinco millones de inmigrantes ilegales, pero el borrador de la resolución terminó siendo archivado por la Suprema Corte.

Los partidos de izquierda han estado luchando por el derecho a voto de los inmigrantes ilegales. Por supuesto, el motivo no necesariamente es beneficiar a los inmigrantes ilegales o a la población en general, sino apuntalar el sector demográfico de votantes de izquierda. El 12 de septiembre de 2017, una ciudad de un estado del Este de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para otorgar el derecho a voto en elecciones locales a quienes no son ciudadanos, incluyendo a residentes con green cards, visas de estudiante y de trabajo, o incluso aquellos sin documentación ni estatus migratorio legal. Esto provocó una gran repercusión en los medios de comunicación por sus potenciales efectos en el sistema electoral en otras partes del país. [8]

Bajo la influencia del perverso espectro del comunismo, los partidos de izquierda de Estados Unidos utilizaron medidas turbias para atraer más votos y tener más control político. El futuro de Estados Unidos pende de un hilo.

d. Gobierno izquierdista promovió el socialismo y políticas corruptas

El anterior Gobierno de izquierda estaba profundamente infiltrado por comunistas y socialistas. Muchos grupos que apoyaban al expresidente tenían claros lazos con organizaciones socalistas.

El expresidente es un discípulo del neomarxista Saul Alinsky. Luego de su elección, asignó consejeros de grupos de extrema izquierda. Su política de cobertura de salud universal multaba a quienes se negaban a suscribirse. Aprobó la legalización de la marihuana y la homosexualidad, permitió a los transexuales unirse al Ejército, etc.

Cuando la Asamblea del Estado de California estaba controlada por la izquierda, algunos representantes intentaron abolir una ley que prohíbe al Partido Comunista participar del gobierno. Este fue un intento fallido que se topó con una fuerte oposición entre la comunidad vietnamita-estadounidense.

La administración también elaboró políticas que corrompieron las relaciones humanas. En 2016, la “ley de baño” firmada por el presidente en funciones permitió que personas que se identifican como transexuales ingresaran al baño del género elegido, sin importar su sexo biológico –en otras palabras, un hombre que se cree mujer puede ingresar al baño de damas. La ley de baño se hizo efectiva en escuelas públicas de todo el país. Las escuelas que se negaban a implementar la ley perderían el financiamiento del gobierno federal.

2. La política está inoculada con la secta del comunismo

Durante miles de años, la institución principal del poder político fue la monarquía, la cual recibe su autoridad de Dios. El Cielo dota al regente del derecho divino de los reyes. Los emperadores y los reyes cumplían el sagrado rol de ser intermediarios entre el hombre y Dios.

Hoy en día, muchas naciones son gobernadas por democracias. En la práctica, la democracia no es el gobierno del pueblo, sino el gobierno de los representantes elegidos por el pueblo. La elección de un presidente es un proceso democrático. Una vez en el cargo, el presidente tiene un gran poder sobre la política, la economía, el Ejército, las relaciones exteriores, etc.

La democracia no puede garantizar que se elijan buenas personas. A medida que se hunde el estándar moral de la sociedad, los candidatos que ganan las elecciones pueden ser aquellos que se especializan en una retórica vacía o provocadora o que son propensos al favoritismo. El daño para la sociedad es enorme cuando una democracia no toma medidas precautorias para mantener los estándares morales establecidos por los dioses. Las ventajas de una representación electoral desaparecen y pasan a formar parte de la política del populacho que sume a la sociedad en el caos y la fragmentación.

El punto no es debatir los respectivos méritos de un sistema político en particular. Simplemente estamos diciendo que los valores morales son la piedra fundamental de la estabilidad y la armonía social. La democracia y el Estado de derecho son meramente el formato en el que opera la sociedad.

a. La convergencia de política y religión en la secta del PCCh

El régimen del Partido Comunista Chino es una secta política completamente integrada al poder del Estado. La ideología de esta secta es impuesta por la fuerza sobre la gente para destruir su moral. Al mismo tiempo, rige la sociedad usando métodos criminales, arrastrando a la gente a la ruina.

