El Tratado de Libre Comercio (TLC) provocará serios problemas para Perú ya que está concebido con gran desigualdad y sin considerar los derechos de los trabajadores, señalaron expertos peruanos en temas comerciales luego de que el tratado entrara en rigor la primera semana de marzo.
Empresarios textiles, y confeccionistas de la industria plástica, entre otros, dieron la alerta sobre el peligro al que se expone al sector manufacturo del que dependen 3 millones de trabajadores, ya que entrarán al país millones de productos chinos totalmente subvaluados.
Un grupo de expertos organizados en la Red de Globalización con Equidad (Red GE), coincidieron en que este acuerdo desprotege aún más a los sectores que vienen siendo golpeados por China desde hace un buen tiempo. El grupo presentó lo que llaman la “mala negociación”:
- Desigualdad con que el TLC regula las inversiones chinas en Perú, respecto de las peruanas en China.
- En el sector servicios recreacionales, culturales y deportivos, Perú ha liberalizado 5 subsectores, mientras que China sólo uno.
- En el sector de servicios de turismo, Perú liberalizó 3 subsectores, mientras que China dos.
- En el sector de servicios de transporte Perú liberalizó 26 subpartidas mientras que China sólo 13.
- China no aceptó una desgravación inmediata en algunos productores pesqueros y agrícolas, como fue la pretensión del Perú, sin embargo logró que las mercancías producidas en zonas francas chinas puedan beneficiarse de este tratado.
Ello implica que, desde las zonas francas chinas pueden llegar al Perú productos que gozan de beneficios tributarios, práctica reñida con el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias de la OMC.
- Perú negoció 972 líneas arancelarias del sector textil y confecciones en el TC, pero cerca del 45% no fue excluido de la negociación.
El presidente Alan García y su ministro Martín Pérez habrían dicho que los textiles, las confecciones y los calzados estaban fuera. Este porcentaje representa el 37% del valor de los textiles y confecciones que Perú importó desde China en 2007.
- En el sector de cuero y calzado, el 19.4% de las 31 líneas arancelarias no fue excluido de la negociación. Este monto representa el 46,1% del valor de los cueros y calzados que Perú importó desde China durante 2007.
En conclusión, el TLC con China tendrá como primer efecto acentuar la llegada masiva de textiles, confecciones, cuero y calzado chinos al mercado nacional.
Los riesgos para la producción nacional resultan no sólo de la mayor competitividad de los productores chinos y el consecuente incremento de las importaciones procedentes de ese país, sino también de sus prácticas desleales en el comercio internacional como dumping, subsidios, sobrevaloración, subvaluación, triangulación.
Perú aplicaba hasta antes de la entrada en vigencia del TLC, alrededor de 30 derechos definitivos de tipo antidumping y compensatorios; los productos chinos siguieron ingresando de manera masiva sacando del mercado a pequeñas y medianas empresas nacionales.
Si los derechos antidumping han resultado ineficaces para frenar las importaciones chinas, la situación se va a agravar ahora que el acuerdo comercial, ya en vigencia, pone un camino mucho más engorroso para las denuncias de comercio desleal contra China.
En la solución de controversias Inversionista-Estado, el régimen chino restringió la posibilidad de ser llevado a tribunales internacionales al obligar que las posibles denuncias de los inversionistas peruanos pasen previamente por un procedimiento de revisión administrativo chino. Eso no ocurre en el caso peruano.
Armando Mendoza, economista de la Red GE, explicó que el gran error fue haber reconocido a China, a su propia exigencia, como una economía de mercado, renunciando a la aplicación de salvaguardias especiales, a pesar que la Organización Mundial del Comercio (OMC), no reconoció a China como economía de mercado por los altos niveles de intervención estatal que la hacen competir en mejores condiciones que el resto del mundo.
Jose de Echave, de CooperAcción, dijo que el tratado no aborda temas de estándares ambientales y laborales, lo cual no garantiza medidas que aseguren que el comercio e inversiones se realicen en armonía con la protección del medio ambiente y los derechos sociales de los trabajadores.
Esta es una ausencia imperdonable, explica, pues la experiencia ya nos dice que las empresas chinas en Perú no respetan ni promueven los derechos de los trabajadores como en el caso Shougang en Marcona.
Red GE terminó su presentación con la siguiente pregunta, ¿Cuál fue la estrategia peruana para encarar este proceso? ¿A qué costo estamos obteniendo beneficios? ¿Vale la pena?
Las negociaciones del TLC duraron 9 meses con solo 6 sesiones, muy diferente con respecto a Estados Unidos que duraron años e incluso fueron aprobadas por el congreso.
Las negociaciones del actual TLC las trató el Partido Comunista Chino, el mismo que donó 300 mil dólares al partido Aprista del Perú en 2008 según publicó "La Primera" del Perú el 9 de marzo. Esto genera muchas suspicacias dice el periódico.










