China, Derechos Humanos

Falun Dafa persiste después de 17 años de persecución, dice informe de derechos humanos

Falun Dafa persiste después de 17 años de persecución, dice informe de derechos humanos
Un policía chino se acerca a practicantes de Falun Gong que viajaron por China a la plaza de Tiananmen para presentar apelaciones pacíficas contra la persecución en 2001. (Cortesía de Minghui)

Como parte de un nuevo informe que detalla la persecución de grupos religiosos en China, Freedom House publicó una sinopsis detallada sobre la persecución de 17 años a Falun Gong en China. Falun Gong (también conocido como Falun Dafa) es un tipo de meditación tradicional y práctica similar al qigong.

Describiendo el grado de persecución como “muy alto”, Freedom House señaló que los intentos del Partido Comunista Chino (PCCh) por erradicar al grupo espiritual fracasaron y millones de personas continúan practicando Falun Gong en China, la mayoría en secreto. La campaña de persecución fue lanzada el 20 de julio de 1999 por el ex dictador Jiang Zemin, quien consideraba a los meditadores como una amenaza para la “estabilidad social” y para el propio Partido Comunista.

Jiang ordenó a las fuerzas de seguridad chinas “erradicar” a Falun Gong, como resultado los practicantes fueron hostigados y despedidos de sus trabajos, enviados a campos de trabajo como esclavos y fueron torturados en intentos de lograr que renunciaran a su fe. Incluso los practicantes de edad avanzada no estuvieron libres del abuso.

Freedom House señaló que la persecución ha sido lucrativa para algunos funcionarios comunistas, a través de la extorsión, el trabajo esclavo y la sustracción forzada de órganos. Investigadores independientes, en un informe del año pasado, confirmaron un vasto sistema estatal de hospitales utilizados en la sustracción forzada de órganos.

Aunque no está claro exactamente cuántos practicantes de Falun Gong han sido asesinados por sus órganos, el informe calcula que entre 60.000 y 100.000 trasplantes se realizan cada año. Debido a la ineficiencia del sistema de trasplante de órganos de China, los investigadores creen que en la mayoría de los casos un órgano trasplantado significa una víctima asesinada.

La policía detiene manifestantes de Falun Gong en la Plaza de Tiananmen el 1 de octubre de 2000. En enero de 2017, el régimen chino parecía indicar públicamente que la campaña de persecución sigue siendo una política oficial. (Cortesía de Minghui)

La policía detiene manifestantes de Falun Gong en la Plaza de Tiananmen el 1 de octubre de 2000. En enero de 2017, el régimen chino parecía indicar públicamente que la campaña de persecución sigue siendo una política oficial. (Cortesía de Minghui)

“La evidencia disponible sugiere que la sustracción forzada de órganos para la venta en operaciones de trasplante, de los detenidos de Falun Gong, ha ocurrido a gran escala y podría seguir efectuándose en la actualidad”, dijo Freedom House.

Y mientras cientos de millones de dólares son gastados cada año por el PCCh para erradicar a los practicantes, el informe de 22 páginas señaló que los practicantes han respondido a la campaña con una variedad de tácticas pacíficas y no violentas. Se han centrado principalmente en tratar de aclarar los abusos de los derechos humanos a la policía, el público y a los funcionarios comunistas.

“El Partido Comunista inició el peor caso de persecución religiosa desde la Revolución Cultural, con la represión contra Falun Gong”, dijo André Laliberté, destacado erudito sobre la religión en China de la Universidad de Ottawa, refiriéndose a la campaña de 1966-1976 que dejó millones de muertos.

Inicialmente, el PCCh usó “sesiones de lucha” públicas, al estilo Revolución Cultural, así como quemaduras de libros en público, detenciones masivas, presentando juicios falsos y golpizas. Pero a lo largo de los años, como Falun Gong resistió, el PCCh llevó la persecución a la clandestinidad. Ahora, la persecución apenas es mencionada por el PCCh o los medios estatales chinos.

Antecedentes de Falun Gong

Falun Gong es una práctica espiritual tradicional que consiste en cuatro ejercicios de pie, tipo qigong y una meditación sentada. Se hace hincapié en mantener el carácter moral de uno y seguir los principios de verdad, compasión y tolerancia.

Fue introducida al público en 1992 por el señor Li Hongzhi y obtuvo el apoyo del régimen chino, así como una cobertura de los medios de comunicación positiva.

Según fuentes gubernamentales e informes de los medios de comunicación, en 1999 al menos 70 millones de personas practicaban Falun Gong en toda China. Representantes de Falun Gong dicen que un promedio de 100 millones de personas habían tomado la práctica.

Wenta Fan sostiene un cartel con un retrato de su madre, Yanjie Luo, quien en 2011 fue sentenciada a 13 años de prisión en China por practicar Falun Gong, en las afueras del ayuntamiento de Toronto el 25 de agosto de 2016. (Yi Ling / La Gran Epoca)

Wenta Fan sostiene un cartel con un retrato de su madre, Yanjie Luo, quien en 2011 fue sentenciada a 13 años de prisión en China por practicar Falun Gong, en las afueras del ayuntamiento de Toronto el 25 de agosto de 2016. (Yi Ling / La Gran Epoca)

Todo eso cambió a mediados de 1999, cuando miles de practicantes fueron rápidamente arrestados. Los que persistieron en la práctica fueron etiquetados como “enemigos del estado” y fueron secuestrados, torturados y asesinados. Los medios de comunicación estatales organizaron una campaña de propaganda permanente que calumniaba a los practicantes y a la práctica.

Hoy en día, es difícil estimar cuántos seguidores de Falun Gong siguen practicando en China. Pero globalmente, la práctica se extendió a más de 100 países, según Minghui.org, un centro de información en la web para información relacionada con la práctica.

“Las órdenes de detención continúan viniendo de las autoridades de alto nivel, pero a veces los agentes de la Oficina de Seguridad Pública dicen: ‘No, sólo están haciendo ejercicios para estar sanos'”, dijo un abogado chino a Freedom House.

El grupo de derechos humanos señaló que Falun Gong sigue siendo un tema tabú en China continental, y muchos chinos creen en la propaganda del PCCh que se ha utilizado para demonizar a los practicantes.

“Y diariamente, un gran número de jueces, fiscales y policías desempeñan un papel activo en la detención, encarcelamiento y tortura de ciudadanos chinos que persisten en su devoción a Falun Gong”, dijo Freedom House.

En 1999, pocas personas, dentro o fuera de China, habrían creído que millones de personas todavía estarían practicando Falun Gong, a pesar de los abusos generalizados, concluyó Freedom House.

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