La seducción de la alfombra roja china

Banquetes, extravagancias, mujeres bellas pueden ser una trampa para la diplomacia extranjera.
Por Omid Ghoreishi
Mie, 11 Ago 2010 22:01 +0000
Cuando los extranjeros visitan China, pueden encontrar una alfombra roja, literalmente, una alfombra roja desplegada para ellos. Detrás de las halagadoras atenciones y la bien instrumentada hospitalidad, podría haber años de meticulosa investigación con el fin de ganar influencias sobre los visitantes escogidos.

“Hacer negocios en China es el honor más grande en mi vida”, comentó a New Epoch Magazine el señor Steven Miller, director de una compañía privada de almacenamiento.

Miller dijo que el trato que recibió “fue como el de un rey: alfombra roja, excelente comida, y las autoridades locales fueron muy receptivas”.

Sam Sullivan, ex alcalde de Vancouver, Canadá, quedó igualmente impresionado y conmovido durante su estadía en China. “Cuando estoy en China, me tratan como a un emperador. Y nosotros no tenemos esa tradición de la cosa con la alfombra roja, de modo que es un poquito vergonzoso para mí en cierto modo”, dijo en una entrevista con The Vancouver Sun.

Por supuesto, no es sólo una alfombra y una recepción cálida. Puede tomar la forma de una garantía de negocio, un regalo fabuloso o una joven seductora en un bar. El objetivo final es siempre el mismo para el régimen comunista chino: ganar influencia sobre los políticos occidentales, dice Rob Anders, Miembro del Parlamento de Canadá.

“El alcance es profundo, y esto es muy desafortunado”.Anders dice que la extensión de la influencia del régimen va incluso más allá de lo que dijo recientemente Richar Fadden, cabeza de la inteligencia canadiense, a la CBC o en sus presentaciones televisadas frente a un comité parlamentario.

“He visto cosas que ocurrieron a nivel federal, así como en nuestro propio gobierno. Así que pienso que hay mucho más que él ni ha mencionado”, dice.

El mes pasado, Fadden dijo en una entrevista con la CBC television de Canadá, que algunos funcionarios canadienses están bajo la influencia de regímenes extranjeros, aludiendo a la R.P. China como el país más agresivo en los esfuerzos por ganar influencia. Dijo que muchos de aquellos manipulados por Beijing ni siquiera son concientes de que actúan para los intereses del régimen como consecuencia de a su relación de largo plazo con agentes chinos.

Anders dice que ha visto varios aspectos por sí mismo.“A los parlamentarios les dan tratamiento VIP cuando van a China, y se los presenta a gente joven que hablan un inglés inmaculado… y se les da la impresión de que China quiere ser justo como Canadá”, explica.

“Se les acerca gente que les ofrece negocios que, francamente, son demasiado buenos para ser verdad, porque estos negocios son arreglados por el Partido Comunista, y se hacen de manera informal para sobornar a los políticos occidentales, porque suena como un trato de negocios, pero son negocios que nunca fallan, y son muy lucrativos”.

En algunos casos hechos públicos en el pasado, políticos de otros países han sido seducidos por jóvenes atractivas y chantajeados o robados después de sus aventuras.

Seducidos y robados

“He visto mucho con mis propios ojos”, dice Anders. “Es tan conflictivo para mí ver eso”.

Anders dice que ha advertido a otros políticos que los regalos caros, los contactos de negocios y las jóvenes atractivas que son “lejos, demasiado atractivas para políticos cincuentones calvos” son usados para manipularlos. Y agrega que mucho de la prosperidad que  que el régimen chino muestra y ofrece a los políticos canadienses viene de “espaldas, de sangre, sudor y lágrimas de gente que envuelve cinco mil o siete mil palitos por día, la gente que son sus prisioneros políticos”.Personal del Primer Ministro también es objeto del régimen chino, dice.

“He escuchado que integrantes del personal ministerial han sido invitados a eventos de karaoke… Habrá un par de mujeres que le preguntarán, ‘¿hace cuánto que estás por aquí? ¿Quieres divertirte un poco? ¿Quieres cenar? Quizás te gustaría ir aun karaoke’. Así trabaja esta gente; les meten algo de alcohol, y luego, una cosa lleva a la otra. Y, tú sabes, pueden filmar ese tipo de cosas”.

El ex diplomático chino Chen Yonglin, después de desertar y exiliarse en Australia, reveló el uso de tales “trampas de miel” por parte del régimen chino para atrapar a políticos occidentales, incluido un funcionario australiano que, según Chen, fue forzado a renunciar por los intereses del régimen.

