Nació ciego y no puede caminar, pero eso no le impidió tener éxito

Por La Gran Época

Con positividad, fe en Dios y el apoyo inquebrantable de su querido papá, un ejemplar hombre ciego y atado a una silla de ruedas superó grandes dificultades para vivir su vida al máximo.

El polinstrumentista Patrick Henry Hughes, de Louisville, Kentucky, vino al mundo el 10 de marzo de 1988.

Sus padres pasaron por un “período de enojo, negación y rabia” al enterarse de que le habían diagnosticado numerosas anomalías físicas.

Nacido sin ojos, Patrick estaba destinado a ser ciego en esta vida. Tampoco podía caminar, porque no era capaz de estirar completamente los brazos y las piernas.

Su papá, Patrick John, le dijo a CBN.com: “Recuerdo que muchas veces pensé: Dios, ¿por qué nosotros?”

Sin embargo, Patrick se forjó como hombre a lo largo de su vida.

Aunque era ciego y no podía caminar, era obvio que el niño había sido dotado con un talento musical.

Cuando Patrick tenía 6 semanas de edad, dejó de llorar al instante cuando su papá empezó a tocar música clásica en el piano.

Nueve meses después, su papá lo sentó frente al piano. Sorprendentemente, él mismo comenzó a tocar notas en el piano. Y le gustó.

La afinidad de Patrick por la música comenzó desde entonces.

“Todos los días nos sentábamos frente al piano, tocaba sus canciones infantiles o hacíamos pequeños ejercicios para escuchar y tocar”, recuerda su papá.

Pasó años estudiando piano y luego la trompeta.

Patrick se unió a la banda y a la orquesta cuando estaba en la secundaria.

Incluso participó en la banda de música de la Universidad de Louisville. Tocaba la trompeta mientras su papá dirigía incansablemente su silla de ruedas a lo largo de los desfiles.

De hecho, su devoto papá trabajó en el turno de noche en el United Parcel Service solo para poder acompañarle a las clases y prácticas de la banda en la universidad.

Con el apoyo de su papá, Patrick se graduó con altas distinciones o “magna cum laude” en 2010. Se graduó en lengua española.

Ahora, Patrick es un escritor, orador público y polinstrumentista que ha actuado en el Kennedy Center y en el Grand Ole Opry.

¿Cómo pudo desafiar Patrick a todas las adversidades y así cumplir su sueño?

Indiscutiblemente, ¡tiene que agradecer mucho a su papá por estos logros que alcanzó!

Aparte de su papá que lo apoyó, fue su fe la que lo sostuvo.

Siempre que se siente deprimido, “se dirigirá a Dios y rezará una pequeña oración”.

Además, Patrick mantiene una actitud positiva hacia la vida. Él ve su ceguera como un don y no como una discapacidad.

“No veo el color de la piel, no veo el largo del cabello, no veo la forma del ojo, solo veo lo que hay dentro de la persona”, dijo Patrick a ABC News.

“Dios me dejó ciego y no me dio la habilidad de caminar. Quiero decir, es algo grande”.

“La vida es algo hermoso, y hay mucho que hacer en la vida”, dijo Patrick.

Instó a otros a vivir su vida al máximo y a alcanzar su potencial.

En efecto, ¡la vida es hermosa! Mientras mantengamos una mentalidad positiva, podemos superar cualquier obstáculo, tal y como dijo el campeón olímpico de patinaje Scott Hamilton: “La única discapacidad en la vida es una mala actitud”.

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