China, Régimen chino

¿Puede China ser un líder mundial?

¿Puede China ser un líder mundial?
Líder chino Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo en Beijing el 11 de noviembre de 2016. (Wang Zhao/AFP/Getty Images)
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En los últimos meses, los principales medios de comunicación se apresuraron a elogiar a China como el nuevo “líder mundial” después de los movimientos hechos por el presidente de EE.UU. Donald Trump.

Trump enfatiza en “Estados Unidos Primero”; China es llamado como el nuevo “líder mundial” de la globalización (el líder chino Xi Jinping expresó tales aspiraciones en su discurso en el Foro Económico Mundial de 2017).

Trump sacó a Estados Unidos del acuerdo climático de París; China está siendo considerada seriamente por varias publicaciones como un posible reemplazo de Estados Unidos como líder mundial en el cambio climático (aunque muchos admiten que podría ser un desafío para un país que es el principal contaminador de dióxido de carbono y todavía depende en gran medida de la combustión de carbón para satisfacer sus necesidades energéticas).

China podría ser un verdadero candidato para liderar el mundo en el futuro. Pero definitivamente sin el Partido Comunista Chino en el timón.

Dos asuntos llaman más la atención: la ética y la naturaleza política del régimen chino.

Los lectores habrán notado nuestra serie de artículos exponiendo el comunismo, una ideología que ha traído muerte, destrucción y desesperación a millones de personas en todo el mundo.

El partido de Mao Zedong nunca se disculpó por las decenas de millones de muertos durante el Gran Salto Adelante, un intento desastroso de colectivización de masas a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.

Los empleados del Hotel Shin Chiao en Beijing construyen en el patio del hotel un pequeño y rudimentario horno de fundición de acero durante el período del "Gran Salto Adelante" en octubre de 1958. (JACQUET-FRANCILLON / AFP / Imágenes Getty)

Empleados del Hotel Shin Chiao en Beijing construyen en el patio del hotel un pequeño y rudimentario horno de fundición de acero durante el período del “Gran Salto Adelante” en octubre de 1958. (JACQUET-FRANCILLON / AFP / Imágenes Getty)

El partido oficialmente calificó el mandato de Mao como “tres partes malas, siete partes buenas”. Este líder fue el responsable de causar las muertes de entre 44,5 a 72 millones de chinos, según el “Libro Negro del Comunismo”, y destruyó los 5.000 años de ancestral cultura y tradiciones chinas en el lapso de una sola década.

El partido todavía está intentando encubrir su asesinato de estudiantes que se manifestaban en la Plaza de Tiananmen en Beijín, 28 años después del evento. (La semana pasada, se levantaron las cejas cuando Facebook, que busca entrar en el mercado chino, parecía censurar los esfuerzos por conmemorar el aniversario de la masacre, el 4 de junio por parte de los usuarios de la plataforma de medios sociales).

Los medios de comunicación del partido afirmaron recientemente que el Ejército Popular de Liberación abandonaría sus empresas de negocios, incluyendo los servicios de salud, para junio de 2018. Sin embargo, lo que el partido no mencionó es que los hospitales militares son algunos de los peores culpables de la sustracción forzada de órganos en China. Los prisioneros de conciencia principalmente los practicantes de Falun Gong son las principales víctimas de este crimen y continúan siendo brutalmente abusados casi 18 años después de que el ex jefe del partido, Jiang Zemin, ordenara por primera vez su campaña para perseguirlos.

De hecho, incluso si el régimen chino fuera conducido por un déspota benigno, cualquier ventaja sería finalmente negada en el largo plazo mientras exista el partido. Muchos sistemas del partido y del estado tienen el prefijo “el Pueblo primero”, pero estos aparatos en última instancia existen para proteger al Partido Comunista de la gente, en lugar de servirles de todo corazón.

¿Se debe permitir que los bandidos, bandoleros y “carniceros de Beijing” lideren el mundo? ¿O deberían los medios de comunicación del mundo evitar la defensa de un régimen asesino que todavía se aferra firmemente a una ideología muerta y sin salida?


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