¿Cómo es el “Pueblo de la Paz”? La extraña “ciudad fantasma” norcoreana frente a Corea del Sur

Kijong-dong es también conocido en Corea del Norte como “Pueblo de la Paz”, y como “Pueblo de la Propaganda” fuera de este país, debido a que fue diseñado para demostrar una artificial superioridad del modelo comunista  norcoreano, ya que según el diario The Guardian, no tiene residentes, excepto soldados.

Una torre gigantesca con una bandera norcoreana se encuentra en la entrada de la aldea (ver foto de portada).

Edificios vacíos de la Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren)

(Foto: Edificios vacíos de la Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren))

Kijong-dong es una de las dos poblaciones ubicadas dentro de la zona desmilitarizada de 4 kilómetros de ancho que separa las dos Coreas desde el alto el fuego de 1953, siendo la otra la surcoreana Daeseong-dong, a 2,22 km de la primera.

¿Qué tiene de interesante este pueblo?

De lejos, se pueden ver casitas de varias alturas encaladas similares a un pueblo andaluz o a una villa menorquina, con tejados azules, y mucho verde y cielos, y electricidad; de noche la villa se ilumina y las luces se van apagando según se acerca la madrugada.

De día, por las calles, los prismáticos vislumbran gente feliz que pasea, hace gimnasia o va a su trabajo.

Pero con el tiempo, los satélites escrutaron aquel sitio y…, ¿qué descubrieron?

Kijong-dong es una villa vacía, de casas huecas en las que no vive nadie y donde las luces se encienden o apagan gracias a un completo sistema de temporizadores.

Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren)

(Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren))

La gente feliz que pasea por sus calles son brigadas del régimen que se dedican al mantenimiento de los edificios vacíos. Aquello es un “gigantesco decorado”, afirma el portal Intereconomía.

Quizás sea un poco irracional, pero después de la Guerra de Corea en la década de 1950, el gobierno de Corea del Norte decidió usar el pueblo como instrumento de propaganda política.

“Es la Aldea de la Propaganda”, describió un sargento surcoreano a un periodista del diario The Indepedent.

Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren)

(Ciudad fantasma de Kijŏng-dong, Corea del Norte. (Foto de KoreaKurt Wahlgren))

Durante un recorrido por el pueblo fantasma, citado por el diario británico, los visitantes narraron que mientras contemplaban a unos cientos de metros de distancia, a la aldea de propaganda norcoreana, los altavoces empezaron a lanzar desde allí una música que pretendía “interrumpir” la vida en el sur.

“Apenas se podía oír. (Eran)… eslóganes comunistas (…)”, dijeron.

El puente del No Retorno

En la zona también se encuentra el “Puente de no retorno”.

En 1953 este puente fue utilizado para devolver a los prisioneros de guerra de ambas partes, a quienes se les permitió hacer una elección irreversible y libre sobre si regresar o no a sus lugares de origen.

Para los prisioneros de guerra norcoreanos y chinos que tenía las Naciones Unidas, esto significaba escoger entre vivir en el sur, o en la China nacionalista (Taiwán), o ser repatriado a Corea del Norte, o a la República Popular China.

Puente del “No Retorno”. (Foto de KoreaKurt Wahlgren)

(Foto: Puente del “No Retorno”. (Foto de KoreaKurt Wahlgren))

Miles optaron por no regresar a sus tierras comunistas. Sólo un puñado de prisioneros en poder del Ejército Popular de China escogió ir hacia el norte.

Como sucedió con el hotel fantasma norcoreano que nunca alojó a ni un solo huésped, también edificado para glorificar una ideología malograda como es la comunista, este “pueblo de la paz” está destinado al triste final de no perdurar en el futuro esperanzador de la humanidad.

 
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