China, Estados Unidos, Internacionales

Durante la visita de Trump, China acuerda un pacto comercial de 250 mil millones de dólares con EE.UU.

Durante la visita de Trump, China acuerda un pacto comercial de 250 mil millones de dólares con EE.UU.
El Presidente de los Estados Unidos Donald Trump habla con el líder chino Xi Jinping, mientras la Primera Dama Melania Trump y la esposa de Xi, Peng Liyuan, entran al Gran Salón del Pueblo en Beijing el 9 de noviembre de 2017. (Jim Watson/AFP/Getty Images)
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Mientras el presidente estadounidense Donald Trump se encontraba en Beijing, él y el líder chino Xi Jinping anunciaron que se firmaron acuerdos comerciales por un valor de 250 mil millones de dólares entre ambos países, aunque algunos de ellos ya estaban en preparación antes de la visita de Trump, y muchos de los acuerdos no eran vinculantes.

La mayoría de los negocios involucran inversiones chinas en productos energéticos y agrícolas estadounidenses, o compañías energéticas americanas que hacen negocios en China.

La iniciativa china es una manera de demostrar su disponibilidad a corregir el déficit comercial que tiene Estados Unidos, que el año pasado alcanzó los 347 mil millones de dólares, según las estadísticas del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Los acuerdos incluyeron un memorando de entendimiento con la compañía energética estatal china China Energy Investment Corp. para invertir 83.700 millones de dólares en proyectos de gas de esquisto o shale, electricidad y productos químicos en Virginia Occidental. Mientras tanto, la compañía petrolera estatal Sinopec acordó ayudar a desarrollar un proyecto de gas natural de 43 mil millones de dólares en Alaska.

La industria estadounidense de la soja también firmó cartas de intención para vender a China 5 mil millones de dólares en soja, y el principal minorista chino online, JD.com, acordó comprar más de 2 mil millones de dólares en productos alimenticios estadounidenses.

Trump estrecha la mano con Xi al final de una conferencia de prensa en el Gran Salón del Pueblo en Beijing el 9 de noviembre de 2017. (Fred Dufour/AFP/Getty Images)En sus comentarios públicos en Beijing, Trump fue cuidadoso con sus palabras, señalando que quería una relación comercial “justa y recíproca” con China. Y no culpó al país asiático por el desequilibrio comercial.

“Después de todo, ¿quién puede culpar a un país por aprovechar las ventajas de otro país en beneficio de sus ciudadanos? Le doy a China un gran crédito”, declaró, y agregó que los líderes de Estados Unidos en el pasado no cumplieron con su parte. “En realidad, culpo a las administraciones del pasado por permitir que este déficit comercial apareciera y creciera fuera de control”.

A pesar del reciente acuerdo comercial, los problemas mayores con las políticas chinas siguen todavía sin resolverse.

El secretario de Estado Rex Tillerson lo reconoció cuando, dirigiéndose a la prensa en Beijing, señaló que “todavía queda mucho por hacer” y que la parte china también estaba al corriente de eso.

Uno de los problemas más amenazantes es el robo de la propiedad intelectual (PI). Según la Comisión de los EE.UU. sobre el robo del PI estadounidense, el costo anual del robo de PI podría alcanzar los 600 mil millones de dólares.

Y el mayor responsable del mundo es China. La comisión estadounidense determinó que las políticas industriales de China maximizan la “adquisición de tecnología e información extranjera” y que el país asiático continúa robando secretos comerciales a las empresas americanas que operan dentro de sus fronteras, a menudo presionándolas para que transfieran su PI.

En agosto, Trump firmó un memorando para investigar si las políticas comerciales chinas fomentan el robo y la transferencia forzada de propiedad intelectual estadounidense.

Relación personal

Los dos líderes parecen llevarse bien. Trump llamó a Xi “un hombre muy especial”, y señaló que su cena del 8 de noviembre debía durar unos 25 minutos, pero terminaron charlando durante unas dos horas. “Disfrutamos cada minuto de ella”, recordó a la prensa antes de una reunión con Xi el 9 de noviembre.

Trump y Xi asisten a una ceremonia de bienvenida en Beijing el 9 de noviembre de 2017. (Thomas Peter-Pool/Getty Images)

Mientras tanto, Xi fue diplomático y cortés con sus palabras, mencionando en un comunicado de prensa conjunto, “el Océano Pacífico es lo suficientemente grande como para alojar tanto a China como a Estados Unidos”.


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