Inundaciones y sequías amenazan el futuro de China

Expertos señalan que el agua se ha convertido en el mayor problema para el desarrollo económico del gigante asiático
Por Huang Qin – La Gran Época
Mar, 31 Ago 2010 16:44 +0000

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La mayor parte de las víctimas se encontraban en las regiones de Cantón y Guangxi, en el sur del país
China sufrió una sequía extrema en la primera mitad del año, ahora sufre las peores inundaciones desde el año 2000. Según la Oficina Nacional de Estadística de China, 28 provincias quedaron inundadas  y 137 millones de personas fueron afectadas. Murieron cerca de 1.000 personas y colapsaron un millón de viviendas. Se perdieron más de 9 millones de hectáreas de cultivos.

El Dr. Wang Weiluo, experto en planificación agrícola y recursos hídricos, investiga desde hace décadas la problemática del agua en China. Subraya, que la construcción excesiva de embalses, la búsqueda  desaforada por aumentar el PBI, la destrucción de bosques vírgenes, y sobre todo la destrucción de la alta meseta tibetana, son los mayores culpables de las sequías e inundaciones del país.

Recursos hídricos en un callejón sin salida

En una entrevista con La Gran Época Wang Weiluo explicó que "el agua es vital para el desarrollo económico" pero que “hoy día la existencia de agua se ha convertido en el mayor problema para el desarrollo económico de China".

En su intento de solucionar el problema, la Academia de Ciencias diseñó un proyecto que fue presentado al Congreso Nacional del PCCh. He Zuoxiu, miembro del partido, fue elegido para llevar a cabo el proyecto "trasvase sur-norte", por medio del cual China debería ser de nuevo "reanimada" y los volúmenes de las tierras de cultivo duplicados.

El futuro de China está en su agua. Pero la sequía durante la primera mitad del año en el suroeste del país, es indicadora de la situación dramática en que se encuentran las reservas de agua."La nación China ha llegado a un punto peligroso, si no hay agua, tampoco hay agricultura", advirtió Wang.

En el año 2009 el norte de China experimentó una sequía extrema. Este problema debería haber sido resuelto por el masivo, y aún no terminado, proyecto de transferencia de agua del sur al norte. Estaba planeado desviar agua de la parte superior, media central e inferior del Yangtzé, para cubrir las necesidades del norte y noroeste de China.

Pero a causa de la sequía el nivel del caudal de agua del Yangtzé se resintió fuertemente. Los expertos del área dirigen ahora su mirada a la meseta tibetana.

Tíbet también está en peligro

Wang explica que la meseta tibetana tampoco representa una solución.

"La peor destrucción del ecosistema podría tener lugar en la meseta tibetana", explica Wang remarcando que la reserva hídrica de China fue destruida por la política de crecimiento económico del régimen.

Bajo el slogan "desarrollo para Tíbet", dice Wang, el régimen comunista envió allí por un par de años a funcionarios pertenecientes al grupo étnico Han, que han pasado toda su vida fuera de Tíbet. Preocupados sólo de su ascenso, se ocuparon solamente de rendimientos a corto plazo.

Un camino rápido para el crecimiento económico, sin embargo, significa también un camino rápido para la muerte de la pradera tibetana. Entre las causas principales se encuentran la explotación de oro y jade, cosechas de plantas medicinales y plantas nativas. Un ejemplo es la Nostoc flagelliforme, un musgo considerado como alimento sano.

Según Wang los funcionarios dividieron el terreno de pastos en superficies parciales obligando a los pastores tibetanos a arrendar éstas, algo completamente extraño para su estilo de vida tradicional.

Generalmente los animales saben instintivamente que "sólo la hierba fresca se come,  las raíces no". De esa forma no se daña la pradera. "Si han engullido tallos de hierba frescos, siguen hasta encontrar tallos nuevos, frescos. El próximo año vuelven allí, donde han empezado, y entonces encontrarán otra vez nueva hierba fresca que pueden engullir", explicada Wang.

De esta forma los funcionarios, al haber obligado a los pastores a llevar sus rebaños a lugares fijos a pastar, cuando éstos han pastado toda la hierba fresca, no les queda otra posibilidad que engullirse las raíces. La formación de desierto es entonces inevitable.

Antes, la pradera tibetana era tan dura que las mismas ratas no podían cavar agujeros dentro, explica Wang. Ahora sin embargo dominan toda la región. Como consecuencia de ello se ha hundido el nivel freático.

"De hecho los funcionarios de policía de etnia Han, han fracasado varias veces a lo largo  de la historia causando la caída de dinastías enteras. La dinastía Han es un ejemplo".

Dados los grandes daños ya ocasionados, Wang está convencido de la imposibilidad de un retorno de la meseta tibetana a su estado original. Esto se basa en parte porque las plantas necesitan un período mucho más largo de crecimiento en climas fríos.

Mientras tanto no hay síntomas de que el régimen quiere frenar el desarrollo: se siguen construyendo centrales hidroeléctricas que reducen las reservas de agua a niveles peligrosos.

Los expertos afirman que un río puede soportar un desvío del volumen de sus aguas de hasta un 15 por ciento, un cinco por ciento sería ideal. Según Wang, el porcentaje de consumo en muchos ríos de China está, sin embargo, en un 100 por ciento. Esto significa que la capacidad de los embalses ha igualado la capacidad completa del río.

El río Amarillo, cuyo porcentaje de consumo está en más de un 100 por ciento, se ha secado completamente en algunas regiones. Si el río se seca, desde los embalses se les suministra una pequeña cantidad de agua garantizando artificialmente el fluido.  

El río Liaohe en el nordeste de China, y el río Haihe cerca de Beijing, son también ejemplos. Con el río Haihe pasa que no fluye al mar, sino que el agua salada fluye a contracorriente al mismo río. También el río Yongding, cerca de Beijing, se ha secado por el desvío de sus aguas.

Los ríos pueden limpiarse a sí mismos, explica Wang. Pero los embalses destruyen esa capacidad.

"Todos nosotros sabemos que los riñones limpian el cuerpo humano. Si alguien vende sus riñones por motivos económicos, lo mismo sucede con los beneficios de las centrales hidroeléctricas. Si primero se pierde el órgano purificador, hay que comprarse una máquina para volver a limpiar su sangre. Lo mismo vale para ríos donde se tienen que construir instalaciones de filtro para el agua".

Todo eso está relacionado con el crecimiento del PBI. "Una persona con un riñón sano no necesita una máquina que limpie su sangre, sin embargo no contribuye tampoco al PBI. Si vende su riñón para elevar el PBI, entonces necesita comprar una máquina para limpiar su sangre y contribuir al aumento del PBI.

"Los cálculos del régimen chino son distintos que en los demás países", concluyó

Según el pronóstico del Servicio para la Defensa contra Inundaciones y Sequías, las lluvias torrenciales persistirán, sobrecargando los pantanos y demás proyectos de control de inundaciones.

Articulo original en chino

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