El régimen chino desmantela una policía similar a la Gestapo

Por qué el Partido está debilitando un organismo creado para llevar a cabo la persecución de la disciplina espiritual Falun Dafa

Por Sunny Chao - La Gran Época

El régimen comunista chino ha debilitado significativamente y prácticamente ha abolido el poder de una de sus agencias más mortíferas y notorias: la “ Oficina 610”, una organización partidista extralegal similar a la Gestapo nazi.

La medida forma parte de un amplio conjunto de reformas estructurales que se aprobaron durante las recientes sesiones parlamentarias del Partido.

La Oficina 610 fue establecida por el exlíder del Partido Comunista Chino, Jiang Zemin, el 10 de junio de 1999 -de ahí su nombre- con el único propósito de llevar a cabo la persecución contra Falun Dafa, una disciplina espiritual milenaria con enseñanzas morales basadas en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Creyendo que la popularidad de esta práctica espiritual (según los medios de comunicación occidentales citando a funcionarios chinos en 1999, se estimaba que había unos 100 millones de practicantes) socavaría la autoridad del Partido Comunista Chino (PCCh), Jiang Zemin movilizó los aparatos de seguridad y propaganda del estado para arrestar y detener a los practicantes, mientras difamaba la práctica espiritual Falun Dafa para poner a la opinión pública en contra de la misma.

La oficina 610 nunca tuvo una base legal para su existencia, funcionando sin la aprobación del parlamento del Partido, el Congreso Nacional del Pueblo o el Politburó de 25 miembros compuesto por la élite del Partido.

Sin embargo, bajo el liderazgo de la Oficina 610, los practicantes de Falun Dafa fueron condenados arbitrariamente a campos de trabajo, prisiones o centros de lavado de cerebro para someterlos a torturas psicológicas. Desde 1999 miles de personas fueron torturadas hasta la muerte o sufrieron alguna discapacidad, según la organización sin fines de lucro, la Organización Mundial para Investigar la Persecución de Falun Gong (WOIPFG por sus siglas en inglés), con sede en los Estados Unidos. Según los investigadores,  la oficina 610 también está involucrada en ejecutar la práctica, sancionada por el mismo estado, sobre sustracción forzada de órganos de prisioneros de conciencia, la mayoría de ellos practicantes de Falun Gong,  resultando en un gran número de muertes.

Una representación que interpreta la sustracción forzada de órganos en China a los practicantes de Falun Gong, pidiendo el fin de la persecución a Falun Gong, en Ottawa-Canadá, en 2008. (La Gran Época)

La Oficina obtuvo autoridad de su relación con la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos (CAPL). Los dos primeros jefes de la Oficina 610, Luo Gan y Zhou Yongkang, también encabezaron el CAPL.

Anteriormente los directores regionales de la Oficina 610 a nivel provincial y municipal eran también secretarios o subsecretarios de la CAPL provincial o municipal. Bajo ese acuerdo, la Oficina 610 podía despachar todos los elementos del aparato de seguridad de China -la seguridad pública (policía), la seguridad del estado, el sistema judicial y fiscal- para perseguir a los practicantes de Falun Gong.

El ex funcionario de la Oficina 610, Hao Fengjun, había revelado anteriormente que la mayoría de los miembros de la agencia, estimados en unos 15.000 empleados, también eran miembros del CAPL.

El pasado 21 de marzo, el Partido publicó un documento anunciando sus reformas, incluyendo la fusión de tres fuerzas de seguridad dedicadas a suprimir los disidentes y su inclusión en el CAPL. Una de ellas es la “Oficina Central para proteger y manejar asuntos de religión heredada”, también conocida como la Oficina 610. Las otras dos oficinas suprimidas son la “Comisión Central de Gestión Integral de la Seguridad Pública” y la “Oficina Central de Mantenimiento de la Estabilidad”.

Según el nuevo acuerdo, las funciones de la Oficina 610 ahora están siendo relegadas al CAPL y al Ministerio de Seguridad Pública. Si bien en el documento no se afirma abiertamente que la Oficina 610 fue abolida -algo que se declaró explícitamente para las otras dos fuerzas de seguridad-, muchos observadores creen que la propuesta como tal resulta ser implícita. Sin embargo, es probable que el PLAC y el Ministerio de Seguridad Pública sigan persiguiendo a Falun Gong, según dichos a La Gran Época de un experto legal anónimo de China.

La nueva política continúa con el esfuerzo del actual líder del Partido, Xi Jinping, por debilitar al CAPL y a la Oficina 610. Cuando Xi llegó al poder en 2012, destituyó al secretario del CAPL del Comité Permanente del Buró Político, el órgano de toma de decisiones más poderoso del Partido, reduciendo significativamente su autoridad.

Más tarde, los exjefes del sistema 610, entre ellos el exsecretario del CAPL, Zhou Yongkang; su ayudante superior, Zhou Benshun (sin parentesco) y el ex director de la Oficina 610, Li Dongsheng, fueron purgados del Partido y sentenciados a prisión.

La amplia campaña anticorrupción de Xi, purgó a muchos funcionarios leales al ex líder Jiang Zemin, una facción de la oposición. Esos funcionarios demostraron su lealtad política a Jiang participando en la persecución contra Falun Dafa.

Según Minghui.org, un sitio web con sede en Estados Unidos que sirve como centro de intercambio de información sobre la persecución a Falun Gong en China, hasta agosto de 2016, el 15,1 por ciento de los funcionarios de la oficina 610 habían sido investigados, imputados, condenados, disciplinados o purgados.

Xin Ziling, expresidente de la afiliada estatal Prensa de la Academia Militar China, reveló que el líder Xi Jinping estuvo tratando de eliminar la Oficina 610.

“La oficina 610 es algo incómoda”, dijo a la cadena de televisión independiente china New Tang Dynasty Television en una entrevista telefónica. “No es una organización gubernamental, ni desempeña alguna capacidad jurídica. Cuando Jiang Zemin no pudo aprobar una propuesta para suprimir a Falun Gong a través de las autoridades centrales, realizó una reunión de cuadros de alto nivel, reunió a todos sus partidarios, y estableció tal tipo de organización”.

El destacado abogado chino de derechos humanos Gao Zhisheng escribió en su carta abierta a los líderes del Partido en 2005: “La Oficina 610 es una organización criminal que supera el poder del propio régimen. Puede manipular y controlar todos los recursos políticos del régimen, ejerciendo un tipo de poder que ni siquiera una constitución o nación puede otorgar”.

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