Ciencia, Explorando enigmas

Los misterios del extraño manuscrito Voynich siguen intrigando a investigadores

Los misterios del extraño manuscrito Voynich siguen intrigando a investigadores
Numerosos estudios del extraño manuscrito Voynich buscan descifrar conocer sus misterios. El ejemplar se encuentra en la Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Yale University.
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Un libro medieval escrito en un extraño alfabeto, denominado manuscrito Voynich, ha sido catalogado como “libro raro” en la Universidad de Yale y recibe gran atención tanto de expertos como de aficionados para develar sus misterios.

Este inusual libro, de autoría desconocida, debe su nombre al especialista en libros antiguos Wilfrid M. Voynich quien lo adquirió en 1912 cerca de Roma en un lote de libros de la Compañía de Jesús.

Diversos estudios del enigmático manuscrito han arrojado indicios sobre su antigüedad, origen y posibles significados, pero lo esencial de su contenido, el significado de su escritura e ilustraciones, siguen siendo un misterio a descifrar.

Extraño manuscrito

El manuscrito tiene 240 páginas profusamente ilustradas, mide 23 x 15 cm y presenta algunas hojas plegadas compuestas, con ilustraciones botánicas, cartas astronómicas y dibujos coloreados a mano.

Se trata de un “texto científico o mágico escrito en un lenguaje no identificado, cifrado, aparentemente basado en minúsculos caracteres romanos”, según el registro en los libros raros de la biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale.

El texto se compone de 170 mil glifos escritos con trazos simples, con un alfabeto reducido de 20 a 30 glifos y algunos caracteres diferentes. 35 mil palabras podrían seguir una fonética o reglas ortográficas discutidas.

En el interior del ejemplar que Voynich encontró en un seminario jesuita cerca de Roma, una carta escrita en 1665 de Johannes Marcus Marci, físico del Sacro Imperio Romano, mencionó que perteneció a Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (1576-1612), probablemente obra del alquimista isabelino Roger Bacon, según un reporte de la BBC.

John Dee, matemático y astrólogo de la reina Isabel interesado en la alquimia y el ocultismo, y Edward Kelley, uno de sus seguidores, o Jacobus Sinapius, también han sido considerados autores del manuscrito.

La edad del libro que nadie puede leer

Un equipo de investigación de la Universidad de Arizona, dirigido por el químico Greg Hodgins del departamento de Física, encontró que diversas páginas del libro hecho de piel animal proceden de los años 1404 a 1438, reportó el sitio de ciencia phys.org en 2011.

La edad del manuscrito fue determinada a través de pequeñas muestras del pergamino obtenidas del ejemplar existente en la Universidad de Yale, sometidas a pruebas de datación por radiocarbono 14.

Aunque la fecha de las tintas usadas no pudo ser determinada, los análisis confirmaron que los colores corresponden a la paleta del Renacimiento. Las tintas de figuras y texto analizadas en 2009 enviadas a la U. de Yale revelan alto contenido de hierro, azufre, potasio, calcio, carbono, algo de cobre, zinc y sugieren un origen contemporáneo.

¿Lenguaje desconocido o criptográfico?

Voynich hablaba del libro como “El manuscrito con el mensaje codificado de Roger Bacon”, por lo que el texto ha estado en la mira de criptógrafos y lingüistas reconocidos.

El criptógrafo William Friedman durante años buscó descifrar el manuscrito Voynich, considerándolo  una lengua sintética (construida o artificial) primitiva, similar a las lenguas filosóficas de Wilkins y Dalgarno (siglo XVII).

Como resultado de los trabajos de su primer grupo de investigación identificó en 1944 una “Lista tentativa de caracteres” que ajustó a 26 caracteres básicos; en un análisis posterior descubrió que ciertos caracteres fueron usados de manera preferente al comienzo de las líneas y que tuvo dos posibles escribas por las diferentes caligrafías y lenguaje encontrados.

