China, Derechos Humanos

China: Una mujer encarcelada por sus creencias espirituales quedó ciega por la tortura

China: Una mujer encarcelada por sus creencias espirituales quedó ciega por la tortura
Centenares de practicantes de Falun Dafa celebran una vigilia a la luz de las velas para conmemorar a las víctimas de la persecución en China, frente al consulado chino en la ciudad de Nueva York el 16 de julio de 2017. (Benjamin Chasteen/La Gran Época)
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Dieciocho años después de que el régimen chino lanzara una campaña de persecución contra los practicantes de Falun Dafa, una creencia espiritual conocida también como Falun Gong, los practicantes siguen siendo severamente torturados en prisión por su fe.

La Sra. Jiao Lili, 47 años, sufrió varios tipos de tortura durante años de detención en distintos lugares, la última vez fue en la prisión de mujeres de Gansu, donde estuvo encarcelada desde mayo de 2016.

Jiao, residente de un pueblo de la ciudad de Qingyang, provincia de Gansu, situada en el centro de China, es practicante de Falun Dafa.

En noviembre de 2001, fue sentenciada a la prisión de mujeres de Gansu después de colgar una bandera de Falun Dafa en un espacio público, según el sitio web Minghui.org, que sirve como centro de intercambio de información sobre la persecución de Falun Gong.

Tras ser liberada, Jiao abandonó su entorno local y se trasladó a la ciudad de Lanzhou en un intento por escapar de las autoridades. En 2003, fue sentenciada a cinco años en la prisión de mujeres en Lanzhou. Fue torturada allí con bastones eléctricos hasta que se desmayó.

En 2010, fue nuevamente detenida en la ciudad de Lanzhou. Después de 36 días de abuso, fue condenada a un año y medio de cárcel en el campo de trabajo. Sin embargo, su salud era tan pobre que el campo de trabajo se negó a aceptarla.

En septiembre de 2014, cuando salía de la casa de su amiga donde se hospedaba, la policía local se la llevó.

Luego fue detenida mientras esperaba el veredicto en un tribunal. En octubre de 2015, fue sentenciada a ocho años de prisión en la cárcel de mujeres de Gansu.

Desde que llegó a la prisión en mayo de 2016, Jiao por petición de los guardias de la prisión fue severamente torturada por otros reclusos.

Los guardias dieron a los reclusos un incentivo para torturar a los practicantes de Falun Dafa: a cambio de una pena reducida, los presidiarios pueden utilizar cualquier método que eligieran para recabar información de los practicantes. En particular, los guardias querían que los practicantes de Falun Dafa delataran los nombres de las otras personas de la zona que practicaban esta disciplina de la Escuela Buda. Entonces las autoridades podían encontrarlos y arrestarlos.

Como resultado, los reclusos solían empujar y patear a Jiao, golpeándole la cabeza y la espalda repetidamente.

Los presidiarios la obligaron a sentarse en cuclillas en el suelo durante largos períodos de tiempo, haciendo que sus piernas se hincharan gravemente. Si se movía un poco de su posición, los convictos empezaban a golpearla y a gritarle.

Cuando Jiao mencionó que ya no podía soportar más la posición, los guardias utilizaron bastones eléctricos de alto voltaje para golpearla, resultando en quemaduras severas en su cintura. Cada día, los guardias la forzaban a escribir un texto para que difamara a Falun Dafa, en un intento de obligarla psicológicamente a que renunciara a su fe.

A principios de este año, mientras Jiao se levantaba, se cayó de la cama debido a la fatiga física y emocional, y en poco tiempo entró en coma.

Jiao fue llevada a la enfermería de la prisión para un chequeo apresurado. Sin ningún tratamiento, fue devuelta a su celda.

Ella ya no puede ver, está ciega, y la mitad de su cara está cubierta por moretones negros y azules, reportó Minghui.

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una antigua práctica de auto-mejora que involucra la meditación y vivir de acuerdo a los principios de verdad, benevolencia y tolerancia. Los beneficios de la práctica para la salud física y mental lo llevaron a tener gran popularidad, con más de 70 millones de practicantes en China en 1999, según una encuesta estatal. Los practicantes sostienen que su número llegó a más de 100 millones.

Pero la popularidad de Falun Dafa se percibió como una amenaza para la ideología autoritaria del Partido Comunista Chino. El régimen chino inició una persecución nacional de practicantes de Falun Dafa en julio de 1999. El Centro de Información de Falun Dafa estima que millones de practicantes fueron arrestados y detenidos desde que comenzó la persecución.

La persecución continúa. En el período previo al principal acontecimiento político de China, el 19º Congreso Nacional, Minghui informó que más de 200 practicantes de Falun Dafa en la ciudad de Harbin, en el noreste de China, fueron hostigados por la policía.

Mientras tanto, Minghui señala que la situación de Jiao es motivo de gran preocupación.

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