Mientras crece la hostilidad del comunismo en China hacia el mundo libre, el comercio y los lazos financieros entre China y Estados Unidos se afianzan más que nunca.
Algunos se preguntan por qué el régimen chino, que guarda tanto rencor hacia Estados Unidos, ha gastado tanto en adquirir patrimonio del tesoro norteamericano.
El tema es si el régimen dejará los certificados de inversión norteamericanos como un arma financiera extrema. Los funcionarios militares chinos amenazaron con hacerlo como corolario antes de disparar 200 bombas atómicas a Estados Unidos.
Un grupo de expertos en Beijing, y medios extranjeros a favor de los comunistas, creen que verter una pequeña parte de los 800 mil millones en certificados de inversión norteamericanos causaría inestabilidad económica en Estados Unidos, tan grande como una bomba atómica. Especulan con que si eso se concreta, Estados Unidos se arrodillaría ante ellos.
Algunos chinos radicales y bloggers pagados por el régimen están animando esta perspectiva monumental. Realmente no parecen darse cuenta de que la compra en gran escala o la venta de bonos norteamericanos son una práctica trivial en el mercado financiero de Estados Unidos. El Fed ha estado haciéndolo para controlar las tasas de interés.
Para predecir si el régimen chino verterá certificados de inversión norteamericanos, hay que entender primero los motivos del por qué China compró y mantiene los bonos. Al principio, las adquisiciones apuntaban a la necesidad de reservas extranjeras más altas que Taiwán y así obtener poder negociador más fuerte en la comunidad internacional.
Más tarde, los funcionarios del partido averiguaron que comprar certificados de inversión extranjeros era conveniente y eficaz para malversar la propiedad estatal, dinero en efectivo y acumular una moneda fuerte.
Desde entonces están descontrolados. Todo es por interés del partido, o por miopía e ignorancia. Disolver los certificados de inversión sin duda dañaría sus propios intereses, pero ¿conseguiría el objetivo de golpear al enemigo fuertemente?
Otros pilares mayoritarios de los certificados de inversión norteamericanos son: Japón, Reino Unido, países exportadores de petróleo, Caribe y Brasil. Aunque disolvieran los bonos, ¿quién sería capaz de comprar los certificados de inversión? ¿Quién ayudaría en la perfecta venganza del régimen sobre Estados Unidos? Ninguno lo haría.
Entonces el resultado sería que los bonos no tendrían mercado o que Estados Unidos los compraría nuevamente. En el antiguo escenario, la bomba atómica financiera simplemente se convertiría en una fallida llama. Luego, China estaría manejando la bomba sobre su objetivo. Y por supuesto, Estados Unidos compraría los certificados de inversión sólo cuando el precio toque fondo.
El beneficio de los certificados de inversión por lo general va del 3 al 6 por ciento. Si Estados Unidos compra los bonos a la mitad de precio, reducirían su deuda con el régimen chino a la mitad sin haber pagado un centavo.
Pero eficaz o no, si el régimen usara el arma financiera, parecería la declaración de guerra. La desacertada acción haría que Estados Unidos reduzca drásticamente, o cancele el comercio entre ambos países. Entonces, millones de negocios chinos serían forzados a la bancarrota debido a la pérdida del negocio americano.
Cuando mil millones de trabajadores desempleados son abandonados, la estabilidad que Beijing minuciosamente intenta mantener sería aún más difícil de conseguir.
Incluso el régimen sabe que la compra sobrevaluada de certificados de inversión americana no es sabia. Las divisas pueden ser justificables si el patrón oro está presente, pero Estados Unidos ha sido del oro en los años 70. Por lo visto los líderes en China están bajo la influencia del pensamiento de los años setenta. Sin duda Beijing se dio cuenta de esto, pero demasiado tarde.
Además, si la demanda internacional de activos financieros norteamericanos se reduce, la tasa de interés se elevará y la economía americana se beneficiará porque la crisis actual es resultado del préstamo excesivo.
Al rechazar la capacidad adquisitiva del yuan chino y acumular divisas para comprar certificados de inversión americanos, China animó a Estados Unidos a tomar demasiados préstamos. Una depreciación de bonos americanos y una tasa de interés aumentada ayudarían a controlar los comportamientos de préstamos y obligar a los norteamericanos a ser más cautelosos con sus gastos.
Por lo menos el régimen comunista chino no se atrevería a disolver los certificados de inversión norteamericanos porque no es ni complaciente, ni capaz.