El régimen del PCCh suele ser descrito como una continuación del sistema imperial, pero esto es un grave error. Los monarcas tradicionales chinos no se adjudicaban la definición de los valores morales. En cambio, consideraban que debían actuar dentro de los límites de los estándares morales establecidos por los dioses o el Cielo. El PCCh, por otro lado, monopoliza todo concepto de la moral misma. No importa cuántas maldades cometa, el PCCh aún se considera “grande, glorioso y correcto”, según sus propias palabras.

La moral es establecida por Dios, no por el hombre. Los estándares del bien y el mal provienen del mandamiento divino, no de las pretensiones ideológicas de algún partido político. Monopolizar el derecho a definir la moral conduce inevitablemente a mezclar iglesia y Estado, que en el caso del PCCh, se manifiesta con las características típicas de una secta maliciosa:

  • El Partido Comunista consagra a Marx como su “Señor” espiritual y considera al marxismo como la verdad universal. La promesa del comunismo de un Cielo sobre la Tierra es un anzuelo para que sus seguidores sacrifiquen sus vidas por ello. Sus rasgos sectarios incluyen, pero no se limitan a: inventar doctrinas, aplastar a la oposición, adorar al líder, considerarse la única fuente de rectitud, utilizar el lavado de cerebro y el control mental, tener una organización estricta a la que uno se puede unir pero nunca salirse, promover la violencia y la sed de sangre y alentar el sacrificio por la causa religiosa.
  • Líderes comunistas como Lenin, Stalin, Mao y Kim Il Sung tuvieron sus propios cultos a la personalidad. Ellos eran los “Papas” de la secta comunista en sus respectivos países, con una autoridad incuestionable para determinar lo correcto y lo incorrecto. Sea que mataran o mintieran, ellos siempre estaban en lo correcto, y lo justificaban con explicaciones de que estaban motivados por un propósito superior o que era parte de un plan a largo plazo. Los ciudadanos de esos países tuvieron que abandonar su propia comprensión del bien moral. Forzados a mentir o a hacer el mal bajo el comando del Partido, la gente sufrió de traumas psicológicos y espirituales.
  • Las religiones ortodoxas tradicionales enseñan a la gente a ser buena, pero la secta del comunista, construida sobre la base del odio, toma justamente la postura contraria. Aunque el Partido Comunista también habló del amor, el “amor” que promueve se predica sobre una base de odio. Por ejemplo, el proletariado es capaz de tener amistades entre los de su clase porque enfrentan un enemigo en común: los capitalistas. En China, la forma de mostrar patriotismo es odiar a Estados Unidos, odiar a Francia, odiar a Japón, odiar a Corea, odiar a Taiwán y odiar a los chinos que viven en el extranjero y critican al PCCh.

b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo

El liberalismo y el progresismo se han convertido en el estándar de la “corrección política” en Occidente. De hecho, han llegado al punto de convertirse en una religión secular.

Los izquierdistas occidentales han utilizado diferentes etiquetas a lo largo de la historia, a veces haciéndose llamar liberales y a veces haciéndose llamar progresistas. Ambos conceptos no tienen grandes diferencias.

El principal concepto del liberalismo y del progresismo es similar al de la ideología comunista. Sus partidarios abogan por la “libertad” y el “progreso” como el bien moral absoluto y atacan cualquier opinión diferente como si fuera una herejía.

De manera similar al comunismo, el ateísmo, la evolución y el cientificismo, el liberalismo y el progresismo reemplazan a la creencia en Dios con la razón humana, considerando de hecho al hombre como si fuera un dios.

Ambos comparten los mismos enemigos que los comunistas y culpan de los problemas sociales a injusticias o defectos percibidos del sistema capitalista, al cual intentan subvertir o derrocar.

Sus métodos son similares a los de los comunistas. Piensan que su causa es tan importante que ningún medio está fuera de los límites. Pueden utilizar la violencia o el engaño en diferentes situaciones de ser necesario.

Las características cuasi-religiosas del liberalismo y el progresismo son inseparables del trasfondo histórico de sus orígenes.

El rápido progreso científico desde el siglo XVIII fortaleció enormemente la confianza de la humanidad en su propias capacidades y avivó la tendencia intelectual progresista. El filósofo francés Marquis de Condorcet, pionero del pensamiento progresista, afirmó en su obra Esbozo para un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano que la razón lleva a la gente por el camino de la felicidad y la moral, o bondad. Luego de esto, el progresismo se volvió más agresivo y comenzó a empujar a la razón en el altar de la adoración.

