Reseña de la película Happy Feet 2: El Pingüino | lagranepoca.com

Reseña de la película Happy Feet 2: El Pingüino

El realismo de la animación 3D tentará a más de uno de intentar alcanzar y tocar la nieve o frotar la piel de los pingüinos
Por Victoria Ku - La Gran Época
Lun, 21 Nov 2011 15:00 +0000
(Izq-Der) Mumble, Bo, Erik, Atticus, en la comedia de aventuras de animación (Warner Bros Picture- "Happy Feet 2")
1 de 1

Más información

Mujer comienza expedición transantártica de 1.700 km. (Kasperskyone)
Felicity Aston explica que quiere inculcar un espíritu de aventura, aspiración e innovación
"Angela Lansbury encontró que Carrey se portó genial y logró crear un ambiente que gustará a toda la familia"

Después de "Happy Feet", ganador de un Oscar hace cinco años, los queridos pingüinos están de regreso con nueva música, nuevo movimiento y aventuras en la secuela: "Happy Feet 2".

La secuela de acciones es un tema recurrente en la primera película y nos lleva de nuevo a la hermosa tierra de la Antártida, y a la enseñanza de apreciar la individualidad.

Mumble y su compañera Gloria tienen un hijo, Erik, quien se enfrenta a problemas similares a los que tuvo su padre en el pasado para encajar con el resto de la población de pingüinos Emperador.

Erik no tiene ritmo, por lo que no es capaz de bailar y seguir los pasos de Mumble quien trata de tranquilizar a su hijo, pero sin poder conectarse con él.

Cuando Erik sigue a Ramón y huye con sus amigos a la Tierra Adelia, se encuentra con Lovelace y con El Poderoso Sven, un frailecillo que se adora a sí mismo porque se cree ser el único pingüino que vuela.

Lovelace es un pingüino rescatado de un derrame de petróleo durante una limpieza de los seres humanos. Los pingüinos se refieren a ellos como "los extranjeros".

El director George Miller, una vez más, da indicios de conciencia ambiental cuando un iceberg se desprende y se desplaza en la colonia Emperador, bloqueando todas las entradas o salidas posibles de los pingüinos, lo que les hace imposible alimentarse de peces.

Depende de Mumble, quien acaba de regresar de encontrar a Erik, encontrar una manera de salvar a toda la comunidad Emperador, uniendo a las criaturas grandes y a las pequeñas de la Antártida.

La secuela rehace la exitosa fórmula con personajes originales, divertidos y amables; usa pegadizas melodías que dan ganas de bailar y animaciones impresionantes que muestran los magníficos paisajes de la Antártida.

El contraste creativo de las diversas criaturas de la Antártida -desde los enormes y torpes elefantes marinos hasta los tímidos krill de un azul profundo- es ingenioso.

Respecto al argumento, la parte de Will y Bill, el Krill se roba la atención, pero con el tiempo se enfoca en los esfuerzos de Mumble para salvar a la población Emperador.

Las bromas rápidas e ingeniosas entre ambos son especialmente entretenidas, ya que los dos son  microorganismos que luchan tratando de ascender en la cadena alimentaria y tratan de evitar ser presa de las otras criaturas del mar.

La animación de la película mejoró mucho en comparación a la primera versión.

En "Happy Feet 2", los detalles de las nubes en el cielo azul profundo, las burbujas y el movimiento de los océanos, la nieve, las montañas antárticas y sus pendientes son desplegadas con habilidad.

El realismo de la animación 3D tentará a más de uno de intentar alcanzar y tocar la nieve o frotar la piel de los pingüinos.

La Gran Época se publica en 35 países y en 21 idiomas.
Síguenos en Facebook, Twitter o Google +

comments powered by Disqus