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Deporte: más que un juego, es un entrenador para la vida

Deporte: más que un juego, es un entrenador para la vida
En contra sentido a las agujas del reloj, desde D arriba (Harry How/Imágenes Getty, PetrSvab/La Gran Épopca, Medios Digitales Pro/Shutterstock, Olímpica Alexandra Allred, BenjaminChasteen/La Gran Época)

Considere el estereotipo del atleta tonto: Él pone tanto esfuerzo en esculpir su cuerpo que no tiene tiempo para mejorar su mente.

Sin embargo, la investigación encuentra que la forma en que tratamos a nuestro cuerpo afecta directamente nuestra mente. Según un informe de 2013 del Instituto de Medicina, hay pruebas de mejor salud física y mental en los niños que reciben actividad física regular.

“La actividad física está relacionada con la reducción de grasa corporal, mayor fuerza muscular, huesos más fuertes y mejor salud cardiovascular y metabólica, así como mejor salud mental mediante la reducción y prevención de condiciones como la ansiedad, depresión y el aumento de autoestima”, dice el informe.

Otro estudio de la Universidad de Kansas encontró que los estudiantes de secundaria que participaban en deportes, se desempeñaron mucho mejor en todas las materias y tenían más probabilidades de terminar la escuela que sus compañeros no atléticos.

Los investigadores dijeron que no se debe a que los atletas eran más inteligentes, sino que estaban más motivados, es un resultado de lecciones de vida aprendidas en el campo.

Lección 1: tener dedicación y compromiso

La olímpica estadounidense y autora Alexandra Allred (I) y Allred buceando en un puerto. (Cortesía de Alexandra Allred)

La olímpica estadounidense y autora Alexandra Allred (I) y Allred buceando en un puerto. (Cortesía de Alexandra Allred)

Practicar deportes nos ayuda a descubrir que eso significa hacer lo mejor posible, tanto para uno mismo como para su equipo, de acuerdo con la atleta olímpica estadounidense Alexandra Allred.

Usted está comprometido consigo mismo porque quiere ver a lo bueno que puede llegar. Y se preocupa por el buen desempeño de su equipo para que todos puedan pasar al siguiente nivel.

Allred se convirtió en la primera campeona femenina de bobsleigh de Estados Unidos y en 1994 fue nombrada Atleta del Año por el Comité Olímpico de Estados Unidos, mientras estaba embarazada de más de cuatro meses. Ella se convirtió en cinturón negro de cuarto grado y fue presentada en la revista Sports Illustrated por su actuación en el fútbol profesional femenino.

Allred es una gran defensora de la aptitud física, enseña kickboxing (boxeo a patadas), artes marciales, autodefensa, pilates, y más en un gimnasio local de una universidad comunitaria fuera de Dallas, Texas. Pero cuando se trata de competencia, la aptitud es sólo un beneficio secundario. La lección más importante que enseña es la dedicación, sostuvo.

“Si tiene compañeros de equipo que dan todo lo que tienen y aún se quedan cortos, está bien, incluso si llegaron últimos”, explicó. “El equipo sólo se enoja con usted cuando sabe que podría haber dado más, pero que se dio por vencido”.

Dedicarse a mejorar el físico puede construir autoestima, confianza y el sentido de independencia, incluso si su cuerpo está lejos de ser perfecto, prosiguió.

“Entreno con una mujer que tiene medio pulmón. Tengo otro cliente que tiene cáncer. A ellos les digo todo el tiempo: “Este es exactamente el lugar donde deben estar cuando están tristes y melancólicos”, compartió. “Este es un lugar lleno de gente que tiene muy buenas intenciones, mucho impulso y mucha esperanza”.

Lección 2: Superar las probabilidades

Robert Herbst, un abogado/empresario de 56 años posee 18 títulos mundiales y 32 títulos nacionales en levantamiento de pesas, en gimnasio de casa en Larchmont, Nueva York, el 24 de febrero de 2017. (BenjaminChasteen/La Gran Época)

Robert Herbst, un abogado/empresario de 56 años posee 18 títulos mundiales y 32 títulos nacionales en levantamiento de pesas, en gimnasio de casa en Larchmont, Nueva York, el 24 de febrero de 2017. (BenjaminChasteen/La Gran Época)

Robert Herbst alguna vez fue un adolescente flaco, con escoliosis muy grave; sus médicos le advirtieron que nunca levantara nada pesado. Él no escuchó. En 18 veces se convirtió en campeón mundial y por 32 veces en campeón nacional de powerlifting (levantador de pesas).

Hoy, Herbst de 59 años, es abogado en Nueva York, pero sigue entrenando duro y compite. “No soy tan bueno como lo fui una vez, pero todavía me gusta probarme”, compartió. “Aún tengo fuego en el vientre”.

Para Herbst, los deportes ofrecen valiosas lecciones que se extienden mucho más allá del gimnasio. “Esa misma minuciosidad, impulso y preparación que usted aprende se prolonga al resto de su vida”.

Por ejemplo, en el deporte y en la vida, enfrentarse a un fuerte competidor obliga a esforzarse y mejorar. Su oponente puede tener la mano más alta – ejores jugadores, entrenadores y entrenamientos, pero siempre hay una oportunidad que supera probabilidades cuando se da todo lo que se tiene.

Compare esta lección con lo que los niños obtienen en un premio de participación. La intención detrás de los premios de participación es buena, ya que aseguran que nadie quede fuera, pero establecen una expectativa que normalmente no se los encuentra en la vida real.

