Trump llega a Singapur para una Cumbre sin precedentes

Por Charlotte Cuthbertson – La Gran Época

SINGAPUR- El presidente Donald Trump aterrizó en la Base Aérea Paya Lebar de Singapur a las 8:21 p.m. hora local, el 10 de junio.

Se espera que el presidente se reúna el 11 de junio con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, antes de la cumbre con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, el 12 de junio.

“Estaré en una misión de paz y llevaré realmente en mi corazón, los corazones de millones de personas, gente de todo el mundo”, dijo Trump en una rueda de prensa improvisada antes de dejar el G7 en Canadá.

“Tenemos que conseguir la desnuclearización. Tenemos que hacer algo. Realmente creemos que Corea del Norte será un lugar tremendo en muy poco tiempo. Y apreciamos todo lo que está pasando. Apreciamos el trabajo en conjunto con Corea del Norte”.

Kim llegó a Singapur varias horas antes que Trump, aterrizando en el aeropuerto Singapore Changi.

El Primer Ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, saluda al líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, quien aterrizó en el aeropuerto Singapore Changi el 10 de junio de 2018. (Ministerio de Comunicaciones e Información de Singapur)

La llegada de Trump a Singapur se produjo tras una tensa reunión del G7, en la que él se interesó por el comercio desleal, especialmente con Canadá.

“Basado en las falsas declaraciones de Justin [Trudeau] en su conferencia de prensa, y el hecho de que Canadá está cobrando impuestos masivos a nuestros granjeros, trabajadores y compañías de los EE. UU., he instruido a nuestros representantes de EE. UU. a que ¡no apoyen el Comunicado mientras chequeamos las tarifas de los automóviles que inundan el mercado de EE. UU!”, escribió Trump en Twitter ayer a la mañana cuando salió desde Canadá hacia Singapur.

El secretario de Estado Mike Pompeo viajará a Singapur con Trump y se espera que viaje a Japón, Corea del Sur y China inmediatamente después de la cumbre, para coordinar el resultado de la reunión con los aliados regionales.

Pompeo dijo en una rueda de prensa, en la Casa Blanca el 7 de junio, que Trump no cederá en nada que no sea la desnuclearización completa de Corea del Norte.

Pompeo dijo que la administración buscará un acuerdo respaldado por el Congreso para asegurar su permanencia, para que Kim esté seguro de que el sucesor de Trump no podría fácilmente desechar un acuerdo sin la aprobación de los legisladores.

Trump recibió al primer ministro japonés Shinzo Abe en la Casa Blanca el 7 de junio, prometiéndole a Abe que sacaría a relucir el tema de los ciudadanos japoneses que Corea del Norte secuestró hace años y que aún mantiene.

Dijo que aunque la campaña de “máxima presión” sigue vigente en cuanto a las sanciones a Corea del Norte, “ya no usamos el término porque estamos entrando en una negociación amistosa”.

“Tal vez después de esa negociación lo vuelva a usar”, dijo Trump. “Sabrás lo bien que nos va en la negociación.  Si me oyes decir que vamos a usar la ‘presión máxima’, sabrás que la negociación no salió bien, francamente”.

También dijo que Estados Unidos está frenando unas 300 sanciones en el período previo a la cumbre.

“¡Tienen que desnuclearizarse! Si no se desnuclearizan, eso no será aceptable. No podemos quitar las sanciones”, dijo Trump.

Dijo que será necesaria más de una reunión con Corea del Norte para completar un acuerdo significativo, pero la cumbre es un comienzo.

“Lo mínimo sería una relación. Al menos empezarías un diálogo. Porque, ya sabes, como persona de negocios, lo he hecho muy bien con los negocios. Lo que quieres hacer es empezar eso”, dijo Trump antes de despegar a Singapur.

“Ahora, me gustaría lograr más que eso. Pero como mínimo, creo que al menos nos habremos conocido. Nos habremos visto. Con suerte nos habremos apreciado el uno al otro y comenzaremos ese proceso”.

La serie de acontecimientos que condujeron a la cumbre de Singapur comenzó a principios de 2017 cuando Trump comenzó su campaña de máxima presión sobre Corea del Norte, uniendo a la comunidad internacional para imponer sanciones estrictas al estado norcoreano.

Pyongyang permaneció imperturbable durante gran parte de 2017 y continuó con el desarrollo agresivo de su programa de misiles balísticos y armas nucleares. Pero en los primeros días de 2018, Kim señaló un cambio de rumbo.

El anuncio de Kim en enero fue seguido por una ráfaga de reuniones y actividades que culminaron con una petición personal de reunirse con Trump el 8 de marzo. La Casa Blanca respondió, y Pompeo fue a Pyongyang a principios de abril y de nuevo el 9 de mayo.

El 10 de mayo Pompeo junto a Trump recibieron a tres estadounidenses que fueron liberados por Corea del Norte después de haber sido retenidos como rehenes durante varios años.

El presidente Donald Trump saluda a los tres estadounidenses que regresaron a Estados Unidos después de haber sido encarcelados en Corea del Norte, en Maryland, el 10 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)

Trump dijo que su mayor logro “será desnuclearizar toda la península [coreana]”, después de reunirse con los tres hombres en el avión antes de que desembarcaran.

Trump canceló la cumbre en una carta a Kim el 24 de mayo después de que las comunicaciones se interrumpieran. Sin embargo el 1 de junio dio marcha atrás cuando uno de los principales ayudantes de Kim, Kim Yong Chol, le entregó una carta del líder norcoreano, en la Casa Blanca.

Trump dijo que la carta era una especie de saludo. “Fue realmente una carta muy cálida, una carta muy bonita. Lo aprecié mucho”, dijo.

 
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