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¿Quieres saber por qué los bostezos son contagiosos e inevitables?

¿Quieres saber por qué los bostezos son contagiosos e inevitables?
Los expertos afirman que el bostezo involuntario que se desencadena cuando vemos a otra persona hacerlo, es una forma común de ecofenómeno (imitación automática de las palabras o acciones de otros). (Dan Kitwood/Getty Images)
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Probablemente ya sabías ó habías notado que cuando estamos en algún lugar donde alguien comienza a bostezar seguramente nosotros también lo haremos; es algo realmente difícil de controlar. Aunque intentemos evitarlo, las ganas de bostezar son contagiosas y a veces nos pueden poner en situaciones un poco incómodas, pero ¿por qué sucede esto?

Científicos de la Escuela de Psicología y el Instituto de Salud Mental de la Universidad de Nottingham, Reino Unido, realizaron un estudio para determinar las bases neurológicas del bostezo contagioso.

Los expertos explican que el bostezo involuntario que se desencadena cuando vemos a otra persona hacerlo, es una forma común de ecofenómeno, es decir, la imitación automática de las palabras (ecolalia) o acciones(ecopraxia) de otros, de acuerdo con el reporte de publicado en Current Biology.

Según los expertos, el ver o escuchar a otro individuo bostezar, activa una red de regiones del cerebro asociadas con la empatía y la imitación de los movimientos. (Pixabay)

El ver o escuchar a otro individuo bostezar, activa una red de regiones del cerebro asociadas con la empatía y la imitación de los movimientos. (Yanalya/Freepik)

Aunque la base neural de este ecofenómeno es desconocida, se cree que está vinculado a  la hiper-excitabilidad de las áreas del cerebro que regulan el movimiento y a la desinhibición de un tipo de neuronas  llamadas ‘neuronas espejo’, que desempeñan un papel clave en la comprensión de la acción, la empatía y la sincronización de la conducta social de grupo.

Los expertos advirtieron que la capacidad para resistir un bostezo es limitada, sobre todo cuando alguien cercano abre la mandíbula de forma desmesurada.

Según los expertos, el ver o escuchar a otro individuo bostezar, activa una red de regiones del cerebro asociadas con la empatía y la imitación de los movimientos.

Aunque en ocasiones el bostezar puede tomarse comouna falta de respeto, lo cierto es que es inevitable y los científicos han encontrado las razones que los explican. Estos graduados de la Academia Naval de los Estados Unidos no pudieron contenerse durante una ceremonia de graduación.(GettyImages)

Aunque en ocasiones el bostezar puede tomarse como una falta de respeto, lo cierto es que es inevitable y los científicos han encontrado las razones que lo explican. Estos graduados de la Academia Naval de los Estados Unidos no pudieron contenerse durante una ceremonia de graduación. (GettyImages)

Los científicos experimentaron con treinta y seis adultos a quienes les transmitieron clips de video en los que se mostraba a una persona bostezando, los cuales se presentaron de manera individual y en bloques separados.

A algunas personas se les dio la instrucción de resistir el bostezo y a otras se les dejó bostezar de forma natural. Los participantes fueron filmados en todo momento y se contaron tanto los bostezos realizados, como los bostezos contenidos.

La capacidad para resistir un bostezo es limitada, sobre todo cuando alguien cercano abre la mandíbula de forma desmesurada, dicen los expertos. (Pixbay)

La capacidad para resistir un bostezo es limitada, sobre todo cuando alguien cercano abre la mandíbula de forma desmesurada, dicen los expertos. (Pressfoto/Freepik)

El equipo de investigación usó un procedimiento de estimulación cerebral no invasivo llamado Estimulación Magnética Transcraneal(EMT), para medir excitabilidad cortical motora y la inhibición fisiológica para cada participante; las cuales, finalmente, fueron predictores significativos del bostezo contagioso.

Estos hallazgos pueden ayudar a comprender una amplia gama de patologías clínicas que se han relacionado con el aumento de la excitabilidad cortical y/o disminución de la inhibición fisiológica, como la epilepsia, la demencia, el autismo o el síndrome de Tourette.

Curiosamente, los científicos encontraron que “las instrucciones para resistir el bostezo aumentaron de las ganas de bostezar y alteraron la forma en que se expresan los bostezos”, afirma Current Biology.

De acuerdo con este estudio resistir el bostezo aumenta las ganas de bostezar y alteraron la forma en que se expresan los bostezos. (JEWEL SAMAD/AFP/Getty Images)

De acuerdo con este estudio resistir el bostezo aumenta las ganas de hacerlo y altera la forma en que se expresan los bostezos. (JEWEL SAMAD/AFP/Getty Images)

“Los expertos advirtieron que la capacidad para resistir un bostezo es limitada, sobre todo cuando alguien cercano abre la mandíbula de forma desmesurada”, de acuerdo con Infobae.

Stephen Jackson, profesor de neurociencia cognitiva y líder del estudio, afirmó que estos hallazgos pueden ayudar a comprender una amplia gama de patologías clínicas que se han relacionado con el aumento de la excitabilidad cortical y/o disminución de la inhibición fisiológica, como la epilepsia, la demencia, el autismo o el síndrome de Tourette, según reporta dicha publicación.

Por su parte, Georgina Jackson, otra integrante del equipo, comentó que al usar la estimulación eléctrica pudieron incrementar la propensión a los bostezos contagiosos.

“Si pudiéramos reducir la excitabilidad de quienes sufren el síndrome de Tourette, podríamos reducir los tics”, afirmó.

Los resultados de esta investigación son realmente prometedores, ya que puede ampliar sus beneficios en la búsqueda de nuevos tratamientos y abordajes para otras enfermedades.


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