El pensamiento progresista hace que uno considere a la razón, la conciencia y al Creador como cosas separadas, fomentando así la idea de que el hombre no necesita de la salvación del Creador, sino que puede utilizar su propia racionalidad y conciencia para eliminar las maldades de la codicia, el miedo, la envidia, etc. El hombre puede establecer un paraíso en la Tierra y deshacerse de lo divino.

La arrogancia del progresismo queda expuesta en una declaración del político francés y crítico de arte del siglo XIX Jules Castagnary: “Junto al jardín divino del cual he sido expulsado, yo levantaré un nuevo Edén. […] En su entrada colocaré al Progreso […] y le colocaré en su mano una espada llameante y él le dirá a Dios, ‘No entrarás aquí’”.  [9]

Llena de este tipo de pensamiento, la gente abriga la ilusión de controlar el destino de la humanidad y manipular su futuro –es decir, la humanidad quiere jugar el rol de Dios– para crear una utopía sin Dios, un “paraíso en la Tierra”, el cual es la idea esencial del comunismo. La lucha por alcanzar este paraíso ha causado un aluvión de sangre y miseria.

c. El liberalismo y el progresismo contemporáneos: nuevas variantes del comunismo

La rebelión contra el liberalismo clásico

El liberalismo clásico, que se basa en la filosofía de los derechos individuales naturales, proponía que hubieran restricciones constitucionales al poder de la realeza o el gobierno a fin de proteger las libertades personales. Los derechos individuales son otorgados por Dios, mientras que el gobierno es algo construido por los ciudadanos y tiene el deber expreso de proteger a su pueblo. La separación de la iglesia y el Estado se estableció para evitar que el gobierno transgreda el pensamiento y la fe de los ciudadanos.

El liberalismo contemporáneo no es más que la infiltración comunista y una traición al liberalismo clásico en nombre de la “libertad”. Por un lado, enfatiza el individualismo absoluto, es decir, la extrema indulgencia de los deseos y el desprecio de cualquier forma de moral y limitación. Por otro lado, enfatiza la igualdad de resultados en vez de la igualdad de oportunidades.

Por ejemplo, al discutir sobre la distribución de la riqueza, los liberales modernos se enfocan en las necesidades de los receptores en lugar de los derechos de quienes pagan los impuestos. Cuando se trata de políticas diseñadas para tratar la discriminación, solo se enfocan en aquellos que fueron agraviados históricamente e ignoran a las personas que actualmente se están convirtiendo en víctimas debido a esas políticas. En cuanto a las leyes, obstruyen la necesidad de castigar los crímenes con el aparente propósito de proteger a los inocentes de una sentencia injusta. En cuanto a la educación, ignoran el potencial de los estudiantes talentosos con el pretexto de apoyar y ayudar a quienes tienen un rendimiento académico bajo y a quienes provienen de familias sin privilegios. Utilizan la excusa de la libertad de expresión para eliminar las restricciones a la publicación de contenido obsceno.

El foco del liberalismo contemporáneo ha evolucionado silenciosamente, de abogar por la libertad a promover la igualdad. Sin embargo, todavía no quiere ser llamado “igualitarismo”, ya que esto lo marcaría instantáneamente como una forma de comunismo.

La tolerancia del liberalismo clásico es realmente una virtud, pero el espectro comunista se aprovechó del liberalismo contemporáneo y utilizó la tolerancia como una avenida hacia la corrupción moral. John Locke, conocido como el Padre del Liberalismo, declaró su postura sobre la tolerancia religiosa y la separación de la iglesia y el Estado en su “Carta concerniente a la tolerancia”. En la escritura de Locke se ve que el principal aspecto de la tolerancia es que el Estado, el cual ostenta el poder coercitivo, debería tolerar las creencias personales. El hecho de que la creencia en un camino al Cielo sea algo correcto o ridículo es un asunto que corresponde juzgar a Dios. Uno debe tener control sobre su propia alma, y el Estado no debe usar su poder para imponer la creencia o la falta de la misma.

