Día Mundial de Falun Dafa: Una celebración aún empañada por la persecución

Los practicantes de Falun Dafa en Washington disfrutan compartiendo información, arte y actuaciones

Por La Gran Época

WASHINGTON. – El sábado 5 de mayo se celebró el doble cumpleaños en el National Mall en Washington, D.C. Los practicantes locales de la disciplina espiritual Falun Dafa (también conocida como Falun Gong) se reunieron para celebrar el Día Mundial de Falun Dafa.

Los practicantes realizaron los ejercicios de movimientos lentos y  meditación de Falun Dafa, llenando la explanada cubierta de césped en ordenadas filas y usando la ropa amarilla distintiva de la práctica. En los bordes del grupo de practicantes, los turistas que deambulaban por allí a veces comenzaban espontáneamente a hacer los ejercicios con los practicantes, y un individuo se adelantaba para instruirlos.

Se organizaron varios espectáculos: danza clásica china, canto, recitación de poesía, una danza del dragón y una actuación de una compañía de tambores de cintura. En la acera que cruza la explanada se instaló una exposición de arte de los practicantes de la Falun Dafa, así como carteles que explican cómo el régimen chino persigue a este grupo pacífico.

En China a Falun Dafa se le llama una práctica de cultivación – el individuo cultiva su mente, cuerpo y espíritu haciendo cinco series de ejercicios y viviendo de acuerdo con los principios de verdad, benevolencia y tolerancia.

Dafa fue introducida por primera vez al público por el Sr. Li Hongzhi en su ciudad natal de Changchun, en el noreste de China, el 13 de mayo de 1992. El 13 de mayo también es el cumpleaños del Sr. Li.

El periódico La Gran Época preguntó a varios practicantes de Falun Dafa qué significa para ellos el Día de Dafa.

Hablando sobre Dafa

Este Día es un tiempo de celebración, pero también un tiempo para recordar y actuar. Cuando los practicantes se reúnen para el Día de Dafa, conmemoran a los que murieron en la persecución en China, y trabajan para crear conciencia de la misma, tratando de ponerle fin con el repudio del mundo.

Liu Dexi realizando uno de los ejercicios de Falun Dafa en el National Mall de Washington, el 5 de mayo de 2018. (Lisa Fan/La Gran Época)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Sr. Liu Dexi ha llegado a los Estados Unidos el 7 de diciembre de 2017, pero aún conserva recuerdos en su memoria de haber sido perseguido en China. Inicialmente un poco nervioso por ser entrevistado, Liu pronto comenzó a reír y sonreír fácilmente al recordar los terribles eventos que él y su familia habían experimentado.

Dueño de un pequeño negocio que vendía cinturones para hombres y mujeres, Liu notó cambios inmediatos en sí mismo después de comenzar a practicar Falun Dafa en septiembre de 1998.

Su temperamento irascible se calmó y empezó a tratar con más honestidad su negocio. A veces, sin saberlo, los mayoristas le pagaban de más hasta 500 yuanes (una cantidad considerable, debido a que el salario urbano promedio en China en 2016 era de 8685 yuanes), pero él les devolvía el dinero. Esto es algo que dijo que nunca habría hecho antes.

Sus competidores vendían cinturones de cuero falsos como auténticos cinturones de cuero, embolsándose la diferencia sustancial de precio. Liu vendía cinturones de cuero genuino como cuero genuino y los cinturones falsos como falsos, haciendo saber a sus clientes lo que estaban recibiendo y cobrando en consecuencia.

También permitió a los clientes devolver artículos con los que no estaban satisfechos, algo que apenas se hace en China. Allí la regla es dejar que el comprador sea el que tenga cuidado y no aceptar devoluciones.

“Después que comencé a practicar Dafa, seguí sus principios en todo lo que hacía”, afirmó Liu.

Tres meses después de comenzar a practicar, su esposa, viendo los cambios en él, también comenzó a practicar. Su hija de cinco años creció con Dafa.

