Por qué Estados Unidos se retiró del acuerdo nuclear de Irán

Por Jasper Fakkert y Joshua Philipp - La Gran Época

En 2015, las sanciones contra Irán estaban devastando al régimen gobernante, y la Agencia Internacional de Energía Atómica certificó que el régimen Iraní había restringido sus sensibles actividades nucleares.

Cuando Irán se vio forzado a negociar, Estados Unidos estaba en una posición privilegiada y el Congreso presionaba para aplicar sanciones más profundas. El entonces presidente Barack Obama se reunió con el régimen iraní para llegar a un acuerdo.

Pero en vez de aprovechar la situación en desventaja de Irán, Obama negoció un acuerdo que le permitiría a Irán continuar desarrollando la mayoría de su programa nuclear, con la excepción del núcleo armado. El acuerdo no cubría el desarrollo de misiles balísticos y le permitía continuar con el enriquecimiento de uranio. Las restricciones clave expiraban después de 10 años.

El acuerdo le proporcionó a Irán un alivio de sanciones de entre USD 50.000 millones y USD 150.000 millones, incluido un controvertido pago en efectivo de cientos de millones de dólares.

“El acuerdo levantó sanciones económicas paralizantes sobre Irán a cambio de límites muy débiles a la actividad nuclear del régimen, y no [puso] límites en absoluto a sus otros comportamientos malignos, incluida sus siniestras actividades en Siria, Yemen y en otros lugares de todo el mundo”, dijo el presidente Donald Trump el 8 de mayo.

“En otras palabras, en el momento en que Estados Unidos tenía la máxima ventaja, este desastroso acuerdo dio a este régimen –un régimen de gran terror– muchos miles de millones de dólares, parte de ellos en efectivo. Una gran vergüenza para mí como ciudadano y para todos los ciudadanos de Estados Unidos”, agregó Trump.

Barack Obama

Obama hizo varias declaraciones falsas y engañosas sobre el acuerdo nuclear. Antes del acuerdo, el expresidente dijo que bloquearía cualquier nueva sanción del Congreso contra Irán y repitió declaraciones de los líderes de Irán –que ahora han demostrado ser falsas– de que los programas nucleares del régimen eran solo para la producción de energía y la investigación médica.

Después de afirmar que se trataba del “acuerdo de no proliferación más fuerte que se haya negociado”, en un discurso del 5 de agosto de 2015, Obama declaró: “La prohibición de que Irán tenga un arma nuclear es permanente”. Sin embargo, en las cláusulas de caducidad estipuladas en el acuerdo, a Irán se le permitiría utilizar centrífugas avanzadas para enriquecer uranio en 2025, lo que provocó críticas incluso de los demócratas. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer (D-NY), manifestó el 6 de agosto de 2015 que “el acuerdo permitiría a Irán, después de 10 a 15 años, ser un Estado en el umbral nuclear, con el beneplácito de la comunidad mundial. Irán tendría luz verde para estar igual de cerca, si no más cerca, de poseer armas nucleares como lo está hoy”.

Aunque algunos demócratas se opusieron al acuerdo, Obama culpó a la oposición de “partidismo automático”. Afirmó que el acuerdo estaba “cortando todos los caminos de Irán hacia una bomba”, a pesar de permitir al régimen desarrollar tecnologías de doble uso, y a pesar de eliminar restricciones claves en 2025. Obama afirmó que “contiene el régimen de inspección y verificación más completo jamás negociado para monitorear un programa nuclear”, el cual Irán violó inevitablemente.

Al respecto, Schumer declaró: “Si la verdadera intención de Irán es desarrollar un arma nuclear, bajo estos acuerdos simplemente deberá tener paciencia”.

Levantamiento de sanciones, pago en efectivo

Las estimaciones del monto exacto en dinero que representó para Irán la liberación de las sanciones como parte del acuerdo nuclear oscilan entre los USD 50.000 millones y USD 150.000 millones.

Parte de este dinero fue utilizado por el régimen para su avanzada tecnología de misiles. Legisladores también han expresado su preocupación de que este dinero haya sido destinado a financiar el terrorismo en Líbano, Siria, Yemen e Irak.

