China-Latinoamérica

“La Patagonia se queda con una hipoteca nuclear” si se establece la central atómica china

En el marco del polémico acuerdo recientemente ratificado entre Xi Jinping y Mauricio Macri, la construcción de la controversial planta nuclear para producir energía eléctrica en la Patagonia empezaría a realizarse a partir del año 2020.

“La Patagonia se queda con una hipoteca nuclear” si se establece la central atómica china
(Sean Gallup/Getty Images)
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Una carrera contra el tiempo comienza a desatarse en el que ONG y provincias argentinas intentan frenar el establecimiento en suelo patagónico, de una central nuclear de la empresa china Fuqing Nuclear Power.

Para muchos, se trata de una tecnología que hoy en día es rechazada en los países más avanzados -como Suiza- por considerarla muy costosa y peligrosa para el medioambiente, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de los catastróficos accidentes de Chernobyl y Fukushima.

Números que asombran a una provincia pequeña

En su reciente gira por China, el presidente Macri acordó emplazar en la provincia de Río Negro (en la Patagonia) la quinta central de energía nuclear de Argentina. Su construcción será en 2020, comunicó el gobernador Alberto Weretilneck en Twitter, el pasado 16 de mayo.

Weretilneck destacó la magnitud del proyecto especificando que para su construcción se contratarán 4000 trabajadores y “vendrán 800 personas de todo el mundo”.

“Es una noticia importante para los rionegrinos. Una inversión superior a US$ 8.000 millones”, detalló en la misma red social.

Teniendo en cuenta los antecedentes, no sería descabellado pensar que el personal contratado será, más que nada, de origen chino, debido a que el modus operandi del régimen comunista es vincular la financiación del préstamo a la adjudicación directa de empresas del país del lejano oriente y a la incorporación de mano de obra china.

Oposición

oposicion central nuclear china

(Jeff T. Green/Getty Images)

A juzgar por las declaraciones, al gobierno rionegrino parece seducirle los números que trae aparejado un emprendimiento de tal calibre, sin embargo, ¿qué hay de los efectos colaterales a nivel geopolítico y/o socioambiental?

Desde la provincia vecina de Chubut, el gobernador Das Neves manifestó una opinión contraria a la radicación de la central nuclear advirtiendo con énfasis: “No lo vamos a permitir bajo ningún punto de vista”.

La Patagonia es notoriamente conocida por ser una extensa región donde la naturaleza abunda sin la intervención del hombre y un lugar de preservación ambiental y refugio natural de vida silvestre de importancia mundial.

Justamente Das Neves cuestionó el lugar elegido para la central nuclear por ser zona protegida.

“El Estado Nacional, antes de anunciar desde China la instalación de esta central nuclear, se podría haber dado cuenta que a pocos kilómetros están juntos, conviviendo, Sierra Grande con nada más y nada menos que Península Valdés, que es Patrimonio de la Humanidad”, dijo el gobernador en referencia al sitio geográfico protegido por la UNESCO que recibe la mayor población reproductora de ballenas francas australes; además de ser visitada por delfines, toninas overas, pingüinos, elefantes marinos y una amplia variedad de aves.

Ballena Franca Austral. (Michaël CATANZARITI/Wikipedia)

Ballena Franca Austral en Península de Valdés, Chubut. (Michaël CATANZARITI/Wikipedia)

Lobos marinos en Península de Valdés, Chubut. (Reinhard Jahn, Mannheim/Wikipedia)

Lobos marinos en Península de Valdés, Chubut. (Reinhard Jahn, Mannheim/Wikipedia)

La provincia de Chubut, lindante a la de Río Negro, tiene la firme postura de ser una región no nuclear y no minera, que busca preservar el agua, un recurso hídrico cada vez más preciado.

La población chubutense tiene el antecedente de haberse opuesto hace 21 años a la instalación de un basurero nuclear en Gastre, en el norte de la provincia.

