Experiencias cercanas a la muerte: 30 años de investigación (Parte V) | lagranepoca.com

Experiencias cercanas a la muerte: 30 años de investigación (Parte V)

Perspectiva de un neurocirujano al vivir un estado donde su cerebro no funcionaba pero su mente pasaba por experiencias más vívidas que la propia realidad
Por Stephanie Lam - La Gran Época
Vie, 18 Nov 2011 23:51 +0000

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¿Son la mente y el cerebro una misma entidad? ¿Qué nos dicen realmente las ECM?

DURHAM, EE.UU. - El Dr. Eben Alexander, era el típico neurocirujano. Un firme creyente del reduccionismo científico, pensaba que todos los pensamientos se originan en el cerebro. Pero esta noción cambió en el 2008, cuando se encontró con la vivencia de tener que pasar por una experiencia cercana a la muerte (ECM).

Esto era todo lo contrario de sus anteriores puntos de vista, no podía descartar o evitar el caso, ya que no era sobre otro sino sobre su propia experiencia; tuvo que hacerle frente y buscar una explicación.

Contrajo una meningitis bacteriana aguda la cual dañó su corteza cerebral, una parte del cerebro que se cree involucra funciones cognitivas complejas, como el pensamiento consciente; Alexander entró en estado de coma y pasó seis días con un respirador artificial. La probabilidad de supervivencia era muy poca, y todavía menor era su posibilidad de recuperarse totalmente.

Los niveles normales de glucosa en el líquido cefalorraquídeo en un ser humano, están entre 60 y 80 mg/dl (miligramos por una décima parte de un litro), y la infección por meningitis se considera grave cuando el nivel cae a 20 mg/dl. Sin embargo, el nivel de glucosa del líquido cefalorraquídeo de Alexander, estaba en 1 mg/dl, por lo que era imposible que su cerebro funcionase.

Sin embargo, durante el tiempo en que estaba en estado de coma, Alexander se encontró con experiencias vívidas, donde participaron múltiples sentidos, como la visión, la audición y el olfato. Él dijo que no podía describir lo increíble que era.

"Lo que sucedió durante el estado de coma profundo, era absolutamente impresionante", agregó Alexander, en la entrevista.

“La situación entera parece ser mucho más real que nuestra vida terrenal, y las impresiones sensoriales eran muy extrañas, porque ellas realmente eran, usted sabe, cuando recordaba todo esto y trataba de anotarlo, muchas clases de cosas auditivas y visuales de las cuales normalmente pensaríamos como cosas que vemos u oímos, estaban todos mezcladas y juntas”.

Por ejemplo, "vio" una melodía hermosa aparecer delante de él como colores, y recordó las luces de los arcos de oro y plata, en la forma de arcos transparentes de energía que él percibió como sonidos.

"Si comparara todo ello con el estar aquí, hablando por teléfono o trabajando en mi computador, aquello era mucho, mucho más real, muy rico, como si estuviera realmente vivo por primera vez. Fue realmente increíble", dijo Alexander.

"Ahora mismo mi cerebro creo que se ha recuperado bastante bien, no podría hacer nada acerca de lo que mi cerebro estaba haciendo en el estado de profundo coma", expresó Alexander, ante la conferencia de la Asociación Internacional de Estudios Cercanos a la Muerte (IANDS).

"¿Cómo puede un cerebro agonizante, finalmente levantarse muy pronto y hacerse mucho, mucho más poderoso y ser capaz de manejar estas cargas enormes de información, puestos ahí totalmente y al instante?"

“Para mí el problema era como explicar la hiperrealidad. Como hacer explícito una experiencia tan rica, una experiencia tan interactiva, muy vívida, tanto en los componentes auditivos y visuales, cuando las partes de mi cerebro humano, que normalmente manejan todo, estaban infectados por la meningitis y no trabajaban. ¿Y cómo sobre todo esto, la mente fue capaz de experimentar la conciencia y el manejo de tareas muy complejas?”, se cuestionaba Alexander.

Durante meses después del estado de coma, Alexander pensaba sobre la ECM y trataba de explicarla desde el punto de vista de la neurociencia. Le surgieron alrededor de siete hipótesis, pero más tarde encontró que ninguna era capaz de explicar plenamente lo ocurrido.

"Una explicación estándar en lo neurocientífico [...] absolutamente no se ocupa de los poderosos elementos reales de la experiencia", dijo.