Irán sigue siendo oficialmente definido como un Estado que patrocina terrorismo por el Departamento de Estado de EE.UU.

Uno de los pagos más controvertidos relacionados con el acuerdo nuclear de Irán fue la transferencia de USD 1800 millones. La cuota inicial de USD 400 millones, pagada en efectivo, está envuelta en el misterio. Los fondos fueron transferidos a los bancos centrales de Holanda y Suiza; convertidos a euros, francos suizos y otras monedas y luego enviados a Irán en un avión de carga sin identificación.

El pago se había ocultado al Congreso, y aunque la administración Obama al principio lo negó, el pago más tarde se reveló como dinero de rescate a cambio de cuatro rehenes estadounidenses retenidos en Irán –contradiciendo la tradicional política de Estados Unidos de no pagar rescate a cambio de rehenes.

Debido a que el pago se realizó en efectivo, rastrear el dinero para asegurarse que no fuera usado en el programa nuclear de Irán o en actividades terroristas, es prácticamente imposible.

Tecnología de misiles balísticos

Misil balístico Shahab-3 en exhibición cuando las fuerzas militares iraníes lanzaron su “Semana de Defensa Sagrada”, con una demostración de fuerza al sur de Teherán,Irán, el 22 de septiembre de 2003. (Scott Peterson / Getty Images)

El acuerdo nuclear de Irán no incluyó ninguna prohibición a Irán sobre el desarrollo de su tecnología avanzada de misiles, incluidos los misiles balísticos capaces de portar ojivas nucleares.

En cambio, el programa de misiles nucleares de Irán estaba cubierto por una resolución diferente de la ONU. Esto significa que el desarrollo de la tecnología de misiles balísticos de Irán no tenía ninguna relación con el hecho de si cumple con un acuerdo nuclear.

En febrero de este año Irán ostentó su misil balístico Qadr, que tiene un alcance estimado de 1250 millas e implica que tiene a Israel a su alcance.

Bajo el acuerdo nuclear actual, Irán podría seguir desarrollando y perfeccionando su tecnología de misiles balísticos, lo que lo hace potencialmente capaz de enviar ojivas nucleares a Estados Unidos para el año 2026, momento en que se le permitiría usar centrífugas de uranio avanzadas.

“Uno lo puede llamar ‘no nuclear’ todo lo que quiera, pero la tecnología de misiles no puede separarse del propósito de un arma nuclear”, dijo la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, en septiembre del año pasado.

El resultado es que el Ejército de Irán continúa su marcha hacia la adquisición de tecnología de misiles para producir una ojiva nuclear. Y el mundo se está convirtiendo en un lugar más peligroso.

Cláusulas de caducidad

Como parte del acuerdo nuclear, las restricciones clave del acuerdo en el programa nuclear de Irán comenzarán a reducirse después de 10 años, para el año 2026.

Un documento diplomático confidencial vinculado al acuerdo nuclear de Irán, obtenido por AP en 2015, reveló que Estados Unidos había aceptado que Irán comenzara a instalar miles de centrífugas avanzadas en 2027. Los expertos estiman que en ese momento Irán podrá enriquecer suficiente uranio como para una bomba nuclear en seis meses.

Debido a que a Irán se le ha permitido desarrollar su tecnología de misiles balísticos sin impedimentos, el régimen podría tener un arma nuclear en pleno funcionamiento en ese momento.

Enriquecimiento continuo de uranio

Inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) no identificados realizan un sellado después de desconectar las conexiones entre cascadas gemelas para la producción de uranio al 20 por ciento en la planta de energía nuclear de Natanz. (KAZEM GHANE / AFP / Getty Images)

El acuerdo nuclear de Irán mantuvo gran parte de su capacidad de enriquecimiento de uranio.

Permitió a Irán mantener 5060 centrífugas en funcionamiento, con más de 10.000 centrífugas adicionales almacenadas.