Eso realmente enseña que sin tener que intentarlo muy duro y de todos modos algo conseguirá.

Lección 3: Mostrar buen espíritu deportivo

NikkiHamblin de Nueva Zelanda muestra buen espíritu deportivo mientras ayuda a AbbeyD'Agostino de los Estados Unidos después de un encuentrode 5000m femeninos en los Juegos Olímpicos de Río 2016. (IanWalton/Imágenes Getty)

NikkiHamblin de Nueva Zelanda muestra buen espíritu deportivo mientras ayuda a AbbeyD’Agostino de los Estados Unidos después de un encuentrode 5000m femeninos en los Juegos Olímpicos de Río 2016. (IanWalton/Imágenes Getty)

La competencia puede motivarnos en hacer lo mejor posible, pero las cosas pueden ponerse feas cuando el ganar es más importante que jugar bien.

El verano pasado, Herbst supervisó las pruebas de drogas en los Juegos Olímpicos de Río. Cuando los atletas dejan de jugar según las reglas, el deporte pierde su valor y sustancia, sostuvo.

La gente quiere ganar por dinero o gloria, pero estos son síntomas de la presión por ganar. Cuando la pasión llega a este extremo, usted está más allá del reino del deporte. Ya no es una forma segura y sana de expresar nuestra rivalidad.

El deseo de ganar puede llegar a ser tan fuerte que puede nublar nuestro juicio, dice Vassilis Dalakas, profesor de mercadeo deportivo en la Universidad Estatal San Marcos de California. Uno de sus estudios encontró que los seguidores insistían en que un producto fue mejor cuando se asociaba con su equipo favorito y peor cuando se unía a un rival, incluso cuando la marca y la calidad de los productos eran idénticas.

En casos extremos, el odio por el equipo contrario puede resultar en agresión y violencia. Afortunadamente, la mayoría de los seguidores no son tan locos, pero Dalakas teme que los aficionados normales también pueden llevarlo demasiado lejos.

En uno de los estudios de Dalakas, se encontró que los aficionados eran significativamente menos dispuestos a dar dinero a una persona necesitada cuando esta llevaba una camiseta con el logotipo de un equipo rival.

“Uno podría argumentar que esto realmente no es muy perjudicial y es parte normal de los deportes”, dijo Dalakas. “Pero, ¿hasta qué punto se cruza esa línea y nos vuelve menos humanos?”

Lección 4: Enfrentar la pérdida

Duele perder, especialmente cuando se ha trabajado duro. Sin embargo, el investigador de la NFL, Rhett Grametbauer, dice que el deporte nos proporciona un campo de pruebas para enfrentar el fracaso y seguir adelante.

Aquello obliga a vivir esas lecciones de la vida sin experimentar ninguna consecuencia significativa más que el de perder un juego

Nadie quiere perder, pero podemos ganar de la experiencia. Perder nos hace ver lo que necesitamos cambiar o mejorar para que podamos hacerlo mejor la próxima vez. También puede revelar con quién podemos contar cuando los tiempos se ponen difíciles.

En 2013, Grametbauer visitó cada uno de los estadios de la NFL en Estados Unidos y habló con los seguidores para averiguar lo que su equipo significaba para ellos. Descubrió que uno de los más fuertes leales seguidores fueron encontrados en ciudades donde por lo general el equipo de casa se quedaba corto.

“Es la camaradería que en esos tiempos difíciles de pérdida une a la gente”, dijo Grametbauer.

Lección 5: Ganando en la vida

RykerKesler, hijo de RyanKesler de los Anaheim Ducks, reacciona después de anotar un gol en el Discover NHL Shootout en Los Angeles. (Harry How/Imágenes Getty)

RykerKesler, hijo de RyanKesler de los Anaheim Ducks, reacciona después de anotar un gol en el Discover NHL Shootout en Los Angeles. (Harry How/Imágenes Getty)

Es emocionante ganar, pero la gloria de un juego es fugaz. El defensor de la NFL, que se convirtió en el ministro Joe Ehrmann, pide a los entrenadores de preparatoria que reconsideren su propósito y se concentren en enseñar a los niños a cómo ganar en la vida.

En su charla de 2013, titulada “Be A Man” (Sea un Hombre), Ehrmann identifica el machismo tóxico que en la cultura moderna envenena la mente de los niños. Ellos crecen creyendo que la masculinidad es igual a la habilidad atlética, al número de conquistas sexuales y al éxito económico.

“Estas tres mentiras están incrustadas en casi todos los anuncios conectados con los deportes dirigido a los hombres”, dijo él. “Basado en esa definición cultural, usted nunca tendrá una carrera deportiva lo suficientemente larga, nunca dormirá con suficientes mujeres, ni ganará suficiente dinero para sentirse contento y satisfecho”.

La solución de Ehrmann es cambiar esta definición estrecha de masculinidad y reenfocarse en el carácter: El valor de un hombre no se mide por premios, aplausos o posesiones, sino por la calidad de sus relaciones y sentido de propósito, dice él.

Para Ehrmann, el practicar deportes es la forma ideal de aprender estos principios en acción.

“Cada equipo tiene un propósito común, un conjunto de metas y objetivos de rendimiento. Hay algún tipo de ética de trabajo mutuamente responsable. Pero cada equipo siempre se construye a través de confianza, respeto, integridad y dignidad de cada miembro del equipo”, dijo.

Si el deporte puede ayudarnos a prepararnos para los retos de la vida, Ehmann nos insta a abandonar la mentalidad de ganar a toda costa, y fijar la barra más alto.

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