El liberalismo contemporáneo descuidó el verdadero propósito de la tolerancia y la transformó en ausencia de juicio. Desarrolló el concepto político de “libre de valores”, es decir, no juzgar ni hacer un juicio de valor en ninguna situación. En realidad, libre de valores significa la pérdida de la moral y confundir el bien con el mal y la perversión con la virtud. Es la negación y la subversión de los valores universales. Utiliza una frase atractiva para abrir las puertas a una arremetida de demonios que imponen la antimoral y la antitradición bajo el disfraz de libertad. La bandera arcoíris, símbolo del movimiento LGBT, es un típico reflejo del concepto de libre de valores. Cuando las autoridades judiciales intentan intervenir, los liberales contemporáneos las atacan con el pretexto de salvaguardar la libertad individual y la igualdad y de luchar contra la discriminación de los desamparados.

El liberalismo contemporáneo ha confundido a los sexos de manera ridícula. En 2003, California convirtió en ley un proyecto (AB 196): cualquier empleador comercial u organización sin fines de lucro puede enfrentar multas de hasta USD 150.000 por no contratar a un postulante calificado debido a que él o ella es transgénero o se viste de una manera que no corresponde a su género [10]. El Senado de California definió a la “identidad de género” como “la identidad de una persona basada en lo que la persona declara como su identidad de género, independientemente de si el género autodefinido concuerda con el sexo asignado al nacer”. [11]

La esencia del progresismo: la perversión moral

El progresismo moderno es la aplicación directa de las teorías de evolución de Darwin en las ciencias sociales, con el resultado de una continua desviación y perversión de la moral tradicional en nombre del “progreso”.

Guiados por los valores tradicionales de la humanidad, es normal que usemos nuestra inteligencia para mejorar las condiciones de vida, aumentar la riqueza y alcanzar nuevas alturas culturales. En la “era progresista” de la historia estadounidense, desde fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, las reformas de gobierno corrigieron varias prácticas corruptas que surgieron en el proceso del desarrollo económico y social.

Pero después de que los comunistas se infiltraron en Estados Unidos, se apropiaron de términos como “progreso” y “progresismo” y les inyectaron su nociva ideología. Luego de la Gran Depresión idearon el New Deal y, después, el movimiento de los derechos civiles (analizado en el Capítulo 5, Parte 1), el movimiento contracultura, el movimiento feminista, el movimiento ambientalista (que trataremos en el Capítulo 16), etc, causando enormes cambios en la sociedad estadounidense a partir de los años 60.

La esencia del progresismo moderno es negar el orden social tradicional y los valores impartidos por los dioses. Desde la perspectiva de la moral tradicional, los estándares para juzgar el bien y el mal y lo correcto y lo incorrecto provienen de Dios. Durante la revolución progresista, los ateos consideraron a la moral tradicional como un impedimento para el progreso y exigieron una reevaluación de todos los estándares morales. Negaron la existencia de estándares morales absolutos y utilizaron la sociedad, la cultura, la historia y las condiciones actuales para establecer su propio sistema de moralidad relativa. Junto con la revolución progresista, este relativismo moral ha aumentado su influencia en la política, la educación, la cultura y otros aspectos de la sociedad occidental.

El marxismo es el arquetipo del relativismo moral. Sostiene que cualquier cosa que se ajuste a los intereses del proletariado (en esencia, la clase gobernante) es moral, mientras que cualquier cosa que no se ajuste es inmoral. La moral no es utilizada para restringir las acciones del proletariado, sino como un arma que la dictadura del proletariado utiliza contra sus enemigos.

Es un hecho que el comunismo y el progresismo comparten marcadas similitudes. Es lógico que el comunismo se haya apropiado del progresismo, aunque esto haya ocurrido sin que la mayoría de la gente se diera cuenta. Aun hoy, el comunismo continúa engañando abiertamente bajo la bandera del progresismo.

El liberalismo y la corriente socialista del progresismo

Tal como fue arriba explicado, el liberalismo y el progresismo se han desviado de la Constitución de EE. UU. y de los valores morales tradicionales sobre los que se fundó Estados Unidos. La tendencia apunta a cambiar, y en esencia destruir, todas las creencias tradicionales, valores morales y las instituciones sociales de Occidente.