Además, al régimen islámico se le permitió continuar enriqueciendo uranio hasta un 3,67 por ciento. Pese a que está por debajo del 20 por ciento de enriquecimiento necesario para crear armas, este almacenamiento de uranio poco enriquecido es la materia prima para producir uranio altamente enriquecido. Al mantener gran parte de la infraestructura, el acuerdo permite a Irán aumentar su enriquecimiento en un momento posterior.

Un documento diplomático secreto conectado al acuerdo nuclear con Irán mostró que Estados Unidos había acordado que Irán comenzaría a instalar miles de centrífugas avanzadas en 2027.

‘Naturaleza pacífica’

El acuerdo nuclear iraní subraya que Irán “garantizará la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear de Irán”.

Sin embargo, documentos secretos obtenidos por Israel mostraron que Irán había estado trabajando en un arma nuclear bajo el nombre de “Proyecto Amad”.

También reveló que Irán había mantenido todos sus conocimientos nucleares, almacenándolos en bóvedas en un lugar no revelado.

Monitoreo defectuoso

Al anunciar el acuerdo nuclear en julio de 2015, Obama dijo que la Agencia Internacional de Energía Atómica tendría: “acceso donde sea necesario, cuando sea necesario” en cualquier ubicación sospechosa.

Irán, sin embargo, ha prohibido la inspección de sus sitios militares, a pesar que anteriormente fueron utilizados para el programa nuclear.

Bajo el acuerdo, podría tomar hasta 24 días obtener permiso para visitar un sitio, permitiendo a Irán hacer preparativos y mover o esconder el equipo nuclear que no quisiera que fuera encontrado.

Representantes del P5+1 e Irán posan antes del anuncio de un acuerdo sobre conversaciones con Irán, 2 de abril de 2015 en el Instituto Federal de Tecnología de Suiza, en Lausana. (FABRICE COFFRINI/AFP/Getty Images)

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas –Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido y Francia– con Alemania, conocidos como el P5 + 1, son los signatarios del acuerdo nuclear con Irán.

En los últimos meses, Francia, Alemania y Reino Unido han intentado presionar a Trump para que mantuviera el acuerdo.

“Los países occidentales de Europa están presionando a Estados Unidos para que se mantenga en el acuerdo con Irán porque tienen grandes inversiones en Irán”, dijo un contratista de defensa, que habló bajo condición de anonimato.

Rosatom

El presidente iraní Hassan Rouhani (der) y su contraparte rusa, Vladimir Putin, realizan una conferencia de prensa luego de la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas en Teherán, 23 de noviembre de 2015. (ATTA KENARE/AFP/Getty Images)

La Agencia Atómica de Rusia, Rosatom, construyó y administró la planta de energía nuclear Bushehr de Irán, le proveyó barras de uranio enriquecido y capacitó a los científicos nucleares de Irán.

La primera parte del proyecto comenzó a funcionar en mayo de 2011, y los reactores adicionales que forman parte de la Fase 2 están actualmente en construcción.

El acuerdo nuclear no tuvo impacto en la capacidad de Rusia para construir reactores nucleares en Irán.

Uranium One

En 2010, poco después del “Reinicio de Rusia”, el gobierno de Obama aprobó un acuerdo para que Rosatom adquiriera una participación mayoritaria de la compañía minera canadiense Uranium One, que controlaba el 20 por ciento de la capacidad de extracción de uranio de Estados Unidos.

El acuerdo fue controvertido en muchos niveles ya que Rosatom estuvo involucrado en los programas nucleares de Corea del Norte, Irán. Estados Unidos tenía inteligencia sobre operaciones rusas de sobornos en torno al acuerdo. El acuerdo fue aprobado por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS, sus siglas en inglés), el que incluía al Departamento de Estado, en ese entonces presidido por Hillary Clinton. A través del acuerdo, al menos $ 31,3 millones fueron pagados a la Fundación Clinton.

Después de que Uranium One fuera obtenido por la agencia atómica rusa Rosatom con la aprobación de la administración Obama, el uranio extraído de Estados Unidos se exportó a Canadá y Europa, con destino final desconocido.

