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Millonario chino revela la sustracción de órganos en China

Aunque asociado con líderes comunistas, Guo Wengui declaró su apoyo a los practicantes de Falun Gong perseguidos 

Millonario chino revela la sustracción de órganos en China
Guo Wengui. (Foto del archivo)
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Guo Wengui, millonario chino de inversión y de bienes raíces que vive en el exilio, rompió un largo período de silencio este año, dando entrevistas en vídeo con medios chinos del extranjero en los que describió una compleja red de negocios y política que conecta a la élite china.

Una de las revelaciones más sorprendentes que resultó de las entrevistas de Guo fue lo que dijo sobre el tema de la sustracción forzada de órganos de los presos de conciencia chinos, en particular de practicantes de Falun Gong, una práctica espiritual fuertemente perseguida por el régimen chino.

Después de describir cómo su compañero de negocios, Li You, fue capaz de localizar un hígado de reemplazo sin ninguna dificultad, Guo empezó a hacer averiguaciones entre su red en China y encontró que el hígado vendría de un practicante asesinado de Falun Gong (en el momento de la entrevista, Li aún no había tenido el trasplante de hígado).

En un tweet que siguió a su segunda entrevista, Guo se disculpó con los practicantes de Falun Gong, diciendo que pensaba que la sustracción forzada de órganos era un engaño. “Pero al ver a Li que consiguió un nuevo hígado, vi que este tipo de cosas realmente está sucediendo! No lo dejé claro [en el programa], así que aquí expreso mis disculpas a los practicantes de Falun Gong”, dijo Guo.

Más tarde, Guo expresó su apoyo a la fe meditativa, que ha sido suprimida por las autoridades comunistas desde 1999, por órdenes del entonces líder chino Jiang Zemin.

Citando los principales principios filosóficos de Falun Gong, Guo dijo que los practicantes de Falun Gong eran “muy amables y dedicados, quienes pusieron en práctica verdad, compasión y tolerancia”.

“Realmente no tengo ni idea de por qué [Falun Gong] fue etiquetado como una ‘religión malvada'”, dijo Guo en una entrevista telefónica del 12 de marzo con un periodista de New Tang Dynasty Television, un medio de comunicación de habla china con sede en Nueva York.

Los comentarios de Guo sobre la sustracción de órganos corroboran desde un ángulo único lo que investigadores de derechos humanos han estado investigando desde hace mucho tiempo: que no sólo los condenados a muerte, sino también los prisioneros de conciencia, en su mayor parte practicantes de Falun Gong, también cristianos chinos independientes, uigures y tibetanos, han sido asesinados en salas de operaciones para la gigantesca industria china de trasplantes de órganos.

Las revelaciones internas sobre Falun Gong y la sustracción de órganos supuestamente invitaron la ira de las autoridades chinas, dijeron a La Gran Época fuentes cercanas al régimen. Simultáneamente, las declaraciones de Guo Wengui reflejan un papel poco conocido que Falun Gong juega en las luchas políticas dentro del Partido Comunista Chino (PCCh).

Guo Wengui, el accionista mayoritario de Beijing Zenith Holdings y otras compañías, es conocido como un par de “guantes blancos”, un lavador de dinero para los altos funcionarios del régimen. Así como Xiao Jianhua, un destacado financiero que desapareció de su residencia en Hong Kong en enero y es investigado, Guo está asociado con los cuadros caídos del Partido purgados en la campaña anticorrupción del actual líder chino Xi Jinping, así como de los líderes retirados chinos, como el ex vice presidente Zeng Qinghong. Guo huyó de China en 2015.

Zeng Qinghong es un aliado cercano de Jiang Zemin, el líder chino retirado de 90 años que promovió una política impopular de persecución a Falun Gong. Jiang veía al grupo como un desafío ideológico potencial para el gobierno comunista y vio una campaña contra ellos como un medio para aumentar su poder político.

Pero las decenas de millones de seguidores de Falun Gong, en lugar de descomponerse bajo el vasto sistema de campos de trabajo de China o por la demonización casi constante por parte de los medios de comunicación controlados por el estado, continuaron practicando su fe y ofreciendo desobediencia civil en una ardua prueba que ha durado casi dos décadas y ha persistido más que el tiempo de Jiang Zemin en el cargo.

Sin embargo, para asegurar su legado y mantener su poder político, Jiang, Zeng y otros confidentes colocaron aliados y asociados en posiciones de influencia entre las filas del partido, el gobierno civil, el ejército y el liderazgo industrial.

Desde 2012, cuando Xi Jinping tomó las riendas de su predecesor Hu Jintao como secretario general del PCCh, muchos de los aliados de Jiang Zemin han sido objeto directa o indirectamente de una implacable campaña de lucha contra la corrupción. Y mientras que los observadores occidentales se apresuran a ver en el liderazgo de hoy el refuerzo de la autocracia comunista, Xi no ha mostrado entusiasmo por continuar con la persecución a Falun Gong. Un reciente artículo del New York Times incluso sugirió que podría tener un interés privado en el budismo y en el tipo de prácticas energéticas, llamadas qigong, de las cuales Falun Gong es parte.

Al abordar públicamente la susracción forzada de órganos, un genocidio en masa que el partido lucha por mantenerlo en la oscuridad, Guo Wengui podría estar tratando de establecer una relación con la comunidad de Falun Gong, así como con los medios de comunicación en el extranjero, dijeron fuentes múltiples a La Gran Época.

Guo también podría estar motivado por consideraciones de auto preservación: a raíz del rapto de Xiao Jianhua y de la condena de su compañero de negocios Li You, así como el cambio general en el equilibrio de poder contra la facción de Jiang, el fugado magnate puede estar tratando de posicionarse basado en su nueva lectura de las tendencias políticas en China.


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