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El misterio de la Cámara de Ámbar: el lujoso salón que fue robado por los nazis

El misterio de la Cámara de Ámbar: el lujoso salón que fue robado por los nazis
La Cámara de Ámbar, valuada hoy en aproximadamente 500 millones de dólares.
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El avance de las fuerzas de Hitler por gran parte de Europa durante la Segunda Guerra Mundial cambió, en muchos casos, dramáticamente la fisionomía de las ciudades.

Además, antes de invadir un lugar, el Tercer Reich daba órdenes precisas de saquear tesoros de distintas casas y museos históricos.

Uno de los casos más emblemáticos, cuyo paradero al día de hoy es un misterio, es el de la Cámara de Ámbar, un deslumbrante salón imperial valuado en unos 500 millones de dólares.

La octava maravilla del mundo

Detalle del interior de la Cámara de ámbar en 1931.

Detalle del interior de la Cámara de ámbar en 1931.

La Cámara de Ámbar era una lujosa habitación del zar de Rusia que fue considerada la “octava maravilla del mundo”.

Estaba compuesta de paneles con diferentes tamaños, zócalos y muebles construidos por miles de astillas de ámbar, una piedra semipreciosa cotizada -en ese entonces- doce veces más que el oro.

Era tal la majestuosidad del salón, que medía unos 55 metros cuadrados y estaba compuesto por unas 6 toneladas de ámbar, que el zar Pedro I el Grande quedó deslumbrado cuando lo conoció en su visita a Berlín.

La Cámara de Ámbar en una fotografía coloreada de 1931.

La Cámara de Ámbar en una fotografía coloreada de 1931.

Por eso, en uno de los regalos diplomáticos más onerosos de la historia, el rey de Prusia, Federico Guillermo I, se la obsequió al zar en 1716, para profundizar la relación bilateral entre ambos imperios.

Desde ese momento, la Cámara de Ámbar fue instalada en el Palacio de Catalina, la residencia de verano de los zares, cerca de San Petersburgo, y fue considerada el orgullo de la corte del Imperio Ruso.

El robo de los nazis

El canciller nazi Adolf Hitler (C) consultando un mapa geográfico con Heinrich Himmler (I) y Martin Bormann (D) en un lugar no localizado durante la II Guerra Mundial en 1939. (AFP/Getty Images)

El canciller nazi Adolf Hitler (C) consultando un mapa geográfico con Heinrich Himmler (I) y Martin Bormann (D) en un lugar no localizado durante la II Guerra Mundial en 1939. (AFP/Getty Images)

Ante la inminente invasión de Leningrado por parte de la Wehrmacht –las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi-, el gobierno de la Unión Soviética (URSS) intentó sin éxito evacuar la Cámara de Ámbar en 1941.

Ciertamente, la lujosa habitación estaba entre los objetivos de saqueo del ejército invasor y a este no le costó mucho encontrarla, desmantelarla y trasladarla.

La Cámara de Ámbar fue exhibida a los pocos meses en el Castillo de Konigsberg, antigua capital de la Prusia Oriental y actual Kaliningrado.

Fue vista por última vez a fines de la Segunda Guerra Mundial.

El escape, las hipótesis y el misterio

Cuando en 1945 las fuerzas soviéticas recuperaron Konigsberg, los nazis trataron de mover las obras preciosas de la ciudad hacia el oeste en el medio de un caos denominado la Evacuación de Prusia Oriental.

Una hipótesis afirma que la Cámara de Ámbar nunca pudo ser retirada de la ciudad y fue destruida en la Batalla de Koninberg, en un duelo de artillería entre las fuerzas nazis y soviéticas en abril de 1945.

Otros apuntan que la Cámara yace en el fondo del mar luego del naufragio del barco alemán que evacuaba cosas de Koninsberg.

Cabe destacar que, luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial, la URSS realizó investigaciones para hallar la Cámara de Ámbar. No encontró rastros de la misma en el Mar Báltico y tampoco en escondites nazis de la región.

Luego de siete décadas, en 2015, se descubrió lo que se pensaba era un túnel subterráneo en Polonia que podía contener un tren nazi con equipo militar, joyas, obras de arte, documentos archivados y hasta -algunos afirmaban- la Cámara de Ámbar. Sin embargo, luego de excavaciones en agosto de 2016 no se encontró nada.

Expertos usando un radar de tierra para inspeccionar el área donde se suponía que se podía encontrar un tren nazi de la Segunda Guerra Mundial en Walbrzych, Polonia. (PIOTR HAWALEJ / AFP / Getty Images)

Expertos usando un radar de tierra para inspeccionar el área donde se suponía que se podía encontrar un tren nazi de la Segunda Guerra Mundial en Walbrzych, Polonia. (PIOTR HAWALEJ / AFP / Getty Images)

Con motivo del 300° aniversario de San Petersburgo, el presidente ruso, Vladimir Putin, y el canciller alemán, Gerhard Schröder, inauguraron en 2003 una copia de la Cámara de Ámbar (valuada en unos 10 millones de dólares) en el mismo Palacio de Catalina.

Réplica de la Cámara de Ámbar inaugurada en 2003 en el Palacio de Catalina.

Réplica de la Cámara de Ámbar inaugurada en 2003 en el Palacio de Catalina.

Por su parte, el historiador Javier Martínez-Pinna, en su libro “Grandes tesoros ocultos”, señala que lo más probable es que la lujosa habitación del Imperio Ruso haya sido fragmentada, tal vez en miles de piezas, y probablemente se encuentre en manos de gente que desconoce su origen maravilloso.

Lo cierto es que al día de hoy, el paradero de lo que supo ser “la octava maravilla del mundo” continúa siendo un misterio.


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