En el Manifiesto Comunista, Marx enumeró diez medidas para destruir el capitalismo. Él dijo:

El primer paso en la revolución de la clase trabajadora es elevar al proletariado a la posición de clase gobernante para ganar la batalla por la democracia.

El proletariado utilizará su supremacía política para arrebatar, gradualmente, todo el capital de los burgueses; para centralizar todos los instrumentos de producción en las manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como la clase gobernante; y para aumentar el total de fuerzas productivas lo más rápido posible.

Por supuesto, al comienzo, esto no puede ser llevado a cabo excepto mediante intrusiones despóticas sobre los derechos de la propiedad y sobre las condiciones de la producción burguesa; hay que aplicar medidas, por lo tanto, las cuales parecen económicamente insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se superan a sí mismas, requieren más intrusiones sobre el orden social viejo y son inevitables como medio para revolucionar por completo el modo de producción.

Estas medidas, por supuesto, serán diferentes en diferentes países.

No obstante, en los países más avanzados, lo siguiente será bastante aplicable en general.

Entre los diez puntos enumerados en el Manifiesto, muchos están siendo implementados para llevar gradualmente a Estados Unidos y a otros países hacia la izquierda y finalmente establecer un control político comunista:

  • Abolición de la propiedad de la tierra y aplicación de todas las rentas de tierra a propósitos públicos.
  • Un fuerte impuesto al ingreso, progresivo o graduado.
  • Abolición de todos los derechos a herencia. [El Gobierno de EE. UU. comenzó a cobrar impuestos a la herencia en 1916]
  • Confiscación de la propiedad de todos los emigrantes y rebeldes.
  • Centralización del crédito a manos del Estado, por medio de un banco nacional con capital estatal y un monopolio exclusivo. [La Reserva Federal de EE. UU., la cual opera como un banco central, fue establecida en 1913].
  • Centralización de los medios de comunicación y de transporte en manos del Estado. [Estados Unidos tiene agencias de supervisión, un servicio de correos estatal y ferrocarriles estatales].
  • Extensión de las fábricas y los instrumentos de producción estatales; plantación de cultivos en los terrenos no cultivados, y la mejora del suelo generalmente en concordancia con un plan común.
  • Igualdad de responsabilidad en todos los trabajos. Establecimiento de ejércitos industriales, especialmente para la agricultura. [En 1935, Estados Unidos estableció el Buró de Seguridad Social y el Departamento de Trabajo. La Ley de Acción Afirmativa requiere que las mujeres puedan realizar todos los trabajos de los hombres, incluyendo cargos militares].
  • Combinación de agricultura con industrias manufactureras; abolición gradual de todas las distinciones entre ciudad y campo mediante una distribución más igualitaria de la población del campo.
  • Educación gratuita para todos los niños en las escuelas públicas. Abolición del trabajo infantil en las fábricas en su forma actual. Combinación de educación con producción industrial. […]

En la superficie, los comunistas abogan por algunas cosas positivas; sin embargo, su objetivo no es el bienestar de la nación, sino el poder político.

No está mal que la gente quiera felicidad y progreso, pero cuando ciertos “ismos” se convierten en ideologías políticas y comienzan a reemplazar y rechazar a los valores morales y creencias tradicionales, pasan a ser herramientas con las cuales el espectro comunista guía a la gente hacia de la degeneración y la destrucción.

3. Incitar el odio y promover la lucha es el curso invariable de las políticas comunistas

Tal como se expuso al comienzo de este libro, el comunismo es un espectro perverso basado en el odio. La lucha y el odio, por lo tanto, son una parte importante de la política comunista. Al fomentar el odio y la división entre la gente, el comunismo corrompe la moral humana a fin de usurpar el poder político y erigir su dictadura. Enfrentar a la gente entre sí es el medio principal mediante el cual hace esto.

El primer capítulo de Obras selectas de Mao Zedong es “Un análisis de las clases en la sociedad china”, escrito en 1925. Comienza con la línea: “¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿Quiénes son nuestros amigos? Esta es la primera pregunta en la revolución” [12]. El Partido Comunista crea arbitrariamente conceptos de clase donde antes no había y luego incita a estos grupos divididos arbitrariamente a luchar entre sí. Esta es un arma mágica que los comunistas utilizan para obtener el poder.

