Una patinadora canadiense adoptó a un perro que iba a ser cocinado en sopa en Pyeongchang

La patinadora canadiense Meagan Duhamel rescató a un perro que iba a ser cocinado en sopa en un restaurante de Pyeongchang (Corea del Sur), la ciudad donde se realizan los Juegos Olímpicos de Invierno 2018.

“Los Juegos Olímpicos están llamando la atención sobre el comercio de carne de perro de Corea. La patinadora olímpica canadiense Duhamel ha tomado el liderazgo para crear conciencia sobre el abuso de perros en Corea. Los medios internacionales se han hecho eco y el mundo está mirando”, publicó la asociación Free Korean Dog dedicada a la adopción de perros que van a ser consumidos por su carne.

(Meagan Duhamel y Eric Radford de Canadá compiten en el evento de patinaje artístico durante los Juegos Olímpicos de Invierno Pyeongchang 2018, en el Gangneung Ice Arena, el 11 de febrero de 2018). (Crédito de ARIS MESSINIS / AFP / Getty Images)

Después de adoptar a un perro salchicha de dos años llamado Moo-tea, ahora Meagan Duhamel está implorando a sus compañeros atletas que hagan lo mismo en los Juegos de Invierno de Pyeongchang.

EK Park, fundador de Free Korean Dogs, que facilita la adopción de perros entre Corea del Sur, EE. UU. y Canadá, llevó consigo al cachorro durante ocho horas para conocer a Duhamel que estaba compitiendo en Pyeongchang el año pasado en una prueba de los Juegos Olímpicos, informó AP.

Los budistas en la parte sur del país ayudaron a rescatar a Moo-tae de una granja cuando era un cachorro, y Park lo encontró viviendo en un monasterio.

“Le encantaba sentarse con los budas durante la meditación y el yoga”, dijo la campeona Duhamel, quien hace meditación todos los días. “Pensé: ‘tal vez este perro tiene una energía espiritual especial’. Esa fue realmente la razón por la que lo elegí a él”.

En ese momento Meagan y su esposo (el entrenador Bruno Marcotte) volaron con Moo-tae y otro perro llamado Sara hacia Montreal, donde el segundo cachorro fue adoptado por otra familia.

(Meagan Duhamel y su perro salchicha de dos años llamado Moo-tea rescatado a través de la asociación Free Korean Dog). (Crédito Instagram)

La atleta que es vegana, activista en favor de los derechos de los animales, aprovechó su participación en los Juegos de este año para protestar contra el consumo de carne de perro  en establecimientos comerciales cercanos a la villa olímpica.

Para evitar una mala imagen internacional, el Gobierno de Corea de Sur ordenó a los restaurantes y cantinas cercanas al estadio olímpico de Pyeongchang que no sirviera más platos a base de perro. En contraprestación les otorgó un subsidio temporal.

En Corea del Sur, cerca de dos millones de perros se crían en granjas en condiciones horribles cada año y luego son sacrificados para ser servidos como un manjar. Platos de carne de perro se pueden encontrar en todo el país, incluso en Pyeongchang, según la revista People.

La “sopa de carne de perro” o “perro asado” son muy populares en la zona.

(Meagan Duhamel y su esposo, el entrenador Bruno Marcotte junto al perro Moo-tea)

Los coreanos han estado comiendo sopas de perros durante miles de años, pero la práctica ha ido disminuyendo recientemente con el aumento de la tenencia de mascotas, incluso el presidente Moon Jae-In adoptó, después de su elección, un perro callejero de cuatro años llamado Tory.

Junto con la participación de Meagan Duhamel en los Juegos de 2018, la historia de su rescate del cachorro se ha convertido en muy popular y es por ello que la campeona agradeció el apoyo recibido.

“¡Muchísimas gracias a todos los medios de comunicación que están compartiendo mi historia sobre el rescate de Moo tae de Corea! Mootae ama a su hermano Theo, que también es un perro rescatado”, escribió en su cuenta de Instagram.

 
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