Medio ambiente

El mundo perdido de Socotora: un paisaje alienígena en la Tierra

El mundo perdido de Socotora: un paisaje alienígena en la Tierra
Imagen de portada: Dragos de la isla de Socotora, Yemen (CC by SA 2.0 )
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El paisaje de la remota isla de Socotora tiene un aspecto tan sorprendente que casi podría pasar por un planeta alienígena. Su flora nativa es tan rara y única que la isla parece sacada de una película de ciencia ficción. Pero Socotora es muy real, y es hogar de más de 1.000 especies únicas de fauna y 825 raras especies de flora , incluyendo variedades de plantas que llevan en la tierra más de 20 millones de años.

Árbol botella, conocido también como Rosa del Desierto, isla de Socotora ( CC by SA 2.0)

Árbol botella, conocido también como Rosa del Desierto, isla de Socotora (CC by SA 2.0)

Socotora es un archipiélago de cuatro islas situado en el Océano Índico, a unos 250 kilómetros (155 millas) de distancia de la costa de Somalia y  a 340 kilómetros (210 millas) del Yemen. Es uno de los accidentes geográficos más aislados del mundo entre los que formaron parte de un continente en algún momento de la historia, ya que se separó del supercontinente de Gondwana hace más de 6 millones de años.

“Esto ha dado a la evolución tiempo suficiente como para trazar su propio curso sin influencia alguna de las especies más comunes que se encuentran en las masas de tierra continental,” informa ViralForest. “Es lo más que podemos acercarnos a poder ver realmente cómo podría evolucionar la vida en un mundo alienígena similar al nuestro”.

El largo aislamiento geológico del archipiélago de Socotora y su clima cálido y seco se han combinado para crear un paisaje espectacular, con playas de arena blanca que se elevan hasta formar mesetas de piedra caliza repletas de cuevas, y una singular flora endémica.

La isla recibió el reconocimiento mundial de la UNESCO por su ‘excepcional valor universal’ debido a su increíble biodiversidad: el 37% de las 825 especies de plantas de Socotora, el 90% de sus reptiles y el 95% de sus especies de caracoles de tierra no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.

Dragos de la isla de Socotora ( Rod Waddington / Flickr )

Dragos de la isla de Socotora ( Rod Waddington / Flickr )

Una de las especies más llamativas de Socotora es un árbol singular: el drago (Dracaena cinnabari) , un árbol de aspecto extraño con una copa en forma de paraguas. Las gentes de la antigüedad creían que su roja savia era sangre de dragón, razón por la que era utilizada en el pasado en la magia medieval. Esta resina del color de la sangre también era utilizada como tinte, y en nuestros días como pintura y barniz. También fueron importantes en épocas antiguas las diversas especies endémicas de áloe que habitan Socotora, empleadas para usos medicinales y cosméticos.

Dragos de Socotora (Dracaena cinnabari), meseta de Diksam ( Dan / Flickr )

Dragos de Socotora (Dracaena cinnabari), meseta de Diksam ( Dan / Flickr )

La remota isla de Socotora, cuyo nombre se cree que proviene de una palabra sánscrita que significaría ‘isla bienaventurada’, es hogar de casi 50.000 habitantes, la mayoría de los cuales hablan el singular idioma socotrí, utilizado únicamente en Socotora. Los habitantes indígenas son principalmente de ascendencia árabe meridional, aunque también hay cierto número de residentes de origen somalí e indio. Varios de los linajes femeninos de la isla no se encuentran en ningún otro lugar de la tierra.

Socotora aparece en el Periplo del mar Eritreo , una guía de navegación griega del siglo I d. C. El reciente descubrimiento de varios textos en diferentes idiomas, entre ellos una tablilla de madera de Palmira datada en el siglo III d. C., indica los orígenes diversos de aquellos que utilizaron Socotora como base comercial en la antigüedad. Antiguos graffitis que se remontan a hace más de dos milenios revelan que diferentes navegantes visitaron la isla entre los siglos I a. C. y VI d. C.

Niños de la isla de Socotora, Yemen ( CC by SA 2.0 )

Niños de la isla de Socotora, Yemen ( CC by SA 2.0 )

Aparte de dos carreteras recientemente construidas en este remoto pedazo de tierra, el paisaje de la “isla perdida” de Socotora sigue ofreciendo un aspecto similar al que presentaba hace millones de años.

Artículo original aquí


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