China, Derechos Humanos

Abogado chino de derechos humanos sale de prisión envejecido y demacrado

Abogado chino de derechos humanos sale de prisión envejecido y demacrado
Li Heping (a la derecha), destacado abogado chino de derechos humanos, fue liberado la semana pasada después de casi dos años de prisión. (Radio Free Asia)
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Después de casi dos años de prisión, Li Heping, un prominente abogado chino de derechos humanos, fue puesto en libertad la semana pasada.

Tanto sus amigos como su esposa dijeron que era apenas reconocible: una vez robusto y sano, ahora está delgado y demacrado, su cabello se volvió blanco, una transformación radical para alguien de apenas cuarenta y tantos años.

El 9 de julio de 2015, fue llevado por agentes de seguridad pública de Tianjin y sentenciado por “subversión al poder estatal”. Su detención fue parte de una represión nacional en 2015, conocida coloquialmente como el “Incidente 709” en el cual abogados y activistas de derechos humanos fueron perseguidos.

Después de dos años de ardua defensa en su nombre, Wang Qiaoling, la esposa de Li, finalmente pudo asegurar su liberación. Li recibió una sentencia suspendida de cuatro años, lo que significa que aún no puede ejercer la abogacía como antes.

El abogado de derechos humanos Li Heping, antes joven y robusto, parecía muy diferente y casi irreconocible después de ser encarcelado y torturado. (Radio Free Asia)

El abogado de derechos humanos Li Heping, antes joven y robusto, parecía muy diferente y casi irreconocible después de ser encarcelado y torturado. (Radio Free Asia)

Representando a los vulnerables

Li Heping obtuvo prominencia por defender a disidentes políticos y grupos vulnerables en China, incluyendo a cristianos clandestinos, a víctimas de desalojos forzados, así como a practicantes de la perseguida práctica espiritual Falun Gong.

También trató de apelar en nombre del activista ciego Chen Guangcheng y su colega el abogado de derechos humanos Gao Zhisheng. En 2006, defendió al activista ambientalista Tan Kai, fundador del grupo ambientalista, “Green Watch”.

En 2007, Li y otros cinco abogados de derechos humanos con sede en Beijing representaron a Wang Bo, un practicante de Falun Gong, en un importante caso en la ciudad de Shijiazhuang. En defensa de la inocencia de Wang Bo, publicaron conjuntamente “La Constitución es Suprema, Libertad de Religión” – la primera vez que los abogados chinos aplicaron la ley china para defender sistemáticamente a los practicantes de Falun Gong como inocentes. La declaración de la defensa sería referenciada con frecuencia por los abogados de derechos humanos más adelante al representar a otros practicantes de Falun Gong.

Mientras seguía ocupándose de casos de alto perfil, Li fue objeto de un creciente hostigamiento, vigilancia y amenazas por parte de las fuerzas de seguridad chinas.

En septiembre de 2007, Li fue secuestrado por policías vestidos de civil y recibió descargas con bastones eléctricos durante varias horas antes de dejarlo en el bosque en los suburbios de Beijing.

En 2009, las autoridades chinas se negaron a renovar la licencia jurídica de Li, privándolo así de su derecho a ejercer la abogacía y forzándolo a recurrir a un trabajo de consulta jurídica en su lugar.

El aumento de las tensiones culminó con el arresto de Li Heping en julio de 2015 junto con numerosos otros defensores de derechos humanos.

De defensor a perseguido

Según la esposa de Li, Wang Qiaoling, Li fue sometido a una vigilancia constante durante su detención, con gente que lo custodiaba incluso mientras usaba el baño y fue torturado con palizas y descargas eléctricas.

Además, mientras estaba encarcelado, Li se vio obligado a consumir drogas desconocidas, aparentemente para la presión arterial alta, una condición que no tenía.

Los fármacos resultaron en debilidad corporal, dolor en sus músculos y visión borrosa. Otros defensores de derechos humanos liberados de la prisión, incluido el hermano menor de Li, Li Chunfu, declararon experiencias similares de ser alimentados por la fuerza con medicación desconocida mientras estuvieron detenidos. Después de ser liberado en enero de 2017, Li pronto fue diagnosticado con síntomas de esquizofrenia.

Según Heng He, experimentado comentarista político de New Tang Dynasty Television (una compañía hermana del medio de comunicación La Gran Época) el uso de drogas como una forma de tortura no es un hecho aislado. En 2001, la Asociación Americana de Psiquiatría comenzó a llamar la atención sobre la administración forzada de drogas psicotrópicas a los practicantes de Falun Gong detenidos en hospitales psiquiátricos.

Heng dice que la alimentación forzada de drogas fue “usada a gran escala en los practicantes de Falun Gong antes de ser usada para perseguir a los abogados de derechos humanos”. El propósito, dice, es “romper su voluntad” y amenazar a quienes están a su alrededor para mostrarles las consecuencias de oponerse a la política estatal.

En respuesta a la creciente evidencia de la administración forzada de drogas, los miembros de los Abogados Chinos para la Protección de los Derechos Humanos escribieron una carta abierta el 14 de mayo pidiendo una investigación independiente sobre el uso de drogas para torturar a abogados de derechos humanos encarcelados como parte del Incidente 709.


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