“Mi conclusión, es que la experiencia era muy real y tuvo que suceder fuera de mi cerebro, y tuvo que suceder fuera de este universo físico. […] Hay un elemento de nuestra conciencia que no depende del cerebro y es lo que fue puesto en libertad en mí, y continuó aquel viaje”.

"Cualquier científico que duda de la realidad de tan extraordinarias experiencias cercanas a la muerte, debería empezar por explicar el mecanismo fundamental de la conciencia. La evidencia de la realidad de muchos fenómenos relacionados, como la visión y la influencia a distancia, y los fenómenos que se dan fuera del cuerpo, es abrumadora. La visión reduccionista materialista de la realidad física, en su forma actual, no va a explicar totalmente la conciencia", añadió.

Alexander, ha examinado desde entonces la mecánica cuántica, cuando parece ofrecer algunas reflexiones sobre el fenómeno de la conciencia, y por lo tanto de las ECM.

"Cuando el enigma de la interpretación de sus experimentos salieron por primera vez a luz hace más de 80 años, a los padres fundadores de la mecánica cuántica, como Albert Einstein, Niels Bohr, Erwin Schrödinger, Werner Heisenberg, y Max Planck, todos ellos comprendieron que sus experimentos revelaban un misterio profundo. Es un misterio por tratarse de la intersección de la realidad y la conciencia. Esto es aún más misterioso hoy en día, según lo revelado por los experimentos aún más refinados", afirmó.

Los experimentos de la mecánica cuántica han encontrado que es imposible medir con precisión y al mismo tiempo, la posición y el momento de un fotón o un electrón (o partícula subatómica). Estas entidades se comportan como ondas o partículas, dependiendo de la elección de un observador consciente de cómo medirlos. El resultado de la medición exacta, parece ser arbitrariamente escogido de un rango de posibilidades, pero no será exacta hasta que la medición fuese observada a través de la consciencia.

Un experimento realizado en el 2000, consideró que un observador predictivo de una partícula podría afectar el comportamiento de una partícula entrelazada (uno que se ha generado en el único y mismo proceso) en el pasado.

El experimento fue creado para que las partículas pasen a través de un aparato de doble rendija y terminen en cuatro lugares diferentes.

Los investigadores, descubrieron que solamente por observar a qué lugar deben llegar las partículas, su posterior comportamiento se vería afectado en el aparato de doble rendija.

"Me preocupa que algunos de la comunidad de la física hoy en día, no sientan el mismo profundo misterio detrás de todo esto, como lo hicieron los brillantes padres fundadores de este campo. Los resultados experimentales se han vuelto aún más extraños con experimentos más refinados, pero muchas personas que trabajan en la física cuántica, pasan por alto el misterio profundo en su nivel más básico. La mecánica cuántica, es una parte fundamental de nuestras vidas en un tercio de nuestra economía (teléfonos móviles, GPS, televisores, computadores, toda la tecnología de semiconductores, etc) y se basa en la física y las matemáticas de la mecánica cuántica. Se ha demostrado que funciona muy bien, pero se alejaron del profundo misterio que está allí, cuando nos fijamos en los resultados experimentales básicos. Ellos nos indican que la conciencia es crucial en la determinación de la realidad física", dijo Alexander.

Recientemente se ha descubierto que los fenómenos cuánticos, también se producen en los procesos biológicos, tales como el olfato humano, la migración de aves, y la fotosíntesis. Alexander, cree que los procesos cuánticos también podrían estar involucrados con la conciencia humana.

"El papel principal desde mi punto de vista de la mecánica cuántica, es que nos ofrece pruebas que muestran que hay algo especial sobre la conciencia para aprender la realidad".

"Esto sugiere que estamos perdiendo un gran punto de nuestra conciencia y exactamente esta se relaciona con la realidad. [...] No creo que por perseguir a los fenómenos mecánicos cuánticos hasta cierto grado, vamos a llegar a la respuesta sobre la mente y la conciencia, aunque creo que va a ser de gran ayuda para esclarecer la interfaz sobre el cerebro y la mente".

"Veo en el futuro que la ciencia y la espiritualidad se juntan, veo a la ciencia y espiritualidad llegando a ser uno, y complementándose el uno al otro maravillosamente. Tanto por el lado religioso, como por el lado de la ciencia, tendrán que dejar ir algunos dogmas más simplistas, así como ciertas afirmaciones; entonces la ciencia y la espiritualidad y este profundo conocimiento, de la naturaleza profunda de nuestra conciencia individual, podrán avanzar. El mundo será un lugar enormemente mejor cuando hagamos esto”, concluyó Alexander.

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