Su espíritu abandona su cuerpo después del suicidio y revive tras aprender una dura lección

Por La Gran Época

Cuando tenía 19 años, Jeffrey C. intentó suicidarse después de descubrir que su novia lo engañaba con su mejor amigo. Después de que tomó varias píldoras, su madre se dio cuenta de lo que había pasado y llamó a una ambulancia.

Jeffrey vio a un médico que estaba de pie sobre él, según recordó en una publicación en el sitio web de la Fundación para la Investigación de la Experiencia Cercana a la Muerte. Él explica que le parecía como si salía de su cuerpo y entrar en el del médico: “Entré en él y vi imágenes de su mujer, sus hijos y su carro. Sentí el pánico él sentía”.

Mientras un espíritu agarraba su mano para sacarlo de allí, veía su cuerpo junto al médico y la enfermera que trataban de revivirlo. Este misterioso ser, lo llevaría a una “columna de luz”.

Al principio, estaba en un lugar que creía que era el cielo, con paredes nubladas. Vio a su abuela allí. Pero luego estaba en un campo de mal olor con gente que tenía caras de chacal. Una criatura demoníaca lo agarró y lo llevó a un lugar con un montón de cubos apilados.

En ese momento Jeffrey llegó al infierno.

“Me dijo que esto era el infierno y que en cada cubo había un infierno hecho para cada alma. Explicó que la gente se adapta a todo tipo de infierno, y algunas personas son más tolerantes con algunas cosas que con otras, así que el infierno siempre está cambiando. Se alegraba mucho al ver a la gente sufrir”.

Jeffrey fue succionado en uno de los cubos, donde la gente le daba de comer y se reía. Entonces aparecieron destellos de todas las cosas malas que había hecho.

“Me estaban poniendo en los zapatos de otras personas mientras les hacía cosas malas”.

“Podía ver lo insensible que era con la gente y ni siquiera lo sabía. Era insoportable y abrumador revivir las cosas que había olvidado, o que simplemente no me importaban. Me hicieron sentir como hice sentir a los demás”, dijo.

Luego estaba arrodillado en una cueva, con otras personas a su alrededor también arrodillándose.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: Pixabay/ionasnicolae)

“Vi a una chica arrodillada con las muñecas cortadas, a un hombre con una cuerda alrededor del cuello y a otro con la nuca volada. Podía oír gritos desde la cueva de enfrente e intentaba que una de estas personas me hablara y me dijera dónde estaba. Uno de ellos me dijo que me callara o sería el siguiente. Entonces un enorme y feo demonio salió de la cueva, los agarró y los arrastró a la cueva”.

Cuando cerró los ojos, de repente volvió a sentirse abrumado por las visiones de las cosas malas que había hecho. Se dio cuenta de que por eso todos allí tenían los ojos muy abiertos, porque también experimentarían estas visiones si cerraban los ojos.

“No puedes cerrar los ojos. No puedes hablar con los demás. No puedes levantarte. No puedes sentarte. Solo puedes arrodillarte allí en las puntas de los dedos de tus pies y en las rodillas. Todo lo que podías hacer era mirar fijamente al agujero de fuego, escuchar los gritos y esperar que no fueras el siguiente”, dijo Jeffrey.

Pero aún había esperanza.

“Después de mucho tiempo, mis ojos comenzaron a arder tanto que finalmente decidí que valía la pena aguantar los flashes malos si podía cerrar los ojos un rato. Comencé a sollozar en silencio mientras los destellos de mis malos caminos se precipitaban, y oí una voz. Me dijo, “Si se lo pides, tal vez te salve”.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: Pixabay/geralt)

Jeffrey pidió una y otra vez la salvación.

Fue llevado ante un ser espiritual quien le preguntó qué lo había traído allí. Jeffrey respondió que el mundo no es justo y que ya no quería ser parte de él.

El ser le explicó a Jeffrey que él mismo le había suplicado nacer en el mundo material. Incluso había elegido cuándo y con quién iba a nacer.