Para promover su causa, el Partido Comunista selecciona y exagera ciertas cuestiones que se originan en la decadencia de los valores morales. Luego dice que la causa fundamental de estas cuestiones no es la decadencia moral, sino la estructura social. Singulariza a clases particulares como los opresores y promueve la lucha popular contra estas clases como la solución para los males de la sociedad.

El odio y la lucha de las políticas comunistas no se limitan al antagonismo entre trabajadores y capitalistas. El líder comunista Fidel Castro dijo que el enemigo del pueblo cubano era la corrupción de Fulgencio Batista y sus partidarios, y que la supuesta opresión de los dueños de grandes plantaciones era la fuente de desigualdad e injusticia. Al derribar a los supuestos opresores, el Partido Comunista promete una utopía igualitaria. Los comunistas se apropiaron de Cuba utilizando esta promesa.

En China, la innovación de Mao Zedong fue prometer a los campesinos que serían dueños de la tierra, a los trabajadores que serían dueños de las fábricas, y a los intelectuales les prometió libertad, paz y democracia. Esto puso a los campesinos contra los terratenientes, a los trabajadores contra los capitalistas, y a los intelectuales contra el gobierno, permitiendo así que el Partido Comunista Chino tomase el poder.

En Algeria, el líder comunista Ahmed Ben Bella incentivó el odio entre diferentes religiones y grupos étnicos: musulmanes contra cristianos y árabes contra franceses. Este fue el trampolín de Ben Bella hacia un régimen comunista. [13]

Los Padres Fundadores de Estados Unidos construyeron el país sobre la base de los principios de la Constitución de Estados Unidos, que cada ciudadano debe conocer y seguir. La familia, la iglesia y la comunidad formaron fuertes lazos en toda la sociedad estadounidense. Esto le quitó influencia a los conceptos de clase social e hizo difícil fraguar la lucha de clases en Estados Unidos.

Pero el espectro del comunismo utiliza toda oportunidad posible para sembrar la división. Utilizando los sindicatos de trabajadores, ha magnificado los conflictos entre empleados y empleadores. Ha utilizado las divisiones raciales para reunir a negros, musulmanes, asiáticos e hispanos y hacer que luchen contra los blancos. Ha fomentado la lucha entre los sexos al promover el movimiento de los derechos de las mujeres contra la estructura social tradicional. Ha creado divisiones utilizando la orientación sexual y el movimiento LGBT; ha llegado incluso a inventar nuevos géneros para intensificar la lucha.

Este divide a los creyentes de las diferentes religiones y utiliza la “diversidad cultural” para desafiar a la cultura occidental tradicional y a su patrimonio. Divide a la gente de diferentes nacionalidades al impulsar los “derechos” de los inmigrantes ilegales y creando conflictos entre extranjeros y ciudadanos. Enfrenta a inmigrantes y al público en general con los agentes del orden público. A medida que la sociedad se vuelve cada vez más atomizada, un solo traspié puede iniciar una lucha. El conflicto social se ha convertido en el estado ‘normal’ de la sociedad. La semilla del odio ha sido plantada en los corazones de las masas, y este es precisamente el siniestro plan del comunismo.

El comunismo promueve la división y el odio simultáneamente. Lenin escribió: “Podemos y debemos escribir en el lenguaje que siembre entre las masas el odio, la repugnancia, el desprecio, y demás, hacia aquellos que no concuerdan con nosotros”. [14]

Las tácticas políticas utilizadas por el espectro comunista en Occidente emplean todo tipo de temas de “justicia social” para incitar el odio e intensificar el conflicto social.

En el caso de 1931 de los chicos de Scottsboro, nueve adolescentes negros fueron acusados de violar a dos mujeres blancas, provocando una seria discordia racial en todo el país. El Partido Comunista de Estados Unidos entró en acción, pidiendo justicia por los estadounidenses negros y atrayendo muchos seguidores. Entre ellos estaba Frank Marshall Davis, futuro mentor de un presidente de izquierda. [15]

De acuerdo con el Dr. Paul Kengor, el objetivo de los comunistas estadounidenses en el caso de los chicos de Scottsboro no fue meramente incrementar su membresía entre la población negra y entre los activistas progresistas de la “justicia social”, sino denigrar a Estados Unidos como un país plagado de desigualdad y discriminación racial. Al decir que estas eran las condiciones predominantes en todo el país, promovieron el comunismo y la ideología de izquierda como la única forma de liberar a los estadounidenses de este sistema supuestamente patológico y perverso. [16]

En 1935 estalló una revuelta entre las comunidades negras de Harlem, Nueva York, luego de que se difundiera el rumor de que un adolescente negro había sido golpeado hasta la muerte al ser pillado robando en una tienda. El Partido Comunista de Estados Unidos (PCEU) aprovechó la oportunidad para organizar protestas de negros, según cuenta Leonard Patterson, un ex miembro de raza negra del PCEU que participó en el incidente.

