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Charlie Gard lucha por su vida y podría recibir tratamiento en el exterior

Charlie Gard lucha por su vida y podría recibir tratamiento en el exterior
Chris Gard y Connie Yates con el pequeño Charlie Gard. (CharliesFight.com)
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Luego de la preocupación mundial que ha provocado el riesgo de que el bebé británico Charlie Gard, sea desconectado de las máquinas que lo mantienen con vida en un hospital, el gobierno británico podría acceder a que reciba tratamiento en el extranjero.

La primera ministra británica, Theresa May, abrió esta posibilidad para que el bebé Charlie en estado terminal reciba tratamiento fuera del país, ya sea en el Vaticano o en Estados Unidos, según Fox News.

May dijo a la Cámara de los Comunes que entiende que los padres del bebé, Chris Gard y Connie Yates, están en una “situación inimaginable” y tratando de hacer lo que es correcto para su hijo.

Al mismo tiempo May dejó en claro su confianza en el hospital, que según dijo, “ha considerado y siempre considerará cualquier oferta o nueva información” respecto al bienestar del niño enfermo.

Charlie Gard y su madre, Connie Yates. Foto de CharliesFight.com

Charlie Gard y su madre, Connie Yates. Foto de CharliesFight.com

Por ahora la vida de Charlie Gard, quien sobrevive conectado a varias máquinas, ha estado en manos del hospital Great Ormond Street, ubicado en el centro de Londres, ya que el viernes pasado debía haber sido desconectado por la orden de un juez, pero el hospital decidió no apagar las máquinas y dejar “algo más de tiempo” a la familia para despedirse.

Rara enfermedad

El síndrome de depleción del ADN mitocondrial conocida como SAM, es la rara enfermedad “incurable” que padece Charlie.

El niño nació sano pero a los dos meses empezó a perder peso, fuerza, y su salud comenzó a deteriorarse rápidamente.

Luego de ser internado le diagnosticaron que padecía el SAM, una rara enfermedad genética por la que los músculos, pulmones y otros órganos se van quedando sin energía.

La enfermedad causa debilidad muscular progresiva y- según los expertos- suele causar la muerte en el primer año de vida.

Debate ético

La situación del bebe Charlie ha despertado simpatías y al mismo tiempo ha generado un debate ético alrededor del mundo.

La organización Marjorie Dannenfelser de EE. UU. se ha preguntado ¿Cuál es la ética que prevalecerá en el caso Gard? ¿Si la de sus padres peleando por su vida, o la del hospital luchando contra los llamados ‘cuidados inútiles’?

Según esta organización, los padres de Charlie quieren rescatarlo. Ellos entienden que las probabilidades están contra él, pero como todos los grandes padres están ansiosos de luchar por la vida de su hijo.

“Lo aman de una manera que un hospital y un gobierno no pueden”, dijeron.

(Los padres de Charlie difundieron este video en Internet apelando al apoyo por la vida de su hijo)

Por su parte, el hospital considera que ellos, y no los padres de Charlie, están mejor calificados para evaluar el valor de su vida.

“El hospital y los jueces dicen que Charlie debe morir”, e insisten en que debe morir en el hospital, “y no en casa”, dijo Susan B. Anthony, presidenta de Marjorie Dannenfelser.

Varios tribunales de la UE han dictaminado que puesto que el niño nunca mejorará, y sólo se deteriorará, no hay nada que se gane manteniendo vivo al niño artificialmente.

Con un respirador pegado a la cara y tubos de alimentación en las fosas nasales que suministran nutrientes, Charlie Gard no tiene una existencia agradable.

“Estos tribunales se dan cuenta de que los padres de Charlie están sufriendo y seguirán haciéndolo incluso después de que su hijo muera”.

“También se dan cuenta de que la partida de Charlie es inevitable, y que si Charlie puede sentir algo en absoluto, es probable que sienta dolor e incomodidad. Prolongar el dolor del niño no alivia el sufrimiento de los padres”.

Esta mañana, en el Club Nacional de Prensa en Washington, DC, Penny Nance, presidenta de Concerned Women for America, junto a otras organizaciones de EE. UU., ofrecieron una conferencia de prensa para condenar el fallo de la corte británica y para apoyar al Presidente Trump y al Papa Francisco “por hablar de la injusticia de esta decisión”.

El tratamiento experimental que se ofrece en Estados Unidos no sería capaz de curar o revertir los efectos de la enfermedad. En el mejor de los casos, Charlie podría no deteriorarse tan rápido.


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