Ciencia, Descubrimientos

Pilares tallados en Turquía registraron devastador impacto de Cometa hace 13 mil años

Pilares tallados en Turquía registraron devastador impacto de Cometa hace 13 mil años
Pilar 43 o Piedra del Buitre, del sitio arqueológico Göbekli Tepe, Turquía, con figuras talladas de animales proporcionaría evidencia relacionada con catastrófico impacto de cometa hace 13 mil años (Imagen: Klaus-Peter Simon, vía Wikimedia Commons)
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Un estudio de arqueo astronomía de la Universidad de Edimburgo analizó el simbolismo de algunos pilares de Göbekli Tepe, en Turquía encontrando coincidencias astronómicas que aportarían evidencias del paso catastrófico de un cometa hace 13 mil años, cuyo efecto aceleró el desarrollo de antiguas sociedades.

El análisis de las figuras de algunos pilares de Göbekli Tepe, interpretando su simbolismo y coincidencia con asterismos de estrellas proporciona a los investigadores evidencia convincente de que la famosa Piedra del Buitre (“Vulture Stone”) del 1,0950 a.C. presenta estrecha cercanía temporal con el evento de Younger-Dryas datado en el 10,890 aC.

Los estudios de las figuras del sitio histórico confirmarían la fecha del paso del cometa que marcó el comienzo de un período de clima frío que duró más de 1,000 años y habría ocasionado la muerte de miles de personas, así como una mini edad de hielo que llevaría a la extinción de muchas especies de mega fauna, así como al surgimiento de la agricultura.

Figuras esculpidas en pilares de Göbekli Tepe

Los pilares de Göbekli Tepe –conjunto arqueológico  considerado el templo más antiguo del mundo de unos 6,000 años antes que Stonehenge– contienen numerosas figuras de animales talladas en piedras monolíticas, cuyo significado ha sido propuesto en esta investigación.

Los pilares monolíticos forman parte importante del conjunto que está siendo explorado por varios equipos de arqueólogos desde hace unas décadas en una colina a 12 km de la ciudad de Sanliurfa- región de Anatolia- en el sudeste de la actual Turquía.

Göbekli Tepe, Şanlıurfa-Turquía, 2016, estructuras A-D del sitio de exploración arqueológica que contiene centenares de pilares monolíticos del neolítico. (Imagen: Teomancimit vía Wikimedia Commons)

Göbekli Tepe, Şanlıurfa-Turquía, 2016, estructuras A-D del sitio de exploración arqueológica que contiene centenares de pilares monolíticos del neolítico. (Imagen: Teomancimit vía Wikimedia Commons)

Los pilares tallados en piedra de la primera fase (pre-cerámica neolítica A o PPNA) miden hasta 6 metros de altura y llegan a pesar hasta 20 toneladas; los pilares de la segunda fase (Pre-cerámica B neolítica o PPNB) son de menor tamaño.

La disposición de los más de 200 pilares que contendría el sitio, según informan las últimas exploraciones, forma una veintena de estructuras circulares y ovales de 10 a 30 metros de diámetro.

Las caras de las piedras monolíticas del sitio presentan relieves tallados con forma de animales y figuras abstractas que se pensaba eran símbolos sagrados como los pintados en cuevas del neolítico.

Los relieves esculpidos en los pilares representan diferentes animales como leones, toros, jabalíes, zorros, gacelas, asnos, serpientes y otros reptiles, así como insectos, arácnidos y aves, entre las que destaca el buitre.

Los buitres abundan en la iconografía del neolítico como en Çatalhöyük y Jericó; en Anatolia y Oriente Próximo se exponían los restos mortales al aire libre para ser descarnados por buitres y otros animales rapaces. La cabeza, separada del cuerpo, era preservada aparte quizás como signo de culto a los ancestros, cercano a entierros a cielo abierto que aún hoy practican los budistas en el Tíbet y los zoroastrianos en India.

Simbolismo y asterismos

Sin embargo, los investigadores que realizaron el estudio anunciado por la Universidad de Edimburgo este 21 de abril sugieren que las imágenes talladas en los pilares de Göbekli Tepe fueron concebidas para registrar un evento catastrófico, y que la figura del pilar 43 que muestra un hombre sin cabeza podría indicar la magnitud del desastre y grandes pérdidas de vidas.

El simbolismo del pilar 18 (zorro) sugiere un evento cósmico originado en una posición específica que sería consistente con un acontecimiento de origen cósmico de consecuencias desastrosas. La correa-hebilla, el ‘eclipse’ y los símbolos de serpiente a su vez son compatibles con un encuentro cometario y podrían ser coherentes con otras interpretaciones astronómicas.