La obra del naturalista y criptógrafo John Wilkins, An Essay towards a Real Character and a Philosophical Language publicada en 1668 presenta una lengua filosófica propuesta como lenguaje mundial. (Dominio Público vía Wikimedia)

La obra del naturalista y criptógrafo John Wilkins, An Essay towards a Real Character and a Philosophical Language publicada en 1668 presenta una lengua filosófica propuesta como lenguaje mundial. (Dominio Público vía Wikimedia)

Por lo tanto el texto del manuscrito sería diferente de lenguas a posteriori como el esperanto, la ficticia lengua de Tolkien o la usada en la Guerra de las Galaxias que combina de manera inusual elementos de gramática y vocabulario poco conocido de lenguas indígenas.

En este caso “El texto muestra características extrañas como el uso repetitivo de palabras o el intercambio de una letra en una secuencia”, que para Hodgins son “rarezas” que “hacen muy difícil entender su significado”.

“Existen sistemas de cifrado que incorporan significados dentro de la confusión”, explica Hodgins, haciendo que la mayor parte de la escritura no tenga significado, como en el del viejo método de cifrado con agujeros estratégicamente colocados en la hoja: “cuando se colocan esos agujeros en la parte superior de la escritura, se pueden leer las letras en los agujeros” y el texto cobra sentido.

“No se sabe lo que está escrito en este manuscrito, podría ser una serie de temas relacionados con la alquimia. El secreto se asocia a veces con la alquimia, por lo que sería coherente con la tradición si el contenido del libro fue codificado… basta con ver esos dibujos:… ¿son botánicos, organismos marinos, astrológicos? Nadie lo sabe”.

Un experto británico tradujo diez palabras mediante análisis lingüístico.

Extrañas imágenes

La interpretación común de la profusa ilustración del manuscrito, que ha sido señalada como previa a la escritura del texto, esta relacionada con la farmacopea medieval o renacentista y secretos de artesanos de Milán como la producción de venenos, cristal, etc.

La primera parte del libro parece un herbario presentado a la manera moderna, con dibujos de plantas que parecen compuestas o frankenplantas, es decir, muestran la raíz de una especie con las hojas de otra y las flores de una más distinta de las anteriores. Algunas raíces tienen ojos, zarpas o garras que algunos interesados en el manuscrito consideran claves o pistas visuales de alguna información desconocida.

La hoja 34r del manuscrito parece ilustrar una planta de girasol (Dominio Público vía Wikimedia)

La hoja 34r del manuscrito parece ilustrar una planta de girasol (Dominio Público vía Wikimedia)

En la sección de biología los recipientes y tubos ilustrados podrían estar relacionados con la alquimia, pero están ausentes las imágenes usuales en textos de este tipo como águila, sapo, sol y símbolos asociados como circulo con cruz.

Pero ni las plantas ni el texto han sido identificados con certeza, más allá del “pensamiento silvestre” y el “helecho culantrillo” o “cabello de Venus”, mientras  Brumbaugh  cree que incluye el girasol del nuevo mundo, debatido por desconocerse la escala de la ilustración y la forma genérica de la familia botánica alrededor del mundo.

El botánico Arthur Tucker de la Universidad del Estado de Delaware sugiere que algunas de las plantas son de origen mesoamericano, al observar similitudes de algunos dibujos del manuscrito con ilustraciones de plantas en registros de botánica mexicana del siglo XVI.

Ipomoea murucoides en el Código Cruz-Badiano (f9r) cuya Ilustración es idéntica a I arborescens en el manuscrito Voynich (fiv). (Imagen: Tucker y Talbert – herbalgram)

Ipomoea murucoides en el Código Cruz-Badiano (f9r) cuya Ilustración es idéntica a I arborescens en el manuscrito Voynich (fiv). (Imagen: Tucker y Talbert – herbalgram)

En su estudio de 2013, Tucker y Talbert relacionaron 37 de las 303 plantas del manuscrito, como la planta de jabón (xiuhamolli) que aparece en un libro de 1552, además de seis animales y un mineral.

Las imagenes identificadas corresponderían a especies propias en la zona entre Texas, California y Nicaragua, por lo que consideraron que muchas de las plantas del manuscrito procederían del centro de México. Por ello sugirieron que el manuscrito llego a Europa del Nuevo Mundo y que fue escrito en una forma extinta de la lengua náhuatl.

