Institutos Confucio bajo revisión en Nueva Gales del Sur –estas son las inquietudes

Por La Gran Época


El gobierno de Nueva Gales del Sur, un estado australiano, decidió revisar los Institutos Confucio patrocinados por el Estado chino que han estado operando en los salones de clase australianos. Esta decisión llega en un momento en que el gobierno federal está intentando fortalecer sus leyes contra interferencia extranjera luego que el año pasado se difundieran informes sobre interferencias del Partido Comunista Chino (PCCh) en la política australiana.

El 8 de mayo, un portavoz de Rob Stokes, Ministro de Educación de Nueva Gales del Sur, dijo a ABC que el departamento está investigando preocupaciones que surgieron sobre el programa de clases Confucio financiado por el PCCh, que ha estado operando en la escuelas de Nueva Gales del Sur, con la preocupación principal de que los niños estén siendo expuestos a propaganda.

El portavoz dijo: “La relación del Departamento de Educación con el Instituto Confucio (IC) está actualmente bajo revisión para asegurar que no haya influencias inadecuadas de poderes extranjeros”.

Arreglos actuales en Nueva Gales del Sur

En un acuerdo firmado en 2011 con el Departamento de Educación de Nueva Gales del Sur, el Instituto Confucio es responsable del manejo de Aulas Confucio en 13 escuelas públicas primarias y secundarias de dicho estado australiano.

El profesor de ética pública de la Universidad Charles Sturt, Clive Hamilton, un crítico a viva voz del PCCh, afirmó que las Aulas Confucio están siendo usadas para difundir propaganda comunista.

“El objetivo del Aula Confucio es difundir una imagen positiva del régimen del Partido Comunista que gobierna en China. Y borran cualquier cosa que pueda ser negativa y restar valor a la historia del Partido Comunista en China, los estudiantes no escuchan sobre eso”, dijo el profesor Hamilton a SBS News.

Los discursos y las publicaciones del PCCh describen abiertamente a los Institutos Confucio como diseñados para influenciar las percepciones y las políticas de China en el exterior. Según Geoff Wade, profesor visitante en la Escuela de Políticas Públicas de Crawford en la Universidad Nacional de Australia, “Li Changchun, miembro del Politburó, dice que los Institutos son ‘una parte importante del establecimiento de propaganda china en el extranjero’ y el viceministro de Educación Hao Ping señaló que ‘establecer Institutos Confucio es un plan estratégico para aumentar nuestro poder blando'”.

Fines ocultos

La Gran Época ha reportado extensamente sobre los fines ocultos del instituto. Además de difundir la propaganda comunista, los IC emplean prácticas de contratación discriminatorias y se ha reportado que se involucran en espionaje.

Maestros que trabajan para los IC carecen de libertad académica y se presume que evitan ciertos temas, tales como la masacre de la Plaza de Tiananmen, Tíbet, Taiwán, Falun Dafa y la crítica a la legitimidad del Partido Comunista, como lo detalla la Asociación Nacional de Académicos de los Estados Unidos.

Bajo los acuerdos firmados con universidades extranjeras, el PCCh tiene el control máximo sobre la currícula de los IC, la contratación y el entrenamiento del personal, las inversiones presupuestarias, la estructura organizacional y sus actividades, según afirma Wade.

Todos los Institutos Confucio están obligados a reportar sus proyectos anuales a la sede en Beijing “para evaluación y aprobación”. Según The Citizen, esto efectivamente da a un cuerpo extranjero, el régimen chino, “poder de veto potencial sobre el trabajo que se realiza con un departamento del gobierno australiano”.

Tentación monetaria para las escuelas

En Nueva Gales del Sur, Hanban pagó U$S 150.000 para crear un Instituto Confucio dentro del Departamento de Educación de dicho estado. También financia profesores ayudantes para las escuelas y provee U$S 10.000 para cada nueva Aula Confucio, así lo reportó el Business Insider.

El experto exanalista de inteligencia australiano, Ross Babbage, dijo que este arreglo es inaceptable.

“Estas iniciativas de Institutos Confucio no pueden ser vistas como algo separado, o como una abstracción del [Ministerio de Educación de China]. Aceptar personal financiado por el gobierno chino dentro de un departamento gubernamental estatal de Australia es un asunto muy serio que merece ser revisado de forma urgente”, dijo Babbage a The Citizen.

Canadá dijo ‘No a los Institutos Confucio’

En octubre de 2014, el Comité Escolar del Distrito de Toronto –el comité escolar más grande de Canadá– terminó su acuerdo con los IC.

Previo a la terminación, la Asociación Canadiense de Profesores de Universidad publicó una declaración exhortando a todas las universidades y facultades canadienses a cortar sus lazos con los IC. La Asociación Estadounidense de Profesores de Universidad publicó una declaración similar, pidiendo a las universidades estadounidenses que no se asocien con los IC.

En Australia, los Institutos Confucio tienen sede en muchas escuelas y universidades locales.

Solo en Nueva Gales del Sur, 13 escuelas primarias y secundarias abrieron Aulas Confucio.

Carole Lu, de la comunidad taiwanesa, evitó inscribir a su hija en una escuela que tenía un Aula Confucio, y dijo a ABC: “Estoy preocupada por el tipo de cultura que van a enseñar a los niños”.

 

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