También le explicó a Jeffrey de que se había salvado cuando lo pidió, porque todavía tenía una chispa de fe.

“Mi creencia significa mucho más de lo que nunca me había dado cuenta. Vio algo en mí que ni yo veía. Comencé a llorar tanto que me quedé helado en el suelo con la cabeza en las manos y llorando incontrolablemente”, dijo Jeffrey.

Luego le mostraron eventos futuros, incluyendo cómo se rompería la espalda y cómo eso le afectaría. Estas cosas se hicieron realidad más tarde.

Se le dijo que había escogido estas cosas por una razón antes de nacer, consciente de las consecuencias, y que debía regresar para terminarlas. No quería regresar, pero cuando regresó a su cuerpo sintió el consuelo y la paz de Dios.

Una enfermera le dijo que había muerto y revivido

Permaneció en coma durante tres días, aunque su mente estaba consciente. Pensó en todos los detalles de su experiencia mientras yacía allí sin poder moverse. Cuando salió del coma, una enfermera le dijo que había muerto y había revivido.

“Yo era un traficante de drogas alcohólicas que se había convertido en un matón”, dijo. Pero cambió su vida. Ya no teme a la muerte, ni siquiera después de su experiencia infernal, debido a su conexión general y pacífica con lo divino.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: Pixabay)

Los futuros eventos que había visto durante su experiencia cercana a la muerte se hicieron realidad, como piezas de rompecabezas cayendo en su lugar.

“Sabía que era real porque era más vívido que cualquier sueño”, dijo. “Ningún sueño o ilusión podría haberme dado tal rompecabezas que se juntara con cada año que pasa y aún así formara una imagen tan perfecta”, dijo Jeffrey refiriéndose a las futuras escenas que se le habían mostrado bajo ese estado.

“Verás, la imagen tenía que formarse antes de que el rompecabezas se cortara en pedazos. Cada pieza fue diseñada para ser encontrada y colocada correctamente, cuando fuera necesario y relevante. Eso es significativo”.

Compartió lo que había aprendido acerca de los desafíos de la vida: “Ellos son lo que nos dan experiencia y a veces las cosas son arrojadas en nuestro camino para cambiar el tiempo de los acontecimientos. Un neumático pinchado en la autopista puede parecer un problema, pero puede haberle ayudado a evitar un accidente en el camino”.

Otros experimentadores cercanos a la muerte

Muchos aspectos de la experiencia cercana a la muerte (ECM) de Jeffrey son comunes. La Dra. Jan Holden, investigadora de ECM, durante una conferencia grabada que dio para presentar su libro,”The Handbook of Near-Death Experiences” (“El Manual de Experiencias Cercanas a la Muerte”) contó la historia de otro hombre que intentó suicidarse.

El hombre reportó que se encontró cayendo libremente a través del espacio, aterrizando en una superficie arcillosa. Cuando aterrizó, se rompió en varias versiones de sí mismo.

Imagen Ilustrativa. (Crédito: Pixabay)

Este otro hombre que experimentó un encuentro cercano con la muerte también se encontró en el lado receptor de todas las cosas malas que había hecho a otros.

Una de esas personas estaba llorando de angustia. Otros dos se encontraban con personas de su pasado, revisando su vida. Como Jeffrey, él estaba experimentando estar en el lado receptor de sus acciones. Tampoco se trataba necesariamente de las personas importantes de su vida. Uno de ellos era un extraño al que había sido malo en una tienda de comestibles un día.

Otros “él” estaban experimentando el futuro cercano, como ver a su madre recibir la llamada sobre su suicidio. Vio también el futuro lejano. Su hija era una niña en el momento de ese intento de suicidio. La vio el día de su graduación llorando porque su padre no estaba allí.

Otro clamaba por la salvación. Una mano lo levantó, y todas las otras versiones de él se levantaron. Un ser espiritual le dijo que tenía que regresar, que aún tenía cosas que hacer. Ahora es el CEO de una organización sin fines de lucro para prevenir el suicidio.

Estas personas despertaron hablando un idioma diferente al suyo

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