Joven abandona su prometedora carrera para ayudar a niños pobres de Tailandia, ¡qué gran corazón!

Por La Gran Época

Como muchos graduados universitarios, el singapurense Daryl Tay, una vez soñó con ascender en la escalera corporativa, casarse, establecerse y posiblemente jubilarse anticipadamente.

Pero eso cambió cuando se cruzó con un adolescente no graduado de 15 años, mientras trabajaba como voluntario en Radion International, una organización cristiana de ayuda humanitaria y cooperación para el desarrollo, en una aldea empobrecida en el norte de Tailandia.

Daryl vio que el adolescente aspiraba pegamento para drogarse.

Se preguntó qué causó que el joven hiciera algo tan dañino como inhalar pegamento. La respuesta que dio el adolescente, explicó Daryl a Chanel News Asia, “nos sacudió hasta la médula”.

Nos dijo: “Si tuvieras solo 0,80 centavos de dólar, ¿lo usarías para comprar un tazón de fideos que solo te mantendría lleno por unas horas, o lo gastarías en una bolsa de pegamento que te mantendría lleno por días?”.

Después de este conmovedor encuentro, el sueño corporativo de Daryl pasó a un segundo plano.

En cambio, eligió un camino menos ambicioso al unirse a Radion International como miembro del personal a tiempo completo, después de graduarse de la Universidad de Administración de Singapur.

Trabajando con Radion, Daryl un graduado en economía, se trasladó a una comunidad afectada por la pobreza para poder ocuparse de los niños en situación de riesgo que están atrapados en un círculo vicioso de abuso de drogas y violencia doméstica.

Sus padres al principio desaprobaron su decisión de unirse a Radion. Pensaron que era “solo una fase” y que volvería a Singapur muy pronto. Sin embargo, la motivación de Daryl para servir a los niños superó cualquier otra cosa.

Y ahora, después de cuatro años, no dejó esta pasión de ayudar a los niños de esa comunidad, a pesar de que gana muy poco dinero y tienen solo una litera para vivir.

Actualmente, es responsable de subsidios, colaboraciones y un programa de recuperación para los jóvenes en riesgo.

Todos los días, se levanta a las 5 a.m. para ayudar a los niños a prepararse para la escuela. Cuando llega la noche, se prepara para recoger a los niños de la escuela, e incluso cocina la cena y los ayuda con sus tareas.

Su deseo es que los niños sientan que hay alguien que los ama. El vínculo que estableció con ellos, le dio el nombre de “Phi Daryl”, traducido como “hermano mayor”.

“Phi Daryl” siente que todos sus sacrificios valen la pena, especialmente después de presenciar las transformaciones positivas de los niños. Comenzaron a creer en ellos mismos y recuperaron la esperanza que una vez perdieron.

Niños como Liza, de 9 años de edad, “nunca conocieron el amor de un padre” y ahora es la mejor de su clase, eso es lo que me motiva a continuar con mi trabajo”, explicó.

“Veo una sonrisa muy feliz en su rostro”, dijo Daryl. “Cuando un niño cree en él mismo, de repente nada le es imposible”.

“Su fortaleza en medio de las adversidades es algo que realmente admiro”, dijo.

Mira cómo se desarrolla la asombrosa vida de Daryl:

Estos niños no necesitan juguetes caros para divertirse. Descúbrelos en su mejor momento de ingenio

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