El Pilar 2 del complejo arqueológico Göbekli Tepe, Turquía, con figuras de 3 animales en serie interpretadas como simbolización de constelaciones. (Imagen: Teomancimit, vía Wikimedia Commons)

El Pilar 2 del complejo arqueológico Göbekli Tepe, Turquía, con figuras de 3 animales en serie interpretadas como simbolización de constelaciones. (Imagen: Teomancimit, vía Wikimedia Commons)

Los pilares 2 y 38 indican un interés especial en la corriente de meteoritos Taurid, la misma que sería responsable del evento YD y el período catastrófico asociado. Si bien la serie de asterismos sobre estos pilares podría ser coherente con otras interpretaciones astronómicas, o secuencias enteramente aleatorias, el análisis estadístico realizado favorece la hipótesis de la corriente de meteoros Taurid, aunque sin la suficiente fuerza para confirmarla.

Observando que el escorpión tallado en el pilar 43 podría aludir al símbolo zodiacal Scorpius, los investigadores -apoyados en estudios previos y estadísticos- buscaron otras figuras que pudieran ser interpretadas como símbolos zodiacales o astronómicos relacionados, planteados para otros sitios antiguos con significado astronómico relacionado a alineaciones, como para las pinturas rupestres de Lascaux (15,000 aC),

Utilizando Stellarium y Sanliurfa, en el estudio se localizó el signo zodiacal correspondiente en los solsticios y el equinoccio, encontrando las secuencias del Equinoccio de Primavera 10,950 aC (Virgo), Solsticio de Invierno 10.950 aC (Géminis), Equinoccio de Otoño 10,951 aC (Piscis).

Posición del sol y las estrellas en el solsticio de verano de 10,950 aC. (Imagen: Martin Sweatman- Stellarium)

Posición del sol y las estrellas en el solsticio de verano de 10,950 aC. (Imagen: Martin Sweatman- Stellarium)

El pilar 43 muy probablemente se refiere a la fecha 10,950 aC ± 250 años. La datación de las tallas coincide con la fecha de un núcleo de hielo de Groenlandia, que identifica el evento en el  10,890 aC, probablemente resultado de la desintegración de un cometa gigante en el sistema solar. Pero en el estudio se advierte: “la interpretación de algunos de los símbolos más abstractos y la conexión con el evento Y-D es bastante especulativa”.

La interpretación de los animales como símbolos astronómicos y el uso de software para encontrar la coincidencia de sus posiciones con los patrones de las estrellas, permitió a los investigadores fechar el evento en el año  10,950 aC.

El sello de fecha en este pilar indicaría que las personas que lo construyeron- o sus antepasados- podrían haber presenciado el evento Y-D y codificado su mecanismo en Göbekli Tepe, sugiriendo que el Pilar 43 (también conocida como Piedra del Buitre) podría ser un memorial del mismo.

Según los análisis, las tallas en bajorrelieve de animales (excepto las serpientes) “simbolizan asterismos específicos”.  Los investigadores sugieren la probabilidad de que las tallas de animales en bajo relieve en los pilares representen constelaciones (asterismos).

Al comparar las trayectorias de las Táuridas del Norte y del Sur en 9,530 aC con las tallas en los pilares 2 y 38 los investigadores sugieren además: que los símbolos zorro/jabalí corresponden a asterismos norte/sur de Acuario, que en GT existió un foco de observación de cometas y lluvias de meteoros con especial atención en las Táuridas del Norte y del Sur, y que el zorro en el pilar 18 hace referencia al complejo Táuridas, posiblemente del Norte.

Pilar 43, recinto D en Gobekli Tepe, interpretado como registro de una lluvia de meteoritos y de la colisión que causaría la extinción de especies en este planeta hace unos 12 mil a 13 años atras. (Imagen: K. Schmidt, DAI en tepetelegrams.wordpress.com)

Pilar 43, recinto D en Gobekli Tepe, interpretado como registro de una lluvia de meteoritos y de la colisión que causaría la extinción de especies en este planeta hace unos 12 mil a 13 mil años atrás. (Imagen: K. Schmidt, DAI en tepetelegrams.wordpress.com)

Gȍbekli Tepe, antiguo observatorio de meteoros y cometas

Los investigadores consideran que las evidencias de sus estudios apuntan a que “una función clave de Göbekli Tepe fue observar lluvias de meteoros y registrar encuentros de cometas”.