Ciertamente, la mera posibilidad de construir una central nuclear en la Patagonia representa una amenaza a la protección del medio ambiente de toda la región.

“Entendemos que esto de la región no nuclear tiene que ver con toda la Patagonia”, remarcó el ministro del ambiente chubutense Ignacio Agulleiro.

El funcionario también sostuvo que una central nuclear requiere el uso del agua para enfriar los procesos industriales y después devolverla al medioambiente una vez procesada. Lo que –supone- perjudicaría a toda la sociedad.

(crédito energia-nuclear.net)

(crédito energia-nuclear.net)

“Entendemos que es un proyecto que está fuera de época y que tenemos que repudiar desde la Patagonia por la cuestión ambiental y la cuestión estratégica para el desarrollo de toda la zona”, agregó Agulleiro.

“Cuidado, vengo escuchando hace muchos años que van a venir por nuestras tierras y nuestra agua”, advirtió por su parte Das Neves.

Entendemos que esto de la región no nuclear tiene que ver con toda la Patagonia

“Nosotros tenemos un reservorio de agua muy importante, que le interesa al mundo. Y le interesa a este tipo de convenios, donde no le importa lo que le puede llegar a pasar a una determinada cantidad de población”, agregó.

“Hay que fijar posiciones como cuando se fijó una posición firme con la lucha que dio el pueblo contra el basurero nuclear que querían instalar en Gastre”, sostuvo el gobernador chubutense.

 La sociedad civil no quiere al nuclear

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Aviso de ONG asambleístas y ambientales que se oponen a la instalación de la central nuclear china en la Patagonia Argentina. (Captura de pantalla)

El malestar por la eventual instalación de la central nuclear china no se manifiesta solo en la clase política local sino que la sociedad civil también se está movilizando fuertemente para impedir su construcción.

Recientemente un grupo de más de 30 ONG de ambientalistas y asambleístas de toda la Argentina entregaron en la Embajada de la República Popular China en Buenos Aires una carta al embajador Yang Wanming rechazando la pretensión de construir esta planta de fabricación y tecnología china, financiada por el gigante asiático.

Ante la pregunta de La Gran Época sobre por qué Argentina parece priorizar la energía nuclear, contrariamente a la tendencia que prevalece en otros lugares del mundo, Pablo Lada, referente del Movimiento Antinuclear del Chubut, respondió: “Es una de las preguntas más paradójicas, ¿por qué subirse al tren nuclear? Justo cuando el mundo empieza a mirar para otro lado, cuando estamos viviendo una verdadera revolución de las [energías] renovables, la tecnología mejora cada día y los costos bajan, mientras la nuclear se vuelve más compleja y los precios de construcción y mantenimiento se disparan por las nubes”.

“Por esta razón la energía nuclear pierde día a día su participación en la matriz energética global, está estancada. Ninguna empresa privada puede hacerse cargo de los costos sin enormes subsidios del estado”, recalcó Lada.

“En definitiva, estamos viviendo el ocaso de la energía nuclear. Pensar en nuestro país metiéndose en esto es algo incomprensible, salvo porque hay un sector vinculado a los negocios que se generan detrás de la construcción nuclear, de los enormes volúmenes de dinero involucrados”, agregó.

“La energía nuclear siempre estuvo vinculada al poder, al poder de los tecnócratas, y eso tiene peso en nuestro país. También a una relación casi colonial que tenemos con la potencias, y hoy China empieza a ocupar un lugar muy importante en la escena geopolítica global”, enfatizó el antinuclearista.

Una propuesta alternativa

“La Patagonia tiene el potencial eólico quizá más grande del planeta”, indicó Pablo Lada a la hora de presentar una propuesta alternativa.

La hipótesis del ambientalista coincide con la de otros especialistas, como Steve Sawyer, secretario general del Consejo Global de Energía Eólica, quien afirmó que “la Patagonia podría satisfacer la necesidad eléctrica de todo el continente 27 veces”.

