China compra tecnología crítica de Europa, por fuera del escrutinio de EE. UU.

Por Paul Huang

Mientras Estados Unidos aumenta el escrutinio sobre las inversiones chinas en América para proteger industrias críticas y la seguridad nacional, los expertos están ahora haciendo sonar la alarma sobre inversiones en Europa que extienden la influencia política de Beijing y absorben tecnología de punta. Menos de la mitad de los Estados de la Unión Europea tienen mecanismos para filtrar las inversiones chinas, un potencial agujero de seguridad que fue señalado en una reciente audiencia del Congreso de EE. UU.

Philippe Le Corre, un becario en la Escuela Kennedy de Harvard, dio un testimonio escrito en la audiencia del subcomité de Asuntos Exteriores del Congreso titulada “La inversión china y la influencia en Europa” el 23 de mayo. En la audiencia, Le Corre hizo notar unas declaraciones del presidente Trump en su última Estrategia de Seguridad Nacional del pasado diciembre. En ella, Trump hace notar que China tiene un “pie estratégico” en Europa, y dice que Beijing está expandiendo prácticas comerciales injustas y está invirtiendo allí en industrias claves, tecnologías delicadas e infraestructura.

Le Corre testificó que “es posible” que las inversiones chinas destinadas en un principio a Estados Unidos se hayan ahora mudado a Europa, debido a que los legisladores estadounidenses empezaron a defenderse contra las incursiones del régimen chino.

El Congreso de EE. UU. está por aprobar una notoria legislación que podría fortalecer al CFIUS, la agencia federal responsable de filtrar las compras extranjeras de negocios americanos con tecnologías críticas a la seguridad nacional. Los propulsores clave de la propuesta han señalado repetidamente a China como principal objetivo ya que Beijing ha continuado su agresiva política industrial y espionaje con el fin de robar tecnología de EE. UU.

Gordon Chang, un analista de China y Asia Oriental, también testificó en la audiencia del 23 de mayo. En ella dijo que solo 12 de los 28 Estados miembros de la Unión Europea tienen reglas para revisar las inversiones extranjeras. También declaró que un esfuerzo reciente de crear un mecanismo de revisión de inversión extranjera en toda la UE no tuvo éxito. Un informe de 2017 realizado por Rasmussen Global apoya la declaración de Chang.

Chang también mencionó el ejemplo de Huawei, un gigante chino de las telecomunicaciones que ha sido acusado de mantener estrechas relaciones con la inteligencia del ejército del régimen. Huawei tuvo “mejor suerte en Europa” y ahora obtiene el 35% de sus ganancias de allí. Tal éxito se debe, al menos parcialmente, a que Estados Unidos tiene regulaciones más estrictas que un número de países europeos que mantienen sus puertas abiertas, según Chang.

Al discutir el propósito de la audiencia, Dana Rohrabacher, republicano por California y presidente del Subcomité del Congreso sobre Europa, Eurasia y Amenazas Emergentes, dijo que es urgente que Europa aumente el escrutinio ya que China ha comprado o invertido más de 300 mil millones de dólares en activos europeos en la última década.

“Mucha de la inversión china está dirigida por empresas de China que son propiedad del Estado, y reflejan y sirven a los objetivos políticos de Beijing”, dijo Rohrabacher. “América no ha sido el único objetivo”.

Tecnología europea usada por el ejército chino

En una investigación hecha en diciembre de 2017, La Gran Época reveló cómo el régimen chino logró un salto crítico en su programa de portaaviones al incorporar tecnología clave de una compañía de semiconductores en el Reino Unido, que discretamente adquirió en 2008. La adquisición no fue bloqueada por reguladores británicos en ese entonces, aunque el dispositivo semiconductor clave había sido específicamente catalogado para control de exportación por regulaciones de la Unión Europea.

Se piensa que el mismo logro del componente semiconductor haya contribuido también a los avances de China en desarrollar un cañón de riel electromagnético, un arma prototipo que podría convertirse en un punto de quiebre para el futuro de la guerra naval.

 
ARTÍCULOS RECOMENDADOS