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La antigua cultura china descifra el significado del agua

Desde las creencias populares hasta los eruditos anteriores a la dinastía Qin, todos tenían visiones profundas sobre el Dao del agua
Por Li Liang - La Gran Época
Mie, 14 Sep 2011 23:40 +0000
La antigua cultura china descifra el significado del agua
La antigua cultura china descifra el significado del agua. (La Gran Época)

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El santo Lao Zi apareció sobre un búfalo de agua. (ilustrado por Zona Yeh/La Gra
Para permitir que las personas regresen a su ser original y verdadero, difundió el Dao en tiempos caóticos
El sabio chino consideraba que el hombre tiene un destino en su vida que debe descubrir y llevar a cabo

China es un país que  goza de increíbles paisajes bañados por cientos de ríos, por eso se dice que el agua mana, tonifica y atraviesa toda la historia de China.

Desde tiempos remotos, los chinos adoraron a los ríos y los mares. Desde las creencias populares, hasta los eruditos anteriores a la dinastía Qin, todos tenían visiones profundas sobre el Dao del agua; incluso los grandes maestros que han heredado las enseñanzas de Lao Zi, finalmente concluyeron que la esencia de la cultura tradicional china es divina, y no hay nada que no esté “bañado” de la cultura divina y el espíritu del gran Dao.

Con más de 2000 años de historia, las poesías de la dinastía Tang, las poesías de la dinastía Song y la dinastía Yuan, fueron escritas al observar la naturaleza, especialmente el sonido y el ritmo del agua.

Después de observar el agua, Lao Zi dijo: “la benevolencia superior es como el agua, la suavidad puede vencer la firmeza”.

Otro erudito llamado Zhuang Zi, solía decir que “cada año el agua llega a tiempo y cientos de arroyos se convierte en un río”, lo que representa la ley del ciclo de generación y el universo sin límites.

Una vez, Guang Zhong dijo que  gracias a la bondad del agua él encontró la ley de la vida. “El agua es la fuente de todas las cosas, son cosas traídas al mundo por seres divinos, y en el agua se encuentra la explicación de las cosas”.

El emperador de la dinastía Tang, Taizong Li Shimin, gobernaba su país inspirado en el agua; él solía decir: “El agua puede hacer flotar al barco y también hundirlo”. Con este principio convirtió a su país en un pueblo floreciente que es recordado como la Edad de Oro.

Los filósofos chinos llegaron a profundos entendimientos observando el fluir del agua, e inspirados en el Dao y el Fa (ley) de la naturaleza y la gran sabiduría generada por la armonía de la unión del  cielo y el humano, dejaron sus profundas poesías, que incluso hoy sirven como guía espiritual.

En palabra de Lao Zi: “el Shan (benevolencia) superior es como el agua, la suavidad puede vencer la firmeza”. Esta frase está registrada en el capítulo VIII del Dao De Jing y significa que la persona que tiene la máxima benevolencia es como el agua; a el agua le gusta fortalecer a todos los objetos y no lucha contra nada, pasa por los lugares que a nadie le gusta pasar, por eso está más cerca del Dao. La persona que es más benevolente vive un ambiente benevolente, tiene un corazón de bondad y siempre mantiene la calma y la tranquilidad; es una persona profunda que trata a los demás con sinceridad, con amor, desinterés, y siempre cumple con sus palabras. Si se dedica a la política, trata las cosas sencillamente y puede gobernar y administrar bien al país. Cuando trata un asunto usas sus habilidades, y cuando realiza alguna labor sabe aprovechar la justa oportunidad; es porque tiene la virtud de no luchar contra nadie, por eso no se equivoca y tampoco siembra discordia.

Un día, Confucio y Lao Zi salieron a dar un paseo. Lao Zi, apuntado con su dedo hacia el Río Amarillo le dijo a Confucio: “Está corriendo mucha agua, ¿por qué no aprendes de la gran virtud del agua?”

“¿Qué virtud tienen el agua?”, le preguntó Confucio.

“La benevolencia superior es como el agua, el agua es beneficiosa para toda las cosas y no lucha contra nada, siempre pasa por lugares que a las personas no les gusta pasar, ésta es la virtud de una persona modesta y sin pretensiones;  por eso, gracias a la bondad del agua, el río y el mar pueden reinar en las cosechas de los cereales. Si el mundo no es tan suave y débil como el agua no puede vencer a los sólidos y firmes, por lo tanto esa es la virtud de la suavidad, por eso la suavidad vence a la firmeza y los débiles vencen a los fuertes, es porque existe donde sea y puede entrar en el espacio que sea”.

