China, Derechos Humanos

Autoridades chinas obligaron a un creyente a comer heces humanas

Autoridades chinas obligaron a un creyente a comer heces humanas
A la izquierda: ilustración de tortura: esposas y cadenas. A la derecha: ilustración de tortura: alimentación forzada de heces. (Minghui)

Un hombre que ha estado detenido ilegalmente en una prisión en China por años continúa siendo brutalmente torturado, se trata de otro caso más de la peor violación de derechos humanos cometida por el Partido Comunista.

Zheng Huiwang ha estado encarcelado desde 2008 en la prisión de Baoding, provincia de Hebei, simplemente por practicar una forma de meditación tradicional china, Falun Dafa (también conocido como Falun Gong). Desde julio de 1999, los practicantes de Falun Dafa han sido objeto de una brutal campaña en manos del Partido Comunista Chino, comenzada por el entonces líder Jiang Zemin.

En un nuevo detallado informe por el grupo de derechos humanos Freedom House, se describe el grado de persecución del Partido Comunista Chino a los practicantes de Falun Dafa como “muy alto”. Jiang ordenó a las fuerzas de seguridad china “erradicar” Falun Dafa, y los practicantes han sido acosados, despedidos de sus trabajos, enviados a campos de trabajo esclavo, y a menudo torturados con el fin de obligarlos a renunciar a su fe. Incluso a los ancianos no se les escatima los abusos.

Según un reciente informe de Minghui, una plataforma de información relacionada con la persecución, Zheng sigue siendo torturado.

“Los guardias ponen esposas y cadenas al Sr. Zheng, atándolas juntas con una soga de manera que sólo pueda sentarse con su espalda inclinada”, dijo el informe, describiendo la tortura como consistente con otros informes de tortura infligida a los practicantes y disidentes chinos. “No podía estirar sus piernas para nada. A veces los guardias ponían las esposas tan ajustadas que fueron deformadas”.

Los guardias también le alimentan forzadamente con heces, agregó. Zheng a menudo es privado del sueño por los guardias. Informes previos dijeron que a Zheng, que fue arrestado en su hogar en enero de 2008, le proporcionaron drogas forzadamente, las cuales le indujeron vómito y náuseas.

Hace unos años, aldeanos locales firmaron o pusieron sus huellas digitales en una petición para liberar a Zheng luego de que se enteraran de su situación por los miembros de su familia.

No queda claro exactamente cuántos practicantes de Falun Dafa han sido asesinados durante la persecución, pero en su informe del año pasado el periodista investigativo Ethan Gutmann, el abogado de derechos humanos David Matas y el ex parlamentario canadiense David Kilgour, afirman que la sustracción forzada de órganos a víctimas en hospitales estatales ha sido desenfrenada. Los practicantes de Falun Dafa son el blanco principal.

Su informe estima que se realizan entre 60.000 y 100.000 trasplantes de órganos cada año. Debido a la ineficiencia del sistema de trasplante de órganos chino, los investigadores creen que en la mayoría de los casos un órgano trasplantado significa una víctima asesinada.

“Evidencia disponible sugiere que la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong detenidos, para su venta en operaciones de trasplante, ha ocurrido a gran escala y puede continuar”, señaló Freedom House en su reciente informe, lanzado el febrero.

Mientras tanto, Falun Dafa sigue siendo un tema tabú en China continental y muchos chinos aun creen la propaganda que el Partido Comunista ha estado usando para atacar a sus practicantes.

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