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¿Cuáles son los países latinoamericanos que más comercian con el régimen de Kim Jong-un?

¿Cuáles son los países latinoamericanos que más comercian con el régimen de Kim Jong-un?
Esta fotografía, tomada el 4 de julio de 2017 y publicada por la Agencia Central Coreana de Noticias de Corea del Norte (KCNA) el 5 de julio de 2017, muestra al líder norcoreano Kim Jong-un inspeccionando una prueba del misil balístico Hwasong- 14 en un lugar no revelado. (Foto: STR/AFP/Getty Images)
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Corea del Norte, una de las tiranías que más preocupa al mundo por sus ensayos bélicos y posible arsenal nuclear, tiene más conexiones comerciales con América Latina de lo que uno podría suponer.

Chile, Paraguay, Brasil, México, Perú, República Dominicana, y Venezuela son los países de nuestra región que más vínculo comercial tienen con Corea del Norte.

Según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC, por sus siglas en inglés) de la universidad estadounidense MIT, desde el punto de vista de las importaciones (Datos comparativos regionales solo hasta el año 2015), los países que más vínculo tienen con Corea del Norte son:

Chile (valor de las importaciones) 22.9 millones (0,81%)

Paraguay 16.5 (0,58%)

Brasil 15.4 millones, (0,54%)

México 13.8 (0,49 %)

Le siguen, Guyana 7.14 millones (0,25%), Ecuador 4.41 (0,16%), Colombia 3.15 (0,11%), Bolivia 757 mil (0.027%), Perú 281 mil (0.0099%), y Uruguay 206 mil (0.0073%).

Chile como primer importador, trae desde Corea del Norte productos relacionados con el hierro y el acero, en tanto exporta al hermético país asiático diferentes productos, entre los que destacan los cátodos y secciones de cátodos de cobre refinado, que llegaron a US$ 1,8 millón en 2015, un 90% de las exportaciones locales.

En cuanto a las exportaciones latinoamericanas hacia Corea del Norte, México ocupa el primer lugar con un valor de las exportaciones de 45.7 millones, (1.3 %).

Según la BBC, México es la fuente de más del 1% de las importaciones totales de Corea del Norte, en base al petróleo, del cual Pyongyang compró en 2015 cerca de U$S 45 millones en petróleo mexicano. A su vez, los mexicanos compraron U$S 13,8 millones en productos norcoreanos, incluyendo piezas de computadoras, entre otros.

Le siguen en esta lista de mayores exportadores:

Perú 21.2 millones (0,61%)

Brasil 2,48 (0,071%)

Chile 2.06 (0,059%)

Perú, segundo en esta lista de exportadores, hasta abril del 2016 importó por un valor de a U$S 34,000 en productos como jibias, globitos, calamares y potas.

Las importaciones peruanas ese año llegaron a U$S 5,200 en productos como los revestimiento para suelos de polímeros de cloruro de vinilo, artículos de uso doméstico de acero inoxidable, y motores universales.

Un reporte reciente de la BBC, da cuenta de que el año pasado Brasil exportó a Corea del Norte productos por 2 millones de dólares. El café tostado fue lo más vendido pero también vendió tabaco, cueros y pieles y carne vacuna congelada.

En cuanto a las importaciones, el gigante sudamericano compró productos por 8,7 millones de dólares. En su mayoría, se importaron piezas de computadora, como tarjetas de memoria digitales (41% del total).

En el 2016, Republica Dominicana estuvo entre los más cercanos a Corea del Norte

Según Bloomberg, en el 2016 la República Dominicana estuvo entre los diez países con lazos comerciales más fuertes con el régimen comunista de Corea del Norte.

República Dominicana ocupó el octavo lugar en esa lista, con relaciones comerciales valoradas en 20 millones de dólares, seguido de Venezuela (16 millones) y Chile (15 millones).

En el caso de países como Brasil este comercio parece estar en retroceso:

  • El volumen de negocios entre los dos países hoy día es el menor desde el año 2000.
  • También está muy por debajo del récord del 2008, cuando el intercambio comercial fue casi 40 veces mayor que el del año pasado (375,2 millones de dólares).

Esta reducción el comercio se debió principalmente al temor de los exportadores brasileños de que al vender productos a Corea del Norte puedan perder contratos importantes con Estados Unidos y Japón, por ejemplo.

Este temor ha sido corroborado luego del ensayo de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte el pasado 4 de julio, cuando la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, aseguró ante el Consejo de Seguridad que Estados Unidos no va a mirar exclusivamente a Corea del Norte sino también a cualquier país que elige hacer negocios con Pyongyang.

Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU en la sede de las Naciones Unidas, el 5 de julio de 2017 en Nueva York. Estados Unidos pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas después de que Corea del Norte probara un misil balístico intercontinental. (Foto de Drew Angerer / Getty Images)

Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU en la sede de las Naciones Unidas, el 5 de julio de 2017 en Nueva York. Estados Unidos pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas después de que Corea del Norte probara un misil balístico intercontinental. (Foto de Drew Angerer / Getty Images)

En abril de este año Corea del Norte perdió a uno de sus mayores socios comerciales cuando la India anunció que suspendía todo el comercio con el régimen, excepto las medicinas y alimentos, asegurando que cumplirá plenamente las sanciones de la ONU.

Desde el punto de vista de los derechos humanos, en el año 2014 una Comisión de la ONU documentó múltiples y continuos crímenes contra la humanidad en Corea del Norte.

“La gravedad, escala y naturaleza de esas violaciones revelan un Estado sin paralelo en el mundo contemporáneo”, dijo la Comisión.

La respuesta de la comunidad internacional deber tomar en cuenta que:

  • El gasto militar en Corea del Norte, predominantemente en equipo y en el desarrollo de sistemas bélicos y del programa nuclear, siempre ha recibido prioridad, incluso durante períodos de hambruna generalizada, dice el informe.
  • El Estado también mantiene un sistema de producción económica ineficiente y de distribución discriminatoria de recursos que inevitablemente genera más hambre en la población.

Sólo en los cuatro años que van de 1996 a 2000, murieron de hambre en el país entre 600.000 y un millón de personas.


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