Después de escuchar esto, Confucio entendió repentinamente y dijo: “Sus palabras abrieron mi entendimiento, cuando toda la multitud está arriba, el agua está en lugares bajos; cuando todas la personas quieren tomar las cosas fáciles, solamente el agua llega a lugares peligrosos; cuando toda la gente queda en lugares limpios, solamente el agua pasa por lugares sucios. Los lugares donde el agua puede pasar es donde nadie lo desea, entonces ¿con quién se pelea? Su Shan es superior”.

Lao Zi afirmó con su cabeza y dijo: “A usted se le puede enseñar. Guárdelo sólidamente en su memoria y no luche contra el mundo, entonces nadie del mundo luchará con usted. La virtud del agua es un ejemplo para seguir: el agua se ha asimilado al Dao, el Dao existe en todos lados; el agua beneficia a todas las cosas, evita la altura y corre hacia lo bajo atravesando los obstáculos. Cuando está tranquila se ve transparente, y si es profunda no se puede medir su profundidad; aunque es profunda se desgasta, pero nunca se acaba; da pero no pide que regrese el pago; es amable y amorosa; cuando queda en círculos, gira; cuando está en un lugar cuadrado se dobla, se adapta a todo tipo de forma; si está tapada se estanca, si está roto, se filtra. También es bueno para  guardar confianza y limpia y purifica toda la suciedad; nivela las alturas y desde abajo puede controlar todas las cosas. El agua puede hacer flotar las cosas y se pueden identificar las cosas dentro por su claridad…”.

Confucio dijo: “Sus palabras salen de su pulmón y entran en el corazón de su discípulo;  su discípulo está muy beneficiado por sus palabras que no olvidará en toda su vida; su discípulo va a seguir sus enseñanzas incansablemente para agradecer su misericordia”.

Después de esta conversación se despidieron y Lao Zi se subió a su carreta en dirección a su reino, y a Confucio le dio pena separarse de su maestro.

Lao Zi admira el agua más que a todas las cosas que existen en la naturaleza, pues considera que la virtud del agua está cerca del Dao. “La benevolencia superior es como el agua”, repetía el sabio, y enfatizaba que su virtud fortifica a todas vidas pues “el rio manda alimentos a la mesa y el arroyo que corre por las montañas riega las tierras de cultivo”. El agua hace todo lo posible por beneficiar a las cosas y a las personas, esta características puede ser llamada benevolencia superior.

Lao Zi no solo hablaba de la virtud del agua, sino que era un gran maestro que llevaba a la dicha virtud.

La vida de Lao Zi

Un libro que registró su historia dice que Lao Zi (600 - 470 a.C), era nativo de Henan y su apellido es Li y su nombre Er. En la época de los reinos combatientes tenía el cargo de bibliotecario del estado, pero es recordado porque fue un gran filósofo y pensador de la antigua China.

A Lao Zi también lo llamaban Lao Dan y, según la historia, cuando Lao Zi nació tenia cejas bancas, cabellos blancos y barba blanca por eso lo llamaban Lao Zi, que significa niño viejo.

Según la leyenda, un general de nombre Yxi vio venir del Este una luz violeta, era Lao Zi montando una vaca negra. Cuando llegó, el general hizo una reverencia como para tomarlo como maestro, se despidió de su cargo y siguió a Lao Zi caminando hacia el Oeste por la colina Jin Ling. Cuando llegaron a la montaña sur, después de caminar por místicos senderos, llegaron a la base del cerro rodeado de “buenas nubes”, con muchos arroyos por todos lados, peces en el agua, pájaros cantando, dragones volando y aves fénix bailando; flores de fénix floreciendo en su máximo nivel, y el sonido del agua sonando como música.

El lugar parecía un paraíso fuera de la tierra. Lao Zi levantó la cabeza y vio una piedra gigante muy rara que tenía figura de humano, cabeza como leopardo, ojos redondos y la cara de hierro con barba parada; una mano puesta sobre una espada y la otra sujetando un abanico, manifestando una tremenda rectitud. Lao Zi suspiró y dijo “el Dao no es un Dao común, el universo creo los objetos, y el origen del cielo y tierra es la madre de todas las cosas, si quieres observar lo maravilloso del él, se puede encontrar en la naturaleza…”.

Lao Zi seguía hablando con mucha fluidez, habló un total de 5000 palabras que fueron registradas por el general Yxi, en lo que más tarde se convirtió en el Dao De Jing.  Cada capítulo está divido en dos partes, superior e inferior, en un total 81 capítulos, y es el libro clásico que se estudia en la escuela Dao, la cual venera a Lao Zi como el maestro original de la escuela Dao.

 

Artículo original en chino

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