El 20 de julio de 1999, todo el peso del régimen chino cayó sobre practicantes como Liu. El entonces líder Jiang Zemin lanzó una campaña para erradicar esta práctica de meditación. Los medios de comunicación bombardearon el país con propaganda las 24 horas del día calumniando la práctica, y cientos de miles de practicantes fueron detenidos en estadios deportivos de toda China.

En una carta que Jiang envió al Politburó la noche del 25 de abril, presenta a Falun Dafa como una amenaza ideológica para el Partido Comunista Chino (PCCh), y teme que el pueblo chino prefiera las enseñanzas de Dafa a las doctrinas del PCCh.

Escribió: “Debemos apegarnos a la educación de los funcionarios y de la gente con una visión correcta del mundo, de la vida y de los valores. ¿Puede el marxismo, el materialismo y el ateísmo que defienden los miembros de nuestro Partido Comunista no ganar la batalla con lo que promueve Falun Gong? ¡Esto es absolutamente ridículo!”.

Liu y su esposa sintieron que debía haber algún error. Ellos y su joven hija fueron a la plaza de Tiananmen en noviembre para apelar al estado, para tratar de hacerle saber que no había razón para prohibir Falun Dafa.

Fueron arrestados y devueltos a su ciudad natal de Taizhou, en la provincia de Zhejiang, en la costa china. Estuvo 21 días en la cárcel y fue multado con 30.000 yuanes (4.712 dólares); su esposa estuvo 7 días en la cárcel.

En enero de 2002, Liu volvió a intentar apelar en la Plaza Tiananmen. Él y otro hombre escondieron un estandarte envolviéndolo alrededor de la cintura debajo de sus ropas. Llegaron a la plaza, sacaron su pancarta y la levantaron.

La policía llegó hasta donde estaban, les dieron puñetazos, patadas y empujaban sus cabezas contra el pavimento con sus botas. Fue enviado de vuelta a Taizhou por más tiempo en la cárcel.

Cuando Liu salió, escribió cartas a todos los Departamentos de Seguridad Pública en China (la administración del estado está dividida en 34 unidades provinciales, incluyendo ciudades provinciales como Beijing, regiones autónomas como el Tibet y regiones administrativas especiales como Hong Kong). En las cartas les decía que Falun Dafa no debía ser perseguida.

Esta vez, para Liu no iba a ser tan fácil. Arrestado y devuelto a la provincia de Zhenjiang, fue condenado a diez años en un campo de trabajos forzados. Allí fue torturado.

Una vez no se le permitió dormir durante siete días y ocho noches. Mostraba cicatrices en sus muñecas causadas por haber sido colgado de los puños. Había más cicatrices sobre un ojo, un remanente de una u otra paliza.

Durante su tiempo en el campo de trabajos forzados, Liu estudió y memorizó copias de las enseñanzas de Falun Dafa que fueron introducidas de contrabando en el campo. Después de siete años y ocho meses fue liberado.

Pero pronto fue arrestado de nuevo, esta vez condenado a dos años. Con la llegada de Xi Jinping a la cabeza del PCCh, los campos de trabajos forzados fueron oficialmente abolidos (aunque algunos simplemente cambiaron sus nombres), y en algunas partes de China la persecución se hizo menos dura. El campamento de Liu cerró y fue liberado después de un año y tres meses.

Luego presentó una demanda contra Jiang Zemin, acusándolo de genocidio y crímenes de lesa humanidad. Liu estuvo detenido durante 15 días.

Mientras tanto, su hija asistía a la escuela de postgrado en la Universidad de Maryland. Para sorpresa de Liu y su esposa, con una carta en la mano invitándoles a asistir a su ceremonia de graduación, pudieron conseguir pasaportes y escapar a los Estados Unidos.

Cuando se le preguntó qué significa para él celebrar el Día de la Dafa en los Estados Unidos, Liu perdió momentáneamente su sonrisa soleada y su voz se llenó un poco de emoción.

“Me siento muy honrado de celebrar el Día de Dafa fuera de China”, destacó Liu. “No sé cómo expresar mis sentimientos. Sí, es realmente bueno. Es genial”.

