Teresa Calandra y su clave del éxito: “Las cosas deben hacerse con dedicación y compromiso”

Buenos Aires, Argentina: Actualmente a Teresa Calandra se la conoce como una destacada mujer de negocios, sin embargo comenzó trabajando desde muy joven como azafata y, según sus propias palabras, nada le fue sencillo, siempre tomó los caminos más difíciles y trabajó muy duro para llegar a donde hoy está.

Con su refinado porte engalanó las principales pasarelas de alta costura y, luego de retirarse, se abocó a la conducción de un magazine en televisión y emprendió una compañía de indumentaria femenina que lleva su nombre y que cuenta con más de 25 locales en Capital Federal y en el interior del país, entretanto sigue adelante con su propia marca de anteojos.

Enérgica y perseverante Teresa confía en que su negocio crezca a pesar de la inestabilidad del país que, en consecuencia, según comentó, no le permite proyectarse a largo plazo. Asimismo se mostró interesada y preocupada por las problemáticas sociales y apuesta a fomentar la educación para revertir la crisis de valores y hacer frente a la inseguridad en Argentina.

Del anonimato a las pasarelas

¿Cuáles eran sus sueños cuando era chica?

De chica quise ser manequen, pero antes de eso paralelamente quería trabajar como azafata. La vida me llevó primero a ser azafata y trabajé en Austral Líneas Aéreas en la mejor época porque hacían casting prácticamente para modelos, para Miss Argentina. Era el año 73 y toda la ropa era diseñada por una gran diseñadora que hacía unos exquisitos vestidos y casquetes de seda, además los aviones tenían el mismo dibujo que nuestro uniforme.

Después me casé muy joven y tuve dos hijos varones. Al año de estar casada fui a la peluquería de Pino y me ofreció hacer fotos en diarios y revistas de moda y como a los 6 meses de haberme cortado el cabello con él, Tete Coustarot me lo presentó a Roberto Giordano, a partir de allí comenzó mi carrera fuerte, no solo desfilando y haciendo pasarelas de alta costura sino haciendo muchas publicidades gráficas y comerciales en televisión, así comenzó todo.

 ¿Le agrada hacer televisión? ¿Con cuál de sus facetas (modelo, empresaria, conductora) se siente más a gusto?

Empecé a trabajar en televisión en el año 1987, siendo pionera en mostrar moda, era la primera vez que las modelos se mostraban no solo en la pasarela sino también en la televisión presentando moda. En el año 1999 me ofrecieron conducir un programa de televisión llamado “Bienvenida” que tenía un formato de magazine. En la década de los 90 los magazine estaban de moda, trabajé en canal 13 y también en ATC (Televisión Pública) con un programa en vivo donde teníamos moda, belleza, viajes y cocina, entre otras cosas.

Con todo me fui sintiendo cómoda, cuando dejé las pasarelas tenía 37 años y ahí empecé a trabajar en televisión y hasta el día de hoy lo sigo haciendo. Tengo un programa en cable hace 25 años que se ve los domingos a las 23h y trata de modas, viajes, eventos. Allí muestro de todo, desde hoteles, diseño, muestra fotográfica, cosas de diseño y decoración y además entrevisto a todos los modistos más importantes del mundo.

Familia y valores legados

¿Cómo balancea su vida laboral con su familia?

Estoy esperando llegar al Uruguay para ver a mis nietos, tengo 3. La mayor tiene 8 años y la verdad que me divierten mucho. Los veo una vez al mes porque yo vivo en Argentina y ellos nacieron en el Uruguay.

Con mis dos hijos varones me llevo muy bien y además trabajo mucho con ellos. El menor –Diego Balut- fue dos veces modelo de mi marca de anteojos y el mayor –Hassen Balut- se dedica a hacer casas y hoteles y también diseña muebles. Diego trabaja más en televisión, hace muchas campañas publicitarias. Hassen es director de cine y viajó por muchos años conmigo por todo el mundo, hacíamos muchas notas, él se dedicaba a mi imagen y a la del programa televisivo, por el cual nos nominaron 14 veces para el Martín Fierro y lo ganamos en el 2004.

Todavía hay mucha gente buena y valiosa en este país

¿Cuál es la enseñanza más importante que le dejó a sus hijos?

La honestidad, la educación y la cultura del trabajo porque es muy importante aprender, trascender y dejar ese legado a los hijos, sobre todo la cultura del trabajo y a ser honestos, sobre todo con ellos mismos, que a la hora de elegir opten por hacer lo que más les guste y lo hagan con compromiso, las cosas deben hacerse con dedicación y compromiso. Todo cuesta mucho, nada es fácil, para mi nada fue fácil, siempre tomé los caminos más difíciles.

Actualidad y crisis de valores

¿Cómo se sostiene y crece una empresa en estos tiempos donde hay inestabilidad económica?

Trabajando mucho. La empresa quiere crecer y cuesta mucho porque uno no se puede proyectar a 5 o 10 años, sino que tiene que mirar el día a día, semana a semana, lo cual lo hace mucho más difícil. Estamos en una etapa de crecimiento donde con poco hay que hacer mucho, son muy pocos los materiales y las cosas que uno puede conseguir importadas; hay que ser mucho más creativos.

¿Sigue las noticias a diario de lo que sucede en Argentina y en el mundo?

Sí, trato de estar informada de todo pero antes me despertaba con las noticias y me dormía con ellas, ahora la verdad que no porque me hace muy mal. Cuando veo películas digo que la realidad muchas veces supera la ficción.

¿Le parece que en este momento hay una crisis de valores? ¿Cómo piensa que se puede revertir?

Sí, absolutamente, sobre todo acá en Sudamérica.

Para mí tiene que ver con la educación. Los países más civilizados son los que invierten más dinero en educación, lo que pasa es que a veces a los gobernantes les resulta más fácil que la gente no tenga tanta educación porque así son más manipulables. Yo creo que las grandes potencias mundiales tienen que ver con pueblos muy civilizados, educados e instruidos. Creo que la base de una cultura es la educación y acá tenemos una generación de chicos que no tienen la cultura del trabajo, que no han visto a sus padres trabajar demasiado y ellos toman ese ejemplo, entonces ese es un tema bastante complicado.

Yo soy positiva, pienso que las cosas van a cambiar 

¿Tiene esperanza? ¿A qué apuesta?

Yo soy positiva, pienso que las cosas van a cambiar porque tienen que cambiar y si todos ponemos nuestro aporte la cosa cambia. Todavía hay mucha gente buena y valiosa en este país, mucha gente a la que no le interesan los planes trabajar y quiere crecer, producir y hacer más en distintas áreas. Hay gente muy valiosa todavía.

Si todos ponemos nuestro aporte la cosa cambia

¿Qué se puede hacer para aportar ese granito de arena que hace falta para cambiar el mundo?

Educar. Además yo a esto que te cuento a vos, vos se lo contás al de al lado y el de al lado se lo cuenta al de al lado: que está bueno estudiar, que está bueno crecer, que está bueno ser independiente, hacer su dinero y las dos personas que están escuchando ven que está bueno trabajar y estudiar y así se va pasando, de boca en boca. Soy positiva, creo que así se puede cambiar.

 
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