Ese también fue el destino sufrido por Ian Clement, entonces vice alcalde de Londres, cuando viajó a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, a pesar de haber sido advertido por la inteligencia británica antes del viaje. Fue seducido y se le robó información importante sobre las operaciones de Londres. Otro integrante del gobierno del Reino Unido, un asesor del Primer Ministro, se había encontrado en un predicamento similar apenas unas semanas antes.

Michel Juneau-Katsuya, ex agente de la CSIS (la inteligencia canadiense), jefe de la oficina para Asia-Pacífico de dicha agencia, dijo que los agentes de la inteligencia china buscan a políticos predispuestos o miembros clave de su personal que pueden ser coercidos, sobornados o simplemente cautivados para ayudar al régimen chino en sus objetivos de política exterior.

El objetivo de toda la recolección de inteligencia es ganar influencia, dijo Juneau-Katsuya.

Las preocupaciones por los derechos humanos, olvidadas

Anders cree que algunos políticos han permitido que tal tipo de viajes afecten sus convicciones respecto de los abusos de derechos humanos en China.

“Tienen algo de escepticismo, algunas dudas. Pero después, aceptan invitaciones a viajes cinco estrellas en hoteles lujosos”.

 A su regreso a Canadá, hacen a un lado o directamente se olvidan de sus preocupaciones por las violaciones de derechos humanos, dice.

Anders dice que el régimen se enfoca más en los que no apoyan sus posturas, que en aquellos que ya se han mostrado favorables a sus intereses.

A veces, dice, envían agentes que afirman que se oponen al régimen. “Dicen, ‘Quizás usted pueda darnos los nombres de gente que se opone al régimen, o contarnos algo sobre gente que se le opone’, etc”.

Anders dice que a él mismo se le han acercado de esa forma. Un hombre, que más tarde resultó haber estado involucrado en el infame escándalo ‘Profumo’ en Gran Bretaña muchos años antes, se le acercó para recaudar dinero para emitir un documental sobre la Masacre de Tiananmen en el tiempo de las Olimpiadas de Beijing para dejar mal parado al régimen chino.

“Más tarde descubrí que era todo una artimaña, y que su propósito era identificar a la gente que apoyaba la causa, que podría aportar fondos”.

Anders dice que el régimen chino apunta especialmente a gente que está en el medio, “aquellos que aún no tiene en el bolsillo”, pero que no se les opongan demasiado y a los que necesita influenciar para tener a la mayoría de la opinión de su lado.

“Si trabajas sobre aquellos que simplemente no saben, y les das un lujoso viaje cinco estrellas a China, y le provees una prostituta o le das negocios lucrativos o cualquier cantidad de esas cosas, es sorprendente lo efectivo que puede ser”.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

El diplomático japonés que se suicidó

Las autoridades consulares extranjeras en China también han sido manipuladas detrás la escena. En mayo de 2004, un diplomático del Consulado General de Japón en Shanghai se suicidó; dos años más tarde se reveló su testimonio.

Una investigación expuso que los motivos de su suicidio fueron la extorsión y amenazas de la policía secreta china. El primer ministro japonés señaló que el PCCh había violado la Convención de Viena en Relaciones Consulares. 

Escándalo australiano

En marzo de 2009, los medios australianos informaron que el Ministro de Defensa de Australia, Joel Fitzgibbon, había tenido una relación íntima y secreta con la empresaria sino australiana Liu Haiyan, que planteó una amenaza a la seguridad de Australia.

Liu estaba vinculada estrechamente con el Departamento de Inteligencia del Ejército de Liberación Popular, una rama para la recolección y análisis de la inteligencia militar y política. Los Fitzgibbons habían visitado China ya en 1993, y desde ese entonces la inteligencia china se mantuvo observándolos.

Las revelaciones causaron un escándalo en Australia, y Fitzgibbon renunció a su ministerio. Muy pronto, un asunto aún más sombrío fue descubierto: Fitzgibbon había recibido grandes sumas de dinero de Liu, y con ella estableció una empresa en conjunto en China. El incidente expuso ante una amplia audiencia los meticulosos esfuerzos del PCCh para controlar a personajes con influencia en los círculos políticos occidentales.

 

Esta obra está bajo una licencia Licencia de Creative Commons
¿Quieres publicar este artículo en tu blog o sitio web? haz click aquí

Para reproducir este artículo, agrega el siguiente código al principio o al final del artículo.

 Recibe las ultimas alertas de 'Internacionales' en tu Email

Comenta esta nota

Recomendada

Un cable revela que agentes de seguridad chinos secuestraron al representante de la compañía norteamericana en China para forzar la censura de la televisora, que da amplia cobertura a la persecución a Falun Gong y otros temas "sensibles"