Página 68r del misterioso manuscrito Voynich, en tres páginas plegables con un gráfico que parece astronómico, la creación del sol o "proceso de inicio de fusión del núcleo". (Dominio público vía Wikimedia)

Página 68r del misterioso manuscrito Voynich, en tres páginas plegables con un gráfico que parece astronómico, la creación del sol o “proceso de inicio de fusión del núcleo”. (Dominio público vía Wikimedia)

La sección astronómica también es un misterio que no ha aportado información más allá del zodiaco y los planetas conocidos. Las descripciones del blog voynich.nu dedicado al manuscrito, indican 12 páginas astronómicas con ilustraciones del zodiaco o astrológicas y la dificultad de distinguir las astronómicas de las cosmológicas.

Según este sitio, con frecuencia las ilustraciones astronómicas tienen la luna o el sol al centro o un arreglo de estrellas. La hoja f68r3 con un grupo de estrellas serían las Pléyades, y la galaxia Andrómeda que Bacon vio en telescopio en f68v3.

Ilustración cosmológica f68v3 del manuscrito Voynich (Dominio público)

Ilustración cosmológica f68v3 del manuscrito Voynich (Dominio público)

Las ilustraciones cosmológicas tienen diseños circulares, algunos excepcionales y otros similares a los dibujos medievales que refieren los meses del año, el zodiaco, vientos. Las imágenes del zodiaco tienen círculos concéntricos con 30 figuras menores, femeninas (ninfas), que sostienen estrellas y el emblema zodiacal al centro.

El zodiaco inusualmente inicia en Piscis, mientras que Aries y Tauro tienen 15 ninfas y faltan Capricornio y Acuario que parecen asociados a la ausencia de un folio.

Recientes interpretaciones

Stephen Bax, profesor de la Universidad de Bedfordshire realizó el descifrado de 10 palabras del manuscrito en 2014 e identificó algunas figuras observando manuscritos medievales de hierbas en varios idiomas, incluyendo árabe.

La decodificación de la ilustración de la constelación con siete estrellas le llevo a Taurus, la de una planta al cilantro, otras al enebro, eléboro, y éstas le hicieron pensar que el manuscrito podría ser un tratado sobre la naturaleza, tal vez en un lenguaje asiático o de Oriente Medio.

Una interpretación del folio f68r de Andrés Eloy Martínez Rojas, presidente de la Sociedad Astronómica Urania (SAU) en Morelos (México) reportada en La Jornada y enviada al profesor Stephen Bax a principios de este año, sugiere un eclipse de Sol en 1409.

Interpretación del folio f68r de Andrés Eloy Martínez Rojas (Eloy Martínez Rojas)

Interpretación del folio f68r de Andrés Eloy Martínez Rojas (Eloy Martínez Rojas)

Según esta interpretación que también es discutida, coincide con la constelación de Taurus donde están las Pléyades o 7 hermanas señaladas con A en la imagen; si la coloración amarilla alrededor de la luna representara el anillo de fuego, entonces la gran estrella brillante ilustrada a la izquierda podría ser Venus, y Saturno estaría en el extremo opuesto.

Los nuevos estudios e interpretaciones aumentan el interés por este manuscrito, tal es así que ha sido motivo de una reciente exposición y una edición facsimilar de la Universidad de Yale está en curso.

Misterios sin resolver

Ya que sólo se ha estudiado el pergamino del manuscrito, cuando se analicen las tintas y pigmentos usados se contará con información adicional que podría ayudar a despejar las dudas sobre la autenticidad y origen del documento, que incluso ha sido considerado una falsificación del propio Voynich.

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Descifrar su contenido requiere aún más estudios. Para Hodgins “este manuscrito es absolutamente fascinante… una ventana a un conocimiento muy interesante”, es “un gran rompecabezas que nadie ha resuelto, y ¿quién no ama los rompecabezas?”, que seguirá suscitando gran interés y debate entre los investigadores y seguidores de este misterioso libro.


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