Con los 8 mil millones de dólares que se requieren para la construcción de la planta nuclear se podrían instalar y poner en servicio más de 6 mil aerogeneradores, adujo el ministro Aguelleiro.

Alrededor del 90 por ciento de la energía renovable del estado se ubicará en el estado de Nueva York, de acuerdo a una declaración de impacto ambiental suplementaria preparada por la comisión para el Departamento de Servicios Públicos de Nueva York. Foto: Ecoportal

Foto: Ecoportal

Estos “podrían generar de potencia real más de 4 mil megas contra una potencia de mil de la planta”, estimó.

Según Greenpeace, la ecuación de la radicación de una central nuclear no resulta ventajosa ni siquiera desde el punto de vista de la contratación del personal, debido a que con la instalación de fuentes de energía renovable, como las eólicas a similar potencia, se requiere como mínimo tres veces más personal.

La Patagonia tiene el potencial eólico quizá más grande del planeta

En este caso se agregarían 12 mil personas más para trabajar en la puesta en marcha de un plan de producción de energía limpia con el valor agregado de un futuro libre de residuos tóxicos y sin ningún costo adicional en lo ambiental y socioeconómico.

 ¿La energía en realidad es para China?

Una hipótesis planteada por el ambientalista Pablo Lada es que la pretensión de instalar una planta nuclear en la localidad de Sierra Grande, se debe a que el uso de la energía generada puede servir para la extracción de minerales en las minas de la región que son explotadas por los propios chinos y que demandan en mucha cantidad.

En el 2006, mediante una manipulación para evitar la licitación pública, a la empresa de capitales chinos MCC Minera Sierra Grande SA, se le adjudicó en forma directa la explotación del yacimiento de hierro situada en la mina de Sierra Grande (a escasos kilómetros del lugar donde se instalaría la central nuclear).

Mina de Sierra Grande. (Huella Minera)

Mina de Sierra Grande. (Huella Minera)

Si bien en los últimos meses, debido a la baja del precio del mineral de hierro, hubo una caída de la actividad de la mina, la perspectiva de esta situación puede estar cambiando a partir del viaje de Macri a China.

En ediciones anteriores La Gran Época ha informado que las minas tienen, además de hierro de calidad no superior, muchísimo cobalto, material que puede utilizarse para fines bélicos. Cuando se enteraron de esto, militares chinos visitaron las minas.

Los rumores indican también que el secretismo con el que trabajan ahí los militares se debe a que en las minas además se llevan a cabo operaciones militares que involucran material nuclear.

El cobalto es un elemento esencial para la producción de armamento nuclear y para la producción de la “bomba sucia”, capaz de matar a millones de personas en el mundo entero.

No sería raro, considerando la filosofía de lucha que ha mostrado desde siempre el régimen chino, y también teniendo en cuenta que Sierra Grande incluyó un pequeño laboratorio nuclear cuando fue vendida a los chinos. Resulta poco probable que los funcionarios argentinos no supieran acerca de esto en ese entonces.

“La otra pregunta que nos hacemos es ¿por qué en la Patagonia?”, formuló el ambientalista Lada.

“Están pensando en Sierra Grande (Río Negro) donde los propios chinos tienen intereses mineros, está en el límite de nuestra provincia (Chubut) donde tenemos prohibición a la minería metalífera a cielo abierto, y donde hay grandes presiones del gobierno nacional para que haya una apertura”, explicó.

Y con otro interrogante abierto planteó: “¿No será que terminaremos pidiendo un préstamo a los chinos para darle energía a los chinos para que se lleven los minerales?”.

“Será el pueblo argentino, la Patagonia quien se quede con la hipoteca nuclear, una hipoteca que tiene vencimiento dentro de cien mil años”, enfatizó.

“Es lamentable que un país al que la naturaleza le regaló viento y sol de sobra no los aproveche por mezquindades de los gobiernos, por corrupción o por lo que sea y de paso nos condenen a todos”, sentenció.


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