Ahora, Liu pasa sus días en una mesa en las afueras del Museo del Aire y el Espacio, en la explanada de Washington, D.C., donde habla con turistas chinos, contándoles sus experiencias de Falun Dafa y cuántos de sus amigos en China están siendo perseguidos en este momento.

“Dondequiera que esté, quiero decir a la gente la verdad sobre Dafa”, comentó Liu.

El perdón

Después de que el Sr. Li introdujo Falun Dafa el 13 de mayo de 1992, dio 56 series de conferencias en ciudades de toda China, cada una de las cuales usualmente toma nueve días para completarse. El último ciclo de conferencias de este tipo tuvo lugar el 31 de diciembre de 1994.

Con salas de conferencias que a menudo solo acogen a unos pocos miles de personas, estas conferencias habrían llegado directamente a un máximo de unos pocos cientos de miles. Sin embargo, en 1999 los medios de comunicación occidentales citaron a funcionarios del Estado diciendo que entre 70 y 100 millones de personas en China habían adoptado Falun Dafa.

El poder del ejemplo y la comunicación de boca en boca difundieron la práctica.

Zhang Huidong había ascendido a vicedirector general en Beijing en una de las empresas inmobiliarias más grandes de China, antes de que se viera obligado a huir hacia los Estados Unidos. Su familia demuestra como Dafa se extendió tanto.

Zhang Huidong en la celebración del Día de Falun Dafa en el National Mall en Washington el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después que su madre comenzó a practicar Falun Dafa, Zhang vio los cambios en su salud, entonces él comenzó a practicar.

También lo hicieron sus dos hermanas, su esposa y las hermanas de ella. Cuando la persecución ocurrió sobre China, familias como estas podían ser destrozadas.

Después de tres años en prisión, la madre de Zhang murió. Sus dos hermanas cumplieron dos años de prisión cada una. La hermana mayor de su esposa murió después de estar 7 años presa. Su esposa estuvo tres años en prisión.

Zhang fue arrestado tres veces y fue torturado. Mostraba una cicatriz en la frente, y tenía fotos de heridas extensas infligidas en sus brazos.

Él habla de estos desastres con una voz uniforme, sin enojo.

“Si no hubiera practicado Falun Dafa”, remarcó Zhang, “después de haber sufrido tanto, habría odiado al régimen comunista”.

“En cambio, siento compasión por las personas que me persiguieron, porque también son manipuladas por el malvado régimen comunista”.

El sitio web Minghui, que sirve como centro de intercambio de información sobre la persecución y como plataforma para compartir sobre la cultivación de Dafa, puede confirmar 4.213 muertes por torturas y abusos. Debido a la dificultad de obtener esta información en China, se cree que el número real de estas muertes es mucho mayor.

Además, hay un gran número de muertes por sustracción forzada de órganos. Los investigadores informaron que los practicantes de Falun Dafa, desde el año 2000, fueron la principal fuente de órganos para un sistema de trasplante que incluye 865 hospitales.

Según los investigadores, cuando a los presos de conciencia se les extirpan los órganos, los cirujanos toman todo lo que es utilizable, incluyendo el corazón, el hígado, los riñones, la piel y las córneas, matando a las víctimas.

Después que la víctima es asesinada, se incinera el cuerpo sin dejar evidencia del crimen. Las familias de los practicantes asesinados de esta manera se quedan sin saber nunca qué fue de sus seres queridos, y aún mantienen la esperanza a medida que pasan los años de que no fueron asesinados por el bisturí del cirujano.

Salud y gratitud

Linh Pham emigró a los Estados Unidos desde Vietnam hace 10 años y trabaja en Washington D.C. con una compañía de seguros. Comenzó a practicar Falun Dafa después de ver los cambios que su madre y su tía experimentaron con esta practica.

Pham contó que su madre tenía 20 enfermedades. Ella fue a los médicos en todas partes en Vietnam, e incluso viajó a ver a los médicos en Estados Unidos. Sin encontrar ninguna razón para su enfermedad, estaba desesperada y angustiada, explicó Pham.