Indican como muy probable que las personas de Göbekli Tepe hayan sido astrónomos durante mucho tiempo, con un interés especial en la corriente de meteoritos Taurid, la responsable del evento Younger-Dryas.

“Según el punto de vista catastrofista, el evento Younger-Dryas probablemente fue causado por un encuentro cometario con el complejo Taurid”, explican los investigadores, y se preguntan si Göbekli Tepe sería el punto de encuentro cometario de Younger-Dryas y la catástrofe asociada.

Si bien consideran que el análisis proporciona una interpretación consistente de muchos simbolismos para el encuentro cometario del evento Younger-Dryas y en apoyo a la teoría del catastrofismo, indican que nuevas evidencias de excavaciones en GT y otros sitios ayudarán a su esclarecimiento.

Efectos catastróficos del evento Younger-Dryas

Los investigadores mencionan en el artículo que gran cantidad de evidencia física de una amplia gama de ciencias de la tierra parece apoyar la propuesta de que un evento importante ocurrió alrededor de 10,890 aC, posiblemente debido a un encuentro cometario que originase un evento catastrófico. La datación del pilar 43 corresponde estrechamente con esta fecha.

La propuesta de que Göbekli Tepe (GT) fuera asimismo un observatorio para monitorear el cielo nocturno, especialmente la corriente de meteoros Taurid, debido a las consecuencias desastrosas del evento Younger-Dryas (Y-D), parece ser la interpretación más completa y consistente del simbolismo en el sitio,  soportada con el apoyo estadístico del estudio de la Universidad de Edimburgo.

La breve fase de enfriamiento climático del Pleistoceno denominada Younger-Drias, que aconteció hace 12,700-11,500 años atrás y duró 1,300 (± 70) años, habría sido resultado de impactos cometarios hace 12,900 años, según diversos estudios de núcleos de hielo de Groenlandia.

Los investigadores ven una interpretación consistente de muchos simbolismos en Göbekli Tepe (GT) en términos del evento Younger-Dryas como un encuentro cometario, lo que apoya la teoría del catastrofismo.

Entre las evidencias que relacionan a GT con un catastrofismo mencionan a: la fecha del pilar 43 que corresponde con la del evento cometario, el interés persistente del pueblo de GT en esta fecha incluso varios milenios después sugiere que fue un evento muy importante con un impacto significativo en su desarrollo cultural.

Los efectos de impacto cósmico, atribuidos al cometa Clovis, registrados en el oeste de Europa, marcarían un período frío relacionado con el surgimiento de la agricultura en la adaptación humana para la sobrevivencia ante los rápidos cambios del ambiente que produjeron sequía y pérdida de fauna y flora.

Las figuras talladas parecen haber sido  importantes para la gente de Gobekli Tepe durante miles de años, lo que sugiere que el evento y el clima frío que siguió probablemente tuvieron un impacto muy grave.

El simbolismo en los pilares indicaría los cambios a largo plazo en el eje de rotación de la Tierra usando una temprana forma de escritura y que Gȍbekli Tepe era un observatorio de meteoritos y cometas.

“Parece que Göbekli Tepe era entre otras cosas, un observatorio para vigilar el cielo nocturno. Uno de sus pilares parece haber servido como un monumento a este devastador evento- probablemente el peor día en la historia desde el final de la edad de hielo”- expresó el Dr. Martin Sweatman, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Edimburgo, quien encabezó del estudio.

El hallazgo de este estudio apoyaría la teoría de que la Tierra experimenta períodos en los que serían más probables los impactos de cometas, dado que la Tierra órbita interceptando los anillos orbitantes de fragmentos cometarios.

Martin Sweatman y Dimitrios Tsikritsis, son los autores del artículo que reporta los resultados del estudio, publicado en la revista Arqueología Mediterránea y Arqueometría, difundidos en el sitio de noticias de la Universidad de Edimburgo.

Diversos comentarios en torno a las explicaciones sugeridas en este estudio, continúan la polémica sobre Göbekli Tepe, su simbolismo y contemporaneidad con importantes eventos del planeta, hasta que nuevas exploraciones y estudios validen estas interpretaciones o aporten otras para comprender sus funciones y papel histórico.

Sin duda que- como señala un investigador en tepetelegrams– el estudio y comprensión de estos vestigios del neolítico temprano tiene implicaciones de largo alcance sobre estructuras de grupos sociales prehistóricas de cazadores-recolectores, el comienzo de nuestro estilo de vida sedentario y la arquitectura monumental más antigua jamás conocida, que recién se comienza a descubrir en este vasto complejo arqueológico.


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