Esto violó los términos del acuerdo de Uranium One y las promesas hechas al Congreso de Estados Unidos por la Comisión Reguladora Nuclear, de que el material no podía ser exportado de Estados Unidos.

Cuatro miembros del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes advirtieron sobre el acuerdo en 2010 en una carta conjunta y declararon: “Seguimos preocupados de que Irán pueda recibir suministros de uranio mediante la proliferación directa o secundaria”.

Proyecto Amad

Irán estaba en proceso de desarrollar armas nucleares, pero luego de la Guerra del Golfo, en 2003, fue obligado a archivar su programa nuclear conocido como Proyecto Amad. Pero no abandonó los programas, y cambió a una nueva estrategia de desarrollar tecnología nuclear con una fachada pacífica, al tiempo que continuaba con las partes malvadas de manera encubierta. El plan provenía de la cúpula de Irán e incluía un elemento público utilizado para obtener tecnologías de doble uso y un programa encubierto para avanzar en secreto con su agenda nuclear.

La bóveda del programa secreto

Cuando Irán archivó su Proyecto Amad, trasladó los archivos a una ubicación secreta. En 2017, Irán movió esos archivos a otra ubicación secreta, esta vez en el distrito Shorabad de Teherán, disfrazada por fuera como un viejo almacén. Israel obtuvo 55.000 páginas y unos 55.000 archivos adicionales en 183 CDs de la bóveda, y expuso el programa.

La operación israelí expuso evidencia incriminadora contra Irán, incluyendo documentos, gráficos, presentaciones, planos, fotos y videos. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró sobre el programa: Israel “también puede demostrar que Irán está almacenando material del Proyecto Amad secretamente, para usarlo cuando decida desarrollar armas nucleares”. Señaló que la misión denominada Proyecto Amad tenía como objetivos: “diseñar, producir y probar” armas nucleares; que los documentos mostrados incluían “cinco ojivas, cada una con un rendimiento de 10 kilotones de TNT, para ser integradas a misiles”.

Las repetidas mentiras de Irán

El presidente iraní Hassan Rouhani (Centro) llega al parlamento antes de presentar el presupuesto anual propuesto en la capital, Teherán, el 17 de enero de 2016, luego de que se levantaran las sanciones bajo el acuerdo nuclear de Teherán con las potencias mundiales. ( ATTA KENARE / AFP / Getty Images)

El Proyecto Amad reveló que los líderes iraníes habían mentido varias veces sobre sus ambiciones en armas nucleares. Entre estas mentiras está la declaración del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, de que “la República Islámica nunca ha estado interesada en las armas nucleares”.

Otra fue la del presidente de Irán, Hassan Rouhani, cuando dijo que “las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva no tienen lugar en la doctrina de seguridad y defensa de Irán y contradicen nuestras convicciones religiosas y éticas fundamentales”.

El ministro de Exteriores de Irán, Javad Zarif, también declaró: “No teníamos ningún programa para desarrollar armas nucleares. De todos modos, consideramos que las armas nucleares son irracionales e inmorales”.

“Esta noche estoy aquí para decirles una cosa: Irán mintió”, dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mientras dejaba al descubierto el Proyecto Amad. “Después de firmar el acuerdo nuclear en 2015, Irán intensificó sus esfuerzos para ocultar sus archivos nucleares secretos”.

Operación Merlín

En el año 2000, el entonces presidente Bill Clinton autorizó una operación que dio diseños de armas nucleares a Irán. Bajo la operación, conocida como Operación Merlín, un ingeniero nuclear ruso que había desertado a Estados Unidos recibió un pago de la CIA para proveer planos defectuosos de armas nucleares a los representantes iraníes.

Pero el problema fue que los representantes iraníes se dieron cuenta rápidamente de los defectos en los planos, y la información habría ayudado inevitablemente a Irán en sus programas para desarrollar armas nucleares. Según un artículo publicado en The Guardian, Irán había obtenido otros planos correctos por parte de una red ligada al científico paquistaní Abdul Qadeer Khan, lo que les permitió compararlos con el plano de la CIA. El artículo indica que “los expertos nucleares dicen que así habrían sido capaces de extraer información valiosa de los planos e ignorar los errores”.