Linh Pham medita durante la celebración del Día de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Su tía en los Estados Unidos comenzó a practicar Falun Dafa, vio su propia salud mejorar y luego viajó a Vietnam para enseñar los ejercicios a la madre de Pham. Su madre comenzó a practicar, y sus 20 enfermedades desaparecieron. Su madre dejó de tomar medicamentos y ya no los necesita.

Pham tenía insomnio crónico. Tomó pastillas para dormir y desarrolló numerosas alergias. Siete días después de comenzar a practicar Dafa, comentó que sus alergias habían desaparecido. Su insomnio también terminó.Los practicantes reportaban frecuentemente mejoras en la salud.

Con la posibilidad que el régimen prohibiera Falun Dafa, los practicantes realizaron varias encuestas para tratar de demostrar la bondad de la práctica.

En Dalian, se encuestó a más de 6.000 practicantes sobre su salud. El 92 por ciento informó sobre la desaparición total de sus síntomas, el 7,74 por ciento observó una mejora moderada y el 0,14 por ciento no observó ninguna mejora obvia. Cuanto más tiempo se había practicado Dafa, más positivos eran los resultados.

Pham se siente muy agradecida por la mejoría en su salud y por Dafa que ayudó a convertirse en una mejor persona. Quiere transmitir a los demás lo que adquirió con la práctica: “una oportunidad de vivir una vida mejor”.

“Algunas personas necesitan ayuda en la vida, y al cambiarse a sí mismo para ser mejor, también cambian a otras personas”, resaltó Pham. “Mis amigos ven que cambié para ser mejor persona, y ahora también quieren estudiar Dafa”.

Un puerto seguro

Hace 20 años, en Frankfurt, Alemania, Bjoern Neumann caminaba por un parque en un día muy frío y vio a un grupo de cuatro de cinco personas haciendo ejercicios a cámara lenta. Sintió una cálida energía emanando de ellos y cuando regresó, se detuvo a hablar con ellos.

Bjoern Neumann y su hija Jinglian en la celebración del Día de Falun Dafa  en el National Mall de Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)

Pronto se había unido a un grupo de práctica de Falun Dafa en Frankfurt. Inicialmente escéptico, Neumann gradualmente llegó a entender la práctica.

Cuando comenzó la persecución, sintió que Dafa estaba siendo atacada porque es muy buena. En pocos años, se mudó a los Estados Unidos y comenzó su propia compañía de paisajismo, que se especializa en estanques y fuentes.

Neumann reflexionó sobre lo que significa para él el Día de Dafa.

“En este mundo donde la no creencia y el ateísmo, este engaño y no decir la verdad y esta era de noticias falsas, tener en este mundo gente que trata de ser sincera, amable con los demás y de tener paciencia, creo que esto es sobresaliente”, enfatizó Neumann.

“Ahora mismo, nuestra política es un desastre. Dondequiera que estés en este lío político, Falun Dafa es como un oasis. No importa cómo cambie el mundo, si te estableces en este modo de pensar, justo esto te da fuerza para encontrar tu camino, no importa lo que suceda”.

“Esta es el faro de señalización, y dices ‘guau’, porque sé que hay un puerto seguro”.

Nicholas Zifcak medita durante la celebración del Día de Falun Dafa en el  National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
La gente mira pancartas presentando a Falun Dafa durante la celebración del Día de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)Una compañía de tambores de cintura se presenta en la celebración del Día Mundial de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
Un practicante de Falun Dafa con una vestimenta de un período temprano de la civilización china en la celebración del Día Mundial de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
Practicantes de Falun Dafa realizan una danza étnica en la celebración del Día Mundial de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
Como parte de la celebración del Día de Falun Dafa, una practicante de Falun Dafa interpreta danza clásica china en el National Mall de Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
Una niña distribuye volantes de Falun Dafa a los transeúntes durante la celebración del Día de Falun Dafa en el National Mall en Washington, el 5 de mayo de 2018. (Samira Bouaou/La Gran Época)
Por favor comparte este artículo en tus redes sociales, de esta manera ayudarás a La Gran Época a continuar ejerciendo un periodismo independiente. ¡Gracias por tu apoyo!
 
ARTÍCULOS RECOMENDADOS