China, Derechos Humanos

Hombre de 80 años condenado a 11 años de prisión por su fe

Hombre de 80 años condenado a 11 años de prisión por su fe
Una muestra de una forma de tortura utilizada contra los practicantes de Falun Gong en China. (Minghui)
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Un hombre de 80 años fue condenado a 11 años y medio de prisión en el noreste de China por persistir en practicar Falun Gong (también conocido como Falun Dafa), una disciplina espiritual tradicional china que ha sido blanco de persecución por el régimen chino en los últimos 18 años.

Si es condenado a largo plazo, Liu Dianyuan está en riesgo de recibir severos abusos y tortura; dado que, según afirman miembros de su familia, ya ha sido torturado por oficiales chinos en la Prisión Nro. 1 de Shenyang. Minghui.org, una plataforma de información de primera mano sobre la persecución a Falun Gong, dijo que su familia lo visitó a principios de 2017 y aportó los detalles a Minghui.

Concretamente, la familia de Liu cree que fue condenado por demandar al exlíder del Partido Comunista Chino, Jiang Zemin, quien lanzó la brutal campaña contra Falun Gong en julio de 1999. Investigadores de la sustracción forzada de órganos en China (el abogado de derechos humanos David Matas, el exparlamentario canadiense David Kilgour y el periodista investigativo Ethan Gutmann) afirman que el régimen chino probablemente haya asesinado cientos de miles de prisioneros de conciencia, la mayoría de los cuales son practicantes de Falun Gong, para ganar dinero con la venta de sus órganos.

Pese a que es incierto si Liu fue apuntado para sustraerle sus órganos, siendo un hombre mayor, fue obligado a realizar trabajo forzado a principios de los 2000, durante una pena de prisión anterior.

Según informa Minghui: “En una ocasión, cuando los guardias de la prisión lo vieron hablando con otros, lo abofetearon y encerraron en régimen de aislamiento. Separaron y estiraron sus extremidades, brazos y piernas, y los ataron a los laterales de una cama, permaneció así durante siete días.  […] Casi durante todo un año y dos veces al día, los guardias lo obligaban a tragar diez pastillas de fármacos desconocidos”.

Finalmente, Liu fue liberado en 2008, pero estaba reducido a “piel y huesos” y “no podía permanecer erguido y tosía sangre frecuentemente”. Pero, según el relato de su familia publicado en Minghui, reanudó la práctica de los ejercicios de Falun Gong y eventualmente recuperó su salud.

El relato menciona que su esposa también fue arrestada y condenada a años de trabajo forzado, dejando a sus dos hijos solos en casa. Los niños se vieron obligados a realizar pequeños trabajos para sobrevivir.

En 2010, Liu y su esposa fueron arrestados nuevamente. La esposa de Liu fue condenada a otros cuatro años de detención. Liu se las arregló para escapar del centro de detención policial donde estaba, y viajó de lugar en lugar para evitar ser arrestado.

No obstante, Liu fue nuevamente arrestado el 9 de noviembre de 2015, cuando estaba visitando a su hermana, y ahora enfrenta 11 años y medio de prisión a pesar de no cumplir las condiciones físicas mínimas para su encarcelamiento, según la ley, informa Minghui.


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