El exoficial de la CIA Jeffrey A. Sterling fue condenado durante la administración Obama por filtrar información clasificada sobre el programa al periodista del New York Times James Risen, quien publicó la información en su libro de 2006, “Estado de Guerra”. El libro fue criticado por revelar el programa a Irán.

La Operación Merlín fue lanzada un año después que Irán comenzara el Proyecto Amad para desarrollar armas nucleares en 1999 y habría tenido un rol principal en su programa de armas nucleares.

Terrorismo y hostilidades anti-Estados Unidos

El acuerdo de Irán se firmó teniendo plena conciencia de los sentimientos antiestadounidenses de los líderes de Irán y de los programas de Iraníes para patrocinar el terrorismo y operaciones de desestabilización en todo el mundo. En 2013, Rouhani afirmó: “Decir ‘muerte a Estados Unidos’ es fácil. Tenemos que expresar ‘muerte a Estados Unidos’ con acciones”.

El consejero de seguridad nacional John Bolton dijo en una declaración del 8 de mayo: “Levantar las sanciones, como ocurrió en 2015 como resultado del acuerdo [con Irán], ayuda a alimentar las actividades actuales de Irán en Siria y su apoyo a los grupos terroristas de toda la región y del mundo, como Hezbollah y Hamas. Para realmente lidiar con esta amenaza y tratar que haya paz y estabilidad en Medio Oriente, y para aliviar al mundo de la amenaza nuclear, hay que ir por todo”.

Terrorismo

Irán es el líder mundial en terrorismo patrocinado por el Estado, y su principal herramienta en estas operaciones es su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica-Fuerza Quds (CGRI-FQ). Un informe de 2015 del Buró de Contraterrorismo del Departamento de Estado indicó que “en 2014, el patrocinio del Estado de Irán al terrorismo en todo el mundo se mantuvo sin disminuir” y que estaba usando el CGRI-FQ, su Ministerio de Inteligencia y a Hezbollah. Además, Irán brinda apoyo militar al grupo terrorista Hamas para sus operaciones en Cisjordania y Gaza. Declara que “expertos israelíes creen que Irán está tratando de armar a Hezbollah con sistemas avanzados de armas como misiles crucero tierra-aire y antibuques, además de seguir transfiriendo misiles de largo alcance al Líbano”.

De acuerdo con un informe de marzo de 2018 del Servicio de Investigación del Congreso, el Departamento de Estado dice que Irán sigue siendo el “principal Estado patrocinador del terrorismo”.

El tráfico de drogas de Hezbollah

Hezbollah, una organización terrorista apañada por Irán, está fuertemente involucrada en el tráfico de drogas en Medio Oriente, África Occidental, América Latina, Europa y Estados Unidos. El dinero de sus operaciones de drogas se utiliza para financiar sus actividades de terrorismo y subversión.

Estados Unidos tiene una campaña que apunta a las operaciones de drogas de Hezbollah, pero según un artículo de 2017 de Político, la campaña fue “desbaratada” por la administración Obama. Señala que la campaña, conocida como Proyecto Casandra, fue lanzada en 2008 luego que la DEA (siglas en inglés de la Administración para el Control de Drogas) descubriera que Hezbollah se había convertido no solo en una organización militante y política, sino también un sindicato internacional de drogas con unas ganancias estimadas de mil millones de dólares por año por tráfico de armas, drogas, lavado de dinero y otros crímenes.

Político afirma que la operación de la DEA alcanzó el “círculo más interno de Hezbollah y sus patrocinadores en el Estado de Irán”, sin embargo, la Administración Obama “colocó cada vez más obstáculos infranqueables en su camino”. Cuando agentes del cumplimiento de la ley de EE. UU. “solicitaron la aprobación de algunas importantes investigaciones, procesos legales, arrestos y sanciones financieras, funcionarios de los departamentos de Justicia y del Tesoro demoraron, dificultaron o rechazaron esas solicitudes”.

 
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