Patterson describió cómo los comunistas fueron entrenados específicamente en las tácticas leninistas sobre cómo instigar y enardecer los conflictos. Aprendieron a transformar las protestas en revueltas violentas y luchas callejeras, además de fabricar deliberadamente conflictos donde no había ninguno. [17]

En el Estados Unidos contemporáneo, los grupos comunistas han estado involucrados en cada conflicto social o disturbio de gran escala. En 1992, se transmitió por televisión un video que mostraba a Rodney King, un residente negro de Los Ángeles, siendo golpeado por policías blancos después de haber sido atrapado conduciendo ebrio. Después del veredicto, justo cuando los manifestantes estaban a punto de dispersarse, alguien de repente destrozó un cartel de metal contra un automóvil que pasaba, y la protesta rápidamente se convirtió en una revuelta violenta con incendios, destrozos y saqueos. [18]

Cuando se le preguntó por la participación de comunistas en el incidente, el sheriff del condado de Los Ángeles, Sherman Block, dijo que no había dudas de que habían estado involucrados en la revuelta, el saqueo y los incendios. Durante los eventos circularon panfletos de diversos grupos comunistas como el Partido Comunista Revolucionario, el Partido Socialista de los Trabajadores, el Partido Laborista Progresista y el Partido Comunista de EE. UU., los cuales podían verse por toda la calle y las escuelas. Uno de los panfletos tenía las palabras, “¡Venganza contra el veredicto de King! […] ¡Volteen las armas! ¡Los soldados unidos a los trabajadores! […]” De acuerdo con un oficial de policía del Departamento de Policía de Los Ángeles, ya había gente distribuyendo panfletos antes de que se anunciara el veredicto. [19]

Ya desde los inicios, Lenin había dado instrucciones a los comunistas de que “los estallidos–las manifestaciones–las peleas callejeras–las unidades de un ejército revolucionario–estas son las etapas del desarrollo de la revuelta social”. [20]

Ya sea que la variedad de organizaciones que incitan a la violencia y a las revueltas en la sociedad occidental se hagan llamar “Indivisible”, “AntiFascista”, “Basta de patriarcado”, “Black Lives Matter” o “Refuse Fascism”, todas ellas son comunistas o partidarias de las ideas comunistas. El violento grupo Antifa consiste de personas de diversas tendencias comunistas, como anarquistas, socialistas, liberales, socialdemócratas, etc. Refuse Fascism es en realidad un grupo radical de izquierda fundado por el presidente del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos. Son quienes estuvieron detrás de muchas protestas de gran escala que intentaron anular el resultado de las elecciones presidenciales de 2016. [21]

Bajo el disfraz de la libertad de expresión, estos grupos trabajan sin parar para provocar todo tipo de conflictos en la sociedad occidental. Para entender su verdadero objetivo, solo hay que echar un vistazo a la directiva del Partido Comunista de EE. UU. a su miembros, descrita en un informe de su congreso de 1956:

Miembros y organizaciones fachadas deben continuamente avergonzar, desacreditar y degradar a nuestros críticos. […] Cuando los obstruccionistas se ponen muy irritantes, califíquenlos de fascistas o nazi o antisemitas. […] Asocien constantemente a quienes se oponen a nosotros con esos nombres que ya huelen mal. Después de repetirlo lo suficiente, la asociación se convertirá en un ‘hecho’ en la mente del público. [22]

Referencias

[1] Emily Ekins and Joy Pullmann, “Why So Many Millennials Are Socialists,” The Federalist, February 15, 2016, http://thefederalist.com/2016/02/15/why-so-many-millennials-are-socialists/.

[2] Steven Erlanger, “What’s a Socialist?” New York Times, June 30, 2012, https://www.nytimes.com/2012/07/01/sunday-review/whats-a-socialist.html.

[3] Werner Sombart, P. M. Hocking, Why is There no Socialism in the United States? Palgrave Macmillan; 1st ed. (1976 edition)

[4] Harold Meyerson,“Why Are There Suddenly Millions of Socialists in America? ”The Guardian, February 19, 2016, https://www.theguardian.com/commentisfree/2016/feb/29/why-are-there-suddenly-millions-of-socialists-in-america.

[5] Emily Ekins and Joy Pullmann, “Why So Many Millennials Are Socialists,” The Federalist, February 15, 2016, http://thefederalist.com/2016/02/15/why-so-many-millennials-are-socialists/.

[6] Milton Friedman, Rose D. Friedman, Free to Choose: A Personal Statement, Mariner Books, reprint edition. (November 26, 1990)

[7] Matthew Vadum, “Soros Election-Rigging Scheme Collapses: The Secretary of State Project’s death is a victory for conservatives,” FrontPage Magazine, July 30, 2012, https://www.frontpagemag.com/fpm/139026/soros-election-rigging-scheme-collapses-matthew-vadum.

[8] Rachel Chason, “Non-Citizens Can Now Vote in College Park, Md.,” Washington Post, September 13, 2017, https://www.washingtonpost.com/local/md-politics/college-park-decides-to-allow-noncitizens-to-vote-in-local-elections/2017/09/13/2b7adb4a-987b-11e7-87fc-c3f7ee4035c9_story.html?utm_term=.71671372768a.

[9] Luo Bingxiang, Western Humanism and Christian Thought, Furen Religious Research

[10] Brad Stetson, Joseph G. Conti, The Truth About Tolerance: Pluralism, Diversity and the Culture Wars (InterVarsity Press, 2005), 116.

[11] “‘Gender’ means sex, and includes a person’s gender identity and gender related appearance and behavior whether or not stereotypically associated with the person’s assigned sex at birth.” California Penal Code 422.56(c).

[12] Mao Zedong, “Analysis of the Classes in Chinese Society,” Selected Works of Mao Tse-tung: Vol. I, Foreign Languages Press, Beijing, China.

[13] G. Edward Griffin, Communism and the Civil Rights Movementhttps://www.youtube.com/watch?v=3CHk_iJ8hWk&t=3s.

[14] Bilveer Singh, Quest for Political Power: Communist Subversion and Militancy in Singapore (Marshall Cavendish International (Asia) Pte Ltd, 2015).

[15] G. Edward Griffin, “Communism and the Civil Rights Movement,” https://www.youtube.com/watch?v=3CHk_iJ8hWk&t=3s.

[16] Ibid.

[17] Leonard Patterson, “I Trained in Moscow for Black Revolution,”https://www.youtube.com/watch?v=GuXQjk4zhZs&t=1668s.

[18] William F. Jasper, “Anarchy in Los Angeles: Who Fanned the Flames, and Why?” The New American, June 15, 1992,https://www.thenewamerican.com/usnews/crime/item/15807-anarchy-in-los-angeles-who-fanned-the-flames-and-why.

[19] Chuck Diaz, “Stirring Up Trouble: Communist Involvement in America’s Riots,” Speak up Americahttp://www.suanews.com/uncategorized/the-watts-riots-ferguson-and-the-communist-party.html.

[20] V. I. Lenin, The Revolutionary Army and the Revolutionary Governmenthttps://www.marxists.org/archive/lenin/works/1905/jul/10.htm

[21] Blake Montgomery, “Here’s Everything You Need To Know about the Antifa Network That’s Trying To Solidify A Nazi-Punching Movement,” BuzzFeed News, September 7, 2017, https://www.buzzfeed.com/blakemontgomery/antifa-social-media?utm_term=.byGA2PEkZ#.hd4bxVe0B

[22] 1956 Report of the House Committee on Un-American Activities (Volume 1, 347), quoted from John F. McManus, “The Story Behind the Unwarranted Attack on The John Birch Society,” The John Birch Society Bulletin (March 1992), https://www.jbs.org/jbs-news/commentary/item/15784-the-story-behind-the-unwarranted-attack-on-the-john-birch-society.

 
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